Sobre el autor

Si los mercados funcionasen como se suponen que funcionan, muchos nos tendríamos que dedicar a otra cosa. Desde 1998, una sucesión de burbujas, crisis, burbujas y crisis ha alimentado mi escepticismo natural. Lealtad, 1 es mi visión, personal y muchas veces equivocada, de la actualidad de los mercados y la economía.

Categorías

noviembre 2017

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30      

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« enero 2014 | Inicio | marzo 2014 »

19 febrero, 2014 | 14:06

¿Fondos buitre o capital riesgo?

¿Cómo distinguir un fondo buitre de capital riesgo? Leyendo la prensa, ya se lo adelanto, es más bien complicado. Los fondos que compran deuda de empresas suelen ser vistos como ángeles salvadores, para poco después convertirse en ávidos usureros que rapiñan compañías solventes.

Codere. La empresa, ahogada por los vencimientos de su astronómica y herida por las medidas del Gobierno argentino contra la repatriación de divisas, estaba en situación límite a principios de verano del año pasado. El día 20 informaba de la CNMV que dos fondos entraban en el capital de la empresa y abrían el camino a la refinanciación, evitando de este modo el impago de la deuda (quedaban dos días para llegar al default). Entonces era capital riesgo.

Medio año después, estos fondos han cambiado de nombre. Son fondos buitre. Codere les acusa de intentar forzar el impago de la deuda para beneficiarse de las coberturas contratadas por otro lado, así como de aplicar cláusulas abusivas en el contrato de refinanciación. No voy a entrar en el fondo del tema; solo destaco que lo que ahora son fondos buitre, hace poco eran inversores en capital riesgo. Codere es un ejemplo.

El sector inmobiliario. Sareb vende a fondos de capital riesgo bloques de viviendas, lo que demuestra confianza en España y todas esas cosas, pero cuando resulta que los bloques de viviendas tienen inquilinos dentro, se trata de fondos buitre.

Entonces, ¿qué son? Pues ambas cosas, a veces salvadores, (por interés propio), a veces enterradores (también por interés propio). En algunos momentos son los únicos inversores que compran a precios de derribo, pero no cabe esperar de ellos mucha exquisitez. ¿Mal necesario? No sé ni si son malos, ni tampoco si son realmente necesarios. Más que etiquetar el mundo en función del interés del momento, quizá sea mejor prestar atención a comportamientos, causas y consecuencias.

Por ejemplo, durante la época de la burbuja el capital riesgo jugó un importante papel en agudizar los vicios del dinero fácil. Las operaciones de LBO (consistentes en comprar una empresa con deuda y cargarle la deuda a la propia empresa que has comprado) tuvieron un gran efecto multiplicador en la deuda de las empresas cotizadas, pues cuanto menor era el endeudamiento de la empresa, mayor era el riesgo de que un fondo la comprase mediante una opa. Endeudarse era la mejor medida defensiva posible, pues al capital riesgo ya no le salían las cuentas. Y la consecuencia del febril endeudamiento empresarial la conocemos ya y pasa, también, por la necesaria apelación a estos fondos-capital-buitre-riesgo.

17 febrero, 2014 | 14:23

¿Desiguales, pobres o las dos cosas? (I)

Quizá algunos de ustedes lo hayan visto, quizá no. El siguiente gráfico explica bastante bien 20 años de globalización, y también casi todo lo que les quiero contar hoy. Es del economista del Banco Mundial Branko Milanovic; los datos son de 2008, y recoge el aumento de renta en los últimos 20 años (eje vertical) distribuido por percentiles de renta (eje horizontal, de menor a mayor renta per cápita).

  Nueva imagen (73)

En otras palabras, quién ha salido ganando estos últimos 20 años. Hay dos grupos cuya renta crece a mayor ritmo: los más ricos y un grupo emergente que Milanovic denomina “clase media global” [yo prefiero clase media emergente], personas con una renta cercana a la mediana global, entre 1.000 y 1.500 dólares. Y hay dos perdedores: los más pobres y la clase media-baja de Occidente.

