Blog realizado por expertos de Pictet con las perspectivas de actualidad de la economía, los mercados y la gestión patrimonial, así como la gestión de activos y fondos de inversión.

10 octubre, 2018 | 08:29

Para lo que queda de año y 2019 soy optimista, pues deberíamos volver a los fundamentales. De hecho la correlación entre activos ha bajado mucho y ahora los gestores de inversión activa pueden generar valor identificando las mejores oportunidades. Así que los próximos dos a tres años el gestor activo debería ser uno de los claros ganadores.  Incluso en renta fija hay gestores capaces de generar rentabilidad real, es decir superar a la inflación, ya sea con apuestas de valor relativo o gestionando activamente la duración.

Hay que tener en cuenta que los bancos centrales estuvieron inyectando más de dos billones de dólares en 2015 o 2016 en la economía mundial, pero en 2017 fueron 940.000 y este año solo 480.000. De hecho el ritmo de reducción de balance de la Reserva Federal va a llegar a máximos este octubre y el programa de compra de activos del BCE llegará a su fin este año. Esta reducción va a hacer desaparecer el comprador de última instancia y es posible que se vaya perdiendo cierto ímpetu en los mercados. De manera que hay ir preparándose, pues las oportunidades, más que en macroeconomía, se van a dar en los fundamentales de las empresas.

De momento nuestros indicadores de ciclo global indican crecimiento económico, beneficios empresariales y hasta ahora falta de consecuencias de la guerra comercial, lo que compensa esta retirada de liquidez. Pero empiezan a verse consecuencias del aumento de tipos de interés en EEUU en construcción e inversión residencial, aunque China ha moderado el des-apalancamiento y sus principales indicadores han rebotado. Su escaso gasto en infraestructura se ha compensado con crecimiento en vivienda residencial.

La renta variable Europea es oportunidad a 12-18 meses

Además la bolsa europea puede ser una de las sorpresas positivas. La renta variable Europa está mucho más barata que la de EEUU y los fundamentales de las empresas no se están viendo reflejados en las cotizaciones. Hay mucho ruido político y vemos una oportunidad a 12-18 meses, si bien, en ausencia de catalizador claro, de momento estamos neutrales.

Acciones de Japón por valoración

Japón es también interesante por valoración. Es el mercado de renta variable de mercados desarrollados más barato, mientras que el de EEUU es el más caro. El Banco de Japón sigue inyectando liquidez (a ritmo más lento pero con expectativas de más compra de acciones), mientras la Reserva Federal ha aumentado tipos interés por tercera vez este año. Las acciones japonesas son atractivas, por indicadores adelantados, rentabilidad a vencimiento de sus bonos y tipo de cambio del yen, que cotiza 26% por debajo de lo que debería respecto a sus pares globales.

Hay valor en mercados emergentes

También hay valor en mercados emergentes, aunque a corto plazo puede haber volatilidad. En concreto, dependiendo del perfil de riesgo, conviene mirar deuda de emergentes en moneda local, cuya rentabilidad a vencimiento es del 6,5%, con prima de 3% respecto a crédito de alta rentabilidad y monedas que cotizan con un descuento del 20%.

Hay que tener en cuenta que los principales indicadores de actividad y beneficios siguen resistentes en la gran mayoría de estas economías -las expectativas de crecimiento de beneficios este año y siguiente han permanecido más o menos estables- y no esperamos que el dólar suba mucho más -ha llegado a subir 37% ponderado desde julio de 2011, su mayor valoración en un cuarto de siglo-. Además en conjunto el superávit por cuenta corriente en estos países ha aumentado de 0,1% del PIB en 2013 a 0,8% actualmente.  Incluso entre aquellos países con déficit público éste se ha reducido al 1,7% del PIB en comparación con casi 4% de 2013. Incluso la inflación ha permanecido por debajo del promedio a largo plazo, habiéndose reducido de manera casi ininterrumpida desde 2012, hasta 3%, casi 2% menos que la media de las últimas dos décadas.

A ello se añade que muchas empresas de mercados emergentes no se han endeudado en dólares y muchos exportadores y empresas, como las que operan en minería y petróleo, generan ingresos en dólares con costes en gran parte en moneda local.

 Turquía y Argentina: es idiosincrático

Además consideramos que el estado de cosas en Turquía, Argentina y Sudáfrica es idiosincrático. Al mismo tiempo el mapa político en Latinoamérica se está despejando, con López obrador elegido presidente en México y Bolsonaro con posibilidades en Brasil. Hay que tener en cuenta que la región tiene deberes macroeconómicos y esto reduce incertidumbre. De hecho el programa pro-mercado de Bolsonaro debe ayudar a las compañías con intereses allí. Falta la segunda vuelta y sería un hito histórico un giro hacia un partido diferente. El caso es que los diferenciales de crédito de Brasil en comparación con Colombia o México se han ampliado en exceso y algunos activos están atractivos.

El bono de EEUU al 3% interesante

A ello se añade que el bono del Tesoro EEUU es el único de países desarrollados que consideramos. Aunque el valor del bono de EEUU se ve afectado por la expectativa de aumentos de tipos de interés de la Reserva Federal, su rentabilidad a vencimiento a diez años esta por encima del 3%, frente a rentabilidades reales negativas en renta fija europea y proporciona cobertura de bajo coste frente a la volatilidad del mercado.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

Balance de la Reserva Federal

12 julio, 2018 | 09:39

Este 11 de Julio se ha celebrado el Día Mundial de la Población, establecido por Naciones Unidas en 1989 para concienciar sobre cuestiones relacionadas, incluido medio ambiente y desarrollo. Se trata un reto mundial respecto al que identificamos multitud de oportunidades de inversión, mediante compañías cotizadas, que proveen las soluciones para los correspondientes retos. Generalmente no están en los índices y suponen una inversión más innovadora y menos tradicional.  Efectivamente, los últimos dos años observamos una demanda creciente al respecto, pues el inversor ha identificado que puede acceder a compañías con crecimientos a largo plazo de doble digito. De hecho invertir en el reto demográfico de forma sostenible y rentable es muy sencillo mediante inversiones temáticas, con liquidez diaria.

9.000 millones de personas para 2050

Hay que tener en cuenta que la población mundial, 7.000 millones de personas, llegará a 9.000 para 2050 según la ONU.  Simultáneamente la esperanza de vida aumenta -en España con Japón de las mayores-, a lo que contribuye la innovación científica.  Efectivamente, desde 1980 se vive 20 más años de media y para 2050 en la mayor parte del mundo, con excepción de África e India, 25 a 30% de la población tendrá más de 60 años, con necesidad de soluciones relacionadas con salud, alimentación y uso más eficiente de recursos naturales.  

Además la población mayor de 60 años crece anualmente de manera compuesta al 2,5% y puede alcanzar 2.000 millones en 2050, además habrá 320 millones de personas que superarán los 80 años. Ya en 2020 el 50% de la población mundial consumirá más de una dosis de medicamento al día frente a 33% en 2015. En EEUU la población de mayores de 60 años tiene un coste de 9.000 dólares al año para la sanidad pública, 3,4 veces más que entre 18 y 44 años. Al mismo tiempo muchas enfermedades mortales se han convertido en curables o crónicas (diabetes), con creciente necesidad de mejores y más potentes terapias, que la biotecnología proporciona.  

Se va a requerir más comida en 50 años que en los últimos 10.000

A ello se añade que se va a requerir producir más comida en 50 años que en los últimos 10.000 y hay que reducir el uso de agua -70% se emplea en agricultura- y fertilizantes -que contaminan.  Además 40% de la comida se pierde de la cosecha al plato -en países desarrollados en el consumo y en emergentes en la producción y transporte-.  

