CON TRANSPARENCIA

José Luis Martínez Campuzano

Con la máxima transparencia y rigor, en un mundo como el actual dónde la incertidumbre y la desconfianza nos impiden ver lo importante.

23 marzo, 2017 | 10:46

La inflación  se recupera con fuerza en Europa, aunque es cierto que de la mano de la combinación de la subida de los precios externos en un contexto de recuperación de los precios de las materias primas y depreciación del Euro. ¿Es suficiente esto para que el BCE inicie el proceso de normalización monetaria? Es evidente que no. Y doy una respuesta tan rotunda pese a que el objetivo último de la política monetaria en Europa es lograr que la inflación (en general, dejando al margen la discusión sobre la subyacente….cuestión también de la propia credibilidad de la política monetaria) se mantenga en niveles bajos y estables. Quizás es precisamente por esto último: la posibilidad de que el nivel de inflación baje de nuevo en 2019, en pleno efecto escalón si los factores extraordinarios que la impulsan ahora no tienen continuidad o en caso de que no se trasladen a un mecanismo de subida de los precios internos. Y la baja inflación subyacente al mismo tiempo las también bajas expectativas de inflación garantizan por el momento que esto último no se está produciendo. Dicho esto, debemos recordar que la eficacia de la política monetaria es precisamente su carácter preventivo.

 

Siendo consecuente con todo lo anterior, ¿por qué defiendo que haya una estrategia clara de normalización monetaria? Por algo tan sencillo como que el futuro es incierto. Y, por tanto, debemos siempre tomar decisiones que reduzcan esta incertidumbre. Por ejemplo, tener claro que las medidas monetarias extremas, consideradas por el propio BCE como excepcionales, no se van a convertir de forma permanente en un elemento que distorsione el funcionamiento de los mercados financieros y la propia asignación de recursos entre actividades productivas y financieras. O residenciales. Sin olvidarnos de la distorsión que producen en el funcionamiento del sector financiero, lo que muchos pueden confundir con un nuevo modelo de actividad. Veremos.

 

Será por estas reflexiones, sin dejar de lado el cambio de sesgo entre los inversores a que puede llevar el proceso de subidas de los tipos de interés por la Fed, lo cierto es que los mercados ya están descontando cuándo se iniciará el proceso de normalización monetaria en Europa. Especialmente por lo que respecta a la subida de los tipos de interés, que aplazan hasta dentro de un año. Del resto de las medidas (compra de activos y reducción efectiva del balance del BCE) por el momento hay mucha menos certeza. Si se puede considerar de alguna forma como cierto que habrá subidas de tipos en un año. En el caso de la venta de activos, reducir el tamaño de la cartera, un debate abierto del que huye la propia Fed en cada reunión de política monetaria.

 

¿Cometen un error los mercados al intentar clarificar el incierto futuro del futuro diseño de la política monetaria? Antes de responder a esta cuestión  debemos tener claro que los mercados financieros viven precisamente de intentar descontar el futuro, bajo la mejor información existente. Algunos lo pueden interpretar como especulación, aunque la realidad es que hablamos de inversión sujeta a riesgos. Por esto sorprende un tanto las afirmaciones de Praet, consejero del BCE, cuando considera que el mercado “no debería excederse en la realidad de la política monetaria europea”, ante la cautela que debe siempre considerarse cuando se habla de un cambio de régimen o futura normalización. Evidentemente, la decisión final está en manos del BCE; pero es importante que los mercados funcionen asignando la relación precio/riesgo que consideren adecuada. Aunque esto quizás contraste con las decisiones adoptadas por los principales bancos centrales de ser una parte de los mercados fijando no sólo el tipo de interés oficial como la propia estructura de la curva de tipos; primando unos activos frente a otros en las compras de papel; pudiendo afectar a través de la demanda a la oferta para el resto de los inversores, una forma de crowding out en la demanda que puede suponer de hecho tanto una infravaloración del riesgo en las carteras como un mayor incentivo para nuevos excesos de deuda. 

16 marzo, 2017 | 10:42

La recuperación económica ha sido firme en la zona Euro, al mismo tiempo que diversificada.

La política monetaria ha contribuido a esta recuperación, cuando el crédito bancario se ha acelerado y ha convergido entre países.

La recuperación debe traducirse en un sostenible repunte de la inflación….

