Sobre el autor

Si los mercados funcionasen como se suponen que funcionan, muchos nos tendríamos que dedicar a otra cosa. Desde 1998, una sucesión de burbujas, crisis, burbujas y crisis ha alimentado mi escepticismo natural. Lealtad, 1 es mi visión, personal y muchas veces equivocada, de la actualidad de los mercados y la economía.

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31 agosto, 2015 | 12:42

¿Se puede medir el miedo?

Del crac de la semana pasada me parece más interesante la lectura sobre los mercados de valores occidentales que sobre China. El S&P 500 bajó más el pasado lunes que el lunes posterior a la quiebra de Lehman… Y el lunes pasado no había sucedido nada, o al menos nada nuevo. El VIX, índice de volatilidad de las opciones sobre el S&P 500 y medición más o menos fiable del miedo en los inversores, marcó su mayor alza desde 2009, hasta niveles propios de catástrofes. Si alguien no sabe lo que es el VIX, tiene la explicación más detallada al final del texto.

VIX

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25 agosto, 2015 | 11:20

No se preocupen, ni me hagan demasiado caso

No pasó nada el fin de semana, o el viernes por la noche, o el propio lunes, para justificar la dosis de caos y destrucción recibida ayer. Algo que debe extrañar a medias: el mercado muchas veces se mueve sin ton ni son, y después de que lo haga analistas y periodistas se empeñan en buscar motivos.

Un crash es algo diferente, y lo de ayer fue un crash. Más que por qué sucedió, que parece más o menos claro, está por ver por qué fue tan abultado. Los motivos los sabemos, llevan ahí un par de meses y dependen tanto de China como de la subida de tipos de la Fed (que ya destrozó las mesas de trading de mercados emergentes en 2013).

El pasado jueves, al cierre, Wall Street se dejó el 2% y el índice VIX de volatilidad se empezó a disparar. La señal de venta se confirmó el viernes y cristalizó en el crac de ayer. El cierre de posiciones largas, las órdenes de venta automáticas y los sistemas de protección de carteras aceleran las ventas una vez que se supera un determinado “umbral del dolor”. Y, en paralelo, el impacto chino tiene una doble vertiente: la financiera (inestabilidad en las divisas de Asia, riesgo de salida de capitales´) y real (en un mundo que crece menos las acciones también valen menos).

Con un poco de perspectiva la caída duele menos. Aunque hablemos de China, el mercado doméstico aún sube más del 35% en términos interanuales. Si tomamos la Bolsa de Estados Unidos, el S&P 500 gana un 180% sobre los mínimos de 2009 y un 15% en dos años. Europa va peor por sus propios problemas pero, en general, los mercados no ofrecen malas rentabilidades en el medio plazo.

Ocurre, no obstante, que cuando la Bolsa sube a mucha gente le parece normal, y cuando baja no. Pero tan normal es una cosa como la otra. Y si no baja nunca, tampoco subiría. Vivir en España, claro, distorsiona la vista, pues aún estamos recuperándonos de una brutal crisis. La sensación de que “algo” ha mejorado demasiado parece precipitada. Pero Wall Stret va varios pasos por delante.

En paralelo, por más que China sea importante para el crecimiento, su sistema financiero no está tan conectado al resto del mundo como para provocar un crash al estilo Lehman. Y seguramente crecerá menos, lo que obligará a reasignar precios y activos. En paralelo, hay tipos de interés bajos y liquidez dispuesta a entrar en Bolsa. Y la Fed podría retrasar la subida de tipos.

En resumen, no veo otro mercado bajista a largo plazo. Pero tampoco me hagan demasiado caso.

 

21 agosto, 2015 | 13:34

La trama corrupta más vaga del mundo

1.- Si existe una trama corrupta en la CNMV, la presidenta del organismo, Elvira Rodríguez, debería tener una doble preocupación: por la corrupción en el seno de su organismo y por la baja productividad de sus funcionarios. En 10 años la trama ha operado dos veces.

2.- Ironías aparte, no se pueden descartar irregularidades en la CNMV. Lo que sí es un hecho cierto es que la Eafi cuya denuncia dio lugar a la investigación ha sido sancionada por la CNMV (con el visto bueno del ministerio). También ha recibido una sentencia judicial obligando a devolver el dinero a inversores que lo perdieron y está a la espera de otro juicio. La operativa de la sociedad en cuestión, Dracon Partners, consistía en “aconsejar” a sus clientes invertir en warrants con una comisión del 10%.

