Semana clave para el sistema financiero. Después de
meses de espera, está previsto que el viernes 28 de septiembre el Banco de
España haga públicos los resultados de las pruebas a la banca efectuadas por la
consultora independiente Oliver Wyman. Estos test de estrés serán la llave para
concretar la ayuda europea y el punto de partida para futuras fusiones como
fruto del proceso de reestructuración en que se encuentra inmerso nuestro sistema financiero.
La nacionalización de Bankia fue la gota que colmó
el vaso y, a comienzos de junio, España acabó reconociendo los problemas que
atravesaba la banca al solicitar la ayuda a Bruselas. Varios organismo
internacionales, entre ellos el FMI, venían advirtiendo desde hacía tiempo la
situación; sin embargo, el Ejecutivo aseguraba que el sistema financiero no
necesitaba dinero europeo para salir adelante. Pero todos los planes del
Gobierno cayeron en saco roto el 9 de junio. Ese día, España pidió el rescate que
ayudará al saneamiento de los balances y encomendó a dos consultoras
independientes la evaluación de las necesidades de cada una de las entidades.
A finales de ese mismo mes Oliver Wyman y Roland
Berger cifraron en 62.000 millones el coste del saneamiento, aplazando para
septiembre el estudio detallado de cada uno de los bancos y cajas.
A tan solo cuatro días de conocer el veredicto final
de Wyman, los
analistas han realizado sus propias estimaciones. Ahorro Corporación es una de
ellas y según recoge en su informe del 10 de septiembre las necesidades de
capital podrían situarse por debajo de lo anunciado a finales de junio. De esta
forma y atendiendo a sus expectativas la cifra alcanzaría los 50.000 millones
de euros; es decir, en principio la banca solo necesitaría la mitad del dinero
solicitado a Europa. Otras casas de análisis no se muestran tan optimistas y
elevan a 55.700 el déficit de capital del conjunto de las entidades. Este es el
caso de JP Morgan.
En lo que sí parecen coincidir todos es en que Santander,
BBVA y CaixaBank serían los tres bancos mejor posicionados y que por tanto no
tendrían que recurrir al dinero público. Esto mismo ya fue señalado por el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, y el
subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy durante la rueda de
prensa que ofrecieron a en junio para informar de los primeros resultados.
Ahorro Corporación establece dos
posibles escenarios. En el primero de ellos (déficit de capital mínimo) los tres
bancos mencionados anteriormente situarían las exigencias de Core Tier 1 para
2014 entre el 11,5% y el 9,8% frente al 6% que exige Oliver Wyman. Le seguirían
de cerca Bankinter con un 9,4%, Sabadell (8,1%) y Popular (5,8%).
En un supuesto más adverso,
Santander, BBVA y CaixaBank seguirían gozando de buena salud con un Core Tier 1
superior al 6% (11,3%, 10,6% y 8,8%, respectivamente). De nuevo, volvería a ser
Popular la única que no superara la prueba con un 4,6% y unas necesidades de
capital cercanas a los 1.230 millones.
De esta forma el sector financiero se
divide en cuatro grupos. El grupo 1, y el
peor de todos, está compuesto por las entidades que ya están en manos del FROB (BFA-Bankia,
Catalunya Caixa, NCG Banco y Banco de Valencia). En conjunto todas ellas necesitarían
hasta 33.000 millones de euros (el 70%), según lo indicado por Ahorro. El grupo
cero, es decir, el grupo más selecto, lo formarían las entidades que pueden
hacer frente a su saneamiento sin ayuda alguna. Aquí se incluirían Santander,
BBVA, CaixaBank y en los últimos días han empezado a sonar algunos nombres como
el de Sabadell o Bankinter. No obstante, todavía son varios los rumores que
apuntan a que Sabadell en compañía de Popular podría presentar dificultades para
hacer frente por sí solas al déficit de capital, postulándose así como
candidatas a la recepción de ayuda.
Un post de G. Escribano. Puedes encontrarme en Twitter en @escribanogema
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