28 marzo, 2010 | 10:50
España y el "Networked Readiness Index"
Para empezar, estamos en el puesto 34... casualmente, igual que nuestro prefijo internacional. Y no hemos mejorado apenas: éramos 34 el año pasado, pero 31 hace un par de años, y somos el 33 de nuestro grupo (High Income), lo que quiere decir que sólo nos sobrepasa un país de "ingresos medios", Malasia (en el puesto 27). Como consuelo, Italia está en el 48, Grecia en el 65... pero Portugal en el 33. El número 1 lo ocupa Suecia, que reemplaza a Dinamarca en lo más alto del podio, en el le acompañan Singapur (2º) y la antes citada Dinamarca. El "top 10" lo ocupan los "sospechosos habituales", es decir, los países nórdicos (Finlandia, Noruega), los EE.UU. (quintos), Suiza, Canada, Hong-Kong y Holanda. Me imagino que un buen investigador trazaría una relación directa, entre la media de precipitaciones en forma de nieve de los países y su capacidad tecnológica, y descartaría a los orientales como un error estadístico (disculpad la broma, es una pequeña rebelión ante la disciplina de mis estudios de doctorado. Gracias).
Al final del estudio, se puede acceder a la tabla que compila la clasificación de cada país en cada uno de los 68 indicadores, clasificados en 9 apartados, y ahí es donde se pueden ver observar aspectos interesantes... y preocupantes.
- Siendo los número 34, estamos los 81 en "Individual Readiness", que recopila los factores relacionados con la capacidad de los ciudadanos de impulsar la innovación. Y lo que nos hunde en este apartado es un 99 en "Quality of Math and Science education" (peor aún que el que el 78 en "Quality of Education System"), un 112 en "Residential telephone subscription" (lo que nos cobra, mayoritariamente Telefónica, por nuestras líneas) y un 104 en "Mobile cellular tariffs" (lo mismo de antes, para los móviles). Curiosamente, y a pesar de nuestras quejas, en "Fixed Broadband Tariffs" sólo estamos en un dignísimo 23.
- Y siguiendo con el aspecto de la "Readiness", mientras los negocios están en un correcto 29, el gobierno y las instituciones gubernamentales caen hasta un triste 72. Albania, Tanzania, Panamá, Armenia, Sudáfrica, Malawi y Georgia puntúan mejor que nosotros en la prioridad de las TIC en la políticas gubernamentales. Da que pensar.
- Los aspectos más interesantes aparecen en la parte de "Environment component". La puntuación global es un correcto 34 (en la media de nuestra puntuación) pero algunos índices vuelven a dar que pensar (y ya casi duele la cabeza). En primer lugar, en "Burden of Government Regulation", o lo que pesan los procedimientos y las normativas gubernamentales, estamos en el puesto 105 (por delante de Vietnam y después de Burundi). En "Time Required to Start a Business" estamos en el puesto 112 (acompañando a Bangladesh y Bolivia), con 47 días, y en "Number of Procedures required to start a Business", en el 93, con 10 procedimientos (los mismos que Pakistan o Timor). Y siguiendo con las instituciones, el sistema legal español se lleva un severo varapalo, ya que en "Efficiency of Legal Framework in settling disputes" aparecemos en el puesto 66, y lo que es peor, en "Number of Procedures to enforce a contract", en el 80 (eso son 39 procedimientos). Parece mentira, pero el WEF confirma la vieja maldición española de "Pleitos tengas, y que los ganes".
- El último sector que sale tocado del estudio, es el educativo. En gasto en educación, estamos en el puesto 72, con un 3,92% del GNI (algo parecido al PIB), lo que debe influir en la "Quality of Scientific research institutions", en la que caemos 10 puestos respecto de nuestra media, hasta un 44º puesto.
En resumen, nuestra posición sería un 29 si nos referimos al uso que hacemos los ciudadanos, las empresas y el gobierno de las TIC, y caería hasta un 54 si analizamos lo preparados que están estos mismos agentes para aprovechar el impulso de las mismas. Todo ello se consolida en un 34 cuando estudiamos en entorno, y dentro de este, a nivel infraestructuras estaríamos en un 29, pero la capacidad del mercado y el entorno político y legal nos hacen bajar hasta la clasificación que ocupamos.
Mi impresión general coincide con lo que he observado de este país y de sus ciudadanos, cuando nos hemos podido comparar con los de fuera. En el plano individual (como personas o como empresas) somos "geniales", ni muy formados ni muy rigurosos, pero con capacidades para competir con el que haga falta, y salir dignamente de ello. Y lo que nos falla son las instituciones: educación, administración y justicia. Y estas son el caldo de cultivo, la tierra fértil en la que deben crecer nuestras empresas y nuestras iniciativas. Si sigue siendo un desierto pedregoso (¡47 días para abrir un negocio!) seguiremos siendo un país poco competitivo y cada vez más pobre.
Y la responsabilidad de cambiarlo es nuestra. Afortunadamente vivimos en un país en el que, ahora, los ciudadanos podemos hacer valer nuestra voz, para que la educación sea una prioridad de los gobiernos, para que las multinacionales españolas no nos asfixien con tarifas exorbitantes, para que la justicia sea por fin un derecho para todos los españoles y para que las distintas administraciones sirvan a los ciudadanos y las empresas, en vez de ponerles palos en las ruedas.
A ver si el año que viene ya no puedo decir que tenemos la misma clasificación que nuestro prefijo de país, y hemos subido al menos al nivel de Bélgica (32) o incluso al de Holanda (31).
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