Afortunadamente hay compañías trabajando en empaquetamiento y etiquetado inteligente que contribuyen a reducir desperdicios y pérdidas. En reciclado es el caso de Tomra, que dispone de sistemas de clasificación por sensores en flujos de residuos y es proveedor líder de máquinas procesadoras de alimentos industriales y tecnología para procesado de alimentos Y la alemana Krones, cuyos envases facilitan que los alimentos duren más tiempo. También tenemos en cuenta distribuidores de comida orgánica como Sprout.

Cambio de los consumidores hacia alimentos de mayor calidad

Simultáneamente asistimos al cambio de los consumidores hacia alimentos de mayor calidad, lo que se refleja en nuestra estrategia Nutrición, parte de una solución de inversión de vida saludable.

En concreto invertimos en agricultura inteligente, donde destacan compañías dedicadas a agricultura de precisión y sistemas monitorizados, como la estadounidense Trimble, que cotiza en el Nasdaq, la de protección de cultivos biológicos belga Tessenderlo Group y preservación de la salud del ganado o plantas, también norteamericana Zoetis, 100% ligada a salud animal.  En alimentos, con enfoque de calidad, la estrategia incluye Danone y Nestlé, grupos de producción y distribución de alimentos comprometidos con la alimentación más sana. Además invertimos en empresas como la danesa Christian Hansen -la Silicon Valley de enzimas, probióticos y colorantes naturales- que facilita proporcionar comida saludable manteniendo el sabor. En validación y trazabilidad, destacan empresas como la luxemburguesa Eurofins.

La agricultura consume 70% del agua dulce

Ahora bien, el sector de agricultura consume 70% del agua dulce. Así que hasta 2025 el consumo de agua puede haberse multiplicado por ocho. Hay que tener en cuenta que sólo 0,25% del agua disponible en el planeta es potable. Se trata de un mercado global de 600.000 millones de dólares, que crece al 6% anualmente, por encima del PIB. Las necesidades globales en infraestructuras del agua son de un billón de dólares por año hasta 2030.  

En Europa y EEU se trata sobre todo de mantenimiento y en Asia y otras regiones emergentes de nueva infraestructura, especialmente en China, donde puede suponer 6% de su PIB, en parte por problemas de contaminación.  Alberga 20% de la población mundial pero solo 7% de su agua dulce y solo el primer semestre de 2017 puso en marcha 8.000 proyectos de limpieza de aguas por valor de 100.000 millones de dólares. La estimación de inversión requerida es 4,5 billones de renminbi para 2020 (0,7 billones de dólares). En estas industrias desatacan compañías como Waste Connections, Waste Management y Aqua America (suministro), Fortune Brands o Mueller Water (infraestructura municipal).

Implicaciones para la inversión medioambiental

Además hay implicaciones para la inversión medioambiental, no limitada el cambio climático, relacionado con la eficiencia en el uso de recursos. Es una solución de inversión que en el caso de la estrategia Global Environmental Opportunities, que lleva funcionando casi cinco años, incluye desmaterialización de la economía, es decir, el reemplazo de actividades físicas por virtuales para producir con menos recursos, extendiendo la vida de los activos, con demanda de aplicaciones de simulación, modelización 3D y gestión del ciclo de producción y empresas destacadas como Advanced Energy Industries y ANSYS. Efectivamente, la inversión ambiental, antes actividad de nicho, se está convirtiendo en estructural.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam

Envejecimiento de la población

 

22 junio, 2018 | 09:37

La inversión ligada a crecimiento secular, independiente del ciclo económico y ligada a ideas temáticas, esta experimentado una demanda creciente por parte de los inversores.

Normalmente el inversor que se plantea invertir en renta variable tiene un enfoque muy doméstico, con tendencia a grandes capitalizaciones y la inversión temática lo complementa con mayor exposición a emergentes y pequeñas y medianas capitalizaciones, es decir ampliando el universo de inversión con ideas diferentes. Además la inversión típica en base a bonos los próximos años puede generar rentabilidad cero o negativa y la inversión temática es una forma de anclarse en rentabilidades superiores a medio y largo plazo.

En concreto el Instituto de estudios Futuros de Copenhague nos proporciona indicaciones sobre tendencias que están transformando el mundo tal y como lo conocemos, impactando la economía y los negocios. Es el caso del desarrollo demográfico, pues vivimos más años que en cualquier otra época mientras la población envejece y los consumidores, a medida que se incrementa la riqueza, buscan una vida más saludable y equilibrada, mientras las clases medias en países emergentes adoptan estándares occidentales. A ello se añade el desarrollo tecnológico. Precisamente en la intersección de estas mega tendencias se impulsa la solución de inversión de vida saludable, que engloba el tema de Nutrición y el cambio de los consumidores hacia alimentos de mayor calidad. Se trata de adelantarse mediante compañías con crecimiento de beneficios mayor que en los índices estándar.

De cantidad a calidad en alimentación

El cambio de énfasis desde la cantidad a la calidad en la alimentación se pone de manifiesto en el hecho  que nuestras dietas están descompensadas, con exceso de azúcar y sodio respecto a frutas y verduras. Más aún, la malnutrición es la primera causa de enfermedades y su consecuencia es la obesidad, que crece en mayor grado en países emergentes. Además con el mayor consumo fuera del hogar el acceso a una nutrición de calidad es más crítico. Pero hay que prevenir antes que curar. Solo en Reino Unido el coste per cápita de gastos médicos en 2012 era 86% mayor para el grupo de población de mayor obesidad. De manera que están aumentando las ventas de alimentos ecológicos, mercado que en EEUU puede llegar a ser de 60.000 millones de dólares para 2020. Mientras la regulación camina hacia un consumo más saludable, con la normativa de etiquetado inteligente

Aumenta la concienciación respecto a desperdicios

A ello se añade que aumenta la concienciación global respecto a reducción de desperdicios relacionados. De la granja al plato se desperdicia hasta un 30% de los alimentos que el mundo produce y hay que tener en cuenta que el cultivo de alimentos es el mayor usuario de recursos críticos, como agua, tierra y energía y el mayor contribuyente a emisiones de efecto invernadero. Además 75% del agua que se consume es para agricultura y sólo 10% de la Tierra está disponible para producción de alimentos, que hay que hacer más eficiente, pues los próximos 50 años se necesitarán más alimentos que en los últimos 10.000, 70% más para 2050.

Al respecto, siendo ejemplo de incorporación de tecnología al medio ambiente, destaca la agricultura de precisión -sensores, sistemas GPS de control remoto- con la que se puede reducir la emisión de CO2 un 50% y el uso de fertilizantes y pesticidas un 20%.

Así que la temática de nutrición es una inversión  interesante por crecimiento en las próximas décadas, con soporte de mega tendencias relacionadas con globalización, tecnología y sostenibilidad. En conjunto las ventas del mercado global de nutrición de 2016 a 2020 pueden crecer al 4,4% anual, más que la economía mundial, hasta los 390.000 millones de dólares. Este crecimiento vendrá en términos absolutos determinado sobre todo por la alimentación, superando al índice MSCI World, sobre todo por un crecimiento de beneficios por acción cercano al 10%.

