El New York Times pasa por uno
de los momentos más críticos de su larga historia. Como el resto de
medios, especialmente en los EEUU, la "Vieja Dama Gris" está sufriendo
las consecuencias de la crisis publicitaria.
Entre rumores, "globos sonda" y declaraciones de sus máximos responsables,
hemos sabido que el NYT quiere retomar su estrategia de cobrar por
parte de sus contenidos online, ya sea a través de un modelo de
suscripción, por medio de micropagos o por la creación de un servicio
de "member ship" en el que el usuario paga por pertenecer a un "selecto
club" que le ofrece ciertas ventajas, ya sea de acceso a información
selecta, merchandising, etc.
No quedan lejos los tiempos en los que su servicio Times Select, con más de 200.000 suscriptores de pago, generaba alrededor de 10 millones de
dólares. ¡Quién los pillara ahora¡ ha debido de pensar su editor Arthur
Sulzberger.
Nadie pone en duda la capacidad del NYT para generar contenidos e
información de calidad en la Red, habiéndose convertido en el modelo a
seguir por muchos medios digitales de todo el mundo. Sin embargo,
algunas de sus iniciativas no han tenido la repercusión esperada entre
los internautas, como su agregador de noticias Blogrunner o su intento por generar comunidad a través de TimesPeople. Pese a su apuesta por la innovación y a ser uno de los medios que mejor han sabido adaptarse a las nuevas narrativas digitales,
el NYT se ve obligado a explorar nuevas vías para la obtención de
ingresos que compensen el estancamiento de la publicidad online.
Siguiendo la estela de Spot.us,
el NYT podría estar pensando en financiar algunas de sus informaciones
gracias a fondos provenientes de los usuarios o incluso de fundaciones. De hecho, ya existe una iniciatitiva en la que colaboran indirectamente con Spot.us.
No obstante, dada la repercusión que pudiera tener este cambio
"fundacional", el NYT se ha dado prisa en asegurar que no están
pensando en convertirse en una
organización sin ánimo de lucro. Aunque vista la trayectoria de los
últimos años se le podría recordar aquello de "nunca digas nunca
jamás"...
El NYT, tanto en su calidad de institución como por su forma de
entender el periodismo, es el referente para la mayoría de los
profesionales de la información de todo el mundo. El éxito o fracaso de cualquiera de sus inicitivas lo es
también, en mayor o menor medida, de todos los que comparten una visión
de la prensa que trasciende su aspecto puramente de negocio.
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