30 mayo, 2010 | 12:14
Primeras impresiones con el iPad
La primera constatación (y primera disrupción) va de canal de comercialización, o "go-to-market strategy", y es que éste es el primer aparato que compro directamente en la Apple Store (online)... y probablemente sea la compra online más onerosa que he realizado hasta ahora (gracias Vanessa, mi amor, por permitirme desviar parte de nuestro presupuesto familiar en un capricho). Y la experiencia ha sido estupenda, desde la selección del modelo y el especificar la dirección de entrega (algo complicado, con lo que me estoy moviendo estos meses), pasando por el pago, el seguimiento del envío y la entrega en casa (bueno, en este último paso, el repartidor de UPS sonó el timbre demasiado fuerte y demasiado tiempo, despertando a Nico, al que por fin habíamos logrado dormir después de un episodio de cólicos, con el consiguiente mosqueo de la madre... yo no me podía enfadar con el tipo que me traía el iPad). Curiosamente, uno de los "diseños de canal" que quería analizar en mi clase de hace un par de Sábados con el Master en Dirección de Marketing y Comercial de ESADE era el el de Apple, y como, en vez de generar una arquitectura de canal perfectamente definida, ha abierto su canal directo (retail stores, tienda online, iTunes) compitiendo directamente en muchos segmentos con sus partners tradicionales en el canal (revendedores autorizados, y demás "distribuidores", desde una tienda especializada hasta la FNAC), generando una oferta de canales múltiples para la mayoría de los segmentos de consumidores. Su control del canal es total (o por lo menos, eso parece desde fuera) y su mensaje a los consumidores parece ser "escoge el canal que quieras, el precio es el mismo en todos ellos... tú verás qué servicios añadidos necesitas". Esto probablemente (tengo que contactar con ellos, al menos en España, para ver si pueden venir a explicarlo en una de mis clases en ESADE) este llevando a los socios tradicionales del canal de Apple a replantearse el valor que aportan, que ya no es simplemente "tengo cacharros de Apple", si no que tiene que ser algo más. Como ejemplo, de dos que conozco, uno de ellos ha montado una sala de formación, para dar cursos con productos de Apple (hardware y software) y otro se ha hecho distribuidor de Movistar, para poder dar un servicio "integral" al iPhone (y ahora al iPad con 3G). Desde luego, un caso muy interesante de "channel stewardship" (como diría Kasturi Rangan) para analizar en estos tiempos en los que ir "en directo" a nuestros clientes es cada vez más sencillo.
Las disrupciones más importantes aparecen cuando intentamos contestar a la pregunta ¿Para qué sirve el iPad?. Creo que todavía no lo sabemos nadie (bueno, tal vez el gran Steve lo sepa) y creo que dependerá mucho del "ecosistema" (aplicaciones, accesorios, acuerdos con proveedores de contenidos) que logre hacer crecer a su alrededor. En mi caso, inicialmente trasladé todas las "apps" que tenía en el iPhone al iPad... y al poco eliminé todas las que no estaban diseñadas específicamente para el iPad. ¿Con cuáles me he quedado? Con las que dan la auténtica medida del "potencial disruptor" del iPad:
- La app de la revista Wired, con el número de Junio, preparado ya para la experiencia iPad. Es una muestra del posible futuro de los medios de prensa "escrita". La revista se lee perfectamente en el tamaño de pantalla iPad (casi casi como una revista en tamaño "americano") y los contenidos brillan con las capacidades multimedia del iPad: un mapa sobre la exploración de Marte que se anima con un toque del dedo, anuncios que abren vídeos (algunos "embedded" en la revista y otros abriendo páginas web), más contenido por página (caben más gráficos en un solo artículo)... me dan ganas de cancelar mi suscripción a la Wired "de átomos" como diría Chris Anderson. Si yo editara una revista o cualquier otra publicación periódica, estaría ya mismo pensando como voy a montar la aplicación para el iPad y cuál va a ser mi modelo de negocio en el futuro con esta nueva capacidad de llegar a mis lectores... y me estaría dando cuenta de que no es tan malo. La publicidad no sólo la voy a poder cobrar igual, si no que incluso, si tengo información de quién se descarga mi "app" puedo venderla mejor (un "targeting" más preciso)... y de los costes de impresión y de distribución me puedo ir olvidando, además de empezar a pensar en ingresos por suscripción vía iTunes (mucho más potente que cualquier red de distribución). La mala noticia es para los kioscos... que sí necesitarían re-inventarse.
- Correo, RSS, internet, twitter... el iPad amplifica la experiencia del iPhone, permitiendo aproximarse a la manera en que miramos correos y consultamos información en un ordenador, con el añadido del importante factor "always on" del iPad. Mi impresión es que mejor experiencia llevará a más tiempo online y a más flujo de información. Este tipo de aparatos pueden ser el empujón definitivo a las redes sociales, no tanto por su capacidad de añadir miembros a la red, si no por que los miembros puedan hacer más cosas y más fácilmente en la red social. Mi experiencia con twitter ha sido excelente, pudiendo abrir fotos y viéndolas mejor, y entrando en los links de páginas web... desde el sofá de casa.
- La app de Kindle de Amazon. Dos gigantes, juntos, han creado una maravilla. Mientras que la app de Apple (iBooks) solo da por ahora la opción de descargar libros del "proyecto Gutemberg" (y gratis) con la aplicación de Amazon se puede acceder, con un click (en lenguaje Amazon, en el iPad es con un "dedazo") al extenso catálogo de Amazon para el Kindle. En mi caso, he decidido dejar en casa los dos libros (1.000 páginas entre ambos, tapas blandas eso sí) que me pensaba llevar en el equipaje de mano en mi viaje a Austin, Texas (10 horas de vuelo) y traerme tres libros en el iPad. Este efcto disruptor lo comparte el iPad con todos los e-books, con la diferencia (tal vez fundamental) de que el iPad hace más cosas (el factor convergencia).
Mientras experimentaba con mi nuevo juguete no podía evitar pensar en cómo era el mundo de la música antes del iPod y de iTunes (por citar a los "reyes" de los "mp3") y en cómo será el mundo de las revistas, los libros y las redes sociales en unos años. Porque además, en breve el iPad no estará solo, y habrá opciones tan buenas, si no mejores, de otras marcas (se habla ya de HP y de Dell).
Wait and see.
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