CON TRANSPARENCIA

José Luis Martínez Campuzano

Con la máxima transparencia y rigor, en un mundo como el actual dónde la incertidumbre y la desconfianza nos impiden ver lo importante.

14 febrero, 2017 | 09:59

Primera comparecencia hoy de la Presidenta de la Fed ante el Senado.

Y lo llamativo es que la mayoría de los analistas no espera novedades de su discurso, nada que ver con el nerviosismo previo a las primeras conferencias de la Presidenta Yellen en enero.

¿Se equivocaban en aquel momento? ¿se equivocan ahora?.

Sin título

Bolsas al alza y tipo de interés a plazo relativamente estable….naturalmente bolsa y deuda norteamericana.

De acuerdo con las estimaciones de Citi, durante la semana pasada se produjeron entradas de dinero a nivel mundial por 13.3 bn. en fondos de renta fija y 6.3 bn. en fondos de bolsa.

Pero salidas de dinero de casi 2 bn. USD desde los fondos de bolsa norteamericana.

No, probablemente no habrá sorpresas en su discurso: cerca de conseguir los objetivos de pleno empleo, no lejos de los niveles de inflación objetivo pero pendientes de las decisiones en política fiscal del Gobierno Trump.

El mercado descuenta tres subidas de tipos de interés hasta final de año. Veremos.

Con todo, es llamativo que estemos hablando de tipos de interés reales negativos al mismo tiempo que se admite que la política monetaria ya ha hecho casi su trabajo. Y lo más llamativo es quelos inversores no consideren que el riesgo es de sorpresas al alza y no tanto sesgo casi neutral como descuentan en estos momentos.

Por lo demás, en Alemania también hemos conocido que la inflación se mantiene en enero en el 1.9 %. En China ha repuntado hasta un 2.5 % anual.

09 febrero, 2017 | 09:37

Pausa o algo más en la regulación para los bancos. Se mira a Estados Unidos aunque lo cierto es que el debate ya comenzó meses atrás en Europa al advertir muchos expertos (algunos del propio BCE) sobre la complejidad de las medidas tomadas hasta el momento y del riesgo que suponía para la estabilidad del sector. Y para la financiación de la economía.

¿Supone esto que las entidades financieras serán más débiles en el futuro? Sólo una cifra: el nivel de capital de mayor calidad de los bancos europeos ha aumentado en más de 4 puntos en los últimos años. Capital y liquidez. La situación en términos de capital de las entidades de crédito a nivel internacional es claramente mejor que al inicio de la Crisis.

La profundización de Basilea III (o la nueva Basilea IV) se enfoca especialmente en el riesgo de activo. Y en Europa se intentaba, en lo posible, la homogeneización de los modelos internos de los bancos que ponderaban este riesgo. A mayor porcentaje de activos considerados por los modelos, mayor impacto. En el caso de los bancos españoles, con un porcentaje menor de activos valorados por los modelos internos, el impacto sería (será probablemente) menor.  No me olvido del riesgo operacional y derivado de los tipos de interés, que también recogerá la norma.

Pero la pausa en la regulación de solvencia no significa una pausa en regulación. Y aquí debemos considerar tanto la implementación de las medidas ya tomadas como la regulación de resolución en el caso de entidades con problemas. Al final, hablamos de Europa, cómo absorber potenciales pérdidas por tipo de capital. A falta de concreción, pueden surgir paradojas como primar el peso de la financiación de mercado frente a la estabilidad que suponen los depósitos. Todo lo contrario a lo que se perseguía al principio de la Crisis. Pero es que en aquel momento se hablaba del riesgo de los mercados.

Aquí también podemos considerar el riesgo de contrapartida en las operaciones.

Como ven, hablar del final de la regulación de las entidades de crédito es como mínimo estar poco informado. Y derivar de ahí nuevos riesgos para la estabilidad financiera a futuro, un tanto especulativo. De hecho, hay un creciente debate académico sobre los riesgos para la estabilidad financiera no derivados de las entidades de crédito tradicionales como aquellos que proceden de la banca en la sombra menos regulada: desde las Fintech, como ejemplo, hasta la financiación mayorista.

