Ayer
las bolsas contraprogramaron. El duelo fue terrible. En un lado las cadenas financieras
CNBC y Bloomberg. En el otro, ESPN, la cadena de deportes que retransmitía
en directo el partido Rusia-España. El primer gol llegó mientras los reporteros
de la CNBC miraban preocupados el luminoso de la Bolsa de Nueva York. En aquel
momento, la ESPN mostraba la marea roja que formaban los entusiasmados
seguidores de la selección en el campo de fútbol. En las cadenas financieras la marea también era
roja, pero de otro tinte.
Xavi
marcó y la afición lo celebró. ¡Qué contraste en Nueva York! En ese momento, el Dow perdía 344 puntos y el barril de petróleo acababa
de tocar los 140 dólares.
Güiza
marcó y en la ESPN mostraban a los Príncipes de Asturias celebrando el gol. El
Dow acababa de cerrar con un retroceso del 3,03%, el Nasdaq del 3,33% y el
S&P 500 se dejaba un 2,94%.
Los
analistas sacaban los libros de las estadísticas y verificaban: si el Dow
cierra el mes como hoy este sería el peor mes de junio para los mercados desde
1930.
El
pesimismo contrastaba con el griterío y
la alegría que llegaba cuando Silva remataba la victoria
con un tercer gol. En este particular capítulo de la historia parece que hay
que retrotraerse 24 años para ver a España en una final de la Eurocopa.
Una vez
acabado el partido se acabó la contraprogramación y dejé descansar el mando en
la CNBC mientras navegaba por la edición on line de The Wall Street Journal.
Una rápida ronda de analistas daba muy pocos motivos para mantener el
optimismo. Thomas Vandeventer, de Tocqueville Asset Management, comentaba al
diario americano que “es bastante evidente que los hedge funds están tras el
momento a la baja y esta venta a corto crea mucha volatilidad”. Esa era la peor
marea roja del día.
Tampoco seria tan grave, si no fuera que la sangria ya ha cumplido su primer aniversario y no se ve el fondo...
Publicado por: Ferran | 27/06/08 a las 5:45