Cuando la austeridad no lo es todo
Las contradicciones y las rectificaciones, tanto de los políticos como de los principales responsables económicos, han sido una constante a lo largo de los dos últimos años, coincidiendo con los momentos más críticos de la eurozona. Durante todo este tiempo, el miedo a la ruptura de la moneda única se ha convertido en una amenaza presente en cada una de las citas cruciales para Europa. Solo las declaraciones del presidente del BCE, Mario Draghi, el pasado mes de julio consiguieron aplacar los temores.
La crisis de deuda y los elevados déficits de algunos países de nuestro entorno, entre los cuales se encuentra España, han sido el gran quebradero de cabeza para unos dirigentes empeñados en aferrarse a las políticas de austeridad como única vía para atajar la situación y evitar la temida quiebra de los estados periféricos.
Alemania, con Angela Merkel a la cabeza, ha sido uno de los principales exponentes. Desde Berlín, las reprimendas a los estados para contener el déficit y reducir el gasto no han parado de sucederse. Pero no solo Alemania ha sido la responsable de ello sino que desde los principales organismos económicos (FMI, CE y BCE) se venía respaldando esta idea.
Grecia, Irlanda y Portugal fueron los primeros en verse obligados a cometer reformas como condición derivada de la petición de rescate. Sin embargo, estos no han sido los únicos que han acometido reformas. España, Italia y hasta la propia Francia se han sumado al plan de austeridad.
¿Han servido de algo los sucesivos recortes? Si nos fijamos en las cifras difundidas tanto por Eurostat como por el INE (para el caso español) parece que, lejos de afianzar la recuperación, lo que han hecho ha sido sumergir a zona euro en una nueva recesión. De hecho, el tercer trimestre de 2012 se saldó con una contracción de la actividad del 0,1% respecto a los tres meses anteriores. Con todo ello, la tasa interanual suma una caída del PIB del 0,6%.
Estas cifras, a las que habría que sumar el drama del paro (según Eurostat el desempleo en España ya alcanzó los seis millones en noviembre, liderando el paro en la eurozona), corroborarían lo que desde hace tiempo algunos economistas venían pidiendo. Relajar las políticas de austeridad y apostar por medidas que incentiven el crecimiento.
Ya en octubre, el FMI admitió posible errores en sus estimaciones. Si en 2008 cuando estalló la crisis el organismo que hoy dirige Christine Lagarde se aferró a la intervención estatal de la economía, en 2010 el elevado aumento del gasto público y el consiguiente endeudamiento de los países le llevaron a apostar por las políticas de recortes y austeridad. De nuevo, casi dos años después el FMI vuelve a rectificar y alega que subestimaron el efecto negativo de los recortes en el crecimiento económico. El economista jefe del Fondo, Olivier Blanchard, aboga por una relajación de las medidas de austeridad que tanto han caracterizado a la política del Ejecutivo español desde su llegada al poder y pide que se tenga en consideración cada caso. Esto debería complementarse con esfuerzos para alcanzar la consolidación fiscal en el largo plazo.
¿Tomará nota de ello el presidente del Gobierno? ¿Qué hará la Comisión Europea? ¿Y Alemania? Mariano Rajoy, en su comparecencia ante los medios el pasado 28 de diciembre, dijo que 2013 seguirá siendo un año duro para España en el que las reformas seguirán marcado el devenir. Según algunos analistas, en los primeros meses del año acabará pidiendo el rescate. A partir de entonces el sector público podría ser testigo de un duro ajuste, algo que ya formaría parte de la idea del Gobierno pero que se aceleraría alegando la imposición de la troika del adelgazamiento del sector. Asimismo, en 2013 la actividad económica se contraerá un 1,5% frente al 0,5% estimado por el Ejecutivo.
Para conocer la decisión de Alemania habrá que esperar a las elecciones de otoño. Angela Merkel podría dejar de lado el problema europeo para centrar todos sus esfuerzos en su política nacional con el objetivo de reforzar su liderazgo.
Un post de G. Escribano. Puedes encontrarme en Twitter en @escribanogema



Últimos comentarios