Categorías

noviembre 2008

lun mar mié jue vie sáb dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

« The Debate | Inicio | El principio del fin o reescribir la historia »

29 febrero , 2008 | 14 : 43

Nunca hay que desestimar el poder de la desinformación

Bill Cunningham es un comentarista de radio de Cincinnati (Ohio) que se considera republicano y ultraliberal, es decir, muy conservador. Nunca he tenido la oportunidad de oírle pero buceando en Internet para ver su historial he visto que ha dedicado parte de su tiempo a criticar a la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color, y, en general, cualquier activista por los derechos civiles. El pasado martes participó en un acto electoral de John McCain (eso lo vimos en todo el país por la televisión) y agarrado a su micrófono arremetió contra los candidatos demócratas a la nominación. A uno de ellos le aludía continuamente por su nombre completo, Barack Hussein Obama. El hecho en sí mismo debería ser irrelevante. Pero no lo es. Nunca hay que desestimar el poder de la desinformación del que se aprovechan los cunninghams de la vida.

“Todo va a ir bien en el mundo cuando el gran profeta de Chicago tome el podio y los líderes del mundo que quieren acabar con nosotros simplemente canten Kumbayá alrededor de la mesa de Barack Obama”. (Kumbayá es parte de la letra de un himno de la iglesia, Kumbayá My Lord, que se traduce como “ven aquí”, mi Señor). Con semejante oratoria preparaba Cunningham el estrado para McCain, que aun no estaba presente.

Y nada mejor que redondear el comentario repitiendo el nombre de Hussein para poner a prueba los prejuicios sobre lo musulmán y lo extranjero en un país en el que han circulado comentarios, muy difundidos en los medios de comunicación, poniendo en duda la fe cristiana de Obama y apuntando a que, de hecho, es musulmán pero lo oculta para llegar a la Casa Blanca porque es parte de un complot para debilitar a EE UU. La reciente foto que se hizo pública de él vestido como un somalí durante un viaje es una forma de mantener viva esta sospecha que se inició cuando se hizo circular la historia de que Obama fue a una madrassa islamista cuando vivió seis años en Indonesia. El senador llegó a este país asiático a los cuatro años y fue a una escuela pública el primero.

Con estos antecedentes, McCain corrió a pedir disculpas a Obama por los términos en los que había transcurrido el evento (y a Clinton por otros comentarios). Cunningham dijo entonces que se desentendía de McCain y en la Fox, llegó a decir que Obama era un Manchurian candidate (en alusión al libro y películas, que narran como a un ciudadano al que se le lava el cerebro se convierte en agente comunista con el que derrocar al Gobierno de EE UU). No es la primera vez que se oye esta fabulación y aunque luego se desdijo, ahí queda. Como también quedan sus comentarios en la radio indicando que sería “un shock si Barack Mohammed Hussein Obama fuera elegido presidente de este país en estos tiempos difíciles, tiempos de terroristas”. Lo de Mohammed se lo inventó.

El problema para los votantes no es tanto que Obama sea musulmán (que no es) sino la teoría de la conspiración que se está montando alrededor. Es una historia para no dormir que tendría gracia si no fuera porque hay mucha gente que no duda de lo que dicen locutores como Cunningham.

Este hombre de radio maneja la terrible coctelera de la desinformación y el miedo para crear ilusiones que arrinconen y anulen la verdad. No es el único que lo hace, y mensajes como el suyo calan como hace unos años caló la asociación de ideas hecha desde el Gobierno para confundir a una población que terminó por convencerse que había un vínculo entre Irak y el 11S. Según una encuesta de Knight Rider de 2003, el 3% de los americanos creían que el 11S fue obra de Sadam Hussein inmediatamente después de los atentados. En enero de 2003, ese porcentaje era del 44%. La administración nunca lo dijo pero siempre que hablaban del 11S hablaban de Irak y finalmente eso es lo que vieron muchos ciudadanos.

Obama siempre ha desestimado esos rumores, historias, comentarios y le han puesto en la tesitura de tener que decir que si fuera musulmán lo diría. Acto seguido, ha dado la dirección de su iglesia cristiana en Chicago. Pese a ello, una encuesta hecha en agosto por la CBS muestra un 7% cree que es musulmán. El 45% de los ciudadanos no estaría dispuesto a votar a un alguien de este credo, según el Pew Research Center

Es posible que Obama pudiera hacer más y aprovechar ese tirón popular que tiene para plantarse y decir “y si soy musulmán ¿qué?” pero mi triste apuesta es que probablemente más que solucionar el sentimiento anti-musulmán, de alas para que los que son como Cunningham aprovechen los malentendidos y la desinformación y se cree un ambiente en el que se radicalicen intolerancias, se distraiga la campaña de su verdadero mensaje y además Obama tenga que volverse a Chicago sin pasar nunca más por Washington.

Comentarios

Publicar un comentario

Si tiene una cuenta en TypeKey o TypePad, por favor Iniciar sesión

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/t/trackback/2270374/26641964

Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian Nunca hay que desestimar el poder de la desinformación :

© Prisacom S.A.- Ribera del Sena, S/N - Edificio APOT - Madrid [España] - Tel. 91 353 79 00