Radiografía de la economía catalana
Ante las inminentes elecciones autonómicas catalanas, el ruido de sables es ensordecedor. Fuerzas políticas de toda índole, medios de comunicación, analistas y grupos de interés, todos alimentan la tensión. La apuesta independentista del presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha provocado un aluvión de opiniones e interpretaciones.
La perspectiva económica juega un papel importante en el discurso de Convergència i Unió (CiU). A parte del conocido como riesgo país, criterio de evaluación para los inversores, el abultado déficit fiscal y la ambición de lograr, al menos, un pacto fiscal similar sistema foral navarro están en el centro del debate. Ésta es una panorámica de las cifras de Cataluña antes de la cita electoral del domingo:
El PIB catalán rondó el año pasado los 200.000 millones de euros, muy similar al volumen de Irlanda o Portugal. En cuanto al PIB per cápita, es de 27.430 euros, superior, por ejemplo, al de Italia, y también más alto que el de España en conjunto: 22.284 euros.
La composición de la economía catalana es similar a la española, según un estudio del banco estadunidense Citigroup. Su sector industrial es algo mayor (un 17% sobre el PIB, frente a un 12% para el conjunto del Estado), mientras que la inversión en servicios sociales sobre el PIB es menor (un 13% por un 17%).
La burbuja inmobiliaria y la sobre dimensión del sistema financiero también son dos síndromes compartidos. De 1999 a 2008 el PIB catalán creció al calor del ladrillo un 32%, de manera prácticamente calcada al conjunto de España (34%). El volumen de activos de las entidades financieras catalanas es tres veces mayor al PIB de la comunidad autónoma.
Cataluña ha experimentado la mayor caída en el precio de la vivienda en comparación con el resto de regiones y con la media estatal. El descenso ha sido de 38% desde su pico más alto en junio de 2007.
El aumento del desempleo también va a la par. Desde 2007 ha subido 16 puntos y en el tercer trimestre del año se situó en el 22,6% de la población activa, levemente inferior que el 25% del total del Estado.
Es la comunidad más endeudada (22% del PIB) y la que ha experimentado además un mayor crecimiento de su deuda desde 2007, alrededor de 14 puntos del PIB, según los cálculos de Citigroup. La agencia de calificación, Standard & Poor’s ha degradado la deuda catalana al grado de no inversión.
Las tres entidades financieras catalanas, Caixabank, Sabadell y Catalunya Banc, deben 60.000 millones al BCE. El porcentaje de dependencia de la financiación del emisor comunitario en relación al total de las entidades españolas es relativamente pequeño, apenas el 6%. Los bancos españoles debían a cierre de octubre 366.934 millones de euros al BCE.
Déficit fiscal
El banco británico HSBC recoge la versión del Ejecutivo catalán sobre la aportación neta de la comunidad al resto del Estado. Un 8% sobre su PIB saldría cada año fuera de las fronteras catalanas (unos 16.000 millones de euros).
Sobre este argumento se construye la justificación al abultado déficit público de la Generalitat, un 3,7% en 2011, dentro de la media del resto de regiones (3,5%). Citi hace hincapié en la caída de ingresos públicos como consecuencia del monumental pinchazo de la burbuja inmobiliaria, pero aún así, reconoce que Cataluña solo controla el 12% de los ingresos fiscales que genera.
El régimen de solidaridad interterritorial es un sistema complejo y falto de trasparecía que fomenta en debate enconado, según HSBC. Pero resaltan que la petición de 5.400 millones al Fondo de Liquidez Autonómica resta legitimidad a las demandas de Cataluña.
Citi, apunta a que este tipo de instrumentos quedarían fuera en caso de tratarse de dos Estados separados, como también sucedería con la caja común de la Seguridad Social o la compleja división entre las correspondientes deudas.
Ningún partido ha logrado la mayoría absoluta en el parlamento catalán desde 2003. Las encuestas no dan una mayoría absoluta a CIU, el aval político que ha esgrimido el presidente de la Generalitat, Artur Mas, para convocar un referéndum en Cataluña para preguntar a la ciudadanía sobre la independencia.
HSBC pronostica una victoria por mayoría simple de CiU que, con apoyo de Esquerra Republicana, tendría como objetivo la negociación con el Gobierno central un nuevo sistema de financiación inspirado por el pacto fiscal navarro. En todo caso, el banco subraya la desproporción de la aportación al PIB español de navarra (2%) respecto al caso catalán (casi el 20%).
Un post de David M. Pérez, puedes encontrarme en @dmarcialperez



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