Sobre el autor

Si los mercados funcionasen como se suponen que funcionan, muchos nos tendríamos que dedicar a otra cosa. Desde 1998, una sucesión de burbujas, crisis, burbujas y crisis ha alimentado mi escepticismo natural. Lealtad, 1 es mi visión, personal y muchas veces equivocada, de la actualidad de los mercados y la economía.

Categorías

noviembre 2016

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30        

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« septiembre 2016 | Inicio | noviembre 2016 »

24 octubre, 2016 | 12:04

Follow the money

Ni Donald Trump es tan rico como dice o aparenta ni su campaña ha manejado más dinero que la de Clinton. Pero sus principales financiadores son tan rompedores e inquietantes como el propio candidato. Todo empieza en 2010, con la sentencia Citizens United vs FEC, en la que el Supremo eliminó las limitaciones a las donaciones políticas privadas a grupos de acción política. Los críticos ya advirtieron en su día del riesgo de que las multinacionales capturasen el proceso político. No ha sucedido (o, al menos, no mucho más que antes), pero aquella sentencia tiene algo que ver con Trump.

Robert Mercer es un personaje un tanto particular. Es el consejero delegado (cargo compartido) de Renaissance Tech, que podríamos llamar una gestora “ultracuantitativa”; basa su estrategia en el análisis masivo de datos del mercado y la creación de algoritmos que permitan invertir en función de los patrones detectados; de sus 300 empleados, 90 son matemáticos o físicos. Para hacerse una idea de cómo trabaja  esta gente, para evitar que los sistemas de alta frecuencia detecten los flujos de órdenes de compra o venta y se anticipen a ellos, barajan construir un sistema de ejecución de órdenes basado en un reloj atómico (aquí está la patente).

 Renaissance es a los hedge funds cuantitativos lo que Warren Buffett a la inversión tradicional: un mito. Tiene unos activos bajo gestión de 37.000 millones de dólares, sus dos principales fondos llevan rentando más del 10% tres años seguidos, y los inversores inyectan hasta 7.000 millones al año en este producto. Mercer no fundó Renaissance; fue fichado por Jim Simmons (éste, destacado donante demócrata) en los años 90, debido a su trabajo en lingüística computacional, o cómo enseñar el lenguaje humano a un ordenador.  

Mercer, cuya colección de armas incluye originales del film Terminator, ha apoyado campañas según los estándares tradicionales de la derecha (a favor de la pena de muerte, contra el aborto...). Más heterodoxa, y contradictoria con la sofisticación de su fondo, es ss postura a favor del patrón oro y de acabar con la reserva fraccionaria de los bancos. Su apoyo en 2010 a un  pintoresco médico candidato al Congreso (Arthur Robinson) que almacena miles de muestras  de orina humana para prolongar la vida también distingue a Mercer del clásico preboste republicano.

Hasta 2012 los Mercer siguieron, según relata este artículo de FT, la política habitual en los donantes: poner dinero y esperar. La derrota de Romney (otro gestor de fondos, en este caso fiel representante del republicano clásico) provocó un cambio de táctica. Ya no se trataba de ganar influencia en el partido, sino de darle la vuelta por completo.

En 2014, según Bloomberg, Mercer forjó en una cena en Palm Beach su ofensiva para controlar el partido, aunque falló en el candidato: pactó una  fuerte contribución a la campaña de Ted Cruz (congresista que parecía dispuesto a que EE UU entrase en suspensión de pagos para evitar la extensión del seguro médico Obamacare), bajo la premisa de que Estados Unidos necesitaba como presidente un “Mr Smith”, un vecino cualquiera alejado de las elites que hablase el lenguaje de la calle.

Cruz recibió más de 10 millones de los Mercer.  Perdió, pero el plan siguió su curso. Los Mercer se convirtieron en primeros donantes de Trump, con unos 20 millones. Este verano el candidato contrató como jefes de campaña a la responsable del Super PAC mediante el que los Mercer apoyaban a Cruz y al presidente de Breitbart.com, una web conservadora que ataca con la misma saña a los demócratas y al establishment republicano y generosamente financiada por Mercer .

La combinación de milmillonarios y (poco) disimulada xenofobia funcionó muy bien en el Reino Unido, pero Trump parece con pocas opciones de ganar. El trumpismo, con todo, sigue ahí. Ha demolido no pocos cimientos en el partido republicano y ha convertido al Tea Party en una pandilla de aficionados moderados. No es muy aventurado pensar que esta combinación tiene algo que ver con la crisis y la postcrisis pero, en fin, eso lo dejamos para otro día.

17 octubre, 2016 | 11:38

Bola extra de dividendos

¿Entenderían ustedes a un compañero de trabajo que pide un adelanto de nómina porque no le llega para pagar el alquiler de una casa con piscina? Yo no, lo que no significa que no exista gente así. Y me cuesta entender a las empresas cotizadas que se empeñan en mantener contra viento y marea un dividendo excesivo que parece más pensado para comprar tiempo que otra cosa.