¿Qué quién dice todo esto? Praet, consejero del ECB.

¿Dónde lo ha dicho? En un panel de discusión ayer en torno al G20…

https://www.ecb.europa.eu/press/key/date/2017/html/sp170315.en.html

¿Qué cuándo pueden subir los tipos en Europa? Siguiendo la senda de la Fed de ayer que los subió 0.25 puntos hasta 0.75/1 %.

https://www.federalreserve.gov/newsevents/press/monetary/20170315a.htm

Tras leer con calma la exposición de Praet no parece que la subida de tipos de interés por el ECB sea rápida. Pero, es cierto, que sí podrían darse las condiciones para un cambio de sesgo futuro en política monetaria. Y más cerca que tarde.

Por de pronto, veamos que  subyace en la decisión ayer de la Fed:

  1. Unos datos económicos consistentemente positivos
  2. Un balance de riesgos claramente desequilibrado: riesgos derivados de una política monetaria demasiado laxa; riesgos derivados de un exceso de optimismo económico;  riesgos derivados de una esperada política fiscal expansiva
  3. Aprovechar la oportunidad para continuar con la normalización de tipos

Al final, se trata de reducir el carácter expansivo de la política monetaria. No se trata (ayer se enfatizó en un cierto equilibrio en los riesgos) de buscar una política monetaria restrictiva: es, simplemente, hacerla algo menos expansiva. El tono relativamente neutral del discurso posterior de la Presidenta Yellen dejó claro que no hay grandes cambios en el sesgo sobre las reuniones anteriores. Eso sí: con tipos de interés un cuarto de punto ahora más elevados.

La curva de tipos del Dólar  descuenta 10 p.b. al alza en junio, 25 p.b. en septiembre y 37 p.b. en diciembre. En definitiva, otras dos subidas de tipos en lo que resta del año. Eso tras mantener la Fed la previsión de crecimiento este año en el 2.1 %, elevarla hasta este nivel en 2019 y elevar también la previsión de inflación subyacente este año una décima hasta el 1.9 %. Pero Yellen también enfatizó que hay un objetivo simétrico sobre la inflación, lo que se interpretó como menor riesgo de inflación. Pese a que se eleva su previsión.

No, no se habló de reducir el balance.

¿Qué dónde estamos? Dicen los analistas de Citi que la decisión ayer de la Fed “deja el camino abierto para tomar riesgo en los mercados”. En mi opinión primar la estabilidad financiera a corto plazo, con medidas monetarias extraordinarias, sólo conlleva generar más riesgos sobre la estabilidad financiera a medio y largo plazo. Aunque, es cierto, mientras hablamos de ellos los tipos de interés oficiales poco a poco están subiendo en Estados Unidos. Mientras, en Europa  son los mercados los que suben sus tipos de interés.

13 marzo, 2017 | 09:46

¿No detectaron cambios en el discurso del jueves  del Presidente del BCE sobre el que hizo en enero? Estoy con ustedes: a simple vista eran casi idénticos.

Pero, más allá de sutiles cambios en las palabras (el propio Draghi consideró que no hay que prestar excesiva atención a este tema….después rechazó “especular” sobre el momento de cambio en la relación tipos/QE), lo cierto es que los inversores sí han considerado que estamos más cerca que lejos del inicio de la normalización monetaria. Y lo celebraron.

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Bolsas al alza, pero tipos de interés a medio y largo plazo también al alza.

¿No es esto lo correcto en un escenario de mayor optimismo económico? Y este mayor optimismo es lo que reflejó el Presidente Draghi durante toda su intervención del jueves pasado. Una recuperación, más fuere de lo esperado inicialmente, tanto para este año como para el próximo. Aunque también especificó que hablamos de una recuperación cíclica.

Y los mercados siempre tienen razón, con la información disponible.

De hecho, descuentan que la primera subida de los tipos de interés oficiales en Europa será en un año. Aunque en este caso contradiciendo el mensaje de Draghi de que tendremos tipos de interés tan bajos o más bajos que los actuales durante bastante tiempo. ¿Es bastante tiempo un año? ¿ lo son ocho años de medidas monetarias expansivas excepcionales?. También el Presidente del ECB anticipó que, de cualquier forma, antes procedería a finalizar el QE frente a subir los tipos. Otra duda: ¿se incluye aquí la anomalía de tener tipos de interés negativos en el tipo de depósito de las entidades financieras? Espero que no sea así.

