Sobre el autor

Si los mercados funcionasen como se suponen que funcionan, muchos nos tendríamos que dedicar a otra cosa. Desde 1998, una sucesión de burbujas, crisis, burbujas y crisis ha alimentado mi escepticismo natural. Lealtad, 1 es mi visión, personal y muchas veces equivocada, de la actualidad de los mercados y la economía.

Categorías

noviembre 2016

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30        

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« febrero 2015 | Inicio | abril 2015 »

20 marzo, 2015 | 13:20

Pobres y desiguales

¿Tenemos realmente Estado del Bienestar? Y, si no lo tenemos, ¿es apropiado demandar para la ciudadanía una renta mínima a cargo del Estado? ¿O es mejor afrontar situaciones puntuales, como ahora? ¿Deben tener las ayudas públicas a los sectores desfavorecidos el carácter de premio o recompensa? El año electoral tiene la perversa tendencia de convertir los programas en eslóganes, pero este 2015, superada la etapa más dura de la crisis y con la desigualdad en el debate público, puede traer una campaña con más interés de lo habitual. 

España es uno de los países con mayor desigualdad en la zona euro. La población con privación material severa es el 6,2% (datos de 2013) y, en cuanto a la población el riesgo de pobreza, estamos en Champions League a pesar de los cambios metodológicos que borraron de un plumazo cinco puntos de tasa entre 2008 y 2009. Casi dos tercios de los parados que han tenido derecho a prestación lo han agotado. Según la EPA, casi 400.000 hogares con dos o más miembros no perciben ningún ingreso.  

Oímos hablar de "preservar el estado del Bienestar". Pero no se caracteriza España por lo generoso, accesible o eficaz de las ayudas sociales a los más desfavorecidos. El núcleo de nuestro Estado del Bienestar son las pensiones, blindadas contra viento y marea durante la crisis. En paralelo, nuestro sistema fiscal subvenciona la compra de casa, coche y la aportación a un plan de pensiones, ayudas dirigidas a la clase media o media-alta y que se han librado de los recortes.

La OCDE calcula que el 20% más rico de la población se lleva en torno al 25% de los beneficios sociales, mientras el 20% más pobre apenas supera el 10%. Un porcentaje condicionado por el efecto del pago de pensiones, incluido entre los beneficios sociales.

OEDC

La OCDE da más detalles en su informe específico sobre España.

  • El 10% más pobre ha visto disminuir sus ingresos en un 14% anual; así, entre 2007 y 2010, este sector de la población ha perdido prácticamente un tercio de su ingreso
  • Teniendo una tasa de desempleo 2.5 veces más alta que la media UE, el gasto en prestaciones para las personas en edad de trabajar en España está apenas sobre la media UE.
  • En general, las transferencias públicas no están suficientemente bien orientadas hacia los más necesitados, como se puede observar en gráfico de la derecha, la parte del gasto social destinada a familias relativamente acomodadas es superior a la de la mayoría de los otros países de la UE.

 

Sigue leyendo

03 marzo, 2015 | 11:36

Segunda oportunidad... ¿perdida?

El Gobierno ha esperado a los últimos meses de legislatura para afrontar un problema acuciante desde el principio de la crisis: la situación de las familias excesivamente endeudadas sin capacidad para pagar la hipoteca, ya sea mes a mes, ya sea vendiendo la casa.  Los desahucios empezaron a brotar en 2010, con un par de años de retraso sobre el inicio de la crisis. El Gobierno socialista soslayó el asunto durante aquel lamentable final de legislatura. El Ejecutivo  de Rajoy fue más hábil a la hora de afrontar el asunto, aunque solo de modo superficial.

Se ha legislado ya tres veces (primero voluntariamente, después por una vía legal después modificada) sobre los desahucios, y se eliminaron algunos de los aspectos más endemoniados de la ley hipotecaria. Además, por primera vez es pública una estadística sobre desahucios. Modificaciones de mucho tirón mediático pero menos sustancia: el problema de fondo ha persistido. Bancos con demasiadas casas vacías y demasiadas personas que se quedan sin casa.

La ley de segunda oportunidad es lo más parecido a una solución global al problema social del exceso de deuda. O podría haberlo sido. Alguna vez he escrito que, más que normativas sobre los desahucios, el problema hipotecario debería afrontarse desde la norma hipotecaria, a ser posible permitiendo que las hipotecas entren en los concursos personales de acreedores y modificando algunos aspectos de la normativa. Aquí, más sobre el tema.

Pero, tras una primera lectura, me da la sensación de que, una vez más, cuando la legislación topa con la banca y el billón y pico de hipotecas concedidas, las buenas intenciones (o las intenciones electorales, lo mismo me da) se quedan en los titulares. El camino hasta la exoneración de las deudas es un tanto farragoso e inseguro para alguien que, recordemos, está a punto de perder su casa. Aquí he detallado las condiciones, para quien quiera.

Yo habría preferido que el proceso concursal de persona física incluyese la deuda hipotecaria; si es que queremos que este concurso de acreedores sirva para algo. Si entrando en concurso se pueden plantear planes de pago, las familias con problemas mantienen la casa y el banco cobra algo.

En todo caso, queda por ver cómo funciona la medida actual. Quizá la parte más importante no sean las personas que pueden soportar, y pagar, el proceso legal de declararse en concurso, llegar a liquidación, pedir la exoneración, responder a las alegaciones de los abogados de la contraparte y demostrar durante cinco años que ha cumplido las condiciones, que es cuando la revocación de deudas es definitiva.

Hasta el momento todas las bazas en el negocio hipotecario estaban en la misma mano, y la capacidad de renegociación dependía exclusivamente de la voluntad del banco, que en caso de impago se queda con la casa y con la deuda. Este desequilibrio, creo, contribuyó a inflar aún más la burbuja: todo el riesgo hipotecario recae en un lado, luego el otro lado (los bancos) tienen todo el incentivo del mundo a dar crédito sin mirar a quién. Quien se moleste en leer una escritura hipotecaria creerá estar viviendo en un relato de Franz Kafka.

Si hay una vía para borrar parte de esta deuda, puede abrir la puerta a que la banca esté más dispuesta a renegociar planes de pagos. Es una solución lejos del óptimo, porque sospecho que las personas más vulnerables son precisamente las que menos capacidad tienen para renegociar. Una mejora, pero también una oportunidad perdida. 

Categorías

Los mercados, en CincoDías.com

Suscríbete a RSS

RSS Añadir este sitio a RSS

¿Qué es RSS?
Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.