30 junio, 2010 | 08:19
e-España, que diez años no es nada
Siempre se ha dicho que los humanos sobrevaloran los cambios que pueden sucederse en un año, pero subestiman los que se producen realmente en diez. En el mundo de Internet y de las nuevas tecnologías, diez años es una eternidad. Una muestra de ello fue la presentación de la décima edición del informe sobre la Sociedad de la Información eEspaña, estudio de referencia para entender la evolución tecnológica en nuestro país durante este tiempo y en el que participé desde su creación hasta el año 2006.
Es evidente el cambio que hemos experimentado en estos diez años, pero ¿podía ser de otra manera para un país desarrollado como España? A pesar del inevitable avance experimentado durante esta década, si se analiza la situación en la que nos encontramos y aunque los responsables políticos, siguiendo la máxima de que "se puede estrujar una estadística hasta que diga lo que desees", siempre serán capaces de extraer un dato que sitúe a nuestro país por encima de la media europea, la realidad es agridulce. Según el estudio de la Fundación Orange, nuestro país ocupa la posición decimoquinta del ranking de países de la UE en cuanto al grado de desarrollo de la SI. Además sólo se ha alcanzado uno de los objetivos establecidos en la Agenda de Lisboa, el de hogares con banda ancha. Con estos resultados se puede ser auto-complaciente y ver la botella medio vacía o hacer un poco de autocrítica para llevar a cabo una puesta real por el futuro desarrollo de la SI.
Tras la puesta en marcha de varios planes de impulso de la SI llevados a cabo por diferentes gobiernos y siendo el Plan Avanza el más acertado hasta la fecha, la sensación tras estos años es que la apuesta por un cambio productivo basada en las nuevas tecnologías ha sido insuficiente. Ha tenido que producirse la peor crisis económica de los últimos 50 años para al menos provocar una discusión real sobre el nuevo modelo económico de nuestro país. Un nuevo modelo que debería pasar, entre muchos otros aspectos, por una reconversión del sector turístico, la apuesta por una industria de contenidos digitales en castellano y, por supuesto, por una revolución del modelo educativo.
Para ello es necesario que los responsables políticos de todas las administraciones y de todos los partidos tomen nota de la realidad que se pone de manifiesto al analizar todos estos datos y no sigan la cita que los nazis atribuían a Churchill de que "sólo creo en las estadísticas que yo mismo he manipulado".
Últimos comentarios