Por cierto, ¿les faltan algunos datos? No puedo dejar pasar de largo la entrada en funcionamiento del sistema de contabilidad internacional a principios del próximo año, con posibles nuevas normas para la política de provisiones. Naturalmente me refiero a las entidades de crédito.

¿Están agotados tras leer todo lo anterior? Es normal. Algunos lo han denominado como “la fatiga normativa”. Aunque se referían a los reguladores.

Ahora piensen en el escenario en que toda esta regulación se ha materializado (o se debe aplicar): tipos de interés casi nulos, presión desde los clientes para un cambio hacia una aproximación digital, presión del mercado para obtener rentabilidades más elevadas, con la regulación que limitada la toma de riesgos y competencia de nuevos operadores no bancos. En Europa, de nuevo, con un objetivo explícito materializado en la Unión Bancaria como era separar el riesgo soberano del de los bancos. El BCE asume el papel de supervisor único, se crea el Mecanismo Único de Supervisión y más tarde la Autoridad Bancaria Europea. En una segunda fase, se perfila el Mecanismo Único de Resolución y más adelante se planea el Sistema Único de Depósitos. Todo esto mientras se habla a nivel oficial de la necesidad de una mayor integración de los bancos a nivel europeo, sin reparar en los costoso que esto supone con un coste de capital como el actual.

No me olvido de una mayor protección del consumidor e inversor en su relación con los bancos. Importante para superar las dudas de los clientes y también, espero, para darle más seguridad jurídica y de capacidad de defensa al sector.

31 enero, 2017 | 13:22

Interesante el discurso del Presidente del Bundesbank la pasada semana abogando por una regulación común en el caso de las Fintech…

http://www.bundesbank.de/Redaktion/EN/Topics/2017/2017_01_26_g20_weidmann_regulation_fintechs.html?startpageId=Startseite-EN&startpageAreaId=Teaserbereich&startpageLinkName=2017_01_26_g20_weidmann_regulation_fintechs+390586

El argumento no es nuevo, aunque sí admito que es claro y contundente: este tipo de compañías han entrado en competencia con las entidades de crédito tradicionales en la prestación de determinados servicios financieros; esto conlleva un riesgo potencial de distorsiones en este tipo de mercados.

Dos mensajes  del discurso del Presidente del Bundesbank que me gustaría resaltar:

  • Sería erróneo para algunas de estas compañías desarrollar su modelo de negocio en nichos no regulados
  • Es importante tener clara una visión del negocio de estas compañías para valorar cuánto y de qué forma pueden suponer un riesgo para la estabilidad financiera

En el mismo evento el Gobernador del Banco de Inglaterra consideró beneficiosas las nuevas tecnologías para la industria financiera, apostando por una cooperación con los bancos para ofrecer el mejor servicio a los clientes. En su opinión, para la industria tradicional serviría también para mejorar su productividad y reducir costes. Al igual que Weidmann advirtió de la necesidad de valorar los riesgos, de forma que la regulación pueda limitarlos.

Sin duda, los bancos pueden beneficiarse a medio y largo plazo de las compañías englobadas bajo el término “fintech”. Y la competencia a corto plazo, especialmente en los segmentos de pagos o préstamos, es un precio bajo al considerar las sinergias y el efecto dinamizador que suponen para los bancos en la aproximación digital al cliente.  

¿De verdad es un coste limitado a corto plazo? Muchos ponen el ejemplo de China como el mejor indicador de los riesgos para el sector financiero tradicional por el  desarrollo de estas compañías. Obvian en mi opinión dos cuestiones: 1. La velocidad de la digitalización de China con un sector financiero poco desarrollado; 2. El también importante crecimiento experimentado por la clase media en el mismo periodo.

27 enero, 2017 | 10:41

Teman lo que no conocen. Y especialmente lo que no esperan.

Pero que esto no les paralice.

De hecho, a principios de año es habitual que las casas de análisis publiquen conjuntamente con sus previsiones sobre la evolución de los mercados las amenazas o factores de riesgo que pueden matizarlas. China, la deuda privada, suele ser uno de los principales candidatos como factor de riesgo. La depreciación del CNY y el último dato de reservas del Banco Central no hacen más que acentuar ahora esta constante candidatura como factor de riesgo.

