Sobre el autor

Sébastien (@sebchartier) Emprendedor y experto en corporate finance. Ha trabajado en varias Start-Ups, firmas de capital riesgo y consultoras (IPEN, BusinessAngels.com, Campbell Lutyens, Minerva Capital…). En los últimos 10 años, ha fundado media-docena de compañías, entre ellas CreaCapital, Capital & Corporate, Creaventure, y lanzado varios eventos como CapCorp o Salón MiEmpresa (www.salonmiempresa.com)

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Candice (@candicelaporte) Especialista en comunicación, marketing & eventos. Ha desarrollado su trayectoria profesional en compañías como EuroRSCG y Publicis y su faceta de emprendedora en firmas como Capital & Corporate y Creaventure. Ha participado en el lanzamiento de numerosos eventos y conferencias en los últimos años (CapCorp, Salón Miempresa, FortyUnder40, Venta Privada sector Lujo…).

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« abril 2012 | Inicio | junio 2012 »

El cortoplacismo del inversor queda opuesto al espíritu soñador del emprendedor. Esto último lo pudimos comprobar la semana pasada, en un desayuno organizado por Creaventure y MasterCard España, donde se pudo realizar un following de los proyectos presentados en la pasada edición del concurso Elevator Pitch del Salón MiEmpresa.

Finalizado este encuentro, surgen conclusiones que ayudan a entender por qué es complicado que emprendedores e inversores completen el puzle perfectamente. Por un lado, encontramos una mentalidad soñadora, con ilusión de sacar adelante su proyecto y, por otro,  unas ganas inmensas, no sólo de invertir sino de encontrar proyectos que realmente merezcan la pena. Ambos grupos pusieron en común los errores que, bajo su punto de vista, cometen los otros a la hora de cerrar un acuerdo entre inversores y emprendedores.

Errores del emprendedor desde el punto de vista inversor

Desde el punto de vista del inversor, al emprendedor le falta atar demasiados cabos sueltos en sus proyectos, antes de que pueda levantar su interés para invertir en el proyecto. Los inversores buscan, sobretodo, un proyecto validado, y quién mejor que el mercado para hacerlo. Alcanzar un número de usuarios y ventas, el concepto de monetización del proyecto desde un primer momento y un análisis en profundidad de su capacidad de escalabilidad, son algunos de los pasos que el inversor recomienda al emprendedor antes de iniciar las diferentes rondas de inversión.

El valor de una idea no es tan alto como creen los emprendedores, para un inversor el valor más buscado es la capacidad de ejecución y el talento global del equipo. Aquí reside una de las necesidades que los inversores echan en falta, que todos los integrantes compartan un modo de trabajar, una implicación total y una diversificación que permitan crear un buen equipo.

Los inversores presentes destacaban la existencia de un  gran número de emprendedores más preocupados por su marca personal, que en el fomento de una visión puramente empresarial, que les permita conocer realmente si su proyecto tendrá recorrido y su empresa será realmente rentable.

Errores del inversor desde el punto de vista emprendedor

Por su parte, los emprendedores no dejaron atrás la oportunidad de expresar sus necesidades ante los inversores a la hora de presentarles un proyecto.

Entre las conclusiones expresadas por emprendedores españoles, encontramos una visión cortoplacista sobre los inversores, dado que según expresan buscan una rentabilidad casi inmediata o incluso un exit del proyecto, sin proponerse mantener una financiación a la vez que las compañías crecen en volumen.

Asimismo, echan en falta una generación de “inversores emprendedores” que rescaten su antigua esencia y apuesten por la creación de créditos flexibles y financiación de proyectos, donde prime el crecimiento global frente al beneficio inmediato que comentábamos anteriormente. No menos importante consideran la falta de rondas de inversión más “valientes”, que permitan lanzar sus compañías de forma segura, sin tener que seguir buscando permanentemente financiación.

Los emprendedores destacan como negativo la posición defensiva de algunos inversores frente al camino elegido por los fundadores y en base al contrato firmado tras su aporte de capital, puesto que legalmente puede desvirtuar el proyecto o incluso adueñarse de él.  De la misma forma, expresaron que algunos inversores se preocupan más por disolver la unión con el proyecto para recuperar su inversión que por la aportación de valor a la compañía cuando ésta atraviesa momentos difíciles.

