Sobre el autor

Sébastien (@sebchartier) Emprendedor y experto en corporate finance. Ha trabajado en varias Start-Ups, firmas de capital riesgo y consultoras (IPEN, BusinessAngels.com, Campbell Lutyens, Minerva Capital…). En los últimos 10 años, ha fundado media-docena de compañías, entre ellas CreaCapital, Capital & Corporate, Creaventure, y lanzado varios eventos como CapCorp o Salón MiEmpresa (www.salonmiempresa.com)

Sobre el autor

Candice (@candicelaporte) Especialista en comunicación, marketing & eventos. Ha desarrollado su trayectoria profesional en compañías como EuroRSCG y Publicis y su faceta de emprendedora en firmas como Capital & Corporate y Creaventure. Ha participado en el lanzamiento de numerosos eventos y conferencias en los últimos años (CapCorp, Salón Miempresa, FortyUnder40, Venta Privada sector Lujo…).

Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

« julio 2011 | Inicio | septiembre 2011 »

No sé cuándo fue la primera vez que escuche el termino emprendedor, pero sí recuerdo cuando llegó a mis oídos la palabra empresario, venía de la boca de mi padre y debía de estar aún en mi añorada y tierna infancia. Después, muchos años después, empecé a oír el término emprendedor, un concepto muy “in” para la época en la que vivimos y que parece querer desbancar con fuerza, al honorable trabajo de ser empresario.

No debemos dejarnos engañar por las modas, ni todos somos emprendedores ni todos somos empresarios, somos aquello que nos incita cada día a levantarnos y en ese valor es donde se esconde nuestra respuesta.

Según la Real Academia Española, el emprendedor -ra, es aquel que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas, mientras que el empresario –a, es la persona que por concesión o por contrata ejecuta una obra o explota un servicio público, que abre al público y explota un espectáculo o diversión, o que simplemente es propietario o directivo de una industria, negocio o empresa.

Parece que la Real Academia Española lo tiene más claro que muchos de nosotros, el emprendedor tiene por delante acciones complicadas que resolver y el empresario, ha de tener un perfil de gestión a largo plazo.

Cada uno de nosotros tiene que ver de qué madera está fabricado, si el talento corre por sus venas para lanzar constantemente nuevas ideas y gestionar a equipos, para que luego un gerente le lleve el día a día, o bien, la incertidumbre de los primeros momentos nos puede, y necesitamos la seguridad de un proyecto estable y probado,  que nos permita alcanzar todos los meses nuestro nivel de confort económico.

En ambos casos, cada uno debemos de ver cómo nos sentimos, entender las dificultades que conlleva cada decisión y fijarnos una meta. El éxito en todos los aspectos, no es más que una cadena de errores superada, donde en un proyecto incipiente puede provocar un cambio de inercia, y en una empresa, en la medida de su magnitud, puede ser asumido, pero en ambos casos, de estos errores se debe aprender y mejorar personal y profesionalmente para seguir avanzando.

A lo largo de mi experiencia personal y profesional, he conocido a infinidad de personas que no sabían muy bien si eran emprendedores o empresarios, y que realmente tampoco se habían detenido a pensar en una posible diferencia al margen de las modas, y tras un rato de meditación, la mayoría de ellos reconocían que había un nexo de unión, que un empresario no debe dejar de ser emprendedor y un emprendedor debe pensar en convertirse en empresario.

En el mundo aeronáutico este problema siempre se ha resuelto fácilmente, los pilotos de avión nunca montan en helicópteros y los pilotos de helicópteros siempre piensan que los aviones tienen tendencia a caer al suelo con una rapidez imprevisible. Es por eso que siempre he creído que un verdadero emprendedor nunca llegará a ser un empresario, y un empresario huira como de la peste de un fanático emprendedor.

Cada uno debemos de pensar donde creemos que debemos de estar, aunque nos equivoquemos, pero esa decisión la debemos de tomar nosotros. Yo por mi parte, sigo volando en avión y dejo los helicópteros para otros.

22 agosto, 2011 | 15:38

Trabajar con la familia en una empresa pequeña o mediana no es inusual, pero a menudo viene acompañado de problemas que muchos no esperaban y que afectan tanto a la gestión de la compañía como a los lazos familiares.

La confianza es lo más importante, todas las asociaciones empresariales deben basarse en la confianza, y es indiferente si entre los socios hay familiares o no, pero una empresa donde además existen lazos familiares, este punto es aún más importante, debemos poder confiar en el otro a la hora de tomar decisiones y saber que siempre se antepone el éxito de la empresa a los sentimientos personales.

En las compañías que asesoramos, ante la necesidad de eliminar a uno de los socios, familiar para más inri, más de una vez nos han preguntado cómo iban a despedir a su hermano, cuñado o esposo. Nuestra respuesta siempre es la misma e instintiva, si alguien obstaculiza el éxito de la empresa, ha de abandonarla. Si la confianza fuera la necesaria, este paso no lo tendríamos que aconsejar nosotros, se habría dado por propia iniciativa desde ambas partes, pero rara vez ocurre.