¿Y el resto? Curiosamente entre los factores de riesgo que se mencionan hay pocos económicos y muchos políticos. Los datos económicos que vamos conociendo refuerzan el escenario de fuerte aceleración económica mundial. Poco más podemos añadir nuevo sobre los riesgos políticos a los que nos enfrentamos en los próximos meses.

¿Y los riesgos financieros? Los propios mercados.

Vean este gráfico….

GR2701

La volatilidad cotizada como sinónimo de riesgo. Si así la entienden, quizás valoren en su justa medida que el nivel de VIX cae en estos momentos  hasta su mínimo desde el inicio de la Gran Recesión. Siempre se podrá oponer que un escenario dominado por la incertidumbre no tiene por qué ser volátil; pero la volatilidad siempre pasa a ser un factor de incertidumbre adicional.

En este punto entran los bancos centrales. Y es que en las listas de potenciales riesgos a las que me refería antes apenas se mencionan algunos bancos centrales. Mejor dicho, a la Fed. Y eso que comienzan a surgir análisis anticipando el potencial impacto económico y financiero de la subida de tipos en Estados Unidos. El propio FMI ha publicado de forma reciente una pequeña nota sobre la cuestión. Pero son los mercados y economías emergentes las que centran la preocupación sobre el impacto financiero negativo de la subida de tipos de la Fed. Y con esto volvemos de nuevo a China.

Hace unos días era la Presidenta de la Fed la que mandaba dos mensajes alcistas en sendas conferencias, aunque de diferente intensidad. Con todo, el más agresivo (así lo consideró el mercado) aludía al riesgo de tener que subir los tipos de interés oficiales “varias veces en el año” hasta 2019 para evitar “desagradables sorpresas”. Con todo, ya saben que la Fed fija un nivel objetivo de tipos de interés neutrales bajo desde una perspectiva histórica. Dicho todo esto, lo que los mercados e inversores deben valorar para bien o para mal es la asimetría del margen de actuación de la Fed y de otros bancos centrales en el futuro inmediato: muy limitado en caso de sorpresas económicas e incluso financieras negativas; mucho mayor y hasta abierto en caso de sorpresas positivas en crecimiento y (no sé si un repunte inesperado de la inflación debe ser considerado de forma positiva) en los precios. Dejemos al margen el papel de la política fiscal. Aunque, por otro lado, esta afirmación puede ser cada vez más contestada precisamente en Estados Unidos.

¿Y las oportunidades? De acuerdo con los últimos datos de Citi, durante la semana pasada volvimos a observar entra de dinero hacia fondos de renta fija. Y por un importe significativo de más de 8,6 bn.$. Pero apenas 97 M. en fondos de bolsa. Y por cierto con salidas de 6,3 bn. de salidas de dinero en fondos de bolsa norteamericana.

Este comportamiento reciente del mercado coincide con la aparente paradoja de observar subidas en los tipos de interés de la deuda, especialmente en los países desarrollados benchmark, con caídas en las primas de riesgo, al mismo tiempo que las bolsas subían.

Las sorpresas económicas positivas (y en el caso de la inflación) sin duda suponen un buen caldo de cultivo para las bolsas. Especialmente si es la bolsa norteamericana, y el sector financiero de este país, el que marca el camino….

23 enero, 2017 | 09:54

Lo único previsible es la total imprevisibilidad. Varios.

He puesto varios porque realmente no sé quien inventó esta frase. Pero creo que resume muy bien todo lo que hemos escuchado en Davos: esperar acontecimientos, sean los que sean.

Esto no quiere decir que el sentimiento de la Agenda haya sido negativo. De hecho, hay casi unanimidad al aceptar que el crecimiento económico mundial se acelerará este año empujado por un conjunto de factores: la recuperación de los precios de las materias primas y con ello mejor tono consumidor e inversión en los países en desarrollo, políticas fiscales expansivas con el mejor ejemplo en Estados Unidos y unas condiciones financieras que, pese a la Fed, seguirán siendo laxas a nivel mundial. Argumentos bien fundamentados, que sin embargo no son capaces de contrarrestar la mayor incertidumbre futura.

Pero, con todo, sí suponen en mi opinión volver a la normalidad con respecto al timing de las perspectivas. En definitiva, en los últimos años se hablaba de un futuro mejor cuando se advertía de los riesgos a corto plazo. Llamativo, ¿verdad?. Al menos ahora se reconoce que la incertidumbre económica, financiera y política crece con el paso del tiempo.

