Blog que identifica y transmite los nuevos paradigmas de la comunicación, de la gestión de la Reputación y de los problemas que están en el foco de los tomadores de decisión del mundo empresarial, económico, político y social de LatAm.

José Antonio Llorente

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Socio fundador y Presidente de LLORENTE & CUENCA

Luisa García

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Socia y COO de América Latina de LLORENTE & CUENCA

Adolfo Corujo​

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Socio y Director General Corporativo de Talento, Organización e Innovación de LLORENTE & CUENCA

Joan Navarro

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María Esteve

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Socia y Directora General de LLORENTE & CUENCA Colombia

Luis Serrano

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Claudio Vallejo

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Alejandro Romero

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Socio y CEO de Américas de LLORENTE & CUENCA

Arturo Pinedo

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Javier Rosado

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David G. Natal

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Mariano Vila

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Iván Pino

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Listado de blogs

Alejandro Romero, socio y CEO Américas de LLORENTE & CUENCA

Claudio Vallejo, director Senior Latam Desk Europe en LLORENTE & CUENCA

Este 2018, es el año electoral para América Latina, ya que los principales países de la zona enfrentarán períodos de elecciones presidenciales, legislativas, regionales y municipales. Empezando con Costa Rica en febrero, El Salvador en marzo, Paraguay en abril y Colombia en mayo. Seguidas por México en julio, y finalmente, Brasil, Perú y (puede que) Venezuela en octubre.

Si bien es cierto que la realidad de cada país es diferente, la repercusión de este intenso calendario será global. Los comicios influirán sus relaciones con el resto del mundo e impactarán en el crecimiento que la región ha sostenido, de alguna manera, durante los últimos años. Este es un proceso en el cual los países en campaña representan al 80 % del PIB de la zona, por lo que este contexto alberga  riesgos y oportunidades que marcarán la hoja de ruta del continente. Desde el punto de vista socio-económico, América Latina tiene que consolidar su crecimiento económico para lograr disminuir la pobreza, el trabajo informal y el aumento de la bancarización, entre otros factores. Por lo tanto, continuar, o comenzar con las regiones será clave para consolidar la zona y sacarla de la parálisis en la que está inmersa.   

América Latina está pasando por una clara polarización de política, que no nos permite predecir los resultados. Por un lado tenemos a la llamada reacción popular, fruto del cansancio ante la corrupción y la desigualdad social de la zona. Por otro lado, tenemos a la clase media, cada vez más educada, que opta por el continuismo con reformas y ajustes, y apoya al libre mercado.

Los últimos años no han sido fáciles para el continente, en términos económicos, sociales y políticos. Por ello, las elecciones serán el resultado de los choques internos y externos generados por los retos políticos de cada país que tendrán un impacto global. Aunque, este proceso electoral está marcado por la incertidumbre, lo que sí es seguro es que la realidad de la región Latinoamericana depende, en gran parte, de quién esté al mando de los países, de sus relaciones con el resto del mundo, y de la toma de decisiones por parte de la sociedad en los próximos años.  

Resumen del estudio publicado en Desarrollando Ideas.

23 noviembre, 2017 | 10:50

La sostenibilidad, de valor agregado a presente del mundo corporativo

Luisa García, socia y COO para América Latina LLORENTE & CUENCA

En el contexto actual en el que la transparencia ha pasado de ser un valor añadido a una exigencia, los consumidores tienen a su alcance información acerca de las empresas y sus procesos. Considerando que las compañías son células sociales, éstas deben velar por la sociedad más allá de sus negocios. Por ello, existe una dependencia entre las firmas y las comunidades. Asimismo, la sostenibilidad es también un intangible clave en términos de reputación. Las organizaciones aspiran, con cada vez más frecuencia, a tener esa capacidad de permanecer en el mundo corporativo y, sobre todo, de trascender en la sociedad por medio de sus acciones. Una compañía con la sostenibilidad como punto central del negocio para alcanzar una competencia distintiva tiene que basarse en intangibles fundamentales como la confianza, el engagement y la transparencia.

Cuando hablamos de confianza nos referimos a que las empresas tienen que operar basándose en valores como la ética, la honestidad, la profesionalidad y el compromiso con la comunidad para mantener sus relaciones a largo plazo, especialmente si éstas operan en mercados sensibles y con usuarios que actualmente están bien informados.