[Nunca me han gustado las comparaciones entre la economía familiar y la macroeconomía, aportan más confusión que claridad; si creen que no encaja siéntanse libres de zurrarme en los comentarios]

El Banco Popular cerró este verano una ampliación de capital por 2.000 millones de acciones, casi tantas como tenía hasta entonces. No sin problemas; lo hizo en la segunda ronda, en la que el inversor acude a la operación al precio de suscripción determinado (1,25 euros) sin tener que poseer o pagar por el derecho de dicha suscripción. Tres meses después, y sin que las dudas sobre la banca se hayan despejado (más bien al contrario), el banco anuncia que regresa al dividendo en efectivo.

La situación empresarial de Telefónica no es comparable, ni de lejos, pero sí lo es el empeño en mantener contra viento y marea una determinada retribución al accionista. Actualmente es una de las mayores del mercado, en torno al 8%. Pero, en paralelo a esta generosidad, la firma ha intentado vender dos veces Telxius y otra O2, con el objetivo de mantener cuidadas las finanzas y estable el rating.

¿Se pagan demasiados dividendos en España? Es posible. Bloomberg da un dato de payout (porcentaje de beneficio dedicado a dividendos) agregado para el índice (64%) inferior al del Euro Stoxx 600 (71%), pero omite numerosas empresas. En conjunto, la rentabilidad del índice es superior a la media europea. Lo que no tiene nada de malo; al contrario, es positivo.  Lo malo es cuando un dividendo no es sostenible. O, mejor dicho, cuando el mercado cree que no es sostenible, ya saben que la realidad aquí es un tanto relativa.

Suena raro que una empresa, como el Popular, pida dinero a unos inversores y poco después tire de la recién engrosada chequera para retribuir a estos (y otros) inversores. Entiendo que en el entorno de tipos cero y bajo crecimiento una seducir al inversor al inversor es una tarea difícil, así que supongo que será eso. Pero me suena raro porque, si el fondo del negocio no cambia, se gana poco más que tiempo. Y suena raro de verdad, también, en estos años en los que tanto hemos escuchado las virtudes de la austeridad y no gastar de más.

05 octubre, 2016 | 12:30

El nuevo-nuevo Lehman

1.- Lehman Brothers solo habrá uno. Sobre todo, porque nunca había colapsado un banco sistémico de un día para otro, fallando en todos sus compromisos financieros con todas sus contrapartes, colapsando el mercado de dinero (activos a corto plazo), dejando de dar soporte a los fondos que con él operan y, sobre todo, generando la duda de qué entidad sería la siguiente. Pasarán otras cosas, cosas feas, pero no habrá otro Lehman.

2.- Hay una cierta incoherencia en el ruido alrededor del Deutsche. Puede que un banco, a causa de una multa de 14.000 millones, necesite un rescate. Puede (o más bien es seguro) que un banco del tamaño del Deutsche puede poner en riesgo la estabilidad financiera mundial. Pero, ¿ambas cosas?  el Deutsche tiene 1,8 billones de euros en activos, unos 25.000 millones de recursos propios y, según ha comunicado el banco a sus empleados, más de 200.000 millones en activos líquidos.

3.- Precisamente el hecho de que sea tan grande es para preocuparse. Deutsche es más grande incluso que antes de la crisis, y debe demostrar que existe negocio para pagar su gigantesca estructura en un entorno de tipos cero y poco crecimiento. Es una entidad extremadamente activa en el poco transparente mercado de derivados financieros, y la tormenta de estas semanas demuestra que casi 10 años de crisis no han resuelto las dudas sobre los balances de la banca. Es un too big to fail de manual.

4.- Deutsche puede necesitar capital. O, al menos, el mercado parece exigirle un mayor colchón para hacer frente a multas y posibles saneamientos. Tiene varias vías para ello: la fórmula tradicional de emitir derechos o convertir deuda (los cocos son convertibles de forma automática). El problema es que no se sabe cómo lo hará, o en qué medida, o si lo hará, lo que coloca a la acción y a la deuda en la tesitura de perder o perder: mientras no se sepa qué inversor pagará el pato, todos sufren.

5.- La posición del Gobierno alemán añade dudas. La tesis oficial es que el banco se las apañe (lógico, si partimos de la base de que la situación no es crítica). Pero que el Gobierno lo explicite da pie a una interpretación contraria: el Deutsche está abandonado a su suerte, preludio de caos y destrucción, ya saben. Es evidente que Europa no ha solucionado cómo lidiar con bancos problemáticos. Porque es, también, evidente que ni Berlín ni el BCE lo dejarían caer.

6.- Los problemas actuales de Deutsche arraigan, todos, en la crisis de la que venimos. Las necesidades (regulatorias y de mercado) de más capital, las sanciones y los tipos cero son todas consecuencias de crash de Lehman. Ahora bien, que un banco esté muy tocado en el mercado no implica que sea un nuevo Apocalipsis.

Categorías

Los mercados, en CincoDías.com

Suscríbete a RSS

RSS Añadir este sitio a RSS

¿Qué es RSS?
Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.