Lean con calma el blog del economista jefe del FMI…..

https://blog-imfdirect.imf.org/2017/01/16/a-shifting-global-economic-landscape-update-to-the-world-economic-outlook/

Dos mensajes relevantes a destacar: 1. El foco de la incertidumbre a medio plazo pasa de Europa y hasta de China hacia Estados Unidos, centrada en las decisiones que puede adoptar el nuevo gobierno norteamericano; 2. Reitera la estrategia de tres pilares (fiscal, monetario y estructural) para mantener un buen ritmo de crecimiento y que sea sostenible en el tiempo.

¿Riesgos? Retomamos lo escuchado en Davos: proteccionismo especialmente. Pero en realidad hablamos de riesgo político, con implicaciones, aquí sí, a nivel mundial. Y Europa no es una excepción considerando cuestiones como el Brexit y las elecciones en algunos de los principales países de la zona.

Del populismo y nacionalismo al proteccionismo; aunque mejor se podría hablar de una consecuencia de riesgos y no tanto de una alternativa de riesgos.

Considerando todo lo anterior, tengo la sensación de que se puede estar perdiendo la perspectiva. Por un lado, pocas alusiones en Davos a la necesidad de tomar medidas estructurales que aumenten el crecimiento potencial. Por otro, casi ninguna referencia al gran problema de fondo: la elevada deuda mundial. Estamos hablando de que, de acuerdo con las cifras del FMI, la deuda mundial sin considerar al sector financiero ha aumentado en más de 45 tr. dólares desde 2008 hasta 163 tr. en estos momentos. También el hecho de que los bancos centrales hayan comprado en el periodo más de 9 tr. de papel en los mercados.

¿Y el sector financiero mundial? Por un lado, beneficiándose de la mejora de las perspectivas de crecimiento y hasta del cambio de sesgo en la política monetaria mundial. Poco a poco, naturalmente. También se beneficia del creciente debate sobre la necesidad de poner límites o simplemente hacer una pausa en la regulación de solvencia. Aunque en Europa se mantiene la presión para avanzar (esperemos que de forma definitiva) en las normas sobre resolución de crisis. Centrado en las entidades financieras, todo esto no debe hacerlas perder la perspectiva a la hora de enfocar su estrategia futura. Y las autoridades, también la sociedad, deben ser conscientes de la necesidad de que esta estrategia sea exitosa.

16 enero, 2017 | 10:03

Ya lo escucharon: el Banco Mundial espera una aceleración en el crecimiento mundial para este año hasta un ritmo del 2.7 %, tras el nivel de crecimiento más bajo tras el inicio de la Crisis estimado el año pasado.

La Institución Supranacional espera un crecimiento para este año de las economías emergentes del 4.2 % y hasta un 1.8 % en el caso de las economías desarrolladas.

¿Las razones? Simplificando al máximo,  sería un el estímulo fiscal en el caso de las economías desarrolladas, la mejora en la actividad exportadora de materias primas en el caso de las economías emergentes y en general el aumento de la demanda interna.

Hoy hemos conocido que los pedidos de maquinaria han repuntado más del 10 % anual en noviembre en Japón. Aunque, es cierto, los datos de ventas al por menor de USA el viernes pasado sorprendieron de forma negativa. La excepción con respecto al optimismo generalizado que generan los datos económicos últimos a nivel mundial.

¿Riesgos? No les sorprenderá que el Banco Mundial aluda a la política, al proteccionismo y a la propia incertidumbre sobre la inversión productiva. La Institución achaca la debilidad de la inversión en los últimos años a una combinación de sobrecapacidad previa a la Crisis, a la caída de los precios de commodities, el menor flujo de inversión directa internacional, la elevada deuda privada acumulada y al riesgo político.

http://www.worldbank.org/en/news/press-release/2017/01/10/global-growth-edges-up-to-2-7-percent-despite-weak-investment

¿Optimistas? El miedo es contagioso; pero el optimismo, también.

Miren ahora este gráfico….