Como resultado de este paso, es importante el engagement entre las organizaciones y los consumidores. La escucha activa permite comprender las necesidades de los grupos de interés y encontrar, así, vías de comunicación adecuadas para efectuar el relacionamiento con estos.

Igualmente, las decisiones de una empresa deben ser caracterizadas por procesos transparentes, teniendo en cuenta que las comunidades, con cada vez más frecuencia, buscan organizaciones que estén vinculadas a sus valores y principios para validar el desarrollo de su negocio. Las organizaciones tienen que replantearse un modelo que ofrezca un panorama con indicadores que sirvan para centrarse en las necesidades informativas de sus stakeholders y sepan satisfacer sus expectativas.

Finalmente, hacer que la sostenibilidad sea el motor del negocio no se consigue fácilmente. Este proceso requiere esfuerzo y un plan de acción donde el foco central sean las personas, la sociedad, el planeta y la prosperidad con el fin de que la responsabilidad corporativa mejore la calidad de vida de la sociedad y, por ende, la economía de una organización.

10 noviembre, 2017 | 11:08

                                                  Smart cities: un nuevo reto para Latinoamérica

Javier Rosado, socio y director general de LLORENTE & CUENCA Panamá / España

 

Raimundo Díaz, director senior en LLORENTE & CUENCA Panamá / España

 

Se estima que en 2050, el 90 % de la población de América Latina habitará en megaciudades. Esto se debe a que la región tiene el área en desarrollo con mayor urbanización del mundo., lo que implica una lucha constante para el continente Americano, que enfrenta problemas como la pobreza, la inseguridad, la movilidad y la contaminación. La oportunidad que traen las smart cities a Latinoamérica es un tema de debate actual. Para ello es importante que las ciudades tengan en cuenta ciertos parámetros necesarios para saber si una ciudad se clasifica como inteligente, los cuales son: un gobierno inteligente, medio ambiente inteligente, economía inteligente, movilidad inteligente, ciudadanos inteligentes y finalmente un modo de vida inteligente. Es por esto, que es necesario que dentro de un plan se considere la colaboración entre diferentes actores del ecosistema con el fin de lograr el objetivo de transformar territorios en espacios del futuro.

Cuando hablamos de un gobierno inteligente, nos referimos a medidas, políticas e iniciativas que se basen en la transparencia y fortalecimiento de las instituciones y en el fomento de la participación ciudadana en cuanto a la toma de decisiones. En cuanto al medio ambiente, un enfoque en la reducción del impacto medioambiental y aplicaciones de energía eficientes, como por ejemplo dar prioridad a tener pulmones verdes en las ciudades. Por otro lado, tenemos la economía inteligente, que tiene como propósito hacer de las diferencias unas que sean menos pronunciadas, que exista innovación empresarial, y que brinde espacio para la investigación y el emprendimiento.  Asimismo, la movilidad es un factor esencial en las ciudades inteligentes, y también es considerada como uno de los retos más grandes que las megaurbes enfrentan. Las ciudades latinoamericanas carecen de infraestructuras y sistemas de transporte público y muchas de ellas están transformando su modelo por uno más innovador y sustentable.

Incentivar la educación y la inclusión digital son aspectos importantes para generar ciudadanos inteligentes, comprometidos con su comunidad, informados y de mente abierta. Por otro lado, el nivel de calidad de vida, si bien es cierto que ha crecido en los últimos años, tiene que y puede mejorar. Problemas como la inseguridad o la insuficiencia de los servicios públicos  en el continente todavía pueden ser optimizados por medio de la tecnología y la colaboración entre los distintos actores del ecosistema para crear espacios más prósperos. La tecnología puede adaptarse a las distintas necesidades de cada región y de este modo precisar su propia personalidad. De este modo, se crea una diferenciación, la cual genera espacio para la competencia por inversores, talentos, entre otros recursos. Finalmente, la visión de una ciudad inteligente, es una oportunidad para Latinoamérica, porque tiene como propósito mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, sin olvidar de lado que para conseguirlo es inevitable un ecosistema que promueva la colaboración de ciudadanos, gobiernos, empresas, entre otros actores para que la transformación sea auténtica.  