Incluye agricultura inteligente, con enfoque en el aumento de la productividad y compañías dedicadas a agricultura de precisión y sistemas monitorizados, como la estadounidense Trimble, que cotiza en Nasdaq; así como la protección de cultivos biológicos y la preservación de la salud del ganado o plantas. En alimentos, con enfoque de calidad, la estrategia incluye Danone y Nestlé, comprometidos con la alimentación más sana y empresas como la danesa Christian Hansen con actividad en enzimas, probióticos y colorantes naturales, que facilita proporcionar comida saludable manteniendo el sabor y características tradicionales. También incluye validación y trazabilidad, que garantizan la calidad de los productos de origen y destino y transformación y distribución, que facilitan resolver el reto de los desperdicios, con empresas de embalaje de nueva generación, como la alemana Krones, cuyos envases permiten que las alimentos duren más tiempo, así como logística, como la norteamericana Sysco.

Patricia de Arriaga, subdirectora general de Pictet AM en España.

Nutrición  mercado 390.000 millones en 2020

 

 

13 junio, 2018 | 11:12

La prima de la deuda italiana ha llegado a estar en máximos desde octubre de 2013 y, con las tensiones de comercio internacional, el diferencial de rentabilidad a vencimiento de la deuda del Tesoro de EEUU a cinco y 30 años en mínimos desde julio de 2007. Además el dólar se ha llegado a situar en máximos de cinco meses frente al euro, presionando las monedas de emergentes que más dependen del billete verde en su financiación. Ahora se ha querido votar en el parlamento británico que el Reino Unido siga dentro de la unión aduanera y mientras Trump se ha desmarcado del comunicado final de la cumbre del G-7 y mantiene la tensión respecto a aranceles a Canadá y Europa y China, incluso Japón. Mientras los bancos centrales están retirando 700.000 millones de dólares en tasa anual.

En este entorno la nota de corte para el asesor financiero es ya de “8” sobre “10” este año. Hay que tener en cuenta en este mercado tan difícil el gestor que lo haga bien en multi-activos o renta fija flexible va a tener una grandísima recompensa. Hay que estar pendiente, tener cautela y esperar y, desde luego, ser muy activo y dinámico para ver las oportunidades.

No hay que dejarse guiar por el ruido geopolítico a corto plazo

En cualquier caso no hay que dejarse guiar por el ruido geopolítico a corto plazo. De hecho la economía global sigue creciendo. En EEUU el consumo privado sigue saludable, si bien la construcción está comenzando a sentir el ajuste monetario y en la euro zona los principales indicadores han estado por debajo de la media de tres años. En Italia hay riesgo de experimentos, pero es probable que el nuevo gobierno de coalición populista anti-UE, sea menos hostil al mercado y no esperamos una amenaza sistémica para el sistema bancario de la región. Incluso los líderes europeos pueden idear políticas para calmar el nerviosismo en la Cumbre de este junio y mientras hay apoyo por mejora del mercado laboral y aumento en inversión empresarial.

Es previsible mayor volatilidad en renta fija que variable

El caso es que en primer lugar el inversor en renta fija tiene que tener en cuenta que los tipos de interés en Europa van a seguir cercanos a cero. Además los depósitos bancarios no pagan y la rentabilidad del bono a diez años español es solo 1,5%, con muchas posibilidades de que aumente, bajando su precio. De hecho es previsible mayor volatilidad en renta fija que en renta variable.

Así que en renta fija el inversor conservador debe empezar a mirar fondos de retorno absoluto, con mayor cobertura y menor nivel de riesgo, donde el gestor decide las inversiones tácticas, gestionando las diversas fuentes de generación de rendimiento des correlacionadas respecto al mercado.

Además por primera vez en los últimos dos años, como protección contra la volatilidad, consideramos bonos de EEUU, cuya rentabilidad a vencimiento ya es relativamente alta. Pero mantenemos infra-ponderada renta fija Europea -deuda soberana y crédito, vulnerable a la incertidumbre política-. Por su parte las divisas de emergentes parecen atractivas tras la última liquidación y la deuda en moneda local de estos mercados un valor relativamente bueno con una rentabilidad a vencimiento alrededor de 6% –más que la deuda de alta rentabilidad de EEUU–.

Rentabilidad anualizada 5 a 7% en acciones de Europa

En renta variable hay amplia dispersión por valoración entre regiones y sectores. En renta variable europea el crecimiento de beneficios puede ser 6% a 10% este año y en 2019 y  la euro zona beneficiarse del retraso en el ciclo económico respecto de EEUU. Así que, con horizonte de inversión 18 a 24 meses es previsible que la cotización vaya en esa línea y sería razonable esperar una rentabilidad anualizada 5% a 7%, eso sí, con volatilidad. Además en Reino Unido hay compañías muy interesantes que venden fuera de Europa.

A ello se añade que seguimos viendo oportunidades en renta variable de Japón, donde el crecimiento se ha estancado los últimos dos trimestres en sectores dependientes de exportaciones, pero las valoraciones son convincentes -Japón sigue siendo el mercado desarrollado más barato- y cuenta con el apoyo de su acomodaticio banco central.

Sin embargo la renta variable de EEUU descuenta una cantidad considerable de buenas noticias. Las valoraciones no son convincentes para compensar los riesgos de aumento de tipos de interés de la Reserva Federal. Por su parte en renta variable de emergentes los países con grandes necesidades de financiación externa están bajo presión, como Argentina, Turquía y Sudáfrica, mientras que Rusia, Taiwán e India son menos vulnerables, pero una mayor volatilidad será la norma, con menor rentabilidad que el año pasado.

Fondos globales

Adicionalmente en pequeñas y medianas compañías hay oportunidades sobre todo en fondos globales, en cualquier región geográfica.

Además los sectores relacionados con materias primas, energía y materiales, son atractivos, pues tienden a comportarse mejor en la última etapa del ciclo económico. Sin embargo las señales de que el crecimiento mundial está estabilizándose nos han llevado a reducir sobrepeso en cíclicos, particularmente finanzas, pues los márgenes de los bancos pueden reducirse ante un enfriamiento que impida aumento de las rentabilidades de la deuda y riesgo de las convulsiones políticas de Italia -14 bancos europeos tienen más deuda soberana italiana que reservas de capital-.

Las empresas responsables lo van a hacer mejor a medio y largo plazo

Sin embargo en materia de sostenibilidad y medio ambiente sigue habiendo mucho dinamismo, pues se requieren enormes inversiones. Habrá ganadores entre empresas que desarrollan productos y tecnologías relacionadas y las empresas responsables con sus empleados, clientes, mercado y sociedad normalmente lo van a hacer mejor a medio y largo plazo.

Este tipo de inversión, que incluye análisis extra-financiero, ha demostrado los últimos cinco años que puede superar al índice de forma sostenida y al mismo tiempo contribuir a la estabilidad de los mercados y que la economía esté mejor capacitada para resistir choques, atrayendo un número creciente de inversores. Incluso en algunos fondos es posible conocer el impacto, por ejemplo, del nivel de emisiones de carbono de las empresas seleccionadas respecto al índice. Al mismo tiempo han cambiado considerablemente las actitudes hacia la protección del Planeta, hasta el punto de que el mercado de inversión medioambiental es ya de 2,2 billones de dólares, incluyendo gestión de residuos y reciclaje, aguas, eficiencia energética y control de polución, servicios medioambientales, agricultura y silvicultura sostenible, además de desmaterialización de la economía, es decir, el reemplazo de actividades físicas por virtuales para producir con menos recursos, donde las ventas crecen al 6,5% anual, superando en 2% al índice mundial MSCI.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

Rentabilidad bono Italiano y alemán

23 mayo, 2018 | 09:00

Hemos tocado cumbre en datos macroeconómicos, con los mercados en positivo. Esto no significa desaceleración –ni mucho menos recesión –. Entre otras cosas a nivel mundial se han anunciado 1,7 billones de dólares en fusiones y adquisiciones en lo que llevamos de año, la mitad mega ofertas. Así que el crecimiento puede mantenerse en torno a tendencia a largo plazo los próximos cinco años. Sin embargo toca ver por dónde va el tiempo, pues puede haber cambios. De manera que necesitamos una gestión muy activa y táctica. Ya no se trata del entorno de trabajo en el que todos los mercados eran alcistas. Ahora hay que ser tremendamente selectivos, pues sigue habiendo oportunidades y hay que distinguir las compañías que lo están haciendo muy bien. De hecho la reciente corrección ha situado las valoraciones en un punto neutral, ofreciendo puntos de entrada.