3.- El batiburrillo de incoherencias desplegado en la cobertura de este caso es insuperable. La acusación principal es que se forzó a Dracon Partners a pedir voluntariamente la baja como empresa de asesoramiento, sin pruebas, de forma ilícita. En aquel 2012 la fundadora de Dracon aseguraba que pedía la baja al estar inmersa en una operación internacional de gran calado. Tres años después denunció la trama corrupta, curiosamente pocas semanas después de publicarse la sanción por las irregularidades de aquella sociedad, publicación que ha llegado al agotarse los recursos ante la sanción por vía administrativa.

4.- La CNMV habría beneficiado, según lo que podemos leer, a la firma Renta 4. Supongo que la multa de 40.000 euros impuesta a la firma este mes de junio fue una cortina de humo de “la trama”. O algo así.

5.-  En el otro caso, el de Vetusta, el propio presidente de la CNMV lo ha explicado. La CNMV pudo actuar ante  indicios de una posible estafa a inversores. Indicios que posteriormente se desvanecieron, como explica Conthe (mejor léanle a él), pero que dieron lugar a una querella que no fue admitida por el juez.

6.- O bien jueces de distintas instancias están a sueldo de la (poco trabajadora) trama corrupta de la CNMV, o bien se ha producido una dejadez de funciones en cadena.  En todo caso, tanto el caso de Vetusta como el de Dracon han pasado por distintos tipos de instancias y ninguno de ellos ha puesto bajo sospecha el trabajo de la CNMV. Ello no ha sido óbice para que la UDEF dedique tiempo y recursos a la denuncia de alguien que, a su vez, está acusado de estafa.

7.- Optar por la discreción a la hora de solventar problemas en firmas de valores es una tradición en la CNMV. Una vía para evitar escándalos cuya eficacia es opinable. Tiene la propia comisión su historial de prácticas dudosas, escándalos y luchas internas. Pero de ahí a crear una trama corrupta de dos casos separados en el tiempo por casi 10 años hay un gran trecho.

8.- Me gustaría vivir en un país donde la policía investiga a los estafados, donde los medios de comunicación publican hechos y donde la presidenta de la CNMV defiende el buen nombre de la institución, ya sea orillando a sospechosos de corrupción, ya sea defendiendo la integridad de quienes aún mantienen responsabilidades. Al parecer, cualquier excusa es buena para echar mierda contra el de al lado.

13 agosto, 2015 | 13:38

6 ideas rápidas sobre China

1.- 340.000 millones de dólares. Es el dinero que China ha gastado en defender la cotización fija contra el dólar en lo que va de año, comprando yuanes y vendiendo divisas. La pérdida de reservas no es insoportable, pero no tenía visos de frenarse.

Chinareservas

2.- La crisis de la Bolsa doméstica china ha hecho aflorar riesgos que llevan mucho tiempo sobre la mesa, y que Credit Suisse llama “triple burbuja”: de crédito, de inversión e inmobiliaria. El país ha pasado de crecer basado en exportaciones a hacerlo a partir del consumo interno y la inversión. La triple burbuja no tiene por qué acabar en un episodio de caos o destrucción, pero ese riesgo existe.  Las señales de enfriamiento de la economía son consistentes desde hace tiempo.

3.- El tipo de cambio fijo no ayuda: no tiene sentido gastar dinero en defender un tipo de cambio que el país no necesita y que, según la mayor parte de los economistas, está sobrevalorado. Con un yuan un poco más barato China podrá crecer un poco más y compensar gracias a las exportaciones la pérdida de pulso de los otros factores de crecimiento.

4.- En paralelo, flexibilizar el tipo de cambio es un requisito para que el yuan sea una moneda de referencia global, como pretende el Gobierno chino. De momento no será incluida por el FMI en las divisas que usa para su propia “divisa”, los Derechos Especiales de Giro, pero es un paso en la dirección que pide el FMI. Además, el propio sector financiero (y el sector servicios en general) cada vez tiene más peso en el crecimiento… Quizá demasiado, a la vista del subidón, y posterior, bajón, de las acciones que cotizan en los mercados domésticos (Shanghai y Shenzen).

