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Si los mercados funcionasen como se suponen que funcionan, muchos nos tendríamos que dedicar a otra cosa. Desde 1998, una sucesión de burbujas, crisis, burbujas y crisis ha alimentado mi escepticismo natural. Lealtad, 1 es mi visión, personal y muchas veces equivocada, de la actualidad de los mercados y la economía.

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06 diciembre , 2011 | 11 : 22

Un euro, 257 pesetas

La idea de que es posible que volvamos a ver pesetas ha calado durante las últimas semanas. Una tendencia peligrosa porque, hasta ahora, mucha gente con posibles ha movido parte de su cartera a zonas teóricamente libres del riesgo de euro-implosión aun pagando por prestar dinero (el bono a suizo a dos años da rendimiento negativo). Lo normal, vamos. Pero cuando esta posibilidad pasa por la cabeza del ciudadano de a pie, cuando es objeto de debate entre amigos o en el café de media mañana en el trabajo, eso es otra cosa.

Quizá los políticos europeos no sean conscientes de ello, pero el pánico tarda muy poco tiempo en desatarse. De una situación teóricamente controlada a las colas en los bancos pasa una semana. Y si los españoles consideran que dentro de unos meses, en vez de euros, tendremos pesetas, actuarán en consecuencia. Y no necesariamente metiendo todo su dinero en un colchón; seguramente la peseta ya condicione decisiones financieras a día de hoy. 

Un ejemplo. ¿Es mejor amortizar hipoteca o invertir dinero en letras o en depósitos bancarios? Sobre el papel, los tipos de interés que ofrecen los bancos son superiores a los que se pagan por las hipotecas. Pero, claro, falta el detalle de qué pasará cuando venza el depósito o la inversión en letras. Pongamos que tenemos una hipoteca de 180.000 euros y ahorros por 60.000.

Si por el medio se rompe el euro, se decretará una redenominación de activos y pasivos a un tipo de cambio determinado (que podría ser el de mercado o no). Pero ambos a la vez; es decir si la peseta renace con el tipo de cambio con el que empezó el euro, en nuestro supuesto tendríamos 30 millones de pesetas en deudas y 10 en activo. Que luego variarán en función de la evolución del tipo de cambio. 

Argentina, cuando el corralito, optó por fijar tipos de cambio distintos, para favorecer a los hipotecados, 1,4 pesos por dólar en los depósitos y uno por uno en las deudas (enlaces gracias a Inés Abril, aquí y aquí).

Pero, ¿cuánto valdría una peseta? Los analistas de Nomura han hecho el ejercicio, y los chicos de FT Alphaville nos lo han facilitado. Consideran que la peseta sufriría una depreciación del 35,5%. Eso significa que cada euro valdría 257 pesetas. Los propios analistas alertan de que son cifras bastante poco precisas. De hecho, si se rompe el euro probablemente la depreciación sería mayor por la búsqueda de activos refugio; eso siempre y cuando no se pusieran en marcha controles de flujo de capital (cosa harto verosímil). Aquí está el gráfico, que incluye una depreciación del dracma del 58%.

Nomura_PostEZcurrencies

Para el español de a pie, en todo caso, la depreciación tampoco sería neutra por otros dos riesgos a tener en cuenta. Por un lado, porque si el euro se deprecia este 35,5%, aunque la relación entre activo y pasivo sea la misma (tres a uno), existe el riesgo de que los ingresos (el salario) o el resto de activos (la casa que está hipotecada) no evolucione en la misma línea. Paralelamente, el efecto de la depreciación sería inflacionista llevaría a un aumento de los tipos de interés, con lo que la hipoteca sería más cara. Nomura explica la dinámica de la inflación en paises que han abandonado tipos de cambio fijos, y casi siempre (salvo controles de capital muy estrictos como Tailandia o países donde ya había inflación como Turquía), ésta sube. 

