Viagra en el 'top-manta'
En un capítulo de la serie House el médico protagonista receta un placebo a un hombre para que pueda soportar el intenso ritmo sexual de su compañera, pero el hombre se da cuenta de que no funciona. El mercado negro de los medicamentos para la disfunción eréctil y otros como los adelgazantes es tan grande que no sería de extrañar que mucha gente esté usando placebos y le funcionen. El problema es más grave cuando los productos son peligrosos para la salud. ¿Cómo es de grande el mercado de medicamentos falsificados?
Hugh Laurie interpreta al doctor Gregory House, en la serie House (Cuatro).
Según un estudio presentado esta semana por la farmacéutica Pfizer, fabricante del Viagra, en España alcanza los 1.500 millones de euros, y en Europa los 10.500. En el dossier de prensa (PDF, 1,6 MB) no aclaran cómo obtienen esas cifras. En el gabinete de prensa en España no tenían los datos, y me remitieron a la central. Me enviaron a cambio las notas de prensa correspondientes a otros países europeos, que dan cifras de ese orden, y que tampoco explican su método.
Según la agencia de noticias AFP, el cálculo se basa en "el número de gente que compra medicamentos que deben llevar receta sin ella, multiplicado por el gasto medio anual por comprador". Es poco específico, pero intentemos averiguar cómo han llegado a esos 1.500 millones.
El mercado farmacéutico español (sin contar gasto hospitalario) alcanza los 13.850 millones de euros, resultado de actualizar los 13.246 millones de euros que alcanzaba en 2007 (en 2008 creció un 4,4% y en 2009 un 3,8%). Dividido por el número de españoles, 46 millones (37 millones de adultos), resultan 300 euros por persona.
¿Cuántos compradores tiene el mercado negro según la encuesta de Pfizer? El 29,8% de la población adulta, 11 millones, reconocen haber comprado medicamentos de prescripción sin receta. Pero eso incluye también la gente que compra medicamentos auténticos en las propias farmacias, aunque sin la receta de rigor. Los medicamentos falsificados se obtienen por otras vías: internet, gimnasios, discotecas... El dossier sólo especifica la cifra que los ha comprado por internet, el 18% de ese 29,8%, es decir, un 5,4%: unos 2 millones de personas.
Pero no todos los medicamentos comprados sin receta y por internet son falsos; sólo el 62%, según la industria farmacéutica (PDF, 1,3 MB). Por tanto, aceptando que esos 2 millones de personas compren medicamentos sólo por internet, de los 600 millones de euros que se gastarían sólo 370 millones serían en medicamentos falsos. Quedarían otros 1.130 millones sin explicar, que corresponderían a la venta en gimnasios o discotecas.
Los 1.500 millones de euros parecen muy exagerados, más cuando la compañía no explica cómo los calcula. Pero hay otros elementos que indican que quizás no lo sean tanto.
Los medicamentos que se venden ilegalmente son especialmente caros, en concreto los adelgazantes y los que combaten la impotencia. Una pastilla de supuesta Viagra comprada por internet no baja de un euro, y se puede tomar una al día, por lo que un consumidor puede gastarse tranquilamente 400 euros al año; aún así es más barato que el producto oficial. El 40% de los encuestados por Pfizer afirman comprar por internet "para ahorrar tiempo y dinero".
Otro motivo para no comprar estos medicamentos en farmacias es que a algunos hombres les da vergüenza hacerlo en público, como se puede comprobar en foros de internet dedicados al tema, alguno auspiciado por la competencia de este periódico. Esa misma vergüenza podría llevarles a mentir en la encuesta, resultando que en realidad el número de usuarios del top-manta farmacéutico fueran más de los que parece. Como diría el doctor House, "todo el mundo miente". Mientras que el 59,2% de los encuestados afirmaban haber comprado tratamientos para la gripe (la encuesta se realizó en la época de mayor amenaza de la gripe A), sólo un 14% afirma haber comprado medicamentos contra la disfunción eréctil.
Medir un fenómeno ilegal o alegal es muy complicado, pero persiste la ilusión de que dando una cifra el problema está más controlado. La única referencia oficial, al margen de las cantidades incautadas en las aduanas, viene de la OMS: "En la mayoría de los países desarrollados los medicamentos falsos suponen menos del 1% del valor de mercado, de acuerdo con las estimaciones de los países en cuestión". Es decir, que se remiten a los gobiernos estatales, que a su vez se remiten a la OMS. Bucle. Ninguna explicación del cálculo, al menos en España.
El propio informe de Pfizer se refiere a ese 1%, aunque obvia el "menos de". El 1% del mercado farmacéutico español es 139 millones de euros, es decir, 10 veces menos que la estimación de Pfizer. Se puede aducir que, igual que las empresas están interesadas en que se dé relevancia al problema, los Gobiernos están interesados más bien en lo contrario.
El rango entre 139 y 1.500 millones es tan amplio que no es razonable poner cualquiera de las dos cifras en un titular. El informe presentado esta semana tenía aspectos más interesantes, como la gran cantidad de gente que desconoce que hace falta receta para comprar Viagra o el adelgazante Xenical, o ese 13% al que le da igual que la medicina que vaya a comprar pueda ser falsa. Mejor no preguntamos su opinión al doctor House.
CÓMO HACER QUE 170 Y 170 SUMEN 350
El economista Xavier Sala i Martín ha dicho en una entrevista que tiene 170 chaquetas en Nueva York y 170 en Barcelona, en total "350". Eso ha provocado cierta sorna en la Red, pero el cálculo es perfectamente válido. ¿Cómo? Redondeando. 173 se redondea a 170, pero 173+173 es 346, que se redondea a 350. Lo mismo si son 174+174=348. No tiene mayor importancia, pero no deja de tener su gracia y su lógica a la vez que un economista redondee (los periodistas lo hacemos más todavía).
El redondeo es legítimo pero cuando se hace de forma sesgada y sistemática es muy discutible. Ocurre, por ejemplo, con los resultados empresariales. Un estudio ha descubierto que en las cifras de los balances faltan 4´s, que se redondean a 5´s, que a su vez se redondean fácilmente hacia arriba. Lo contaba esta semana The Wall Street Journal.
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