Banco de Inglaterra, Banco de Noruega, Banco Central de Suiza, Banco Central de Japón….pero especialmente la Fed: ¿habrá novedades en cualquiera de las reuniones de estos bancos centrales durante la semana? Todas las miradas se centran en la reunión de la autoridad monetaria norteamericana, con los economistas debatiendo sobre el pleno empleo, la inflación subyacente por encima de niveles objetivo y la deuda al alza. El mercado descuenta que la Fed decidirá subir los tipos de interés oficiales en esta reunión.

Recuerden los datos que conocimos el viernes: más de 235 m. nuevos empleos, la tasa de desempleo a la baja hasta 4.7 % y repuntes en salarios hasta una cifra de aumento anual del 2.8 %.

Es interesante fijarnos en la estrategia de normalización monetaria llevada a cabo por la Fed hasta el momento: desde el final del QE hace ya más de un año y la posterior y lenta subida de tipos. No, no hay argumentos para esperar que la Fed comience a vender activos de su cartera a corto plazo. ¿Cuándo lo hará? Es complicado anticiparlo.  

¿Podría seguir el BCE la misma estrategia? No hay nada que nos lleve a pensar lo contrario. Aunque en el caso del BCE hay una diferencia importante: los tipos de interés negativos del exceso de reservas de los bancos. Una verdadera anomalía que ni la Fed y tampoco el BOE han llevado a cabo.

Al principio afirmaba que los mercados han celebrado los indicios, leves por el momento, del cambio de sesgo de la política monetaria. Quizás anticipando que en abril ya el BCE podría eliminar la afirmación de que los tipos de interés estarán bajos o más bajos a medio plazo. Un importante cambio de sesgo. ¿Qué por qué lo celebran? Es sencillo: los inversores quieren más certeza a futuro. Y poco a poco han ido ponderando en mayor medida los riesgos para la estabilidad financiera a medio y largo plazo frente a la estabilidad forzada con medidas extremas de política monetaria a corto plazo. Todo lo que signifique que los primeros se moderan o incluso desaparezcan, es bien recibido ahora por los inversores. Y comenzar a perfilar una estrategia clara de comenzar a revertir los potenciales excesos en política monetaria siempre será bienvenido.

Por último, un gráfico. Lo he obtenido de un reciente informe de Citi.

Durante la última semana los fondos mundiales de renta fija tuvieron entradas de dinero por 4,6 bn. Los equivalentes en renta variable tuvieron compras por más de 11,8 bn. Y en el caso de Estados Unidos, por más de 10,4 bn. Esto una semana antes de que la Fed pueda volver a subir sus tipos de interés….¿le están mandando algún mensaje los mercados a los bancos centrales?.

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03 marzo, 2017 | 09:17

Muy ilustrativo el último artículo que publica el Banco de España centrado en el tipo de interés natural.

http://www.bde.es/bde/es/secciones/informes/boletines/articulos-analit/

¿Qué es el tipo de interés natural? Intentando unificar toda la literatura existente sobre el Tema,  se podría considerar como el tipo de interés real coherente con un escenario económico y financiero deseable: estabilidad de precios y pleno empleo. Derivando de esta definición, los bancos centrales deberían fijar el tipo de interés nominal de acuerdo con este tipo de interés natural.

¿Significa esto que el tipo de interés natural es el objetivo de la política monetaria? Naturalmente que no, a corto plazo. Un tipo de interés real por encima del natural es contractivo; un tipo de interés real por debajo del natural, es claramente expansivo. Y entre ambos márgenes se diseña la política monetaria. Pero es claro que la tendencia a medio y largo plazo sí debe ser tender hacia el tipo de interés natural. Con las limitaciones que suponen los tipos de interés nominales cercanos a cero cuando los tipos de interés naturales son nulos o negativos. Aquí hablamos de cómo manejar las expectativas de inflación.

¿Cuál es el nivel de tipo de interés natural en estos momentos? Extraído literalmente del artículo: “a pesar de las diferencias entre ellos, ambos métodos coinciden en señalar que los tipos naturales en Estados Unidos y en otras economías desarrolladas se encuentran en niveles históricamente bajos – incluso, en algunos casos, negativos.