Opec

Son datos de Citi. Y las conclusiones son claras: la confianza de empresas y familias alcanza en los países desarrollados el nivel más alto desde el inicio de la Crisis. Coherente con ritmos de crecimiento anualizado estimados por encima del 2 % a finales del año pasado, por encima de la previsión que publicaba el Banco Mundial.

¿Un optimismo consistente? Inversión más que consumo, pero con consumo al alza, por el lado de la demanda;  manufacturas liderando el repunte de la producción frente a servicios. Al final, un mayor optimismo que se ve alimentado por la mejora de la demanda mundial bajo unas condiciones financieras muy favorables. Llamativo por ejemplo que en Europa sean Alemania y Portugal los que lideran esta mejora en la percepción de los agentes económicos.

Los datos cualitativos son indicadores económicos muy importantes, aunque su fiabilidad puede no serlo tanto en entornos de incertidumbre. Con todo, sean bienvenidos en una situación como la actual.

04 enero, 2017 | 10:49

Probablemente, el rasgo más destacable que ha ofrecido la evolución de los mercados financieros globales en los últimos meses haya sido el repunte que viene observándose desde octubre en las rentabilidades de los bonos soberanos, desde niveles históricamente reducidos, que se ha acentuado notablemente tras los resultados de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Esta evolución ha venido acompañada de un aumento, de menor magnitud, de la inflación esperada en los mercados, en un contexto de fortalecimiento de las expectativas de subidas de tipos de interés oficiales en Estados Unidos, que recibieron una primera confirmación con la decisión adoptada por la Reserva Federal en este sentido el 14 de diciembre. La evolución alcista de los tipos a largo plazo ha venido acompañada de otros desarrollos, que incluyen un fortalecimiento del dólar y, en general, aumentos de las cotizaciones bursátiles en los mercados de las economías avanzadas, en especial en el sector financiero. Más recientemente, la cotización del petróleo recibió un significativo impulso a raíz del acuerdo alcanzado, el 30 de noviembre, por los países de la OPEP para restringir la producción mundial de crudo, al que se sumaron posteriormente los países productores que no son miembros de la organización. Esta decisión habría podido contribuir, al impulsar la inflación esperada, a reforzar el movimiento alcista de las rentabilidades de la deuda soberana.

 Boletín de Estabilidad Financiera del Banco de España.

http://www.bde.es/f/webbde/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/InformesEstabilidadFinancera/16/IEFNoviembre2016.pdf

¿Ha llegado el momento que temían en los últimos años?.        Me refiero, naturalmente, al inicio de la normalización monetaria.  Pero lo cierto es que la combinación de un aumento de las perspectivas de inflación y de subidas de los tipos de interés oficiales no está suponiendo un shock en los mercados. Incluso todo lo contrario. Quizás simplemente porque los inversor sigue confiando en la gestión de los bancos centrales como garantía de la estabilidad financiera. O de unas condiciones financieras extremadamente laxas. Tal vez, más probablemente, porque la acumulación de incertidumbres políticas y geopolíticas en los próximos meses actúa de contrapeso a los intentos de normalización monetaria por parte de algunos bancos centrales en los próximos meses. Como sería el caso de la Fed.

Pero, ¿de verdad debemos asumir un escenario en el futuro dominado por el repunte de la inflación? Citi espera que la tasa anual de aumento de los precios alcance niveles de 2.0 % en 2017, muy por encima del 0.8 % estimado en 2016. En concreto en  Estados Unidos, la subida de la inflación podría llevarla a su nivel más elevado desde 2012. Y esto por factores puntuales y otros estructurales.

Entre los factores puntuales estaría el efecto base de la subida de los precios del crudo y la debilidad de las divisas.

Entre lo estructurales, un factor difícil de cuestionar: las economías desarrolladas podrían crecer en promedio un 1.5-2.0 %, por encima de  su tasa potencial y en un entorno de políticas fiscales expansivas.

IPC

Al final, cabe considerar que los bancos centrales serán muy prudentes en la gestión de la política monetaria en 2017. Aunque esto conlleve asumir que los riesgos de inflación al alza son limitados. Quizás es más un deseo que una previsión realista. Veremos.

Yo por mi parte me quedo con un mensaje positivo: la normalización monetaria, en un contexto de mejora económica e inflación, elimina incertidumbres a medio y largo plazo. Y los mercados viven de descontar el futuro.

