El cura de St Paul, indignado
En este blog he hablado muchas veces de autoridades encorbatadas de la City Londinense. Nunca antes de una con sotana. Me refiero al reverendo de la catedral de St Paul, Giles Fraser que ayer utilizó el poder de la Iglesia de Inglaterra para interceder a favor de los indignados que acampan desde el sábado frente a la catedral. El domingo por la mañana Fraser salió de la catedral para pedir a la policía que sus efectivos dejaran de custodiar la escalinata de la entrada. “La iglesia no necesita este tipo de protección, los manifestantes no vienen a dañar la iglesia sino a expresarse pacíficamente y nosotros no tenemos ningún problema con ello”....y sus palabras lograron el milagro de la permanencia de la acampada.
El sábado ya habían sido expulsados de la Bolsa de Londres y su suerte no hubiera sido distinta en St Paul sin la ayuda de Fraser, que no actuará contra los indignados siempre que respeten a sus feligreses.
De hecho fue la apariencia “poco acogedora” de los policías rodeando la Catedral lo que le incitó a salir y pacificar sus territorios. Y es que el espacio circular que rodea la escalinata de St Paul es un islote de propiedad de la Iglesia Anglicana en la City. Hoy aunque la presencia policial alrededor de la iglesia sigue siendo evidente ha cesado amenaza de expulsión que sintieron hasta la intervención del reverendo.
Para agradecer el gesto algunos de los protestantes entraron al sermón matinal del domingo donde se habló de “Dios y el dinero”. Las propias campanas de la iglesia hicieron de despertador para los acampados. Estaban advertidos por Fraser...."suenan muy fuerte". Así que el domingo la revolución comenzó temprano.
Aunque la asamblea ha de decidir hoy cuánto tiempo pretenden estar, el sentir general en la plaza es permanecer todo lo que se pueda. Son unas 300 personas que aspiran a convertir la catedral donde se casó Lady Di de en una Puerta del Sol a lo brit. Tendrán que aguantar el frío porque esto ni es Madrid ni estamos en mayo. El parte meteorológico anuncia lluvias durante toda la noche y temperaturas de entre 10 y 13 grados.
Para resistirlo no solo cuentan con la ayuda de Dios sino también con la inspiración de la historia. St Paul es para muchos londinenses un símbolo de resistencia. Fue uno de los pocos edificios del centro de Londres que sobrevivió a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
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