¿Por qué son tipos anormalmente bajos? Exceso de ahorro frente a la demanda de fondos para invertir. Tan sencillo, en apariencia. De hecho, ¿Por qué hay tanto ahorro? Y bajo un escenario de represión financiera. Aquí podemos pensar en factores estructurales (demografía o desigualdad) y en otros, espero,  coyunturales (ajuste pendiente de la deuda). Precisamente es la incertidumbre sobre el futuro y la sobrecapacidad, los dos argumentos más evidentes  para defender el bajo stock de capital actual y su lenta de recuperación. Manejen ahora todos los factores anteriores entre oferta y demanda para fijar los tipos de interés neutrales y verán como la balanza se inclina hacia tipos históricamente bajos.

Al final, tipos de interés naturales negativos pueden llevar a los bancos centrales a fijar tipos de interés nominales nulos o marginalmente negativos (pero siempre que este coste no supere el propio coste de almacenamiento del dinero) y tomar nuevas medidas de cantidad con el objetivo de aumentar las expectativas de inflación para bajar los tipos de interés reales. Pero estas medidas, como una expansión de la financiación o directamente comprando activos en el mercado, se enfrente a su vez al límite de su propia eficiencia. En definitiva, que la liquidez  se acumule y no se gaste (cambios en la demanda de dinero) y a las anomalías y distorsiones en el funcionamiento de los mercados. Y entre ellas,  los riesgos para la propia estabilidad del sector financiero y aumentar las incertidumbres para el futuro. Aquí podemos hablar también de la propia efectividad en términos de maniobra de la política monetaria, llevándola a ser más contractiva de lo necesario bajo un proceso que se retroalimenta sobre la base de un deterioro de las expectativas de los agentes económicos.

¿Cuál es la solución a esta trampa de la liquidez? El artículo del Banco de España aborda potenciales medidas como el forward guidance de tipos, cambiar el nivel de inflación y fijarla en niveles altos como objetivo. En muchos casos, medidas que algunos bancos centrales ya han aplicado y con resultados no óptimos en todos los casos. ¿Qué resta entonces? Enfocarse en mi opinión en los problemas estructurales que llevan al exceso de ahorro y al escaso crecimiento de la inversión productiva. Reformas estructurales por un lado enfocadas en la oferta y medidas fiscales para aumentar la demanda. ¿Y la política monetaria? No preguntarse sobre su margen de maniobra adicional como sobre las potenciales implicaciones negativas de un exceso de protagonismo pasado en política económica. El pasado, pasado es.

27 febrero, 2017 | 09:44

La economía europea sigue creciendo a un ritmo moderado, pero también firme…..

Así comenzaba su exposición Peter Praet del BCE el jueves pasado. El título de la conferencia, también el título de esta breve nota, deja claro su sesgo: la política monetaria expansiva aún tiene margen de maniobra en un contexto como el actual, dominado por la incertidumbre internacional y doméstica.

 

https://www.ecb.europa.eu/press/key/date/2017/html/sp170223.en.html

Praet vincula en su conferencia la resistencia observada por la economía europea en los últimos años a las medidas tomadas en política  monetaria en el periodo: desde 2014 se han tomado medidas que van desde tipos de interés prácticamente nulos, facilidades de crédito a los bancos hasta la compra de activos en el mercado. Y no me olvido del tipo negativo en el caso del exceso de reservas de los bancos. Medidas inimaginables en el pasado, tomadas con carácter excepcional, aplicadas para hacer viable la transmisión monetaria, luchar contra el riesgo de deflación y combatir la fragmentación en la financiación dentro del Euro. Pero, medidas que se mantienen ocho años tras el estallido de la Crisis. Y se mantienen  cuando muchos de los  argumentos que las justificaron ya no existen. Aunque, de acuerdo con Praet, las amenazas para la estabilidad conseguida están aumentando. Pero son amenazas diferentes a las que dieron lugar a la aplicación de una política monetaria tan laxa. Parte de estas amenazas son de índole político.

La liquidez es amplia y la financiación de la economía se recupera a precios inimaginables desde la perspectiva histórica. Pero, para Praet lo llamativo es que los mercados no estén reflejando las nuevas amenazas que se ciernen sobre el escenario. ¿No será precisamente por las medidas del BCE? Al final, dice su economista, la política monetaria debe mantenerse vigilante lo que parece traducirse en una mayor probabilidad de mantener su estatus quo actual que de iniciar su normalización. Una normalización, por otro lado, que tendría todo el sentido en términos teóricos. O incluso algo más que teóricos: el exceso de confianza que subyace en la advertencia de Praet al comportamiento del mercado.