 

19 octubre, 2017 | 09:20

 

David G. Natal, líder del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA

María Carolina Cortés, directora senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Colombia

Beatriz Urdaneta, directora senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA México

Marlene Gaspar, directora senior del Área Consumer Engagement y Digital en LLORENTE & CUENCA Portugal

Carlos Llanos, director senior de Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Perú

Raimundo Díaz, director senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Panamá

María Emilia Marta, directora senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Argentina

Un gran porcentaje de las empresas (52 % de 30 entrevistadas) opina que el storytelling o storydoing es un formato de comunicación efectivo que ayuda a fortalecer relaciones y garantizar la sostenibilidad de los negocios en un mundo que es cada vez más competitivo.

Las empresas que quieren trascender con sus mensajes, saben que es necesario aplicar técnicas de storytelling como por ejemplo la utilización de vídeos (47 %), webseries (3 %), vídeos gamificados (12 %) y eventos experienciales (28 %). Éstos son ejemplos de cómo una compañía puede captar la atención de los consumidores con el fin de que éstos se sientan más relacionados al elemento principal de su negocio.

Lo que se busca por medio de esta técnica de comunicación, no es solamente comunicar la naturaleza del negocio, pero también establecer conversaciones con los consumidores finales para hacerlos sentir parte de un proceso del que no siempre han formado parte. Se estima que alrededor del 90 % de las Firmas iberoamericanas aplicarán el storytelling en sus estrategias de marketing y comunicación.

Dentro de los factores que afectan el proceso de contar historias, encontramos a: el Big Data (64 %), la inteligencia artificial (18 %) y los empleados como protagonistas (18 %). Por otro lado, el Big Data es una herramienta que facilita a detectar las razones e intereses por las cuales los individuos se juntan, y de dónde las empresas pueden generar contenidos y experiencias personalizadas por los usuarios. Partiendo de esto, las firmas construyen relatos específicos a los territorios, y de este modo crean una conexión con las comunidades de interés.

El seguimiento a las conversaciones de los consumidores, ayuda a las firmas a comprender las necesidades de dichos grupos y encontrar maneras para vincularlos con la marca y también para procesar datos que pueden ayudarlas a diferenciarse entre otras con un negocio similar, pero con tácticas de comunicación muy diferentes. Como resultado, por medio de técnicas más personalizadas como es el storytelling, las empresas agregan más valor a su elemento y les permite conseguir relevancia en el tiempo.

Para conocer más a fondo sobre este tema, hacer click aquí para leer el estudio completo. 

David G. Natal, líder del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA

María Carolina Cortés, directora senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Colombia

Beatriz Urdaneta, directora senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA México

Marlene Gaspar, directora senior del Área Consumer Engagement y Digital en LLORENTE & CUENCA Portugal

Carlos Llanos, director senior de Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Perú

Raimundo Díaz, director senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Panamá

María Emilia Marta, directora senior del Área Consumer Engagement en LLORENTE & CUENCA Argentina

Un gran porcentaje de las empresas (52 % de 30 entrevistadas) opina que el storytelling o storydoing es un formato de comunicación efectivo que ayuda a fortalecer relaciones y garantizar la sostenibilidad de los negocios en un mundo que es cada vez más competitivo.

Las empresas que quieren trascender con sus mensajes, saben que es necesario aplicar técnicas de storytelling como por ejemplo la utilización de vídeos (47 %), webseries (3 %), vídeos gamificados (12 %) y eventos experienciales (28 %). Éstos son ejemplos de cómo una compañía puede captar la atención de los consumidores con el fin de que éstos se sientan más relacionados al elemento principal de su negocio.

Lo que se busca por medio de esta técnica de comunicación, no es solamente comunicar la naturaleza del negocio, pero también establecer conversaciones con los consumidores finales para hacerlos sentir parte de un proceso del que no siempre han formado parte. Se estima que alrededor del 90 % de las Firmas iberoamericanas aplicarán el storytelling en sus estrategias de marketing y comunicación.

Dentro de los factores que afectan el proceso de contar historias, encontramos a: el Big Data (64 %), la inteligencia artificial (18 %) y los empleados como protagonistas (18 %). Por otro lado, el Big Data es una herramienta que facilita a detectar las razones e intereses por las cuales los individuos se juntan, y de dónde las empresas pueden generar contenidos y experiencias personalizadas por los usuarios. Partiendo de esto, las firmas construyen relatos específicos a los territorios, y de este modo crean una conexión con las comunidades de interés.