La experiencia argentina, en todo caso, está muy desvirtuada por el corralito. La pesificación no fue mala para el país, al contrario, pero el corralito, no poder sacar el dinero del banco, fue muy duro. Pero es casi inevitable. Los argentinos que tenían dólares en el colchón o dinero en Suiza se enriquecieron solo mediante la depreciación del peso. Pero, como comentábamos al principio, solo lo pueden hacer unos pocos. Si lo intenta hacer todo el mundo, la banca quiebra. Ante las primeras colas en bancos, el corralito es casi inevitable para poder ejecutar la transición monetaria.

Quizá ahora que Merkel y Sarkozy se han puesto de acuerdo en no pelearse la vuelta de la peseta esté más lejos. Pero el riesgo seguirá existiendo, sobre todo porque los planes de la pareja de moda no se implantan de un día para otro, y porque no se han establecido mecanismos de respuesta. En otras palabras, si el bono italiano vuelve al 8%, ¿qué pasará? Si no interviene el BCE o no da crédito el FMI (para que Italia no tenga que pasar por el mercado), volveremos a lo mismo.

Música contra la crisis: Kingsmen, Louie Louie, 1966 (la canción, que tampoco no es suya, es de las más versionadas del rock)     

 

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Comentarios

Alberto

En efecto, si tenemos en cuenta el hecho de que año tras año crece nuestro diferencial en inflación y competitividad con respecto a nuestros vecinos de la eurozona, un euro hoy no equivale a 166 pesetas sino a unas 260 pesetas aproximadamente. Esto ya lo reflejé en un post de hace año y medio: http://thecoolruler.blogspot.com/2010/05/espana-tiene-colesterol.html

Antonio Linares

Pero, ¿no estamos ya en corralito? Ayer mi banco adujo "problemas técnicos" para que contratara un fondo en moneda extranjera. Creo que el corralito "de facto" ya ha empezado...

zardust

Muchas gracias y enhorabuena por el post, muy didactico facile e divertente bueno esto ultimo menos ;-), me refiero a la situación en si.

Hasta un negado como yo ha podido entenderlo bastante bien, no me han hecho falta un par de tardes (que me da a mi que han sido alguna mas) como a Don Jose Luis, y esto es merito del profesor (creo que eres el primer economista a parte de a Navarro al que entiendo ..... no meto en el saco al de la crisis ninja mas que nada por que las pelis de artes marciales no me molan je je je.).

Foro Antineoliberal

En 24 horas ya son dos las veces que me he encontrado con este tema como algo que pudiera estar consumandose, la vuelta a la peseta, además es un tema al que le veo posibilidades desde hace meses. Mañana (hoy es fiesta) me voy a ver ese amigo `particular que muchos tenemos en el banco, para sacar mis pequeños ahorros del euro a otra moneda.
http://ultimasnoticiaspress.blogspot.com

Julita

A ver si he comprendido bien el artículo, entre otras cosas da a entender que si yo tengo un prestamo de 60.000 € (10.000.000 pesetas)y regresamos a la peseta, debere 13.500.000 de pesetas en lugar de 10 millones ?

jlmora| Consultor SEO

No me parecería ninguna barbaridad que volviéramos a las pesetas dada las circunstancias, pero si tuviera que apostar no lo haría, por lo menos de momento.

En cuanto al cambio calculado, me parece que es fiel reflejo de la inflación que hemos sufrido durante estos años de €. Entiendo perfectamente que antes 60€ fueran 10.000 pesetas, pero lógicamente ahora mismo 10,000 pts no pueden ser 60€.

enricalacalle

Un retorno a la peseta significa un corralito necesariamente. Y por supuesto redenominar las deudas a pesetas. Además se debe uno declarar en semi-bancarota y no pagar a aquellos que no quieran redenominar, y probablemente a muchos que quieran.

Una vez la deuda está en pesetas, los depositios estan seguros por la impresión del banco central. Entonces se deja flotar la moneda. En otras palabras, como Argentina pero mejorado. Evidentemente, si te escapas antes del corralito, te forras. Pero creo que España no romperá con el euro si no estan los bancos destrozados. Es mucho más probable que Alemania se salga que no España.