Praet considera que la fortaleza de las instituciones europeas, del propio Proyecto, unido a la política  monetaria han servido para lograr la estabilidad financiera de la que ahora nos beneficiamos. Y esto también podría explicar, en su opinión, la relativa calma de los mercados pese a las enormes incertidumbres que menciona. Y pese a reconocer que la política monetaria seguirá siendo activa para evitar el impacto negativo en crecimiento y precios en caso de que se materialicen, advierte que puede ser insuficiente. En la parte final de las conclusiones demanda la contribución de otras políticas. Y especialmente de reformas estructurales.

No, no menciona los riesgos derivados de mantener unas condiciones financieras tan laxas. Ni de que la política monetaria excepcionalmente expansiva actual esté generando un cierto caldo de cultivo propicio para la inestabilidad financiera a medio y largo plazo. Podría ser un mero intercambio de plazos bajo un objetivo final de estabilidad financiera.

Citi espera un crecimiento en los dos próximos años de 2.8 % y 3.2 %, al alza desde el estimado de 2.5 % en 2016.

En el caso de la inflación, las previsiones de aumento son de 2.7 % y 2.6 % respectivamente (2.2 % en 2016), con niveles de 1.8 % y 1.7 % (0.7 %) en el caso de los países desarrollados.

Siempre podría ser un escenario económico mejor. Pero, unos años atrás muchos hubiéramos firmado por conseguir los números de crecimiento que ahora debatimos. Y esto puede ser extensivo a la inflación. ¿Podemos hablar entonces del retorno de la inflación? La inflación es un fenómeno monetario. Y la expansión de la liquidez puede ser inflacionista si pasa a ser dinero que se gasta e invierte. Lo interesante es que los bancos centrales hablan de ello pero no parecen inquietarse ante esta posibilidad.

14 febrero, 2017 | 09:59

Primera comparecencia hoy de la Presidenta de la Fed ante el Senado.

Y lo llamativo es que la mayoría de los analistas no espera novedades de su discurso, nada que ver con el nerviosismo previo a las primeras conferencias de la Presidenta Yellen en enero.

¿Se equivocaban en aquel momento? ¿se equivocan ahora?.

Sin título

Bolsas al alza y tipo de interés a plazo relativamente estable….naturalmente bolsa y deuda norteamericana.

De acuerdo con las estimaciones de Citi, durante la semana pasada se produjeron entradas de dinero a nivel mundial por 13.3 bn. en fondos de renta fija y 6.3 bn. en fondos de bolsa.

Pero salidas de dinero de casi 2 bn. USD desde los fondos de bolsa norteamericana.

No, probablemente no habrá sorpresas en su discurso: cerca de conseguir los objetivos de pleno empleo, no lejos de los niveles de inflación objetivo pero pendientes de las decisiones en política fiscal del Gobierno Trump.

El mercado descuenta tres subidas de tipos de interés hasta final de año. Veremos.

Con todo, es llamativo que estemos hablando de tipos de interés reales negativos al mismo tiempo que se admite que la política monetaria ya ha hecho casi su trabajo. Y lo más llamativo es quelos inversores no consideren que el riesgo es de sorpresas al alza y no tanto sesgo casi neutral como descuentan en estos momentos.

Por lo demás, en Alemania también hemos conocido que la inflación se mantiene en enero en el 1.9 %. En China ha repuntado hasta un 2.5 % anual.

09 febrero, 2017 | 09:37

Pausa o algo más en la regulación para los bancos. Se mira a Estados Unidos aunque lo cierto es que el debate ya comenzó meses atrás en Europa al advertir muchos expertos (algunos del propio BCE) sobre la complejidad de las medidas tomadas hasta el momento y del riesgo que suponía para la estabilidad del sector. Y para la financiación de la economía.

¿Supone esto que las entidades financieras serán más débiles en el futuro? Sólo una cifra: el nivel de capital de mayor calidad de los bancos europeos ha aumentado en más de 4 puntos en los últimos años. Capital y liquidez. La situación en términos de capital de las entidades de crédito a nivel internacional es claramente mejor que al inicio de la Crisis.