De los errores se aprende

Esta puesta en conocimiento de los fallos de ambos bandos, pretende fomentar la creación de empresas más viables, con capacidad de supervivencia y crecimiento, que permita a su vez generar beneficios a los inversores que un día pusieron su granito de arena para levantar los proyectos.

Como hemos comentado muchas otras veces, de los errores se aprende y esperamos que éstos puedan hacer que algún día congenie la relación entre inversores que aporten algo más que dinero a proyectos emprendedores con visión empresarial y ventas probadas.

 

23 mayo, 2012 | 10:34

Llevamos años oyendo comentarios sobre cuando preguntas a jóvenes estudiantes qué quieren hacer con su vida profesional, un 50% sueñan con ser funcionarios, otro 40% quieren trabajar para cuenta ajena, y menos de un 10% se arriesgan a contestar que les gustaría emprender un proyecto.

Desde el principio de la crisis, la palabra emprender está en boca de todos… y se multiplican las iniciativas de soporte a este colectivo (¡y los MBAs para aprender a emprender!), hasta tal punto que algunos pueden llegar a preguntarse si finalmente no existe más organismos, asociaciones, etc. de apoyo que realmente emprendedores en España. Y si no me creen, basta con ver que en los últimos meses han tenido lugar al menos 20 foros intentando conectar emprendedores con inversores, y en la mayoría de ellos nos encontramos con los mismos proyectos (crítica que me han comentado varios inversores, que incluso se divierten al ver que en apenas 2-3 semanas, algunos proyectos han cambiado totalmente su discurso, ¡incluso su valoración!).

Dicho esto, no quiero dar la impresión de criticar ya que me parece que cualquier iniciativa cuyo objetivo sea fomentar el emprendimiento (o en el caso citado antes, la financiación de proyectos innovadores), siempre es bienvenida, aunque hay que tomar precauciones en los discursos para no hacer creer a cualquiera que emprender es fácil (muchos hoy en día se lanzan por necesidad más que por vocación, y es importante avisarles bien de los riesgos que conlleva, ya que en nuestro país, la responsabilidad es mucho menos “limitada” que la que nos creamos).

Como comentaba, la crisis ha tenido al menos un aspecto bueno: la figura del empresario (hoy lo llamamos “emprendedor”, ya que suena más “cool”) está mejor vista que antes. Poco a poco, la gran mayoría empieza a entender que estas personas (dirigentes de pymes en su gran mayoría), además de querer hacerse ricos (¡no nos vamos a engañar!), son la clave y el motor de nuestra economía, y sobre todo son los únicos que serán capaces de crear empleo en el futuro. Asimismo, muchos han visto como amigos suyos, familiares, conocidos, se han lanzado por su cuenta en los últimos años (muchas veces al quedarse en paro), y luchan para sacar adelante sus proyectos, y por lo tanto respetan más a estos nuevos luchadores. 

Desgraciadamente, en mi opinión, no vamos a cambiar la mentalidad de la gran mayoría en un par de años, y tampoco todos vamos a ser emprendedores. Sin embargo, existen hoy en día un montón de iniciativas que van en el sentido de fomentar esta cultura desde los orígenes del problema, es decir, en la propia escuela:


- Así, la Fundación Junior Achievement juega un papel fundamental desde hace años: preparar e inspirar a los jóvenes para que tengan éxito en una economía global generando el espíritu emprendedor que les permita alcanzar sus metas en un marco de responsabilidad y libertad. Ofrece programas educativos a alumnos de primaria, secundaria, bachillerato e universitarios desde hace más de 10 años, y únicamente en el último curso se han beneficiado casi 15.000 alumnos de toda España.

- Otro ejemplo, de más reciente creación, es la  Fundación Create, que enseña a niños de 5º y 6º de primaria a que sus pensamientos, palabras y acciones estén cargadas de actitud emprendedora.

Pequenos_emprendedoresY ahora, si eres de los padres que se preocupan por inculcar una actitud emprendedora a sus niños, y dado que dentro de poco va a empezar la época de los campamentos de verano, te sugiero eches un vistazo a algunas de estas iniciativas, que pretenden justamente fomentar este espíritu:

- Top Colonies Summer Camp: la empresa pionera en España en haber lanzado campamentos de verano para formar a futuros emprendedores, dirigiéndose a jóvenes que hayan cursado la ESO.