5.- Porque en realidad no es una devaluación, sino un cambio en el régimen de divisas: el Banco Central no intervendrá de forma sistemática, solo cuando considere. Hasta ahora se podían comprar y vender yuanes a un precio un 2% por encima, o por debajo, del tipo fijado por el Banco Central. Ahora la fijación se hará en función de las condiciones de mercado (la oferta y demanda), y no solo del yuan contra el dólar, sino contra una cesta de monedas.

6.-¿Por qué China no tomó antes estas medidas? Por dos motivos. Primero, el riesgo de salida de capitales: si el mercado cree que la devaluación irá en serio, la salida de dinero se acelerará, aumentando la presión bajista sobre el yuan. Y una salida de capitales, en un momento de riesgo de estallido de una burbuja crediticia, es lo que menos necesita China. Además, la depreciación puede castigar a las empresas chinas endeudadas en dólares (algo que se veía facilitado por la paridad).

02 julio, 2015 | 12:45

Nos vemos en la calle

1.- Creo que fue un patinazo de Tsipras la convocatoria del referéndum. No surgió de la nada: la situación se empezó a torcer poco después de que pareciese encarrilada, el lunes por la noche. En aquel momento unos ajustes de más o de menos separaban las posturas de la troika y Grecia. La foto del acuerdo en la cumbre del jueves parecía el escenario natural; muchos corresponsales europeos empezaban ya a estar pendientes de las negociaciones sobre cuotas migratorias o, en todo caso, de los apoyos parlamentarios de Syriza.

2.- No sabemos qué pasó el martes, pero el miércoles a primera hora, Tsipras estalló con dos tuits en los que acusaba al FMI de torpedear el acuerdo. El mismo lunes, casi de madrugada, trascendieron las dudas de Lagarde.

3.- Las prioridades del BCE, la Comisión, el FMI y los países más poderosos son distintas en, casi, todos los casos. El FMI pretende que sus créditos se devuelvan, por lo que exige, bien más estabilidad presupuestaria, bien un alivio en los pagos de la deuda. Esta vez el BCE ha intentado mantenerse al margen (siempre que le paguen), mientras Alemania se niega a otra reestructuración. La Comisión ha sido el organismo más cercano a Atenas, aparentemente. Grecia ha intentado explotar esta aparente brecha para buscar un acuerdo.

4.- Llama la atención que esta vez haya sido el FMI quien pusiese más pegas al acuerdo inicial, porque los números no le cuadraban. Ni el historial de negociaciones con Grecia ni la alegría con la que las previsiones se han incumplido de forma sistemática harían prever la oposición del fondo. El documento que llegó a Tsipras el miércoles ya estaba reescrito, como cuenta aquí Bernardo, tras una extraña maniobra en las altas instancias de la UE.

5.- Poco importa todo esto ya. La baraja se acabó de romper entre el viernes y el sábado; las dos partes se han citado en duelo para el domingo, pero una de ellas parte en desventaja. El referéndum ha dejado a Tsipras en una posición en la que solo puede perder: si gana el Sí debe dimitir o intentar un gobierno de concentración (candidatos en la oposición no faltan). Si gana el No, los acreedores solo tendrán que esperar al 20 de julio para que un impago al BCE expulse, probablemente, a Grecia del sistema de Bancos Centrales y del euro. Eso, si no van de farol. La jugada prevista en las capitales europeas (salvo París) es otra: que gane el Sí (o el No por poco) dejar caer al Gobierno de Tsipras y negociar con otro interlocutor.

6.- La salida del euro es algo más complicado que cambiar euros por dracmas. Más allá de los efectos sobre Grecia, pone en el disparadero a los países más débiles de la zona euro (Portugal, España o Italia), siembra una segura tormenta financiera en las economías de los Balcanes, crea un foco de inestabilidad geopolítica a pocos centenares de kilómetros del frente ucraniano y, aunque no parece que importe mucho ya, acerca la construcción europea a un puñado de acuerdos comerciales y una unión monetaria de ida y vuelta. Los discursos nacionalistas suelen prender mejor en terreno inflamable.

7.- Cuestión aparte merece otra pregunta: ¿Quién pedirá a Grecia los 59.000 millones prestados o avalará los 131.000 al MEDE? ¿Bajo qué amenaza se reclama esa deuda, una vez que el país ha sido empujado al abismo?