Lo único que añadiría al post, genial como siempre (y FT alphaville son unos genios), es que no solo la gente de la calle piensa en terminos de pesetas. Varoufakis está bien conectado y en esta entrevista comenta el ruido de pasillos en la banca alemana sobre el retorno del marco

http://yanisvaroufakis.eu/2011/12/04/euro-unwinding-fast-talking-to-max-keiser-on-on-the-edge-about-how-the-unwinding-may-play-out/

Y en cualquier caso, si la cumbre europea termina con un club europeo de la austeridad, el euro es insalvable a medio plazo. La élite europea se sale: http://bit.ly/vBoLYA y no digamos ya Krugman comentándolo: http://nyti.ms/spkyjb

Nuño Rodrigo

Enricalacalle, cierto si el euro no baja más es porque el inversor hoy asocia euro=marco. Si empiezan a pensar euro=franco+lira+peseta, el euro caerá. Y, sí, no puede haber vuelta a la peseta sin corralito o algo parecido, porque la gente sacaría los billetes del banco ante la expectativa de depreciación.

Julita, depende del tipo de cambio que se fije. Es que ahora debes euros, no pesetas.

Antonio Linares, no creo que haya un corralito extraoficial. Si no te dejan sacar dinero, es que o bien el problema es real o bien en esa oficina son muy listos.

Maball

No, no, no. Para corralitos los concursos que se hacen en veranos en los pueblecitos pirenaicos de mi tierra. A veure, siguem seriosos. Europa es un conjunto de sociedades envejecidas envejecidas y por lo tanto sumamente conservadoras. A los mayores de edad no les van las aventuras, y además se lo prohíben los médicos.
Ser un tanto o un mucho agoreros nos va, es casi una segunda piel. Pero no nos abondonemos a los dulces placeres que conlleva toda perversión.
Al final, aquí, aun si numerosos los riesgos, los intereses (económicamente hablando) mandan, al menos los de quienes los detentan en hegemonía. Luego, si corralito hay, será que el que nos imponga el ganadero mayor, que lo último que haría es echar por el acantilado una parte del rebaño.
Van a disciplinarnos, nosotros extenderemos las palmas (qué si no?), merendaremos nuestro pan con chocolate, que es barato, y nos iremos a casa a hacer los homeworks y a acostarnos pronto para levantarnos pronto y rendir más (no sé si mejor). Quizá tengamos que volver al brasero un tiempo. Pero seguiremos con el Barça los weekends. Otra cosa, insistamos, es imposible y además no puede ser.
Europa está en su ocaso, pero todavía hay luz.

Belén

Cada vez que hablan de lo que manda Alemania se me viene a la cabeza este artículo que lei, hace unos meses, del filósofo Santiago Alba Rico, publicado por Rebelion, me parece tan fundamental, tal poderoso que no soy capaz de quitarmelo de la cabeza.

La normalidad, ¿no es una catástrofe?