Empezando por los más ricos, la renta del 1% más acaudalado (renta media, ajustada por el poder adquisitivo, 64.000 dólares de 2005) crece el 65% en 20 años. El 5% más rico (renta media por cabeza de 26.844 dólares, algo por encima de las cifras medias de España) crece bastante menos; un 26,9%, cifra que cae al 16,4% y al 4,6% para las rentas en la zona de los 7.500-15.000 dólares. Estos umbrales representan, sobre todo, clases bajas y medias-bajas del mundo desarrollado, así como ciudadanos algunas áreas de Europa del Este. En estos tramos de población han sido 20 años perdidos. El 80% de los ciudadanos entre los percentiles 80 y 90, donde la renta se estanca, son de economías desarrolladas.

La nueva clase media emergente es (como cabe esperar), clase muy baja en los términos occidentales: las rentas crecen a ritmos por encima del 70% en los tramos de renta cercanos a los 1.000 dólares al año, ajustados por poder de compra. El 90% de los ciudadanos de esta nueva clase media emergente son asiáticos, especialmente chinos (la renta se ha triplicado en 20 años). La gente que gana entre dos y 16 dólares al día ha pasado de ser el 23% de la Humanidad al 40%.

 

Sigue leyendo

07 febrero, 2014 | 12:55

¿Deflación, qué deflación?

Sonaba un poco incómodo Mario Draghi en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del BCE. Los argumentos para no mover ficha se basaron en la necesidad de tener más información antes de bajar tipos o tomar otro tipo de medidas no eran particularmente convincentes: necesita más información sobre la evolución de los precios y el flujo crediticio puede mejorar, quedarse como está o ir a peor.

Es la historia más o menos habitual en el BCE, que peca más por llegar tarde que por adelantarse. Movió ficha en diciembre y con casi total seguridad lo hará en marzo; febrero no estaba en la agenda y la realidad no alteró ésta. Frededik Ducrozet, de Crédit Agricole, lo tiene relativamente claro: recortará 10 puntos básicos el próximo mes, aprovechando quizá las nuevas previsiones de inflación hasta 2016 que publicará el BCE.

Quizá sea  razonable. Pero suena raro. La inflación está un punto por debajo del objetivo y tiene tendencia a bajar. Pero como nos dice siempre el BCE, la clave son las expectativas de inflación. Y el banco las considera “firmemente ancladas”, y considera que a medio plazo los precios se alinearán con el objetivo. Habrá que creérselo.

Barclays ha publicado un bonito gráfico al respecto, donde se ve cómo salvo algún periodo en particular, las expectativas son sistemáticamente superiores a la inflación, lo que sugiere que o bien las predicciones están sesgadas al alza o bien que los “predictores” no han sido capaces de actualizar sus modelos a la realidad.

Nueva imagen (71)

La tendencia, en todo caso, es muy clara, y creo que ayuda a entender la situación financiera en Europa: los temores infundados a la inflación han prevenido al Banco Central de actuar contra la deflación. Y ayer fue un nuevo ejemplo. Quizá no veamos deflación, y quizá (sabe un poco más que yo sobre su trabajo) tenga razón en retrasar las decisiones hasta marzo. Pero, desde aquí, parece más bien que tiene más miedo a la inflación que a la deflación, a pesar de que la inflación es baja, está cayendo y la historia reciente demuestra que ha sobrevalorado las expectativas de precios.  

Llegados a este punto uno se acuerda de las portadas de Bild en plena crisis de la deuda, de los agoreros estadounidenses hablando de inminente hiperinflación o de la película de animación producida por el BCE donde el protagonista es el monstruo de la inflación. Ahora cuadran más las cosas. Como decía hace poco Krugman, el que vive de las rentas no va aceptar fácilmente un entorno de tipos bajos y abundancia de capital, pues gana dinero precisamente con el entorno opuesto. La inflación es el espantajo. 

Categorías

Los mercados, en CincoDías.com

Suscríbete a RSS

RSS Añadir este sitio a RSS

¿Qué es RSS?
Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.