El seguimiento a las conversaciones de los consumidores, ayuda a las firmas a comprender las necesidades de dichos grupos y encontrar maneras para vincularlos con la marca y también para procesar datos que pueden ayudarlas a diferenciarse entre otras con un negocio similar, pero con tácticas de comunicación muy diferentes. Como resultado, por medio de técnicas más personalizadas como es el storytelling, las empresas agregan más valor a su elemento y les permite conseguir relevancia en el tiempo.

16 marzo, 2017 | 13:59

Vivimos en un momento de gran incertidumbre frente al futuro. Los cambios tecnológicos, en consumo, en comportamientos, usos y costumbres… están a la orden del día. Cada vez les es más difícil a las empresas adaptarse a la rapidez de estos cambios y comportarse de manera reactiva hacia ellos. Las empresas tienen que prever que cambios van a ocurrir y ofrecer servicios y productos adaptados a las nuevas tendencias, basándose en una investigación previa, en vez de basarse únicamente en la experiencia y la intuición.

Frente a este dilema surgió una rama de estudio llamada la prospectiva, considerada a día de hoy una disciplina que nos ayuda a estudiar el futuro, predecir tendencias y tratar de influir en él.

Esta disciplina lleva décadas aplicándose en los Estados Unidos, pero su uso en Latinoamérica e Iberia, anteriormente bastante limitado, está en incremento. Se ha convertido en una herramienta facilitadora de ventajas competitivas y de la toma de decisiones a niveles directivos y operativos.

En una etapa de cambios permanentes, es clave para el crecimiento conocer hacia dónde se dirige nuestro entorno competitivo (político, social, económico, de consumo, tecnológico…). Numerosos sectores están viviendo transformaciones que les obligará a redefinir sus objetivos comerciales e, incluso, la estrategia empresarial al completo.

Se puede llevar a cabo un acercamiento a la prospectiva desde tres enfoques: adaptativo, de influencia o proactivo, según el grado de integración que se busque. El primero para adaptar las actuaciones de la empresa a los futuros previstos; el segundo, para tratar de influir en su evolución; y el tercero, activamente creando el futuro deseado.

La mayor resistencia contra la aplicación de la prospectiva en las empresas actuales es la existencia de dos creencias muy arraigadas que frenan su uso: el presentismo- excesiva relevancia a la coyuntura presente y la creencia de que la situación actual, perdurará indefinidamente en el futuro sin grandes alteraciones- y la prioridad táctica- dar prioridad al análisis técnico. Cuando se superan estos dos obstáculos, las organizaciones pueden avanzar hacia la previsión inteligente de escenarios, con un análisis del big data, la anticipación de riesgos regulatorios, la vigilancia tecnológica y otras técnicas de inteligencia competitiva.

El análisis amplio de la situación para analizar el futuro es, cada vez más, clave para alcanzar y mantener el éxito empresarial a medio y largo plazo.

La prospectiva puede parecer una forma muy rebuscada de lograr el objetivo, pero la experiencia también nos dice que los atajos al futuro no suelen funcionar.

Cristóbal Herrera, director del Área de Asuntos Públicos de LLORENTE & CUENCA, España

Jordi Serra del Pino, director de Investigación del Center for Postnormal Policy & Futures Studies, España

 

06 marzo, 2017 | 18:56

Una segunda vuelta de elecciones presidenciales se llevará a cabo este 2 de abril. Se enfrentarán dos partidos naturalmente opositores que disputarán entre el continuismo correista o la renovación hacia una vertiente más derechista.

Lenin Moreno es el candidato escogido por el partido de Rafael Correa, Alianza País. Por otro lado, Guillermo Lasso, de la alianza derechista CREO-SUMA, es el ex banquero que representa a la oposición. En los primeros comicios, con casi la totalidad de los votos escrutados, Moreno obtuvo 39,3 % de los mismos; mientras que Lasso captó 28,1 %. Para entender la decisión de una segunda vuelta se deben explicar las normas electorales en Ecuador: se necesita 40 % de los votos y 10 puntos de ventaja frente al siguiente candidato para llegar a la presidencia en la primera vuelta, cosa que Moreno no logró.

La oposición mostró su apoyo frente a la candidatura de Lasso ante la desventaja de haber presentado siete alternativas al continuismo. El largo tiempo tomado por el órgano rector de las elecciones para el escrutinio de los votos le dio a Guillermo Lasso la oportunidad de ganar apoyo entre las filas opositoras. Quienes exhortaron a sus electores a virar su voto a Lasso fueron Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano-Madera de Guerrero (derechista), que había llegado al tercer puesto con el 16,31 %. Otro candidato que terminó de determinar el rumbo de la oposición fue Abdalá Bucaram, con el quinto lugar en las votaciones (4,82 %) quien apretó la mano extendida por Lasso. Así afianzó el candidato su discurso en el cual afirma que un 60 % de la población rechaza el continuismo.

