Sobre el autor

Sébastien (@sebchartier) Emprendedor y experto en corporate finance. Ha trabajado en varias Start-Ups, firmas de capital riesgo y consultoras (IPEN, BusinessAngels.com, Campbell Lutyens, Minerva Capital…). En los últimos 10 años, ha fundado media-docena de compañías, entre ellas CreaCapital, Capital & Corporate, Creaventure, y lanzado varios eventos como CapCorp o Salón MiEmpresa (www.salonmiempresa.com)

Sobre el autor

Candice (@candicelaporte) Especialista en comunicación, marketing & eventos. Ha desarrollado su trayectoria profesional en compañías como EuroRSCG y Publicis y su faceta de emprendedora en firmas como Capital & Corporate y Creaventure. Ha participado en el lanzamiento de numerosos eventos y conferencias en los últimos años (CapCorp, Salón Miempresa, FortyUnder40, Venta Privada sector Lujo…).

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Si eres autónomo, emprendedor o pyme, tienes una cita imprescindible los días 18 y 19 de Febrero en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid. Vuelve el Salón MiEmpresa y aspira a congregar a más de 15.000 empresarios en esta quinta edición. La inauguración del evento correrá a cargo del Fundador de Zed, Javier Pérez Dolset, compañía número 1 en el mundo en servicios, tecnología y contenidos para móviles, que nos hablará de cómo emprender y desarrollar un proyecto desde cero y que tenga éxito en el mercado global.

En esta V edición, que cuenta con el apoyo de Bankia como patrocinador principal, así como de Correos como co-patrocinador y el apoyo oficial de Madrid Emprende, el Salón se plantea como objetivo principal continuar ayudando a emprendedores y pymes a reforzar los cimientos para lanzarse al mercado, facilitándoles el acceso a soportes para seguir construyendo su futuro en áreas como la internacionalización, el desarrollo de negocio o la tecnología, entre otras.

Asesoramiento personalizado

Tras un rediseño completo de la zona expositiva, este año el Salón se enfocará en gran parte a la consultoría individualizada, donde los visitantes podrán resolver dudas concretas relacionadas con los ámbitos de creación, consolidación, tecnología, desarrollo, internacionalización o incluso cierre de la compañía, de forma individual y sin límite de tiempo. Asimismo, tras las últimas reformas del gobierno que han penalizado duramente las condiciones económicas de los autónomos, las principales asociaciones empresariales de este colectivo, la OPA y la UPTA, asesorarán activamente a todos los que necesitan aclarar o resolver sus dudas sobre las nuevas formas de cotización, además de apoyarles en temáticas generales.

Ocho salas temáticas

El Salón trata de aportar soluciones y recursos en todos los ámbitos posibles de la vida de una pyme, ya sea para su creación, consolidación, crecimiento, franquicia, internacionalización o adaptación a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Para ello, contará con 8 salas temáticas en paralelo, donde se desarrollarán importantes debates sobre temáticas como la marca España, la burbuja emprendedora, cómo conseguir financiación, cómo implantarse en otros países… y otras innumerables conferencias técnicas y casos prácticos.

Grandes empresarios de nuestro país, representantes de la administración y organismos públicos, directivos de asociaciones o ejecutivos de grandes empresas participarán en el programa de conferencias, entre ellos: Iñaki Arrola, Santiago Barbadillo, Ramón Blanco, Pino Bethencourt, Carlos Blanco, Agustín Cuenca, François Derbaix, Marta Esteve, Alejandro Fernández Luengo, Javier García, Elena Gómez de Pozuelo, Luis Martín Cabiedes, Javier Megías o Carlota Pi Amorós, y un largo etc.

80 organismos y empresas comprometidas con el colectivo empresarial:

La parte expositiva reunirá un año más alrededor de 80 entidades entre organismos públicos y asociaciones: AJE Madrid, Avalmadrid, Cevipyme, Enisa, la Fundación Tripartita, el Icex, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la OEPM… y sobre todo empresas interesadas en apoyar al colectivo emprendedor, tanto grandes empresas como Arsys, Carrefour, CESCE, DHL, Endesa, Facebook, Fundación Repsol, hibu, HP, Laboral Kutxa, Microsoft, Navista, ONO, QDQ Media, Sage, SegurCaixaAdeslas o Truphone, o pymes y start-ups como Adtriboo, anfix, Astex, Deudae, Izettle, Jung & Proyect, MYMOID, Packlink, Upplication o workClub, entre otras. Son solo una pequeña muestra de los expositores que darán asesoramiento y ofrecerán sus servicios y productos en el Salón. Todo ello sin olvidar las sesiones de networking por temáticas que tendrán lugar durante los dos días y estarán dinamizadas por Negocios &Networking, o el business lounge de Regus que permitirá a los visitantes seguir trabajando desde el Salón.

