21
septiembre,
2009 | 00:01
Algo había salido mal. Aunque el plan de Quincampoix estaba funcionando, los 'daños colaterales' estaban siendo superiores a los esperados y no sólo se habían propagado por toda la empresa, sino que habían empezado a trascender públicamente. Las primeras felicitaciones del consejero delegado, Collignon, se habían transformado en correos amenazantes que le ponían contra las cuerdas. Y el que tenía abierto en su pantalla le puso especialmente tenso: en menos de una hora ambos comparecerían en una rueda de prensa para explicar la situación.
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10
septiembre,
2009 | 01:03
El sobre que le había llegado de forma anónima al pequeño despacho desde el que dirigía su estudio de diseño dejó perpleja a Penélope. Sólo había pasado un día desde el entierro de su padre y todavía no se había recuperado de la triste sensación que experimentó al comprobar la soledad con la que Alejandro Noriega se había marchado de este mundo.
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