¿Qué le ha sucedido a Alianza País y a sus diez años en el poder?

Esta campaña electoral ha sido especialmente perjudicial para el correismo. Una serie de eventos han socavado la imagen del partido Alianza País y su apoyo popular. A pesar del apoyo popular que poseía Moreno cuando se inscribió como candidato en 2013 (95 %), gracias a su gestión social denominada Revolución Ciudadana; su imagen se vio mermada con el descubrimiento de múltiples casos de corrupción en los que el partido estaba implicado. En este sentido, el escándalo de la constructora Norberto Odebrecht alcanzó a funcionarios ecuatorianos por sumas de 33 millones de dólares entre 2006 y 2007.

Asimismo, los Panama Papers revelaron las desviaciones de dinero y sobornos en el proyecto Rehabilitación de la Refinería de Esmeraldas. En este escándalo en particular, estaba implicado el ex ministro de Hidrocarburos, Carlos Pareja Yannuzelli, quien es actualmente prófugo de la justicia. Pareja era uno de los hombres de mayor confianza y cercanía de Correa, lo que causó gran desgaste dentro de las filas y una enorme pérdida de credibilidad. El ex ministro, mejor conocido como CAPAYA (nombre de la empresa ficticia creada en Panamá) reapareció a través de emisiones por YouTube, denominadas “Capayaleaks” para afirmar la implicación de Correa y de Glas (vicepresidente de Ecuador) en el caso de la Refinería, estas imágenes tuvieron un gran impacto en la campaña electoral dirigida por Correa y Moreno.

¿Cuáles son los escenarios para Ecuador?

Sea cual sea el resultado, se debe tomar en cuenta que el nuevo presidente deberá convivir con una Asamblea, en su mayoría, dominada por Alianza País, por ser el partido más votado en las elecciones parlamentarias. Por ende, seguirá controlando monopólicamente el Parlamento, que dará ventaja a un Lenin Moreno vencedor, y bloquearán sistemáticamente las estrategias si Lasso resulta elegido presidente. Este bloqueo incesante podría, incluso, conducir a nuevas elecciones presidenciales antes del fin del periodo.

Estas visiones contrapuestas, tanto de la economía como de la política, son las que marcarán el futuro de la estabilidad de Ecuador. Por un lado, Alianza País, con una visión gubernamental de planificación y acciones económicas con iniciativas estatales. Además, una alta inversión pública, lo que implica gran gasto. Es una idea económica donde el sector privado no es privilegiado tampoco así, la diversificación de fuentes de financiamiento. Este modelo, altamente dependiente del petróleo se desplomó con la caída de los precios internacionales y alcanzó su miseria. Por el otro, el partido CREO-SUMA da prioridad al sector empresarial, y basa su economía en la inversión privada nacional e internacional. Se busca acabar con la estructura tributaria y el aparato estatal. En definitiva, volver al modelo previo a Rafael Correa.

Ecuador definirá su destino este 2 de abril: decidirán por la continuidad o por la renovación.

 

Alejandra Rivas Mantilla,

Directora General en LLORENTE & CUENCA Ecuador

13 febrero, 2017 | 09:38

La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales americanas, el fallecimiento del que fuera su Comandante en jefe y presidente Fidel Castro, y el deterioro de su economía, han venido a hipotecar el último trimestre del año de la isla en el nuevo rumbo que parecía haber impulsado el presidente Raúl Castro.

Pese a todo, son muchos los acontecimientos por los que el país caribeño ha vuelto a ser percibido por una parte del mundo como la “Perla del Caribe”.

De la misma forma, el fallecimiento de Castro ha incentivado, fuera de las fronteras de Cuba, una avalancha de análisis sobre el futuro político de Cuba y sobre una posible apertura o incluso sobre el fin del régimen actual. Sin embargo, la estabilidad política a corto plazo del régimen parece garantizada.

En el plano económico, los datos de crecimiento de 2016 harán necesario que el Gobierno cubano tenga que introducir nuevas medidas que agilicen y faciliten la llegada de inversores extranjeros para dinamizar su economía.