Además, durante el Salón MiEmpresa volverá a celebrarse el concurso Elevator Pitch, en colaboración con Bankia, Banco Sabadell y MasterCard, que permite que una decena de proyectos y start-ups de ámbito tecnológico puedan tener la oportunidad de realizar una presentación rápida a inversores, business angels y empresas de capital riesgo que podrían convertirse en sus futuros inversores. Este año, el mejor pitch y la start-up con el mejor modelo de negocio recibirán cada uno un premio de 3.000 euros.

Si te atrae el mundo empresarial, no puedes perder esta oportunidad de acudir al Salón MiEmpresa y contagiarte del espíritu emprendedor.

Nos complace desde este blog invitarte gratuitamente inscribiéndote en el siguiente link.

 

19 noviembre, 2012 | 11:09

Llegado a un cierto tamaño, una empresa tiene varias opciones para mantener su crecimiento: desarrollarse internacionalmente mediante la apertura de nuevos mercados, diversificar con nuevos productos, comprar competidores para ganar cuota de mercado, etc.

Siguiendo este razonamiento obvio, varias optan también para crear joint-venture con el fin de lanzar nuevos productos, creando nuevas sinergias de negocios, y desde hace unas décadas numerosas grandes compañías han desarrollado una actividad llamada CVC “Corporate Venture Capital” (ojo, es distinto del Corporate Venturing, que consiste en crear nuevos negocios dentro de una corporación establecida, en general que surgen de un departamento de I+D+i). El CVC se materializa generalmente lanzando un fondo (o destinando un % de sus beneficios anuales) que invertirá en start-ups externas a la matriz, que le puede ayudar a obtener nuevos ventajas competitivas. Existen muchas variantes en cuanto a la estrategia de inversión: algunos grupos lo hacen puramente con una estrategia financiera para rentabilizar al máximo sus excedentes de cash, otros por diversificación, para buscar sinergias obvias, para posicionarse en nuevos nichos de mercados, etc.

Los sectores más habituales donde han surgido la gran mayoría de los CVC son la salud y biotecnología (Air Liquide, Biogen Iden, GlaxoSmithKline, Roche, Siemens…), compañías de software e informática (Dell, Google, IBM, Microsoft…), telecomunicaciones (Deutsche Telekom, Korea Telecom, Orante, y más recientemente Telefónica), media (Bertelsmann, IDG, Naspers…), energía (General Electric, Saint Gobain, y en España Repsol por ejemplo), y algunos en el sector de transporte y logística, o en el mundo de la consultoría (Bain, Everis...). Dejo de lado el sector financiero, dado que la implicación de los bancos, aseguradoras, fondos de pensiones, etc. son la esencia misma de la creación del mundo de capital riesgo.

En los últimos meses, han aparecido algunas operaciones que pueden haber sorprendido al público general, pero que analizándolas tienen todo el sentido del mundo en cuanto a sinergias, como pueden ser la apuesta de Starbucks por el pago por móvil (inversión de $25M en la plataforma Square, que permitirá, entre otras cosas, a la start-up que su sistema de pago sea utilizada en más de 7.000 establecimientos de la cadena en EE.UU.), o la entrada de Coca-Cola con unos $10M en Spotify (todos conocemos su vinculación al mundo de la música).

François Derbaix, emprendedor (Toprural, Rentalia) y conocido business angel, quien se encontró recientemente con algunas start-ups que por culpa de tener un socio industrial en su accionariado probablemente no consiguen financiación adicional, publicó un tweet que decía: “No dejes que una empresa de tu sector (o de un sector afín) invierta en tu start-up: estarás casado y hará de espanta-compradores”. Cierto es que los pocos caracteres de twitter no te permiten profundizar en el razonamiento, y empezamos a debatir entre nosotros sobre el tema. De allí surgió la idea de prolongar el debate con 2 posts para reflejar ambos puntos de  vistas, aquí tienes el suyo: ¿Por qué no dejar entrar un socio del sector en tu capital?

