09 febrero, 2010 | 08:48
El ataque tiene fecha de caducidad; la crisis, no
Nuño Rodrigo - 09/02/2010
La comparación del desplome de la Bolsa el pasado jueves con el ataque que provocó la salida de la libra del Sistema Monetario Europeo tiene muchas razones de ser, pero un gran fallo. En 1992 los movimientos especuladores tenían un objetivo claro, rentable y verosímil: la salida de la libra del SME. En febrero de 2010 el objetivo no está tan claro ni parece verosímil. La expulsión de España o Grecia de la zona euro no parece muy plausible a día de hoy. O, al menos, no hasta el punto de que compense la apuesta. Es curiosa la intolerancia social hacia la especulación financiera en un país que hizo de la compraventa de casas sobre plano un deporte nacional, pero ésa es otra historia. Hoy por hoy, para expulsar a Grecia del euro un hedge fund tendría que poner cantidades casi infinitas sobre la mesa y rezar por que el BCE no pestañee. A la más mínima señal, los tiburones que olieron sangre la semana pasada se retirarán en desbandada.
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