Reconocer las fortalezas de cada uno y nuestras debilidades nunca ha sido fácil y menos a la familia, pero si pretendemos que esta empresa que nace, tenga como meta ser en mayor o menor medida un éxito, es imprescindible dejar claro desde el principio las funciones y responsabilidades de cada uno, para evitar problemas en el camino.

Hay una frase que debería estar erradicada "te lo dije" es algo que ni aporta ni permite avanzar, una frase que nunca se la digo a un colega, ni a un socio, sea o no familiar, si estamos en desacuerdo, lo hablamos, buscamos lo mejor para la empresa y llegamos a un punto de acuerdo, pero la decisión se toma entre los dos, ganara la pasión de uno u otro, pero es un frente común, no permite escusas futuras.

La mayoría de las veces la empresa no termina en la oficina, continua en los encuentros familiares y las reuniones de los domingos acaban en consejo de empresa, es normal, la cosas se viven desde la pasión, y los negocios son fundamentalmente pasión, así que mientras otros hermanos pueden hablar de deportes o películas, a muchos socios con lazos familiares, les gusta más discutir sobre nuevas tendencias o campañas de marketing en Internet.

Cuando se presenta la oportunidad de montar una empresa con un miembro de la familia, la pregunta más importante que se debe hacer es: ¿Podemos trabajar juntos?, ¿confío en el?, puede que la respuesta no sea satisfactoria, pero por las obligaciones familiares desee cambiarla, no lo haga, la confianza siempre ha de prevalecer, con lo demás y consigo mismo, si no ve futuro, es mejor una retirada con honor que perderle para siempre.

Esto lo cuento con el beneplácito de mi esposa, mi mejor socia.

09 agosto, 2011 | 13:11

A principios del año 2010 se lanzaron dos empresas de Car Sharing en Madrid, que me hacían preguntarme cuál era la razón para que no terminaran de despegar. Fue a finales de 2010 cuando lo entendí, eran compañías que solo ofrecían más de lo mismo al usuario, y fue entonces cuando fui testigo del lanzamiento de HelloByeCars, una empresa de Car Sharing que si tenía como principio básico escuchar a sus clientes, apostando por un modelo de cercanía al cliente, en todos los sentidos, en el entorno urbano y en la forma de entender sus necesidades.

El usuario demanda, pide nuevas opciones, nuevas posibilidades y en pocas semanas atienden a sus solicitudes, como una tarifa específica para jóvenes “Hello Joven” (que se implementó en poco más de 2 semanas tras las peticiones de varios usuarios) o la reciente “Hello Senior”, que se estableció tras una encuesta entre una parte de sus usuarios.

Es un modelo de negocio que defiende la flexibilidad en el servicio de Car Sharing, que permite disfrutar durante un tiempo medido en horas o días de vehículos manejables y urbanos como el Toyota IQ o de coches más adaptados para disfrutar de los viajes como el Volvo C70 descapotable, un modelo de negocio con gran éxito en países cercanos como Francia o Alemania.

Un modelo de negocio que aunque se basa en el vehículo como elemento de ingreso, es el desarrollo de plataformas propias de comunicación, donde ha encontrado su mayor potencial, ya que en cualquier momento, sin necesidad de grandes recursos humanos, un cliente puede acceder al vehículo que prefiera durante las 24h del día, sin limitaciones y sin necesidad de complicados procesos de reserva, sencillamente desde su Smartphone, fomentando la autonomía en el proceso y favoreciendo los servicios de geolocalización mediante guía turística, plataforma publicitaria, avisador de radares, ampliación de reserva y hasta el propio visado del vehículo por el propio usuario.

Las empresas, clientes en un alto porcentaje de esta compañía, ven como la flexibilidad que les obliga el momento actual de recesión, lo pueden trasladar a sus propios proveedores y es este tipo de plataformas, con un importante desarrollo en IT, las que les permiten ahorrar en gestión y eliminar costes superfluos.

Por todo lo que estamos viendo cada día a nuestro alrededor, debemos de entender nuestros nuevos proyectos como SOSTENIBLES, ACCESIBLES, BARATOS, PROACTIVOS y DINAMICOS. Todo esto en orden a tres objetivos muy claros: DIFERENCIARNOS de nuestros competidores basándonos en nuestras diferencias y con un servicio más ágil y más fresco, conseguir CLIENTES y posicionarnos en el mercado como REFERENTES de nuestro sector.

imagen de Ana B. Nieto

Blog por Ana B. Nieto Licenciada en derecho por la UCM y periodista, vive y trabaja en Nueva York desde 2002. Antes de llegar a Cinco Días en Madrid trabajó en la edición valenciana de El País y durante varios meses en Indonesia y Tailandia. Además de Madrid ha vivido en casi todas las provincias andaluzas, Ecuador y Amsterdam donde completó estudios universitarios.

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]