Los inversores están acostumbrados a bajo crecimiento y baja inflación

Además la rentabilidad a vencimiento de la deuda de EEUU a diez años está por encima del 3%, por primera vez desde 2014, impulsada por el mercado laboral, aumento de salarios, inflación, emisiones del Tesoro y reducción del balance de la Reserva Federal. Se está empezando a sentir en los segmentos de deuda sensibles a variaciones de tipos de interés.

Si la Reserva Federal hiciera una pausa en su ajuste los vencimientos a cinco años de deuda de EEUU resultarían más atractivos. El caso es que la economía estadounidense se ha abierto paso de las presiones deflacionistas tras cerca de una década. Ahora es posible que los primeros síntomas de inflación de EE.UU. se encuentren en las subidas de salarios, así como precios de las materias primas, liderados por el petróleo.

Pero no estamos acostumbrados a crecimiento económico con inflación, pues venimos de un entorno con tipos bajísimos sin inflación.

Preferencia por zona euro, aunque el elefante en la habitación es Italia

Las acciones de EEUU siguen poco atractivas y tenemos preferencia por la euro zona -donde las valoraciones son razonables y hay mayor margen para el aumento de los beneficios empresariales-, aunque el elefante en la habitación para las próximas semanas es Italia. Va ser motivo de preocupación y una importante fuente de la volatilidad, pues aumenta la incertidumbre y puede minar la confianza del inversor internacional en Europa.

Por su parte en EEUU las expectativas del inversor de aumento de beneficios del 20% en el índice S&P 500 este año son poco realistas -requiere crecimiento nominal del PIB al 6%- lo que no ocurre desde 2005. Sin embargo las empresas europeas son susceptibles de beneficiarse del bajo coste financiación y euro más débil los próximos meses y se puede reducir, a favor de las acciones europeas, la diferencia entre el índice S&P 500 y el Stoxx Europe 600, que ha llegado a estar en niveles récord.

A Trump le fallan las formas y le acompañan los resultados

Al presidente Trump le fallan las formas y le van muy bien los resultados. Es verdad que nadie esperaba su forma de negociar, pero parece que la guerra comercial entre EEUU y China, elemento de preocupación, empieza a remitir, dejando a los europeos en segunda fila en la importancia de las negociaciones. En cualquier caso consideramos la subida del dólar coyuntural. Puede seguir fortaleciéndose a corto plazo, pero va a acabar perdiendo valor frente al euro los próximos dos a tres años.

Invertir en emergentes debe ser estructural

Por otra parte invertir en mercados emergentes debe ser estructural en las carteras. Hay que tener en cuenta que hay países que han hecho sus deberes con reformas estructurales e inflación más o menos controlada y pueden proporcionar crecimiento económico sostenible por encima del 4%, no este año, sino los próximos dos. Esos sí, hay que tener disposición a soportar volatilidades del 10% y correcciones en renta fija y variable como las recientes, pero el crecimiento económico y perspectivas positivas a largo plazo deben acabar pagando a medio plazo en emergentes.

En concreto en renta variable nos gusta Asia. Además nos gusta la región EMEA, Rusia incluida, cuya economía está claramente correlacionada con los precios del petróleo. El precio del petróleo se ha incrementado desde que a mediados de marzo Trump empezara a indicar la posibilidad de salirse del pacto con Irán, con nombramiento de John Bolton como asesor de seguridad nacional. Estimamos que se sitúe entre 70 y 80 dólares, que en conjunto a todo mundo le va bien, no siendo de momento una gran preocupación. Las economías asiáticas son importadores netos de petróleo, como Filipinas e India, lo que se puede traducir en mayor o menor presión inflacionista y facilita o dificulta que sus bancos centrales rebajen tipos de interés. Sin embargo Malasia se beneficia de los mayores precios. Por su parte en México un tercio del presupuesto público se financia con exportaciones de petróleo y en Colombia alrededor de la mitad de su economía está relacionada con las exportaciones de petróleo.

El caso es que hay que tener en cuenta que desde mediados de 2017 las empresas de energía han quedado rezagadas, pero los precios del petróleo han aumentado 60% y la brecha debe cerrarse gradualmente. La rentabilidad por dividendo en el sector es cercana al 4%, lo que lo hace atractivo.

Además en la región EMEA el Este de Europa, gran desconocida, dispone de recursos de la Unión Europea para resolver asuntos estructurales y puede proporcionar un crecimiento por encima del 2 al 3% los próximos cinco años.

Pensar a largo plazo mediante inversión temática

Además el inversor puede pensar a largo plazo eninversión temática basada en mega tendencias -grandes cambios estructurales a nivel socioeconómico, políticos y culturales- que se desarrollaran los próximos 15 a 20 años, como el envejecimiento de la población, la urbanización -en 20 años puede haber muchas mas mega-ciudades con diez millones de personas-, salud o tecnologías disruptivas.

Una solución de inversión en este sentido, Global Enviromental Opportunities, combina tecnología con inversión medioambiental, incluyendo cambio climático. Otra temática con la que las personas se identifican mucho es la vida saludable.

Gonzalo Rengio, director general de Pictet AM en Iberia y Latam

Deuda EEUU y crecimiento mundial  Pictet AM

 

 

19 abril, 2018 | 13:11

En 2017 todo soplaba en la misma dirección en los mercados, pero actualmente el rumbo cambia de vez en cuando, en un mercado que está digiriendo un cambio de sentimiento. En conjunto vienen nubes los próximos meses, aunque no tormenta.

Así, a principios de año, coincidíamos en que las rentabilidades van a ser menores en casi todos los activos respecto a 2017 y que había que bajar las expectativas. Y lo estamos viendo a base de golpes inesperados, sobre todo por asuntos geopolíticos, que son poco previsibles. Es el caso de la decisión de Trump de poner aranceles a exportadores chinos para reducir su déficit. El estado de ánimo se ha agravado por las dificultades de Facebook sobre privacidad de datos y el ataque de Trump a Amazon. Así que, a pesar de un récord en fusiones y adquisiciones el primer trimestre en 1,2 billones de dólares, hay debilidad en renta variable. Pero una guerra comercial no interesa a nadie y algún compromiso es probable -como ya ha sido el caso del acuerdo comercial de EEUU con Corea del Sur-.

De manera que en 2018 el crecimiento mundial puede ser 3,6%, aún por encima del potencial. La expansión puede quedar por debajo de previsiones, aunque una decepción puede ser más fácil de digerir tras la corrección en los mercados de acciones, que ha llevado las valoraciones a neutral por primera vez desde agosto de 2017. Además, algunos países están progresando mejor a lo largo del ciclo y es previsible que haya dispersión entre mercados y sectores, con oportunidades tácticas. En concreto vemos oportunidades en la euro zona, dado el aumento de beneficios empresariales. Por su parte Japón sigue siendo de los mercados desarrollados más baratos, aunque ha perdido impulso los últimos meses, especialmente por exportaciones y construcción. La decisión del Banco de Japón de reducir la compra de bonos sugiere que puede seguir a otros bancos centrales en la eliminación de estímulos.