 

21 diciembre, 2016 | 09:14

Miren este gráfico…

GRAFICO

¿Perciben un cambio de interés por los inversores financieros? ¿quizás el inicio de la esperada rotación de carteras?.

Durante la semana pasada conocimos que los fondos de renta fija mundial volvieron a registrar salidas de dinero, que Citi estima en más de 4.4 bn. De hecho, este tipo de fondos habrían perdido ya todas las entradas de dinero desde septiembre.

Pero es que los fondos de bolsa han registrado entradas, siempre según las estimaciones de Citi, por 20.5 bn. La gran mayoría en bolsa norteamericana.

Naturalmente, los inversores apuestan por el crecimiento económico. ¿Quizás antes no lo hacían? Más bien, antes nos movíamos en un escenario dominado por las decisiones de los bancos centrales. También ahora, en buena medida. Aunque de forma desigual por áreas económicas. Pero en Estados Unidos los inversores ya piensan en un escenario futuro donde la economía y el riesgo de inflación, en un entorno de mayor protagonismo de la política fiscal frente a la monetaria, lleve  a una progresiva normalización de los precios relativos entre activos financieros. Me refiero naturalmente a la relación de la renta fija frente a las bolsas. O también que la represión financiera se reduzca, lo que sin duda pasa por tipos de interés más elevados. Los mercados viven de expectativas; en este momento las expectativas son de que la Reserva Federal subirá los tipos de interés oficiales en los próximos meses. De forma moderada o no. Aquí está un potencial factor negativo para la renta fija: el riesgo es que las subidas de tipos oficiales sean mayores a lo esperado inicialmente.  Y claramente en la situación actual el dinero se decanta por la renta variable. Y dentro de ella, por activos cíclicos como el sector financiero.

Pero, como decía antes, las conclusiones anteriores pueden ser mucho más matizadas según las zonas que analicemos. O según la posición de sus respectivos bancos centrales. Por ejemplo, en Europa seguimos viendo flujos de inversión  hacia la renta fija. Aunque sin duda el papel asumido por el Eurosistema para limitar las tensiones de los tipos de interés de la deuda es clave a la hora de interpretar esta confianza de los inversores en tipos de interés excepcionalmente bajos como los actuales.

Aquí tienen el balance de noviembre del Eurosistema que conocimos la semana pasada….

GRAFICO

1.5 tr. en activos en balance, más del doble de las cifras a finales del año pasado.

En el caso del Banco de España, más de 208 bn. en papel en cartera (107 bn. a finales del año pasado).

¿Y los bancos? En España siguen reduciendo su cartera de deuda del Estado.

Con datos de octubre, esta era la distribución por tenedores para la deuda del Estado…..

GRAFICO

 

Dejándose margen para seguir financiando el crecimiento. Un crecimiento que descuentan las bolsas.

 

 

15 diciembre, 2016 | 12:54

Y la Fed subió ayer sus tipos de interés. Ahora el rango de tipos queda entre 0.5-0.75 %.

Pero, hizo algo más que esto: aumentó el ritmo previsto de subidas de tipos en 2017, habló de pleno empleo en la economía norteamericana y matizó la necesidad de una política fiscal expansiva por parte del nuevo gobierno norteamericano en un escenario como el actual.

https://www.federalreserve.gov/newsevents/press/monetary/20161214a.htm

https://www.federalreserve.gov/newsevents/press/monetary/20161214b.htm

Dicho lo anterior, parece evidente que la Fed sigue diseñando su política monetaria en los datos económicos  actuales (“en función de los datos”) y no tanto de forma preventiva. Pero la política monetaria, su éxito en el pasado, se ha apoyado precisamente en su carácter preventivo.

A favor de la Fed su sinceridad y transparencia al admitir ayer su Presidenta que sus decisiones están sujetas a una enorme incertidumbre. Nos ocurre a todos.

Pero, desde hace meses estamos observando algo ciertamente inquietante. Y me refiero al escepticismo de una parte del mercado sobre las decisiones de los bancos centrales. Ya no es tanto el tradicional debate sobre si sus decisiones anticipan o van detrás de las expectativas de los inversores. Más bien, hasta qué punto los inversores cuestionan estas decisiones. El hecho de que ayer la propia Fed validara las perspectivas del mercado de tres subidas de tipos en 2017 acrecienta sin duda este escepticismo. Recuerden que hasta el momento muchos consejeros de la Fed han matizado las perspectivas de evolución de los tipos de interés por los inversores.

