10 marzo, 2010 | 08:00
De los sioux de Borrell a los chinos de Ocaña
El plan que Ocaña y Pedroche, gestores tributarios en España, preparan para aflorar el fraude fiscal, en el que piensan pasar por el escáner a todo bicho viviente, me recuerda al que en los ochenta puso en marcha Borrell, a la sazón celebrado secretario de Estado de Hacienda. José Borrell anunció un plan que consistía en "batidas intensas de la actividad económica, peinados a conciencia del tejido empresarial", para aflorar el fraude, para que nada escapase a la maquina de la Hacienda Pública. Ahora, con un déficit desbocado, Carlos Ocaña y Luis Pedroche, los probos gestores de los ingresos públicos, quieren hacer un programa antifraude al detalle, mirando en las alcantarillas mismas de la economía, donde, por supuesto, hay fraude y zonas negras, para que ni la extendida red de los todo a cien de los chinos escape al ojo de Hacienda. De los sioux de Borrell (ahora le cuento porqué se llamaba así), se ha pasado a los chinos de Ocaña.
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