La profundización de Basilea III (o la nueva Basilea IV) se enfoca especialmente en el riesgo de activo. Y en Europa se intentaba, en lo posible, la homogeneización de los modelos internos de los bancos que ponderaban este riesgo. A mayor porcentaje de activos considerados por los modelos, mayor impacto. En el caso de los bancos españoles, con un porcentaje menor de activos valorados por los modelos internos, el impacto sería (será probablemente) menor.  No me olvido del riesgo operacional y derivado de los tipos de interés, que también recogerá la norma.

Pero la pausa en la regulación de solvencia no significa una pausa en regulación. Y aquí debemos considerar tanto la implementación de las medidas ya tomadas como la regulación de resolución en el caso de entidades con problemas. Al final, hablamos de Europa, cómo absorber potenciales pérdidas por tipo de capital. A falta de concreción, pueden surgir paradojas como primar el peso de la financiación de mercado frente a la estabilidad que suponen los depósitos. Todo lo contrario a lo que se perseguía al principio de la Crisis. Pero es que en aquel momento se hablaba del riesgo de los mercados.

Aquí también podemos considerar el riesgo de contrapartida en las operaciones.

Como ven, hablar del final de la regulación de las entidades de crédito es como mínimo estar poco informado. Y derivar de ahí nuevos riesgos para la estabilidad financiera a futuro, un tanto especulativo. De hecho, hay un creciente debate académico sobre los riesgos para la estabilidad financiera no derivados de las entidades de crédito tradicionales como aquellos que proceden de la banca en la sombra menos regulada: desde las Fintech, como ejemplo, hasta la financiación mayorista.

Por cierto, ¿les faltan algunos datos? No puedo dejar pasar de largo la entrada en funcionamiento del sistema de contabilidad internacional a principios del próximo año, con posibles nuevas normas para la política de provisiones. Naturalmente me refiero a las entidades de crédito.

¿Están agotados tras leer todo lo anterior? Es normal. Algunos lo han denominado como “la fatiga normativa”. Aunque se referían a los reguladores.

Ahora piensen en el escenario en que toda esta regulación se ha materializado (o se debe aplicar): tipos de interés casi nulos, presión desde los clientes para un cambio hacia una aproximación digital, presión del mercado para obtener rentabilidades más elevadas, con la regulación que limitada la toma de riesgos y competencia de nuevos operadores no bancos. En Europa, de nuevo, con un objetivo explícito materializado en la Unión Bancaria como era separar el riesgo soberano del de los bancos. El BCE asume el papel de supervisor único, se crea el Mecanismo Único de Supervisión y más tarde la Autoridad Bancaria Europea. En una segunda fase, se perfila el Mecanismo Único de Resolución y más adelante se planea el Sistema Único de Depósitos. Todo esto mientras se habla a nivel oficial de la necesidad de una mayor integración de los bancos a nivel europeo, sin reparar en los costoso que esto supone con un coste de capital como el actual.

No me olvido de una mayor protección del consumidor e inversor en su relación con los bancos. Importante para superar las dudas de los clientes y también, espero, para darle más seguridad jurídica y de capacidad de defensa al sector.

31 enero, 2017 | 13:22

Interesante el discurso del Presidente del Bundesbank la pasada semana abogando por una regulación común en el caso de las Fintech…

http://www.bundesbank.de/Redaktion/EN/Topics/2017/2017_01_26_g20_weidmann_regulation_fintechs.html?startpageId=Startseite-EN&startpageAreaId=Teaserbereich&startpageLinkName=2017_01_26_g20_weidmann_regulation_fintechs+390586

El argumento no es nuevo, aunque sí admito que es claro y contundente: este tipo de compañías han entrado en competencia con las entidades de crédito tradicionales en la prestación de determinados servicios financieros; esto conlleva un riesgo potencial de distorsiones en este tipo de mercados.

Dos mensajes  del discurso del Presidente del Bundesbank que me gustaría resaltar:

  • Sería erróneo para algunas de estas compañías desarrollar su modelo de negocio en nichos no regulados
  • Es importante tener clara una visión del negocio de estas compañías para valorar cuánto y de qué forma pueden suponer un riesgo para la estabilidad financiera

En el mismo evento el Gobernador del Banco de Inglaterra consideró beneficiosas las nuevas tecnologías para la industria financiera, apostando por una cooperación con los bancos para ofrecer el mejor servicio a los clientes. En su opinión, para la industria tradicional serviría también para mejorar su productividad y reducir costes. Al igual que Weidmann advirtió de la necesidad de valorar los riesgos, de forma que la regulación pueda limitarlos.

