El día
22 comenzaba con un dólar que parecía que iba a ceder hasta el récord frente al
euro (como luego ocurrió), los futuros apuntaban a una jornada a la baja (una
vez más) y el petróleo dispuesto a romper más barreras. Los resultados de Bank
of America, una radiografía del agotamiento y la presión de los consumidores,
seguían ocupando y preocupando a los analistas y expertos. Cinco de ellos, John
Bogle (fundador de Vanguard), Abby Joseph Cohen (estratega de Goldman Sachs),
Paul McCulley (gestor de cartera de Pimco), Kenneth Heebner (gestor en CGMRealty) y Bob Doll (Black Rock) hablaron
de ello por la mañana en la cadena CNBC pero también del otro
gran tema del día, las primarias de Pensilvania. Uno de ellos reveló que había
cambiado su adscripción republicana y había votado por Obama.
John Bogle, de 79 años, es una de las personas
más respetadas en el mundo de la inversión. Sigue activo utiliza su voz
poderosa y su claridad de ideas para hablar y escribir sobre inversión y tirar
de las orejas a más de uno en Wall Street. Siempre me ha parecido que podría
ser un republicano de aquellos inconformistas con su propio partido y que
miraban a la izquierda como lo fue Theodore Roosevelt. Muy lejos del partido
que ha representado George Bush. No me equivoqué mucho. Bogle vive en
Filadelfia y ayer, en el programa de televisión, le preguntaron si había votado
y por quién. Barack Obama fue su respuesta. “He cambiado mi registro del
partido republicano al demócrata y he votado por Obama”.
Así sin más, es difícil sacar una conclusión
de la respuesta de este gestor. Bogle dijo que había sido el primero en votar,
a las 7.05 de la mañana, y que ya había 40 personas en la cola, algo inaudito.
Eso si, no se comprometió en la siguiente pregunta “¿votará por Obama en las presidenciales?”.
“No se a quien voy a apoyar, pero creo que necesitamos al mejor candidato que
podamos tener”. Con eso, Bogle dijo que volvería a registrarse como republicano
mañana. El registro es un paso por el que hay que pasar para votar y no es para
siempre, muchos, como Bogle, lo cambian de forma regular.
El comentario le valió una amable reprimenda
de Joseph Cohen. “Quiero y respeto a John pero uno tiene que preguntarse ¿qué
primarias son estas cuando permitimos que los miembros de un partido determinen
el candidato del otro?”.
Joseph Cohen tomó la palabra en último lugar
después de que Mculley dijera que tras ocho años de Bush lo que se necesitaba
era impuestos más progresivos y una re-regulación de la arquitectura
financiera, y Heebner y Doll se sumaran a la corriente que más prima en el
mundo de los negocios para resumir todo en una línea: “si tenemos un presidente
demócrata los impuestos serán más altos y eso es malo para los negocios”.
La experta de Goldman terció. “Quizá, y sólo
quizá, los impuestos sean más altos con los demócratas pero también el déficit
bajará y eso hay que verlo también”. Cohen declinó dar detalles sobre su voto
pero señaló que una de las cosas más importantes que debe hacer el nuevo
presidente es ver lo que ha pasado con la clase media. “Los trabajadores de
ingresos medios no han podido mantener el ritmo. Muchos han perdido sus seguros
médicos, sus ingresos han estado por debajo de la inflación y esto rompe el
contrato social que EE UU ha tenido con sus ciudadanos”.
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