“Entelequia”, para Aristóteles, no era una forma de nombrar lo ideal o inexistente. Era, en algún sentido, todo lo contrario: una “ilusión de realidad completa”, el procedimiento mental abusivo en virtud del cual podemos pensar retrospectivamente las cosas como si hubiesen sido desde el principio lo que llegarán a ser sólo al final. Cuando pensamos en Napoléon de niño, por ejemplo, lo imaginamos ya, desde la cuna, dotado de un carácter imperioso y decidido y buscamos en sus pequeñas travesuras infantiles al conquistador de Egipto y al emperador de Europa. Eso es una “entelequia”.
Lo mismo pasa cuando pensamos en la crisis de entreguerras que llevó a las matanzas de la segunda guerra mundial. Temblamos al recordar la ascensión de los fascismos sin comprender que eran muy pocos los que en 1922 o en 1933 temblaban ante Mussolini o Hitler. En los años 30 del pasado siglo Mussolini no era Mussolini, encarnación del totalitarismo, ni Hitler era Hitler, representación viva del Mal; tampoco el fascismo o el nazismo eran otra cosa que ideologías legítimas, apoyadas por amplísimos sectores de la población, de cuyo peligro no se percataban ni siquiera -como denunció alarmada la filósofa Simone Weil- los liberales o los comunistas.
Eso es una “entelequia”: pensar que Hitler fue siempre para todos el monstruo en que lo convirtieron sus crímenes y que el nazismo fue visiblemente, desde el comienzo, la atrocidad que tantos libros y películas han fijado en nuestra memoria como límite demoníaco de la humanidad. Nada de eso. Incluso después de las leyes de Nuremberg, mientras los judíos eran conducidos a campos de concentración, los propios judíos bebían café, abrían sus tiendas, celebraban sus bodas, sucumbiendo a esa ilusión de normalidad que es el umbral, al mismo tiempo, de la normalidad y de la catástrofe. Aún más: incluso los propios fascistas y nazis sucumbían a la misma ilusión; ninguno de ellos -o muy pocos entre ellos- tenían conciencia de ser “fascistas” y “nazis”. Eran hombres y mujeres de su época que aceptaban como buenas o como tolerables o, al menos, como necesarias las medidas racistas y los impulsos liberticidas de los gobiernos que en muchos casos ellos mismos habían elegido. Tengamos mucho cuidado en Europa: nadie nos va a avisar cuando llegue el fascismo porque ni siquiera se va a presentar -sería absurdo- con ese nombre. Tengamos cuidado: no vamos a reconocer al nazismo cuando regrese porque hablará de nuevo, como entonces, de paz y civilización, de valores y moralidad.
Los fascismos europeos del siglo pasado pueden ser definidos como una contrarrevolución radical contra la revolución socialista que desde 1917 “amenazaba” Europa. No podemos establecer un paralelismo exacto entre la crisis de entreguerras y la que estamos viviendo ahora -la derrota del comunismo y la dictadura tecnológica lo impiden-, pero ello no debe llevarnos a ignorar las similitudes. Y hay una a la que deberíamos prestar alarmada atención a fin de que sus consecuencias no vuelvan a sorprendernos completamente desprevenidos. Hoy se prepara también una contrarrevolución radical, una contrarrevolución “preventiva” que combina, como en los años 30 del siglo XX, las leyes, la movilización y la violencia. En el marco de la crisis capitalista y de las resistencias sordas ya efervescentes, esta contrarrevolución implica a gobiernos democráticos, medios de comunicación, grandes multinacionales y organizaciones para-institucionales o militantes. Breyvik, el terrorista de Oslo, es el resultado de esta combinación.
No es una provocación sino una simple constatación: como en el pasado, la Iglesia católica forma parte de esta contrarrevolución, a igual título que las leyes migratorias, las medidas económicas de la UE y el terrorismo ultraderechista. Chesterton tenía razón quizás al señalar la belleza del cristianismo, una religión que exigía a la humanidad adulta inclinarse ante un niño. Pero lo cierto es que el catolicismo ofreció en el mes de agosto en España, durante las llamadas Jornadas Mundiales de la Juventud, la imagen inquietante de una movilización que es inevitable oponer a la del movimiento 15-M y que “obligó” a miles de jóvenes fanáticos, al contrario, a inclinarse ante un viejo ambicioso y reaccionario, muy inteligente, que ha decidido poner toda su poderosa organización (tan admirada por Gramsci) al servicio de los fuertes, los ricos y los injustos. Prueba evidente de esta complicidad entre la iglesia, los gobiernos, las empresas y los medios de comunicación, es la composición de la Fundación “Madrid Vivo”, responsable de la organización y financiación del evento; tal y como denuncia un colectivo de curas progresistas de la capital de España, basta recordar algunos de los nombres para comprender el alcance político y económico de la ofensiva papal: Iberdrola, Telefónica, Banco de Santander, BBVA, Endesa, junto a poderosos medios de comunicación de la extrema derecha como ABC o la COPE. Mucho cuidado.
A diferencia de lo que ocurrió en el siglo pasado, la contrarrevolución se adelanta a la revolución. Esta vez no se llamará Hitler ni usará la cruz gamada, pero la contrarrevolucion ya en marcha, si no estamos más atentos que hace 80 años, nos llevará a un lugar aún peor. Porque toda repetición del mismo mal -en un contexto de permanente perfeccionamiento destructivo- es siempre un empeoramiento

