José María Merino: "Una empresa sin plusvalía"
Un aspecto que valoro especialmente mientras desarrollo mi trabajo de escritor es que la famosa “plusvalía”, cuyo concepto acabó de redondear Karl Marx - beneficio que obtiene el empresario con la venta de las mercancías producidas por el trabajador - es un tema que a mí solo concierne: nadie más que yo está siendo “explotado” mientras llevo a cabo la escritura de esta novela o de aquel conjunto de cuentos, y además el “explotador” soy yo mismo… ¿Puede haber un modelo más desinteresado de “empresario”?
Sin embargo yo, propietario directo, inmediato, exclusivo, de lo que escribo sin intervención ajena, veo menoscabados mis derechos ante el poder arrollador de determinadas industrias y hasta puedo sufrir la expropiación de mi obra por parte de cualquiera, tanto a través de la fotocopia como por el complejo mundo de Internet, sin que a nadie parezca escandalizarlo, e incluso al contrario: sintiendo que cada día se afirma más la idea de que mi obra, como toda obra intelectual, es naturalmente expropiable, que pertenece a cualquiera que pretenda hacerse con ella, al margen de cualquier regulación.
Esta indefensión creciente de un tipo concreto de “propietarios” acaso sea la mayor paradoja –que parece urdida desde el sarcasmo- de la estructura neoliberal que estamos viviendo: mientras la “propiedad privada” se considera tan sagrada que hasta se tiende a privatizar lo que hasta ahora se consideraba público, la más privada de todas las propiedades, la que nace de la intimidad creativa, el fruto de la imaginación literaria o artística, está padeciendo cada día un olvido mayor por parte de esos gobernantes que con tanto ardor defienden a los “emprendedores”.
Por fin, he llegado a la conclusión de que el problema está en la falta de la dichosa “plusvalía”: si para imaginar ese cuento, o aquella novela, o tal canción, yo estuviese beneficiándome del trabajo de un asalariado, la legislación protegería mi empresa con toda su fuerza… En cierto modo, estoy siendo sutilmente castigado por el capitalismo.
José María Merino
De la Real Academia Española
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