2018 debe ser positivo

Globalmente las expectativas de aumento de beneficios este año van del 12 al 18%, mayores de lo que se consiguió en 2017, que fue un año excelente. Por su parte EEUU sigue siendo el mercado de acciones más caro, con expectativas de aumento de beneficios en el S&P 500 al 19,5%, lo que requiere un crecimiento nominal de su PIB al 6%. Las acciones de EEUU cotizan al múltiplo de1999, con márgenes empresariales récord de 10,65 y expectativas de que llegue a 13% en dos años, lo que es poco realista.

Pero en conjunto 2018 los resultados empresariales van a seguir siendo buenos y hay oportunidades de manera selectiva en compañías con buenos fundamentales, que han hecho sus deberes y están des-apalancadas. Globalmente infra-ponderamos bonos, seguimos neutrales en acciones y sobre-ponderamos liquidez para reducir riesgo y aprovechar las oportunidades. Nos hemos vuelto más alcistas en acciones de la zona euro y relacionadas con energía, así como deuda de mercados emergentes en moneda local.

Sector de energía

Efectivamente las empresas de energía han quedado rezagadas desde mediados de 2017, pero los precios del petróleo han aumentado más de 60% y la brecha debe cerrarse gradualmente. Además, el petróleo puede seguir apoyado en el debilidad del dólar y tensiones geopolíticas en Irán y Venezuela. Así que estamos más positivos en acciones relacionadas con energía. También hemos aumentado ligeramente exposición a consumo básico, que muestra mejor valor tras la corrección, así como características defensivas.

Por su parte las tecnológicas se han vuelto más baratas, aunque aún no atractivas, dados los temores a aumento de la regulación y guerra comercial entre EEUU y China. El caso es que el próximo semestre puede haber rotación de crecimiento a valor: bancos, energía y minería mejor que tecnología y a finales de año rotación a defensivos, baratos a nivel mundial. De hecho, cuando aumenta la rentabilidad de los bonos es buen momento para pasar de cíclicos a defensivos.

Vemos valor en deuda de EEUU a diez años

La renta fija gubernamental de mercados desarrollados da muy poco y estamos claramente infra-ponderados, aunque vemos valor en deuda de EEUU a diez años, que muestra rentabilidad a vencimiento cercana al 3% y puede servir de protección. Sin embargo, estamos muy negativos en crédito empresarial, que puede ser de las primeras clases de activos perjudicadas por la inflación. Esperamos un incremento gradual de las rentabilidades a vencimiento de los bonos, pero los aspectos técnicos son negativos en deuda grado de inversión y de alta rentabilidad -con previsible aumento de diferenciales de rentabilidad a vencimiento-.

Hemos vuelto a sobre ponderar deuda de emergentes

Sin embargo, tras seis meses, hemos vuelto a sobre ponderar deuda de mercados emergentes en moneda local. Ha llegado a ser de los mejores activos en el año en renta fija y el crecimiento económico global estable, aumento de precios de las materias primas, dólar débil e inflación relativamente favorable, pueden seguir apoyando esta clase de activos. Un tercio del índice GBI-EM GD de deuda en moneda local emergente está representado por economías latinoamericanas, intensivas en materias primas, 4% Rusia. Además, las últimas dos décadas la inflación en emergentes ha sido en promedio 3,9% mayor que en desarrollados, pero la brecha ha bajado al 1,2%, lo que aumenta el atractivo de los bonos de emergentes, que muestran mayor rentabilidad a vencimiento. Más allá del ruido geopolítico cortoplacista estamos hablando de un cupón por encima del 6%, mucho mayor que el 0,7% del bono alemán, con divisas muy baratas.

Gestión activa

Si el inversor quiere tomar decisiones de inversión este año -lo que no aconsejo- necesita ser muy táctico y contar con un profesional. Pero si considera estructurar una estrategia de inversión hasta finales de 2019, puede contar con un trasfondo económico favorable, donde la volatilidad puede convertirse en oportunidad, especialmente si el gestor selecciona buenas compañías, lo que puede generar buenos resultados. En este sentido en fondos mixtos el gestor está en contacto con los mercados y decide la distribución de activos de forma dinámica y activa, lo que representa una ayuda profesional. Puede ser una buena opción para un inversor conservador, si bien tiene que estudiarlos, pues los hay de diversos perfiles de rentabilidad/riesgo.

Además, hay fondos de renta fija de retorno absoluto, donde el gestor indica lo que pretende conseguir de manera transparente, con des-correlación respecto a los mercados, aunque se trate de pequeños niveles de rentabilidad. De manera que existen a disposición de los inversores estrategias conservadoras que protegen el capital y realmente aportan valor añadido. Es el caso de algunos fondos multi-activos que muestran este año rentabilidad entre menos 0,5% y 0,5% frente a caídas del mercado del 8 al 10%.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam.

Rendimiento JPM GBI-EM (moneda local)

02 abril, 2018 | 09:05

Trump tiene un plan claro, a medio plazo hasta las elecciones en EEUU de noviembre de este año y a largo plazo, para salir reelegido en las próximas legislativas. Su intención es lo que ha prometido: devolver la fe en el gran sueño americano con “América primero” y mejorar la capacidad adquisitiva del estadounidense medio, quien le ha votado. Además ha sido empresario y sabe lo que les afectan. Para ello pretende que crezca la economía, con más empleo y generación de riqueza. Aunque ha llegado a anunciar nuevos aranceles sobre importaciones de acero y aluminio a principios de marzo, sigue siendo un negociador y esto puede acabar en menos de lo que parece, aunque hay estar preparados ante la posibilidad de un giro más proteccionista, en particular a las importaciones chinas.

El caso es que todas las economías del mundo crecien de forma sorprendentemente fuerte y sincronizada, con el comercio recuperando, impulsado por el que se da entre economías emergentes. En este contexto EEUU vuelve a ser motor mundial, pues puede crecer en 2018 al 3% y en 2019 al 2,4%.

Pero el principal catalizador es la rebaja fiscal. La media de impuestos en OCDE está por encima de 24%. En EEUU estaba en 35% y va a bajar al 21%. De manera que prevemos que los beneficios en el índice S&P 500 aumenten este año entre 18 y 20% (en Europa entre 8 y 10%). Además, como en otras economías occidentales 70% del PIB de EEUU se debe al consumo, que esperamos crezca entre 2 y 3%, la inversión no residencial cerca de 7% -sin reforma fiscal sería 2,5%- y la inversión residencial 2,5%. De hecho las encuestas de directores de empresas implican que la inversión en capital fijo crece por encima del 10%. Además es previsible un aumento del gasto del gobierno tras que los líderes del Senado hayan acordado elevar el gasto público en 300.000 millones de dólares los dos próximos años, proporcionando otro impulso fiscal. Pero el déficit presupuestario está aumentando, de manera que EEUU no podrá reducir su ratio de endeudamiento. Mientras las exportaciones, al menos hasta el último trimestre de 2017 han seguido aumentando anualmente, a México al 10%, Alemania 12,5% e incluso a Brasil -cuya economía se está recuperando-. Entre otras cosas EEUU ya es el primer productor de petróleo mundial, gracias al fracking -con cuya técnica puede llegar a producir cinco millones de barriles diarios frente a una totalidad de once millones actuales, 103,5 mundialmente-. Este impulso exportador puede mantenerse con el dólar previsiblemente cambiándose con el EUR este año entre 1,20 y 1,25, es decir con competitividad a favor de EEUU.