Si bien comparto y entiendo sus preocupaciones, que giran en torno a la independencia del emprendedor, a poder desarrollar tu propia estrategia, y sobre todo a la generación de valor desde un punto de vista financiero del proyecto (que en la mayoría de los casos se traduce por la venta de la compañía), creo que existen unos cuantos matices que hacen que la entrada a un socio industrial en muchos casos puede ser una de las mejores opciones para una start-up, y aquí expongo algunas:

-          Si estás buscando inversión, el sector de capital riesgo en España es algo escaso (suelo decir que sobran inversores y faltan buenos proyectos, pero en este caso vamos a imaginar que tu proyecto no encaja en sus estrategias de inversión por X razones), mientras que existen centenares de compañías industriales (posibles partners, clientes, proveedores…) que podrían estar interesadas.

-          El horizonte de inversión: si te casas con un fondo de capital riesgo, él querrá vender su participación en un plazo de 4-5 años, y dispone mediante el pacto de socios de condiciones (derecho de arrastre) para obligarte a ceder también tu participación… Hay muchos emprendedores que preferían seguir creciendo con su compañía, manteniendo su control, o simplemente porque su compañía necesita un plazo de madurez más largo para realmente alcanzar todo su potencial.

-          No todos los emprendedores somos “excelentes” en todos los campos o tenemos la madurez suficiente para hacer crecer de manera exponencial nuestra compañía, y lo más lógico en una start-up es que el equipo fundador tenga unas ciertas carencias (falta de experiencia previa en la internacionalización de un proyecto, no estar al día de las últimas tecnologías o potenciales competidores que se están cociendo en la otra punta del mundo, etc.). Gozar de la experiencia, del know-how y respaldo de un socio industrial nos puede ayudar a paliar muchas de estas deficiencias, y sentirnos apoyados realmente en nuestro viaje empresarial.

-          “El abre-puertas”: un business angel o fondo de capital riesgo, por muy “smart” que esté, nunca podrá ayudarte tanto como un socio industrial (pocos por ejemplo te podrán facilitar información de un mercado en la otra punta del mundo, no tienen redes de proveedores/clientes que te puedan servir, les será más complicado conseguirte una reunión con tal director de una multinacional en el extranjero, etc.)

-          Las sinergias: el socio industrial puede estar interesado en tu tecnología, producto o servicio, y ser uno de los early-adopter, lo que te permitirá gozar de una buena referencia como cliente, y así ayudarte a conseguir otros. Tiene acuerdos comerciales, redes de distribución, condiciones negociadas con proveedores, y un largo etc. que te podrán ser muy útiles a la hora de lanzarte.

A nivel anecdótico, os contaré que cuando lanzamos nuestra compañía Creaventure hace algunos años, con el fin de montar el Salón MiEmpresa, decidimos hacer una pequeña ronda de financiación (muy modesta dado que el proyecto no necesitaba mucho cash, y más bien con el fin de sentirnos respaldados por profesionales del sector), y a la hora de optar a proponerlo a business angels “financieros” o a un perfil de inversor privado más ligado al de “socios industriales” (dado el tamaño, no tenía ningún sentido ir a un fondo de capital riesgo), optamos para ir a algunos dueños de compañías que conocíamos, que nos iban a aportar además de las pocas decenas de miles de euros que queríamos, lo que más nos faltaba (entradas en grandes cuentas -dando entrada por ejemplo al fundador de una de las grandes agencias de publicidad de este país-, know-how en logística, tecnología y montaje de grandes eventos -el dueño de una de las mayores empresas de material audiovisual y decorados de este país, que se convirtió como era lógico de esperar, en proveedor de muchos productos necesarios para el Salón, y además con condiciones de pago muy preferentes, cosa indispensable a la hora de lanzar un proyecto, y algunos otros socios estratégicos-).

En resumen, aunque si pueden existir inconvenientes a la hora de ceder un % de su start-up a un socio industrial (pérdida de “independencia”, dificultad para la salida… pero que como todo en la vida, se pueden solucionar negociando con el mayor rigor posible desde su entrada las reglas del juego), existen unas cuantas ventajas por lo que te puede aportar (conocimientos, negocio -comercialización, subcontratación, red de distribución-, infraestructuras, apoyo internacional…).

¿Y tú, qué opinas? ¿Te plantarías dar entrada a un socio industrial? ¿Lo ves como una alternativa positiva y distinta a las más clásicas (business angel, fondo) a la hora de levantar tu ronda de inversión?

 

imagen de Ana B. Nieto

Blog por Ana B. Nieto Licenciada en derecho por la UCM y periodista, vive y trabaja en Nueva York desde 2002. Antes de llegar a Cinco Días en Madrid trabajó en la edición valenciana de El País y durante varios meses en Indonesia y Tailandia. Además de Madrid ha vivido en casi todas las provincias andaluzas, Ecuador y Amsterdam donde completó estudios universitarios.

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