La alimentación influye en el estado de ánimo. Cada vez más expertos se
apuntan a la corriente del profesor de Psiquiatría de la Universidad de
Columbia, Drew Ramsey, que sostiene la teoría que el cerebro humano necesita de
ciertos nutrientes para desarrollar su actividad cognitiva y emocional. E
identifica alimentos que promueven estados de ánimo positivos y estables, que
favorecen la concentración y la energía que necesitamos. En su libro The
Happiness Diet incluye la vitamina B12, el magnesio, la vitamina D y el
omega-3 como elementos que favorecen la memoria y sobre todo contribuye a un
estado de ánimo optimista.
Ramsey, que durante años fue vegetariano, reconoce que tuvo bajones en su
estado ánimo y que no comenzó a sentirse bien hasta que incluyó en su dieta el
pescado. Recomienda, esto se repite hasta la saciedad, tomar pescado salvaje al
menos dos veces a la semana, y que la carne a ser posible sea orgánica.

Ramsey elabora una lista de alimentos que incrementan la energía, como el café,
el chocolate, las nueces, las judías rojas o las patatas. Para el ánimo
aconseja salmón salvaje, gambas, tomates cherry, sandía, chiles, remolacha y
ajos. Y poner especial atención, a los huevos, la carne alimentada con pastos,
leche entera orgánica, coles de Bruselas, pomelos, limones, bayas y anchoas.
El consumo de productos naturales se impone, aunque un donuts apetezca de
vez en cuando. Existe una verdadera obsesión por los productos orgánicos,
ecológicos, por el consumo estacional, por el método de producción, por la
especie, por el respeto de los ciclos...
Cada vez hay más webs, que se ocupan de ello. Una de ellas es Genuinus, con una lista de
proveedores controlados: las verduras proceden de una granja ecológica de
Lérida, así como las carnes; los pollos del Alto Ampurdán o los quesos del
Montseny.

Ahora llega a Madrid La buena vida,
un mercado ecológico, artesanal y de proximidad, que se celebrará el próximo
fin de semana (2 y 3 de febrero) en Madrid (en la nave del HUB Madrid, en la
calle Gobernador, 26). La idea, dicen los organizadores, se inspira en una
tendencia global que nace con los farmer's market, que van tomando cuerpo en
Europa a raíz de iniciativas que han surgido en Grecia o en Italia, donde los
pequeños productores acuden al centro de las ciudades a vender sus productos
sin la intromisión de los grandes distribuidores. La iniciativa contará con la
intervención de Francisco Soto, cocinero del restaurante Casa de Pías, que
ofrecerá recomendaciones sobre los productos artesanales y ecológicos a la
venta. Pero además, habrá aceite de oliva Olivium Moga, ahumados y escabeches
artesanales del restaurante Lago de Sanabria, queso de Granja Cantagrullas, de
la campiña vallisoletana; quesos de cabra de La Cabezuela; embutidos de
Biobardales , procedentes de la sierra de Guadarrama, o las frutas de La
repera, una frutería ecológica del madrileño Mercado de San Fernando.

Hay más. Norema Salinas, uno de los
catering más divertidos e innovadores, también se ha decidido por los alimentos
orgánicos. Y esta semana anuncia que apuesta “por los sabores, por la tierra,
por el color verde, por los ingredientes frescos y de temporada y por la
producción sostenible y orgánica". Desde hace meses trabajan con
diferentes proveedores y ahora comenzarán a ofrecer los primeros menús
orgánicos. Un ejemplo: gambón salvaje sobre verdura al wok, servido con espuma
de boletus; costillar de buey al vino tinto con haricots, zanahoria baby y puré
de patata de tartufo y de postre, milhoja de membrillo con granizado de manzana
ácida.Los vinos, también ecológicos.
Esperemos que toda esta corriente orgánica se convierta en realmente lo que
pretender ser: cuidar la alimentación y contribuir de paso al despegue
económico de los pequeños productores. Pero sobre todo que existan mecanismos
de control para detectar a posibles defraudadores. Y confiemos que, como suele
suceder en España, no sea una moda pasajera.
Fotos: Verduras y aceitunas. Cedidas por Mercado de la Buena Vida
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