Margen de uso de capacidad productiva

Incluso se vislumbra cierto crecimiento salarial. De todas formas en EEUU el desempleo generado últimamente es de menor calidad. A ello se añade que el uso de capacidad productiva está en 79%, frente a máximos del año 87, 88 y 97 cercanos al 85% y los niveles pre crisis del 81%. De manera que todavía tiene margen de utilización de capacidad productiva. Esto puede ayudar a explicar que no se haya generado inflación, además de que -dejando aparte educación superior o cuidado de niños-, numerosos productos y servicios son actualmente más baratos.

Por fin se normaliza la política monetaria

Ahora bien, esperamos tres subidas de tipos de interés además de la ya producida en marzo y dos adicionales en 2019. También hay que tener en cuenta que el primer mensaje del presidente de la Reserva Federal Powell ha sido distinto del de Yellen en su primera ocasión. Ha indicado que aunque hay activos en renta variable sobrevalorados no ve inflación en el conjunto de activos. El caso es que los tipos de interés a corto plazo de la Reserva Federal estaban entre 1,5 y 1,75% con inflación inferior a 2%, es decir reales negativos. Pero ahora, por fin, se está normalizando la política monetaria y los tipos de interés a corto plazo, dada la previsión de tres subidas de 0,25%, se pueden se situar en 2,5% este año, con inflación general 2,4% y subyacente -que es la relevante- 1,9%.

En conjunto prevemos que la inflación subyacente en EEUU suba solo moderadamente. Mientras Banco de Japón y BCE siguen lejos de su objetivo de inflación. De todas formas hay riesgos de inflación, que pueden originar preocupaciones respecto a la política de los bancos centrales. Así que conviene observar la reacción de los mercados a cualquier cambio en de la Reserva Federal u otro banco central los próximos meses.

Mientras prevemos que la curva de tipos de interés EEUU siga manteniendo la pendiente, de manera que conforme vaya subiendo la parte corta lo vaya haciendo la larga. Al respecto la facilidad para acceder a crédito de medianas y grandes compañías de EEUU es parecida a la 92-98 y 2004, relativamente fácil, aunque se endurecerá con las subidas de tipos de interés adicionales. Si suben menos será positivo para la economía y si suben más es porque la economía de EEUU estará recalentándose, lo que puede ser negativo. Por otra parte no esperamos subida de tipos de interés del BCE en 2018, aunque sí que termine su compra de activos y una subida de tipos en la euro zona en 2019.

Rentabilidades esperadas positivas para la renta variable en 2018

El caso es que, tras un periodo de baja volatilidad no visto desde 1928, por fin empieza a haber mayor volatilidad en los mercados y las valoraciones, tras las últimas correcciones -la venta masiva de acciones y bonos a finales de enero y principios de febrero se debió en gran parte a factores técnicos y pico de volatilidad por ventas automáticas- se han ido a niveles de hace dos años, 16,5 veces beneficios esperados en EEUU y 15 en Europa.

Así que seguimos cómodos con una posición positiva en renta variable y puede ser buen momento para tomar de nuevo posiciones. De hecho estamos positivos en acciones de Europa y EEUU en 2018. También vemos favorablemente la renta variable japonesa este año -las empresas japonesas pueden beneficiarse de que su Gobierno contemple bajadas de impuestos a las empresas dispuestas a aumentar de forma significativa los salarios y gasto en bienes de capital-.

En conjunto estimamos una rentabilidad en renta variable en el año entre 8 y 10%. De todas formas las expectativas de rentabilidad en activos respecto al pasado, con el aumento de tipos de interés, se han reducido, y conviene la gestión activa, pues hay poco margen de error por valoraciones. Una subida rápida y significativa de la inflación o guerra comercial cambiaría nuestra opinión positiva en renta variable, aunque no es nuestro escenario central mientras la inflación siga bajo control y el crecimiento continúe.

Luis Sánchez de Lamadrid, director general de Pictet WM en España.

EL COMERCIO DE EE.UU. CON CHINA

27 marzo, 2018 | 09:33

Las medidas proteccionistas de Trump generan incertidumbre, lo que no está gustando a los mercados. De manera que los inversores están en modo “esperar y ver” las consecuencias que pueda tener. De todas formas hay que tener en cuenta que China está pendiente de una política monetaria más restrictiva, mientras sus autoridades hacen otro intento por desinflar su burbuja de crédito y es previsible cierta desaceleración de su crecimiento. Hasta ahora el endurecimiento de política monetaria en China no ha hecho demasiado daño, dada la saludable demanda de sus exportaciones, pero si el ritmo de crecimiento del crédito disminuye más y Trump promulga medidas más proteccionistas las perspectivas serán menos optimistas.

La inflación va a venir

Pero EEUU mantiene el ciclo alcista desde hace diez años. Por tanto, hay cierto vértigo. Con desempleo al 4% -nivel más bajo desde 1960- y previsión de aumento del PIB al 2,8%, la curva de Phillips, que relaciona fortaleza del mercado de trabajo con inflación, acabará funcionando por la presión de salarios, falta de mano de obra y mayor consumo. Así que la inflación va a venir y el inversor debe estar preparado para una mayor volatilidad en el mercado.

El fondo sigue siendo bueno

De hecho ha habido cierto cambio de sentimiento y cambiado las reglas del juego. Ahora los profesionales tienen que demostrar que saben gestionar adecuadamente.

De todas formas el fondo y fundamentales seguirán siendo buenos los próximos dos años. La economía de EEUU, tweets y grandes titulares de Trump aparte, cuenta con un plan de infraestructuras, fiscal y de repatriación de efectivo, destinado a que se mantenga el crecimiento económico los próximos dos a tres años. A fin de cuentas, la administración Trump quiere alargar el ciclo lo máximo posible. Al respecto la Reserva Federal no va a arriesgarse a poner en peligro el crecimiento y va a seguir siendo transparente, sin que sea previsible que vaya a subir más los tipos de interés sin avisar -a corto plazo pueden situarse en sintonía con el crecimiento económico en 2,5% para principios de 2019-.

El caso es que entramos en un entorno de políticas monetarias no tan laxas como los últimos tres años. En este tiempo las empresas han estado extendiendo vencimientos de deuda a costes mínimos y, ahora que vuelven a normalizarse poco a poco los tipos de interés -Europa va a tardar más que EEUU-, vamos a ver las que pueden sostener sus gastos financieros con su balance y cuenta de resultados. Así que puede haber cierta incertidumbre en el mercado de crédito. En deuda del Tesoro de EEUU a diez años puede haber valor con su rentabilidad a vencimiento al 3% -el crecimiento nominal de su PIB de las últimas décadas-, aunque para un inversor europeo la cobertura del dólar elimina el potencial beneficio, así que la apuesta depende de que el dólar suba. Sin embargo la reducción de estímulo de los bancos centrales amenaza el mercado de renta fija y seguimos infra-ponderando bonos. En concreto estamos escépticos respecto a crédito, clase activos más vulnerable, especialmente en Europa, tanto en deuda grado de inversión como de alta rentabilidad.

Acciones de Europa y Japón

En conjunto conviene cierta precaución, siendo muy selectivos con oportunidades en empresas con muy buenos fundamentales y valoraciones razonablemente atractivas, si bien invertir en índices no es la mejor de las fórmulas, pues es previsible que la rentabilidad sea menor y hay que tratar de obtener alfa.