El sector turístico se ha convertido en la locomotora económica del país. Con la llegada de cuatro millones de turistas en 2016, Cuba ha registrado el mejor año turístico de su historia excediendo cualquier previsión.

A pesar de que Trump inicialmente apoyó las medidas de Obama hacia Cuba, su opinión cambió durante la campaña electoral, buscando principalmente el apoyo de la comunidad cubano-americana de Florida. Por esta razón, todavía existe una cierta incertidumbre sobre la estrategia que seguirá frente a Cuba, aunque todo apunta a que será dura en las formas y algo más laxa en el fondo.

En la otra cara de la moneda, entre los distintos sectores productivos que urge desarrollar en la isla, destaca el sector agroalimentario. La baja producción y deficiencias en la distribución agropecuaria y agroindustrial, hace que la isla tenga que importar el 70 % de los productos que consume, lo que equivale a unos dos mil millones de dólares anuales, y supone una enorme carga económica y una sangría en divisas para el país.

El país se caracteriza por una insuficiencia crónica y baja eficiencia en la mayoría de sectores económicos, en buena medida por las consecuencias del bloqueo económico por parte de los EEUU, pero, también, por métodos y formas de gestión que no están alineados con los tiempos de hoy.

El Gobierno de Cuba ha apostado por abrirse todavía más al capital y a la experiencia de las empresas extranjeras del sector, para paliar en el corto plazo el déficit de alojamientos. La estrategia conforma un ambicioso plan de construcción hotelera con proyectos de inversión para el levantamiento de 67 hoteles con más de 32 mil habitaciones en los próximos años, y la mayoría de cadenas internacionales acuden a La Habana en busca de oportunidades.

Por todo ello, el 2017 será clave para el desarrollo futuro de Cuba. El país abriéndose paso en la escena internacional y continuará con los esfuerzos de atraer el interés de los inversores extranjeros al país y seguir desarrollándose. Cuba ofrece interesantes oportunidades de negocio que si las sabe aprovechar le permitirán despegar económicamente.

Pau Solanilla

Director general para Cuba en LLORENTE & CUENCA

24 enero, 2017 | 16:36

A pesar de que Mauricio Macri gobierna Argentina desde el 10 de diciembre de 2015, este año ejecutará el primer presupuesto confeccionado por su espacio político para el país.

Esto es debido a la Ley 24.156, de Administración Financiera, que obliga al Poder Ejecutivo Nacional a enviar su previsión de ingresos y gastos antes del 15 de septiembre del año anterior a su implementación, casi tres meses antes de un eventual cambio de Gobierno.

Por tanto, la actual administración debió conformarse en 2016 con el presupuesto elaborado y aprobado en el Congreso por la fuerza comandada por la ex presidente Cristina Kirchner.

Sin embargo, esta particularidad no limitó la toma de decisiones de Macri y sus funcionarios pero la ausencia de un presupuesto elaborado por esta gestión privó a los argentinos de conocer las previsiones macroeconómicas del Gobierno para su primer año de gestión.

Las estadísticas en Argentina son un tema sensible desde hace años: en 2007, el Gobierno del ex presidente Néstor Kirchner intervino el organismo encargado de las mediciones.

Esta intromisión del Ejecutivo en un ente que debía gozar de cierta independencia puso en tela de juicio cualquier indicador de la economía.

Uno de los enigmas que viene a develar el presupuesto 2017 es la decisión que debía tomar el Gobierno respecto al gasto público que, según estimaciones de funcionarios de esta administración, alcanzaba la astronómica cifra del 7 % del PIB en 2015.

Por su parte, el valor del dólar es un indicador sensible para la economía argentina. Después de sucesivas devaluaciones de la moneda local, los argentinos tienen devoción por la divisa norteamericana y una tendencia irremediable a refugiarse en ella como reserva de valor. Tal es así, que la Argentina es el país con mayor cantidad de dólares billete por habitante en promedio, sin contar a los Estados Unidos.

Para 2017, el Gobierno ha establecido una meta inflacionaria en torno al 17 %. La vara ha sido puesta alta en un año electoral en el que el oficialismo esquivará realizar grandes recortes para no sufrir represalias en las urnas. La mayoría de las consultoras privadas vaticinan que el índice estará entre el 20 % y 25 %, y que el 17 % proyectado por el Gobierno busca anclar expectativas.