Sin duda, los bancos pueden beneficiarse a medio y largo plazo de las compañías englobadas bajo el término “fintech”. Y la competencia a corto plazo, especialmente en los segmentos de pagos o préstamos, es un precio bajo al considerar las sinergias y el efecto dinamizador que suponen para los bancos en la aproximación digital al cliente.  

¿De verdad es un coste limitado a corto plazo? Muchos ponen el ejemplo de China como el mejor indicador de los riesgos para el sector financiero tradicional por el  desarrollo de estas compañías. Obvian en mi opinión dos cuestiones: 1. La velocidad de la digitalización de China con un sector financiero poco desarrollado; 2. El también importante crecimiento experimentado por la clase media en el mismo periodo.

27 enero, 2017 | 10:41

Teman lo que no conocen. Y especialmente lo que no esperan.

Pero que esto no les paralice.

De hecho, a principios de año es habitual que las casas de análisis publiquen conjuntamente con sus previsiones sobre la evolución de los mercados las amenazas o factores de riesgo que pueden matizarlas. China, la deuda privada, suele ser uno de los principales candidatos como factor de riesgo. La depreciación del CNY y el último dato de reservas del Banco Central no hacen más que acentuar ahora esta constante candidatura como factor de riesgo.

¿Y el resto? Curiosamente entre los factores de riesgo que se mencionan hay pocos económicos y muchos políticos. Los datos económicos que vamos conociendo refuerzan el escenario de fuerte aceleración económica mundial. Poco más podemos añadir nuevo sobre los riesgos políticos a los que nos enfrentamos en los próximos meses.

¿Y los riesgos financieros? Los propios mercados.

Vean este gráfico….

GR2701

La volatilidad cotizada como sinónimo de riesgo. Si así la entienden, quizás valoren en su justa medida que el nivel de VIX cae en estos momentos  hasta su mínimo desde el inicio de la Gran Recesión. Siempre se podrá oponer que un escenario dominado por la incertidumbre no tiene por qué ser volátil; pero la volatilidad siempre pasa a ser un factor de incertidumbre adicional.

En este punto entran los bancos centrales. Y es que en las listas de potenciales riesgos a las que me refería antes apenas se mencionan algunos bancos centrales. Mejor dicho, a la Fed. Y eso que comienzan a surgir análisis anticipando el potencial impacto económico y financiero de la subida de tipos en Estados Unidos. El propio FMI ha publicado de forma reciente una pequeña nota sobre la cuestión. Pero son los mercados y economías emergentes las que centran la preocupación sobre el impacto financiero negativo de la subida de tipos de la Fed. Y con esto volvemos de nuevo a China.

Hace unos días era la Presidenta de la Fed la que mandaba dos mensajes alcistas en sendas conferencias, aunque de diferente intensidad. Con todo, el más agresivo (así lo consideró el mercado) aludía al riesgo de tener que subir los tipos de interés oficiales “varias veces en el año” hasta 2019 para evitar “desagradables sorpresas”. Con todo, ya saben que la Fed fija un nivel objetivo de tipos de interés neutrales bajo desde una perspectiva histórica. Dicho todo esto, lo que los mercados e inversores deben valorar para bien o para mal es la asimetría del margen de actuación de la Fed y de otros bancos centrales en el futuro inmediato: muy limitado en caso de sorpresas económicas e incluso financieras negativas; mucho mayor y hasta abierto en caso de sorpresas positivas en crecimiento y (no sé si un repunte inesperado de la inflación debe ser considerado de forma positiva) en los precios. Dejemos al margen el papel de la política fiscal. Aunque, por otro lado, esta afirmación puede ser cada vez más contestada precisamente en Estados Unidos.

¿Y las oportunidades? De acuerdo con los últimos datos de Citi, durante la semana pasada volvimos a observar entra de dinero hacia fondos de renta fija. Y por un importe significativo de más de 8,6 bn.$. Pero apenas 97 M. en fondos de bolsa. Y por cierto con salidas de 6,3 bn. de salidas de dinero en fondos de bolsa norteamericana.