8.- Otra pregunta es casi retórica: ¿Merece la pena este riesgo por unos ajustes más o menos? Es evidente que a estas alturas ya no es cuestión de números. La idea de que la zona euro será más fuerte con Grecia está tan extendida como la de que un castigo a Tsipras disuadirá a otros europeos de votar mal.

9- Una buena prueba de este trasfondo político es que España, el país del euro con las cuentas públicas más desequilibradas (en términos de déficit primario) y debiendo aún gran parte del rescate, tiene a uno de los Gobiernos mas agresivos con Tsipras. También tiene a Podemos. No es la única razón, creo, ni la principal, pero también cuenta.

10.- Mientras, los griegos no pueden sacar dinero del banco, temen por sus ahorros y se ven condenados a elegir entre una rendición (nuevo MoU, nuevos ajustes) o una ruptura muy dolorosa. Es el riesgo que ha corrido Syriza desde que tomó el Gobierno; no ha peleado detalles nimios, sino negado la mayor a la troika. Su legitimidad y los resultados cosechados por sus propuestas. Con el escaso poder de negociación del que disponía, la apuesta no dejaba margen al error. Y los ha cometido, empezando por un excesivo celo en granjearse enemigos y acabando por el referéndum.

11.- Uno de los aspectos a debate han sido las ayudas fiscales a los armadores helenos. Entre las objeciones del plan del pasado lunes estaba el impuesto de las tragaperras o el IVA de la leche. También se ha propuesto liberalizar el mercado de los gimnasios. No se entiende muy bien que, si son cuestiones clave para el futuro de Grecia, no se hayan abordado en los últimos cinco años. O, si no lo son, qué pinta la troika sacando estos temas.

y 12.- Ya acabo. Estas dos semanas no tienen sentido, salvo que miremos también los cinco años anteriores. Cinco años en los que una crisis financiera se ha intentado resolver mediante una determinada política económica. Los resultados han sido desastrosos, pero ahora eso parece lo de menos: hemos descubierto que el sacrificio puede ser un bien en sí mismo, independientemente de sus efectos, y que las catástrofes financieras pueden usarse como un estímulo pavloviano para que se aplique dicha política. Al final, esta película nunca ha sido económica.

19 junio, 2015 | 14:15

14 hombres sin piedad

Todos, y me incluyo, hablamos con exceso de ligereza sobre Grecia. Sobre qué pasaría si el BCE “desenchufa” el suministro de liquidez a la banca… Mario Draghi ha insistido repetidamente en que las medidas que tome el banco respecto a la crisis griega están basadas en normas, desechando cualquier interferencia política. Pero, al final, alguien debe tomar la decisión: desenganchar Grecia de la red del BCE. Que es, poco más o menos, expulsar a Grecia del euro.

Las peticiones de esta línea de liquidez las hace el Banco de Grecia (y asume el riesgo de impago), pero el BCE puede rechazar total o parcialmente esta petición. Para ello, hace falta una mayoría cualificada: dos tercios del consejo del banco.

El consejo de gobierno del banco está formado por 21 miembros: seis natos y 15 rotatorios. Para rechazar la solicitud de liquidez de un banco central (en este caso, del Banco de Grecia), es necesaria una mayoría cualificada de dos tercios del consejo: 14 votos. Este mes, además, el Banco de España no tiene voz en el consejo del banco. Tampoco Letonia o Malta. Francia, Alemania, Bélgica, Italia o Portugal tienen dos votos cada uno.

12hombres

 

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12 junio, 2015 | 13:40

No hay nada que temer; formen una fila ordenada

Que no cunda el pánico, todo está controlado. Como corresponde en las manos finales de la partida que juegan Grecia y los acreedores (se pueden aplicar distintos modelos de teoría de juegos), las apuestas y los faroles suben de escalón. El último, el más llamativo, son las apelaciones a que una salida de Grecia es un riesgo controlable. Recordemos que la eurocrisis que ha llevado al rescate de cinco países y a punto ha estado de destruir más de medio siglo de construcción europea empezó por el afloramiento de déficit en Grecia; mucho, para Grecia casi nada para Europa.