COPIA

Por otro lado, las revisiones de crecimiento por parte de la Fed fueron marginales.

Pero, para 2017, al alza. En concreto, una previsión de crecimiento del 2.1 % desde el 2.0 % anterior. Y sin cambios en el 2 % para 2018. También es cierto que estamos hablando de niveles de crecimiento que son considerados por la propia Fed como el nivel de crecimiento potencial.

Las perspectivas de inflación se mantienen para los próximos años en niveles objetivo del 2.0 %.

 

COPIA

 

La Presidenta de la Fed consideró ayer, tras todo lo anterior, que el nivel natural de los tipos de interés es bajo. De la mano de los niveles también bajos de productividad marginal.

Pero, ¿hasta qué punto una política monetaria acomodaticia es el mejor escenario para un aumento de la productividad? Este es otro debate. Y un debate con costes, precisamente los derivados del riesgo de mantener una política monetaria demasiado expansiva durante demasiado tiempo. Entre otros, la propia estabilidad sobre el sector financiero. De todo esto hemos hablado mucho en el pasado. Y lo seguiremos haciendo creo en el futuro próximo.

13 diciembre, 2016 | 12:13

De todos los argumentos que escucho en contra de la normalización monetaria destacaría sin duda el potencial impacto desestabilizador que puede tener sobre algunos mercados financieros. Especialmente el de renta fija. Y no lo subrayo en términos positivos: creo sinceramente que aplazar una decisión que puede ayudar a reducir incertidumbres a medio y largo plazo para evitar un impacto negativo (y creo que limitado) a corto plazo es sin lugar a dudas cuestionable. Más aún cuando parte de los ajustes pendientes a medio y largo plazo, como es una estrategia clara de ajuste de la deuda pública, puede resultar aplazado sin límite en un entorno artificial de condiciones financieras excesivamente laxas.

Pero, es evidente, los bancos centrales deben considerar todo un abanico de factores a la hora de establecer una estrategia clara de normalización monetaria. Y deben ser claros y transparentes a la hora de exponerlos. La gestión de la deuda, elevada deuda, fue uno de los argumentos implícitos de las medidas monetarias ultra expansivas desarrolladas por los principales bancos centrales. Y a nivel privado sí se ha producido un importante ajuste de deuda. En España por ejemplo, acumulado desde el inicio de la Crisis, más del 30 % a la baja en el caso de empresas y familias. Un ajuste que, en mi opinión, puede estar tocando fondo. Las conclusiones en el caso de la deuda pública no son tan claras.

Estos dos gráficos son de Citi.

El primero, el saldo de deuda privada (% PIB) y su servicio financiero (% renta disponible)….

DEUDA

En este segundo gráfico tenemos el servicio de la  deuda pública (% PIB), su evolución en lo que llevamos de Crisis….

DEUDA

Sin duda, el descenso de los tipos de interés al mismo tiempo que la compra de activos por los bancos centrales han llevado a una importante mejora en las condiciones de financiación. Compensando en muchos casos el propio crecimiento del stock de deuda pública. Al final, el objetivo explícito de estas medidas era claro: facilitar los ajustes, económicos y financieros, para hacer posible un escenario de fuerte crecimiento económico y luchar de esta forma contra el riesgo de deflación. Dicho esto, subordinar mantener unas condiciones financieras demasiado laxas para mitigar el coste de los desequilibrios como la elevada deuda a costa de generar nuevas incertidumbres a medio plazo no tiene en mi opinión ningún sentido. Los ajustes pendientes, económicos, financieros y hasta estructurales como sería el caso en la banca, deben llevarse a cabo cuando las condiciones son favorables. Forzar estas condiciones cuando no son necesarias desde el punto de vista fundamental no tiene sentido.

Imagen de José Luis Martínez Campuzano

José Luis Martínez Campuzano: Portavoz de la Asociación de la Banca Española.Licenciado en Hacienda Pública, ampliados a Economía Aplicada.Profesor del IEB y de la EOI.

febrero 2017

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28          

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]