Ella no
tira la toalla y aún busca la nominación pero la temporada para la búsqueda de
vicepresidente ha comenzado y ella puede estar en la lista de Barack Obama. Desde
hoy, la conversación en boca de todos es que los demócratas están en tempranas
conversaciones exploratorias para que se forme el que mucha gente llama el “dream
team”.
Siempre
que le han preguntado por si Clinton podría ser su vicepresidenta, Obama ha
dicho, sin querer comprometerse, que ella estaría en la lista de todo el mundo.
Según daban cuenta ayer los medios americanos, también en la suya. No es que
Hillary esté pensando en eso, ya que lo que ha declarado es que quiere
perseguir su nominación hasta donde le sea posible (¿la convención de agosto?),
pero según The New York Times, su marido, Bill, si.
De
acuerdo con el diario neoyorquino, Bill Clinton está trabajando para que si su esposa no llega al número uno en cualquier caso pueda volver a la Casa Blanca como número dos.
La
lógica electoral hace que Clinton merezca un puesto alto en la lista de
posibles vicepresidentes porque uno de los atractivos de los segundos, más allá
de sus cualidades como gestores o políticos, son los votos que puedan aportar a
la candidatura en las elecciones. Y ahí la posición de Clinton es
innegablemente buena. Más difícil puede ser reconstruir la relación de ambos,
conciliar sus posturas o tener una relación, ya en el poder, que no sea muy
disfuncional.
Obama,
muy diplomático, dice que no tiene lista porque no está nominado pero todo
indica que Jim Johnson, quien ya ha buscado vicepresidentes para otros
candidatos demócratas y ahora está involucrado en su campaña, está empezando a
trabajar en ello.
La lista
con la que todos los medios especulan está compuesta por todos los que
participaron en estas primarias, John Edwards, Christopher Dodds, Joe Biden,
Bill Richardson y luego hay nombres de mujeres como la gobernadora de Kansas, Kathleen
Sebelius y la de Arizona, Janet
Napolitano.
John
McCain también está en eso. Este fin de semana lo dedicará a un retiro social en
su rancho de Arizona al que están invitados el gobernador de Florida, Charlie
Crist, el de Louisiana Bobby Jindal y el que lo fuera de Massachussets y (ex
competidor) Mitt Romney.
Se abre
el tiempo de la quiniela.
Últimos comentarios