80.354,34 espectadores en el estadio
Imagínense que un periódico publicara que el sábado hubo 80.354 espectadores en el Real Madrid-Barcelona, y que otro publicara que fueron 80.000. ¿Adivinan cuál es el dato correcto?
El Santiago Bernabéu guarda un minuto de silencio antes del Real Madrid-Barcelona en memoria del presidente de Polonia y el resto de los fallecidos en accidente aéreo. REUTERS
Si han dicho el primero, es que se han dejado seducir por el irresistible atractivo de los números precisos. Aunque algunas fuentes oficiosas afirman que el aforo del Bernabéu es de 80.354 asientos, la FIFA señala que son 80.000, y más aún, el propio club dice que son 80.000, VIPs incluidos.
En este caso el estadio estaba repleto, así que no hay muchas dudas sobre la cifra. Desde que todas las localidades de los estadios son de asiento y además hay tornos es bastante fácil hacer una buena estimación del número de espectadores, pero aún así siempre quedan flecos. ¿Cuánta gente exactamente asiste al palco presidencial, o a los palcos VIP? Al final siempre hay bajas de última hora, o visitas inesperadas.
Hablar de "80.354 espectadores" crea la ilusión de que hemos contado los espectadores uno a uno, mientras que hablar de "80.000" suena a estimación. Otras cifras, como la de parados, también se dan con mayor precisión de la real. Incluso últimamente se dan cifras de manifestantes con precisión difícil de creer. Nos hemos acostumbrado tanto a oír cifras muy precisas, que cuando oímos una cifra redondeada sospechamos que la han puesto a voleo, o que directamente se la han inventado.
En el excepcional libro ¡El fútbol es así! (Soccernomics) (Empresa Activa), del que ya ha comentado algunos datos mi compañero Guillermo Sánchez Vega) el periodista Simon Kuper y el economista Stefan Szymanski cuentan que Paul in´t Hout, responsable de un portal de estadísticas de fútbol, cree que los datos de asistencia a las ligas noruega, islandesa y escocesa son más fiables que los de la liga chipriota porque las cifras que dan las tres primeras son exactas, "3.921 o 5.812 espectadores", mientras que los de Chipre se dan en números redondos, "2.000 o 9.000". Hout reconoce además que en Chipre sólo tiene una fuente y no puede verificar las cifras.
Este último argumento sí que es relevante, pero el primero es dudoso, como hemos visto. Los propios autores del libro reconocen que sería una "tontería" tratar las cifras de asistencia como exactas hasta los decimales. Desde luego, si leen u oyen un número de personas con precisión centesimal, sospechen que algo falla. Seguro que Bernard Madoff no redondeaba.
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