mirar al frente y al retrovisor

Excelente artículo, que nos pone ante los ojos una pequeña parte del coste del no-euro: la redenominación de activos y pasivos. Pero la vuelta a las monedas nacionales (y probablemente también a los controles de movimento de capitales y a las aduanas) tendría muchos otros costes dinámicos duraderos a lo largo del tiempo. No estaría de más que Merkel, Sarkozy y todos los que están tomando decisiones en la UE (con evidente déficit democrático) se releyeran (o se leyeran por primera vez) el llamado Informe Cecchini sobre el coste de la no Europa que se publicó en 1988 (Merkel todavía estaba al otro lado del Muro). Ahora habría que sumar los costes por los desajustes que aflorarían al desaparecer la moneda común

Alexandros

El gráfico resulta muy interesante. Primero nos dice que el euro está muy sobrevalorado en relación al dólar. El cambio normal tendría que ser la media, el de Francia 1 euro = 1,21 dólares. Por lo tanto alguien está sobrevalorando el euro. Los gobernantes de los países euro tienen que tener el gráfico siempre encima de la mesa de manera que el valor de cambio de la moneda frente al dólar sea 1,21 dólares. Eso quiere decir que los precios y los salarios en España han subido un 35 por ciento más de lo que debieran. Por otro lado el gráfico nos enseña que en una ruptura de la eurozona se volvería a una guerra económica al existir monedas que estarían muy devaluadas en relación al marco. Por lo tanto la gran beneficiada del euro es Alemania. ¿Es factible que un país rompa aquello que más le favorece? Sin embargo tiene razón Alemania en que los españoles deberíamos deflacionar nuestros precios y salarios un 35 por ciento.

Alexandros

El gráfico nos muestra también que la ruptura del euro es un ya un hecho. El problema de la eurozona no es esencialmente un problema de deuda. Ante esa situación de ruptura de hecho caben dos decisiones: Volver a las antiguas monedas nacionales y establecer aduanas y aranceles o crear un estado federal. No se encuentra fácilmente un gráfico como el que aparece referido a los diferentes Estados de USA. Sería interesante verlo. ¿Qué pasaría si Montana abandonara EEUU y emitiera nueva moneda?

SALVA

bueno yo la verdad se bastante poco de todo esto,, pero segun ami entender que vuelva la peseta nuestra fiel y gran moneda que hizo que los bolsillos ricos fueran mas ricos y los pobres fueran MENOS POBRES. no os acordais del mal que ha echo el euro en nuestro pais como nos la metieron doblada diciendo tranquilos españoles el bote de cocacola seguira valiendo 75 pts ejemplo. en el tema de los activos y pasivos segun entiendo ,,,deberemos mas por los interes y los ahorros subiran pero saldremos perdiendo por el interes ahi se debe hacer un ajuste porcentual excluyendo intereses a cobrar vamos lo que biene a ser el precio real que queda por pagar sin los interese que se fijaron en el precio de compra.

otra cosa, no tengais miedo a que vuelva la peseta estabamos en un equilibrio constante y progresivo eso fue el desencadenante para que los politicos nacionales entraran en el euro(ingenuos ) mi pregunta es PARA QUE CRECER AL RITMO DE LOS DEMAS si nuestra poblacion al 90% esta satisfecha be las cuentas de sus nominas satisfechas con los gastos beneficios. ya esta bien de mirar como si fuera la epoca medieval ... el bien y la riqueza deberia ser para el pueblo y cada pais que crezca como le de la gana. (esta claro que ay mucho que rascar) pero un ejemplo a seguir es SUIZA. gran pais esta contodos pero ella va a lo suyo resultado casi inexistente el paro.

ya esta bien ! que rompa el euro hoy no YA! ...un saludo a todos

SALVA

una cosa que quiero correjir,,, la depreciacion se debe hacer acorde al nivel actual de vida española, no se puede acer una depreciacion a niveles de 1999 ...imposible!

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