- Iniciador Kids: varios campamentos en España con una programación pensada para la aproximación y el conocimiento del mundo emprendedor para niños de 8 a 16 años

- El Thinkids Project: para niños de 9 a 11 años, y de 12 a 14 años, mezclando talleres y deporte, y con un evento TEDxKids para concluir el campamento.

Estamos entre el eterno debate de si el emprendedor nace o se hace… A mí, no me cabe ninguna duda de que cualquiera de estas iniciativas ayudan por lo menos en tener una actitud emprendedora, que servirá a cualquiera de nuestros peques en su futuro, decida ser funcionario, trabajador por cuenta ajena, o, por qué no, ¡EMPRENDEDOR!

 

 

21 mayo, 2012 | 14:02

Muchos de los nuevos gobiernos se han centrado, al llegar al poder, en subir los impuestos, basándose en la teoría de que al tener menos contribuyentes debido a la crisis y al incremento del paro, entre otros, había que aumentar las cuotas de los trabajadores, pensando que con esta medida iban a mantener los niveles de ingresos de nuestros queridos Estados de Bienestar (y por lo tanto continuar con su política del malgasto).

Es más, durante la campaña electoral francesa, hemos asistido a una verdadera caza de brujas (siendo la bruja en nuestra época el “rico” o el empresario), con propuestas del socialista François Hollande (ahora nuevo Presidente de Francia), de tasar al 75% el IRPF de contribuyentes que ganan más de €1M de IRPF, o mucho más agresiva como la del extremista Jean-Luc Mélenchon de tasar al 100% el IRPF para rentas superiores a 30.000 euros mensual.

Sin querer entrar en un debate político, y menos aún, en pretender dar lecciones o soluciones “milagrosas” a la crisis, creo que es importante recordar algunos principios económicos para invitar a la reflexión de cada uno:

- La curva de Laffer, que analiza la relación entre las tasas de impuestos y los ingresos fiscales. Cuando entramos en una tasa impositiva demasiado alta, se penaliza la participación en estas actividades gravadas, y por lo tanto se reducen los ingresos fiscales. Al contrario, un recorte de la tasa impositiva crea un incentivo para aumentar la productividad y el empleo, y por lo tanto aumenta la base de contribuyentes y puede llegar a generar muchos más ingresos fiscales
- Ejemplos en el último siglo en EE.UU., con grandes periodos de rebajas fiscales (en 1920, en 1960 con Kennedy y más recientemente en 1980 con Reagan) tuvieron un éxito notable. 
- Las grandes crisis no se han resuelto recortando todo los gastos sino al contrario invirtiendo y favoreciendo políticas adecuadas de creación de empleo.
- Varios países operan con un “flat-tax” (un impuesto único), que puede llegar a ser considerado como más justo y más democrático (todos lo pagan) y más económico (en efecto, es la misma tasa para todos, en general es baja -entre el 15 y 30%-). Otra ventaja es que con esto se suprima cualquier incentivo fiscal, deducciones, subvenciones, etc. Cabe destacar que más de 30 países en el mundo ya han adoptado este sistema, entre ellos muchos países del Este de Europa (Estonia, Eslovaquia…), y han tenido un crecimiento importante.

Creo que las políticas fiscales que tenemos no están funcionando:

- Quién se cree que España tenga una tasa de desempleo del 25%, o sea, hasta qué punto se ha incrementado la economía sumergida
- Hemos perdido 560.000 autónomos en los últimos 4 años (no es sorprendente con una cuota mínima de 245 euros, o sea 20 veces más que muchos países europeos, entre ellos Inglaterra)
- El fraude fiscal parece ser un deporte nacional (no es de extrañar que España aglutine más del 20% de los billetes de 500 euros de la Unión Europea)
- Las grandes multinacionales casi no pagan impuestos en nuestros países (quién no ha tenido una gran compañía como cliente que le explica que tiene que facturarle sus servicios en Irlanda, Hungría o República Checa por ejemplo)
- Quién nunca fue celoso de ver a su competidor financiarse vía subvenciones públicas o utilizando al límite nichos o deducciones fiscales a las cuales tú no puedes acceder

¡Ya es hora de intentar armonizar un poco nuestra fiscalidad, para que sea más justa para todos! Personalmente no creo que castigar a los empresarios y los trabajadores sea la mejor solución… y tu, ¿qué opinas?