Aunque hemos rebajado renta variable a neutral, vemos valor en Europa y Japón. De hecho, la reciente corrección ha dejado los múltiplos a niveles menos ajustados. Las acciones de EEUU cotizan con excesiva prima. Sin embargo el banco de Japón es el único gran banco central de países desarrollados con compromiso para seguir comprando activos los próximos tres años. A eso se añade que las acciones japonesas tienen valoraciones atractivas en comparación con EEUU y Europa y la economía japonesa continúa cogiendo ritmo, impulsada en parte por la demanda para sus exportaciones.

Las acciones cíclicas tienen algo más de recorrido

Las acciones cíclicas todavía tienen algo de recorrido antes de que aumenten las rentabilidades de los bonos y el sentimiento se torne más defensivo. Conviene mirar el sector financiero, beneficiario de la subida de tipos de interés. Además, vemos oportunidades en energía y materiales y entre sectores defensivos, salud. Sin embargo, estamos cautos en consumo discrecional e industriales -sectores más caros. e infra-ponderamos servicios públicos y consumo básico, que no están baratos y muestran pobres perspectivas por caída márgenes de beneficios y tendencia a sufrir más cuando la rentabilidad de los bonos aumenta. Respecto a materias primas estamos ligeramente positivos, pues seguimos viendo crecimiento global.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam

Renta variable baja y aumentan los rendimientos

15 febrero, 2018 | 10:37

Llevamos meses indicando que la situación económica está muy bien y las compañías están incrementado beneficios, pero también avisando que los mercados estaban caros. Al respecto las correcciones recientes son un aviso, pues llevábamos un ritmo casi insostenible de 18 meses de subidas en renta variable. Las acciones mundiales habían subido 5% en enero, más de la mitad de lo que preveíamos para 2018, con muchas bolsas en máximos y aumento de la rentabilidad a vencimiento de la deuda del Tesoro de EE. UU. y Bund alemán. De manera que se había limitado el alza potencial. Además, el sentimiento se había vuelto negativo, con señal de exuberancia, fuerte actividad de salidas a bolsa y flujos hacia fondos de renta variable global y ETF en enero récord de cuatro semanas en 77.000 millones de dólares. Por tanto, este mes habíamos rebajado el peso de acciones a neutral y aumentado liquidez, manteniendo la infra-ponderación en bonos.

Cambio coyuntural

De hecho, habíamos dicho que 2018 es un año en el que hay que ser muy táctico, no tan sencillo como 2017. En concreto tenemos que poner especial cuidado si la rentabilidad a vencimiento del bono de EE. UU. a diez años se acerca al 3%. De momento ya lo hemos visto estos días llegar al 2,9%, cerca del objetivo de todo el año.

Pero no creemos que haya un cambio estructural, sino coyuntural. Los mercados han buscado una excusa para corregir, tras una fiesta de larga duración llena de sorpresas positivas. Además, los bancos centrales ya estaban dando aviso de restricción monetaria. Pero pocos inversores minoristas se han aprovechado ante este mercado alcista.

Crecimiento al 3,4% de la economía global en 2018

En cualquier caso, hay que tranquilizarse y mirar los fundamentales, sin tomar decisiones precipitadas.

El crecimiento del PIB global puede ser en 2018 entre 3,4% y 3,5% por encima del 3% de 2017. En EE. UU., la confianza del consumidor y de empresas está cerca de récord; con un dólar débil que apoya las exportaciones y la reforma fiscal debe impulsar el crecimiento los próximos dos años. Mientras las condiciones en la zona del euro siguen boyantes, aunque puede darse menor crecimiento. La inflación en EE. UU. puede alcanzar niveles entorno al 2% y en Europa 1,5% -con crecimiento 2,2% este año, tipos reales negativos, recuperación del crédito y aumento de beneficios empresariales de doble dígito-.

Ahora bien, la liquidez de los cinco principales bancos centrales del mundo supone 12,5% del PIB, en la parte inferior del rango de los dos últimos años y esperamos que la Reserva Federal aumente tipos de interés tres veces este año. Ello está siendo parcialmente compensado por estímulo del banco central en China y débil dólar, que apoya las economías emergentes. A ello se añade que, dado que la Reserva Federal no compra bonos y el gobierno de EE. UU. tiene que financiar el recorte de impuestos de Trump, el sector privado y reservas extranjeras tendrán que absorber 1,5 billones de dólares en bonos del Tesoro de EE. UU. este año y dos billones en 2019, frente a 500.000 millones de 2017.

Ahora hay que invertir de forma selectiva

La diferencia ahora para los inversores es que no se trata de seguir la corriente mediante fondos indexados ETF. Hay que tener en cuenta que las valoraciones, tras las liquidaciones, sólo parecen moderadamente caras y los indicadores de sentimiento han pasado de sobrecompra a territorio casi de sobreventa. Pero hay que invertir seleccionando poco a poco, identificando oportunidades de manera táctica, manteniendo la disciplina del presupuesto de riesgo, pues es previsible que haya más episodios de volatilidad. De hecho, este año la volatilidad va a ser un factor muy interesante para los gestores activos y vamos a ver algunos que van a poder generar mucho valor añadido, precisamente aprovechando la mayor volatilidad.

En concreto, por regiones, las acciones europeas han llegado a cotizar al mayor descuento en 30 años respecto de las de EE. UU. Además, sobre-ponderamos Japón, donde las exportaciones a China y Asia han alcanzado niveles récord y su sector manufacturero ha crecido al ritmo más rápido en cuatro años en enero, con la relación puestos de trabajo/peticiones es la más saludable en cuatro décadas.

A ello se añade que tiene sentido asignar capital a acciones de sectores que pueden hacerlo bien en períodos de ajuste monetario, como compañías financieras -sector cíclico barato, cuyo valor es mejor ahora que hace tres meses-. Sin embargo los servicios públicos tienen capacidad limitada para pasar mayores precios o costes de deuda a los consumidores y lo hemos rebajado a negativo. Además seguimos sobre-ponderando sectores relacionados con materias primas relativamente baratos, como energía -de los sectores más rezagados en 2017, que muestra rentabilidad por dividendo del 4%- y materiales, pues los precios pueden aumentar aún más con la producción industrial y si el dólar sigue depreciándose.

Vemos valor en renta fija de mercados emergentes

En renta fija vemos pocas oportunidades, aunque estamos empezando a compartir con inversores institucionales que, tras dos años fuera de deuda de mercados desarrollados, hay que comprar el bono de EE. UU. a diez años si su rentabilidad llega al 3%.

Sin embargo, el crédito está muy caro y es la clase de activos más cara, especialmente en Europa, incluyendo deuda de alta rentabilidad, vulnerable a unas condiciones monetarias más restrictivas e históricamente la primera clase de activo en verse afectada negativamente en las últimas etapas del ciclo. Donde vemos valor es en renta fija de mercados emergentes, con rentabilidades a vencimiento del 5% al 6%.  A ello se añade, que un entorno de mercado más movido puede ser interesantes algunas estrategias de rentabilidad absoluta de gestión flexible en renta fija, eso sí, para una rentabilidad del 1% al 1,5%.