Para alcanzar ese objetivo serán fundamentales las negociaciones paritarias, que es el acuerdo de aumento de sueldos al que llegan los sindicatos y los empresarios de cada sector –generalmente en el primer semestre del año– para compensar la pérdida de valor adquisitivo que sufren los salarios con la inflación.

Hasta 2015, el presupuesto en Argentina no cumplía con los estándares que requería un presupuesto: el índice de inflación previsto no se condecía con la realidad, el valor del dólar contemplado para cuatro años posteriores a la sanción de la ley era superado en el mercado paralelo antes de diciembre del año siguiente, y los ingresos y gastos estaban subestimados para poder reasignar recursos discrecionalmente.

En 2017 el Poder Ejecutivo no podrá reasignar más del 7,5 % del monto general de gastos. Ese porcentaje disminuye al 5 % para 2018.

En 2020 no habría motivos para que el Poder Ejecutivo continuara utilizando esos fondos sin acuerdo del Parlamento. Para eso, se vuelve imperioso que la normativa permita a un nuevo Gobierno modificar el presupuesto para su primer año de Gobierno cuando asume y no tener que contentarse con una previsión de ingresos y gastos elaborada por la administración antecedente y aprobada por la anterior composición del Parlamento.

Daniel Valli, director general en LLORENTE & CUENCA Argentina y director senior de Nuevo Negocio para el Cono Sur.

Lautaro Mazzeo, gerente de Asuntos Públicos en LLORENTE & CUENCA Argentina

19 enero, 2017 | 10:04

Desde el punto de vista electoral el 2017 se presenta con poco movimiento para América Latina: habrá solo tres comicios para elegir presidente (Ecuador, Honduras y Chile) y otras tres citas ante las urnas, una de carácter legislativo (Argentina) y otras dos para renovar poderes locales en varios estados de México y a escala municipal en Nicaragua.

Sin embargo, lo que está claro es que en todas las citas ante las urnas de 2017 y de 2018, los resultados ajustados van a ser una constante. Las victorias arrolladoras en primera vuelta o en una segunda vuelta muy desequilibrada son hechos del pasado en la mayoría de los casos.

Los años 2017 y 2018 pueden acabar mostrando que la derrota del kirchnerismo en Argentina, del chavismo en las elecciones de Venezuela, o de Evo Morales en el referéndum de febrero de 2016 no supone el final de los modelos “populistas”.  

Lo que parece claro es que América Latina vive en pleno cambio de época tanto en el ámbito económico como en el político, y 2017 no va a ser una excepción. El final de la Década Dorada (2003-2013), sustentada en la bonanza y en el auge del precio de las materias primas, ha dado paso a un periodo de ralentización económica (2013-2017) que obliga a los países a replantearse su propio modelo de desarrollo y crecimiento.

En el nuevo contexto mundial, este modelo de desarrollo y crecimiento ya no puede depender solo de la exportación de productos sin valor añadido, sino que ahora el reto pasa por construir economías más productivas y competitivas en las que los puntos fuertes se sean la educación de calidad y unas mejores infraestructuras, un Estado más eficaz y eficiente que desarrolle políticas públicas y que favorezca la innovación y el emprendimiento para diversificar la producción y las exportaciones.

En el ámbito político estos cambios también se ven en las tensiones propias de ese menor crecimiento económico que viven los sistemas políticos, el aumento de la desafección ciudadana hacia los partidos, el incremento de la presión fiscal y el deterioro del funcionamiento de los servicios públicos.

La nueva dinámica política regional es heterogénea pero existen ciertos paralelismos entre los países que pueden resumirse en el predominio de las victorias electorales de candidatos o fuerzas adscritas a la derecha; en el progresivo debilitamiento de los líderes, partidos y movimientos del “socialismo del siglo XXI”; en el surgimiento de candidatos con discurso anti-elite política y opciones de conseguir ganar; en triunfos electorales ajustados y por escaso margen con celebración de segunda vuelta incluida en las presidenciales; y en la cada vez más frecuente existencia de “gobiernos divididos” por pugnas entre un legislativo y un ejecutivo con colores políticos diferentes.

La región de América Latina no se encuentra aislada del mundo, por lo que las transformaciones mundiales, geopolíticas y económicas encuentran un fuerte y rápido eco en la región.

José Antonio Llorente,

socio fundador y presidente de LLORENTE & CUENCA. 

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