Este comportamiento reciente del mercado coincide con la aparente paradoja de observar subidas en los tipos de interés de la deuda, especialmente en los países desarrollados benchmark, con caídas en las primas de riesgo, al mismo tiempo que las bolsas subían.

Las sorpresas económicas positivas (y en el caso de la inflación) sin duda suponen un buen caldo de cultivo para las bolsas. Especialmente si es la bolsa norteamericana, y el sector financiero de este país, el que marca el camino….

23 enero, 2017 | 09:54

Lo único previsible es la total imprevisibilidad. Varios.

He puesto varios porque realmente no sé quien inventó esta frase. Pero creo que resume muy bien todo lo que hemos escuchado en Davos: esperar acontecimientos, sean los que sean.

Esto no quiere decir que el sentimiento de la Agenda haya sido negativo. De hecho, hay casi unanimidad al aceptar que el crecimiento económico mundial se acelerará este año empujado por un conjunto de factores: la recuperación de los precios de las materias primas y con ello mejor tono consumidor e inversión en los países en desarrollo, políticas fiscales expansivas con el mejor ejemplo en Estados Unidos y unas condiciones financieras que, pese a la Fed, seguirán siendo laxas a nivel mundial. Argumentos bien fundamentados, que sin embargo no son capaces de contrarrestar la mayor incertidumbre futura.

Pero, con todo, sí suponen en mi opinión volver a la normalidad con respecto al timing de las perspectivas. En definitiva, en los últimos años se hablaba de un futuro mejor cuando se advertía de los riesgos a corto plazo. Llamativo, ¿verdad?. Al menos ahora se reconoce que la incertidumbre económica, financiera y política crece con el paso del tiempo.

Lean con calma el blog del economista jefe del FMI…..

https://blog-imfdirect.imf.org/2017/01/16/a-shifting-global-economic-landscape-update-to-the-world-economic-outlook/

Dos mensajes relevantes a destacar: 1. El foco de la incertidumbre a medio plazo pasa de Europa y hasta de China hacia Estados Unidos, centrada en las decisiones que puede adoptar el nuevo gobierno norteamericano; 2. Reitera la estrategia de tres pilares (fiscal, monetario y estructural) para mantener un buen ritmo de crecimiento y que sea sostenible en el tiempo.

¿Riesgos? Retomamos lo escuchado en Davos: proteccionismo especialmente. Pero en realidad hablamos de riesgo político, con implicaciones, aquí sí, a nivel mundial. Y Europa no es una excepción considerando cuestiones como el Brexit y las elecciones en algunos de los principales países de la zona.

Del populismo y nacionalismo al proteccionismo; aunque mejor se podría hablar de una consecuencia de riesgos y no tanto de una alternativa de riesgos.

Considerando todo lo anterior, tengo la sensación de que se puede estar perdiendo la perspectiva. Por un lado, pocas alusiones en Davos a la necesidad de tomar medidas estructurales que aumenten el crecimiento potencial. Por otro, casi ninguna referencia al gran problema de fondo: la elevada deuda mundial. Estamos hablando de que, de acuerdo con las cifras del FMI, la deuda mundial sin considerar al sector financiero ha aumentado en más de 45 tr. dólares desde 2008 hasta 163 tr. en estos momentos. También el hecho de que los bancos centrales hayan comprado en el periodo más de 9 tr. de papel en los mercados.

¿Y el sector financiero mundial? Por un lado, beneficiándose de la mejora de las perspectivas de crecimiento y hasta del cambio de sesgo en la política monetaria mundial. Poco a poco, naturalmente. También se beneficia del creciente debate sobre la necesidad de poner límites o simplemente hacer una pausa en la regulación de solvencia. Aunque en Europa se mantiene la presión para avanzar (esperemos que de forma definitiva) en las normas sobre resolución de crisis. Centrado en las entidades financieras, todo esto no debe hacerlas perder la perspectiva a la hora de enfocar su estrategia futura. Y las autoridades, también la sociedad, deben ser conscientes de la necesidad de que esta estrategia sea exitosa.

Imagen de José Luis Martínez Campuzano

José Luis Martínez Campuzano: Portavoz de la Asociación de la Banca Española.Licenciado en Hacienda Pública, ampliados a Economía Aplicada.Profesor del IEB y de la EOI.

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