Soluciones de inversión Innovadoras

En este estado de cosas los fondos de inversión proporcionan soluciones de inversión para todos los perfiles de rentabilidad/riesgo, incluso transversalmente, como es el caso de la inversión temática, en una amplia variedad de industrias y acceso a compañías que no están en los principales índices, siendo relativamente independiente del ciclo como complemento de la inversión global en acciones. Es el caso de la tecnología, que empieza a ser motor de cambio en todo tipo de sectores, incluso en aquellos en que no estamos acostumbrados a invertir como es medioambiente.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam

Euforia excesiva

24 enero, 2018 | 09:18

El año está empezando extraordinariamente bien, como lo pone de manifiesto cualquier informe de banco o entidad financiera, que augura crecimiento económico y estabilidad. Son buenas noticias. Ahora bien, tenemos que definir lo que nos espera en 2018, que va a ser muy parecido a 2017, pero no tan bueno: buenos resultados empresariales, pero no tanto como el año pasado y menos rentabilidad en activos de renta variable. La hoja de ruta es buena, pero no tan sencilla como el año pasado.

En renta fija en 2017 han sorprendido los bonos de EEUU a diez años, que han proporcionado rentabilidades mayores de lo esperado. Este año es previsible que su rentabilidad a vencimiento sitúe por encima del 3%, con lo que puede ser algo interesante. Pero en conjunto la deuda soberana de mercados desarrollados este año va a seguir sin dar nada o perdiendo.

También hay que tener en cuenta que en 2017 la dispersión de rentabilidades ha sido muy alta. El sector tecnológico ha tenido un año extraordinario y su índice global subido más del 40%. De todas formas, sigue siendo muy destacable su capacidad de generación de flujo de caja. Sin embargo, energía y telecomunicaciones se han comportado mucho peor. También ha destacado el buen comportamiento del mercado asiático. Incluso la bolsa europea en dólares lo ha hecho mejor que la de EEUU, 25% frente a 21%.

Rentabilidad esperada en renta variable del 5 al 8%

En 2018 mediante renta variable, tanto de EEUU como europea, el inversor puede obtener en 2018 entre 5% y 8%, pero ya no rentabilidades de doble dígito, pues se está agotando algo el ciclo, aunque una de las sorpresas positivas puede ser Europa. Hay que tener en cuenta que en 2017, por primera vez desde 2010, el aumento de beneficios ha superado las expectativas, 15% anual por el índice mundial MSCI ACWI frente a previsiones del 13%. De hecho al crecimiento de beneficios empresariales es atribuible 60% de una rentabilidad del 25% en 2017, doble que el debido al aumento de precio-beneficios. Pero este año puede haber incrementos de beneficios entre 8% y 10%, sin sobrepasar las estimaciones.

Hay que vigilar la inflación y la volatilidad

De lo que puede haber más en 2018 y conviene vigilar es inflación y volatilidad en los mercados, los cuales no han estado presentes en 2017. Pero la inflación a tener en cuenta es la que pasa del 4% o sobrepasa al crecimiento del PIB. En EEUU puede llegar a estar algo por encima 2%, precisamente el objetivo desde hace años de la Reserva Federal. En Europa está en 1,5% y puede acercarse al 2%. En este contexto el inversor no debe preocuparse. Además, nuestro escenario de trabajo es que los bancos centrales van a seguir siendo muy transparentes, con cambio de forma muy gradual, sin arriesgar el crecimiento económico.

Por su parte en mercados emergentes la inflación puede aumentar al 3,5% en 2018, desde 3,3% de 2017, aun así, de las más bajas de los últimos cinco años. Es previsible divergencia entre países emergentes productores -que tienen presiones inflacionistas- y los exportadores de materias primas -donde la inflación puede bajar al 5,9% desde 7,2%-. En India puede llegar al 5,3%. Sin embargo, en Argentina vemos la caída más fuerte, desde 24% de 2017 a 18% en 2018.

Exposición estructural en Emergentes

El caso es que si el inversor precisa rentabilidades de doble dígito debe tener exposición a mercados emergentes, donde no vale todo y hay que asumir riesgo y volatilidad. En 2017 las rentabilidades en renta fija de mercados emergentes fueron del 15%, 35% en renta variable. Para 2018 consideramos más renta variable de mercados asiáticos, especialmente empresas de orientación doméstica, acciones relacionadas con inversión en capital fijo y rezagados emergentes, como Rusia, que está saliendo de recesión y puede aprovechar la subida de las materias primas. Sin embargo, las acciones en Brasil y México no están baratas. Además, puede haber oportunidades en deuda en moneda local de Turquía y Rusia, con rentabilidades a vencimiento del 5% y previsiones de menor inflación. En Latinoamérica consideramos más interesante invertir en renta fija.

En conjunto el inversor debería tener una exposición del 3% al 5% de la cartera en mercados emergentes.

Además, el inversor, siendo algo innovador, puede fijarse, como complemento de la inversión global en acciones, en Mega tendencias e invertir en Fondos Temáticos que dan exposición a industrias relativamente independientes del ciclo económico, con horizonte de inversión entre cinco y diez años, plazo en el que ha habido poco riesgo de equivocación. Aquí el peso de en de su cartera de renta variable puede ser de 5%.

Hay que ser tremendamente selectivos en la búsqueda de oportunidades

El caso es que hay que ser tremendamente selectivos en la búsqueda de oportunidades, pues no hay nada barato en términos absolutos. Al respecto la gestión pasiva ha tomado protagonismo en las carteras de los inversores -y lo va a seguir teniendo-, pero es previsible que los próximos años, a medida que entramos en un mercado donde lo que prima realmente son los fundamentales de las empresas, tenga menor relevancia. De hecho, este año la volatilidad va a ser un factor muy interesante y entendemos que el 2018 será un punto de inflexión, donde tomarán más protagonismo los gestores activos.

Hay que tener en cuenta que el inversor español, muy conservador, tiene que comprender que puede seguir la regla 80/20, es decir en 80% de las decisiones seguir como hasta ahora, pero en el 20% restante incorporar activos de riesgo, renta variable, crédito y otros activos, en contacto con su asesor, con vistas a generar algo más de rentabilidad en un plazo de dos a tres años, siendo muy disciplinado.

Gonzalo Rengifo, director general de Pictet AM en Iberia y Latam Expectativas de beneficios

 

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Gonzalo Rengifo Abbad, director general de Pictet AM en Iberia y Latam Fue subdirector general de Schroders en España para distribución de fondos de inversión y director de banca privada de Banco Urquijo. Está Licenciado por CUNEF en ciencias económicas y empresariales, especialidad en finanzas.

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Luis Sánchez de Lamadrid, director general de Pictet WM en España. Fue consejero delegado de BSI/Banca del Gottardo en España y director de banca privada de UBS en España. Bachelor in Business Administration por European University, está posgraduado en Finanzas por ICADE y Executive MBA por Instituto de Empresa. Es profesor en Instituto de Estudios Bursátiles (IEB).

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Patricia de Arriaga, subdirectora general de Pictet AM en España Fue directora técnico-comercial para instituciones en España, Andorra y Portugal en Société Générale AM. Anteriormente fue directora de servicio institucional de BNP Paribas AM y directora de Inverseguros Gestión SA SGIIC. Antes trabajó con Iberdealer Sociedad Mediadora.

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Carlos González-Mesones, gestor de patrimonios senior de Pictet WM en España Se ocupó anteriormente de gestión carteras para instituciones y banca privada en Banque Privée Edmond de Rothschild. Trabajó como trader en las agencias españolas CM Capital Markets y Mercavalor SV S.A. Está licenciado en economía por la Universidad Complutense de Madrid y cursó el programa superior de gestión de carteras del Instituto de Empresa y estudios avanzados de especialista en renta fija IEB (Instituto de Estudios Bursátiles).

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Gustavo Pardo Fernández-Balbuena, gestor de patrimonios senior de Pictet WM en España Fue consejero delegado de BSI/Banca del Gottardo Gestion SGIIC y anteriormente director de renta variable de Inversafesi SGIIC.

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