Sobre el autor

Si los mercados funcionasen como se suponen que funcionan, muchos nos tendríamos que dedicar a otra cosa. Desde 1998, una sucesión de burbujas, crisis, burbujas y crisis ha alimentado mi escepticismo natural. Lealtad, 1 es mi visión, personal y muchas veces equivocada, de la actualidad de los mercados y la economía.

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05 octubre , 2016 | 12 : 30

El nuevo-nuevo Lehman

1.- Lehman Brothers solo habrá uno. Sobre todo, porque nunca había colapsado un banco sistémico de un día para otro, fallando en todos sus compromisos financieros con todas sus contrapartes, colapsando el mercado de dinero (activos a corto plazo), dejando de dar soporte a los fondos que con él operan y, sobre todo, generando la duda de qué entidad sería la siguiente. Pasarán otras cosas, cosas feas, pero no habrá otro Lehman.

2.- Hay una cierta incoherencia en el ruido alrededor del Deutsche. Puede que un banco, a causa de una multa de 14.000 millones, necesite un rescate. Puede (o más bien es seguro) que un banco del tamaño del Deutsche puede poner en riesgo la estabilidad financiera mundial. Pero, ¿ambas cosas?  el Deutsche tiene 1,8 billones de euros en activos, unos 25.000 millones de recursos propios y, según ha comunicado el banco a sus empleados, más de 200.000 millones en activos líquidos.

3.- Precisamente el hecho de que sea tan grande es para preocuparse. Deutsche es más grande incluso que antes de la crisis, y debe demostrar que existe negocio para pagar su gigantesca estructura en un entorno de tipos cero y poco crecimiento. Es una entidad extremadamente activa en el poco transparente mercado de derivados financieros, y la tormenta de estas semanas demuestra que casi 10 años de crisis no han resuelto las dudas sobre los balances de la banca. Es un too big to fail de manual.

4.- Deutsche puede necesitar capital. O, al menos, el mercado parece exigirle un mayor colchón para hacer frente a multas y posibles saneamientos. Tiene varias vías para ello: la fórmula tradicional de emitir derechos o convertir deuda (los cocos son convertibles de forma automática). El problema es que no se sabe cómo lo hará, o en qué medida, o si lo hará, lo que coloca a la acción y a la deuda en la tesitura de perder o perder: mientras no se sepa qué inversor pagará el pato, todos sufren.

5.- La posición del Gobierno alemán añade dudas. La tesis oficial es que el banco se las apañe (lógico, si partimos de la base de que la situación no es crítica). Pero que el Gobierno lo explicite da pie a una interpretación contraria: el Deutsche está abandonado a su suerte, preludio de caos y destrucción, ya saben. Es evidente que Europa no ha solucionado cómo lidiar con bancos problemáticos. Porque es, también, evidente que ni Berlín ni el BCE lo dejarían caer.

6.- Los problemas actuales de Deutsche arraigan, todos, en la crisis de la que venimos. Las necesidades (regulatorias y de mercado) de más capital, las sanciones y los tipos cero son todas consecuencias de crash de Lehman. Ahora bien, que un banco esté muy tocado en el mercado no implica que sea un nuevo Apocalipsis.

Comentarios

Sefuelix

Sobre el punto 6. Cierto que las necesidades regulatorias vienen del crash de Lehman. El problema es cómo se han hecho esas regulaciones. Las regulaciones de Basilea 2 y Basilea 3 están ocasionando un efecto depresivo sobre la economía que, además, afecta a las necesidades teóricas de capital de los bancos y reincide en el efecto depresivo, al detraer cada vez más recursos del resto del sector privado.

En cuanto al punto 1, yo soy más viejo que tú, y Lehamn no es el primer too big to fail que he visto. Recuerdo muy bien este caso http://www.federalreservehistory.org/Events/DetailView/47 . La diferencia fundamental entre Continetal Illinois y Lehman es que el primero se abordó con determinación y zanjó inmediatamente lo que habría sido una gravísima crisis en EEUU. Las dilaciones en atacar el problema de Lehman (se dice que simplemente por un enfrentamiento personal con un alto miembro de la Fed) trajeron el desastre que aún estamos padeciendo.
De acuerdo en todo el resto.
Saludos

Maball

El problema es que después del terremoto habido nada parece haber cambiado de verdad (los cambios regulatorios sólo son una aplicación del famoso "cambia algo para que no cambie nada". Y así, como en el mejor de los mundos, seguimos exactamente igual: "Too big to fall".
Buen artículo.


Moshquto

Con tanto requisito de solvencia, tanto Basilea, y dado que estamos en un escenario de baja rentabilidad con tipos en negativo se está consiguiendo que los bancos no puedan (porque no es rentable) prestar.

Los políticos, para cubrirse sus espaldas, están consiguiendo el efecto contrario que deberían buscar, deprimiendo la economía por la falta de crédito en el mercado.

Desatascos Abegondo

Muy curioso.

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