 

03 mayo, 2012 | 11:03

El año pasado, la palabra “emprendedor” estaba en boca de todos los partidos políticos, y muchos de ellos durante la campaña nos convocaron para explicarnos el papel fundamental que jugamos para salir de la crisis, y cómo nos querían apoyar. Más allá de sus buenas intenciones y de hacerse la foto con nosotros… tenemos que constatar que, desgraciadamente, tras casi 6 meses de gobierno, todavía no hemos visto ninguna de las medidas prometidas.

Inspirándose mucho del “Small Business Act for Europe”, nos habían prometido una “Ley de Emprendedores” que iba a contemplar, entre otras mejoras:

Simplificar el proceso de creación de una empresa: reducir los plazos necesarios, disminuir costes de constitución, facilitar la creación mediante el asesoramiento gratuito, etc.

- Financiar la actividad emprendedora: incorporar programas de capital semilla, introducir bonificaciones de intereses para el inicio de actividad, potenciar la financiación con avales y microcréditos, cumplir la Ley de morosidad, ayudas para empresarios en dificultad, programas para la transmisión generacional, etc.

- Incentivos fiscales a la actividad emprendedora, modificando el Impuesto de Sociedades (reducción de los tipos impositivos para microempresas, recuperación de la exención por reinversión, ampliación del concepto de innovación a efectos fiscales), el IRPF (compensación de deudas tributarias pyme/Administración Pública, reducción del tipo impositivo al ahorro, deducción por inversión en una pyme) y el IVA (criterio de caja).

- Mercado de Trabajo: impulsar la estabilidad en el empleo, reducciones en las cotizaciones sociales, bonificaciones del 100% de las cuotas a la Seguridad Social durante el primer año…

- Formación y emprendimiento: potenciar actividades escolares relacionadas con el emprendimiento, fomentar cultura y reconocimiento de la figura del emprendedor en universidades…

- Apoyo posterior a las empresas en su consolidación e internacionalización

Y un largo etc.

Cada día que nuestro Gobierno deja pasar sin hacer realidad esta “carta de intención”, seguimos destruyendo empleos, se cierran muchas pymes y numerosos autónomos se dan de baja, nos ahogamos financieramente (no hay financiación bancaria, seguimos adelantando el IVA de facturas no cobradas, no está incentivada la inversión en otras pymes), hemos vuelto a entrar en recesión…

Entiendo que había que tomar medidas prioritarias como pueden ser subir impuestos (mejorando aún más el poder adquisitivo de los contribuyentes, así como su relación con el empresario a quien culpan por no poder incrementar proporcionalmente su sueldo para que no les afecte esta subida), o luchar contra el fraude (ya lo sabemos, todos los empresarios defraudan, tienen cuentas en Suiza y pagan una miseria en “B” a sus empleados), pero ahora, no creen que sería interesante probar una cosa innovadora y que podría ser una solución a la crisis: ¿apoyar un mínimo a los que luchan cada día para sacar adelante sus compañías y cumplir con lo prometido?

Ya lo había dicho hace un año, con sólo cumplir con un 20% de lo expuesto en su proyecto de Ley de Emprendedores, les puedo asegurar que muchos empresarios darían saltos de alegría, y ayudaría probablemente a mejorar la situación económica de España.

Llevamos meses escuchando promesas de que ya se implementan… así que se lo ruego, ¡no nos olviden!

 

 

imagen de Ana B. Nieto

Blog por Ana B. Nieto Licenciada en derecho por la UCM y periodista, vive y trabaja en Nueva York desde 2002. Antes de llegar a Cinco Días en Madrid trabajó en la edición valenciana de El País y durante varios meses en Indonesia y Tailandia. Además de Madrid ha vivido en casi todas las provincias andaluzas, Ecuador y Amsterdam donde completó estudios universitarios.

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