No, no está controlado. No es posible pensar qué sucederá si Grecia sale del euro. Que los mercados no se desplomen de forma preventiva solo significa que hoy no están muy preocupados. Eso no quiere decir nada si Grecia sale del euro. Hizo falta que Mario Draghi prometiese compras masivas de deuda para evitar que el euro se rompiese.  Y entonces no había precedentes de ruptura. Los inversores no especularán con que otro paíse salga del euro. Lo buscarán e, incluso, maniobrarán para facilitar la implosión. No es nada persona, solo dinero. Como sucedió de 2010 a 2012.

 

 

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26 mayo, 2015 | 15:26

De bolsas y urnas

1.- Los años que llevo escribiendo de bolsa me han enseñado tres o cuatro cosas, como mucho, que me siento en condiciones de defender. Una, la principal, es que sacar conclusiones de un único dato es, en más de la mitad de las ocasiones, falso. Otra cosa es que los analistas (y, por extensión, los periodistas que recogen sus análisis) se sientan (nos sintamos) obligados a decir que la bolsa sube o baja por algún motivo. Por las apariencias; por no decir “no tengo ni idea”. En demasiadas ocasiones he visto una crónica titulada “los mercados caen lastrados por el petróleo”  y, poco después, “los mercados suben impulsados por el petróleo”.

2.- Por explicar,  cada índice de bolsa cierra cada día en un precio determinado, que se determina a partir de los precios de cotización de los valores, a su vez determinados por la decisión de inversión de miles de operadores en todo el mundo. Comprar o vender. Por eso es relevante, por ejemplo, saber si la bolsa española cae en solitario, o lo hace acompañada. Si cae un valor o si caen todos. Que ayer Italia bajase tanto como España sugiere que los operadores vendían por motivos ajenos (o complementarios) a las elecciones… O eso, o el temor cruzó el Mediterráneo.

3.- La sesión del lunes fue especial porque el inversor extranjero estaba de fiesta: no se trabajaba en Londres, Nueva York o Fráncfort. Aunque el dinero nunca duerme, el volumen fue escaso, y la caída del 2%, menos significativa.

4.- En paralelo, la distribución de las caídas en la sesión de ayer y a primera hora de hoy(después el Ibex ha remontado) se ha centrado en valores concretos:. Empresas constructoras afectadas por los planes urbanísticos o concesiones de basuras son la opción más clara. La caída de los bancos ha sido, por otra parte, flor de un día. Daniel Lacalle, colaborador de Esperanza Aguirre, tampoco ve relación entre las elecciones y la bolsa.Las opiniones recabadas por este periódico son, en general, bastante comedidas.

5.- Las comparativas tampoco aportan muchos elementos de análisis. El Ibex se desplomó tras la arrolladora victoria de Rajoy porque eran semanas en las que la existencia del euro estaba en el aire. Cuando Zapatero también bajó la bolsa, afectada por el carácter islamista del atentado (que ya provocó caídas en Wall Street en la noche del viernes previo) además de por el inesperado vuelco electoral.   

6.- Antes de la victoria de Rajoy en 2011 se oía de todo. Que la prima de riesgo se llamaba Zapatero. Que bajaría 100 puntos solo con la victoria del PP… Ni bajó de golpe ni bajó en los meses posteriores. De hecho, subió más. Y en esas primeras semanas, difícilmente fuese culpa de Rajoy. Algo parecido cuando ganó Hollande (llevo desde 2010 escuchando que Francia es la siguiente ficha del dominó, el enfermo de Europa, etc. etc.). Política y finanzas casan malamente.

7.- En el fondo, usar los mercados como argumento tiene una doble vertiente: si hoy el Ibex sube, ¿es gracias a Carmena? ¿Todo lo que pesa el miedo a Podemos es un escaso 2%? El riesgo político cotiza en los mercados. Pero esta semana, solo de forma puntual. El dinero es assutadizo, pero ha hecho callo en estos últimos años.

20 mayo, 2015 | 12:00

El segundo gran triunfo de Mario

Los mercados son a la vez tozudos y  volubles. Dos características opuestas en apariencia pero compatibles cuando de por medio hay seres humanos. Quitar una idea de la mente de los bolsistas es muy difícil: supone convencerles no de que tienes razón, sino de que vas a convencer a un número indeterminado personas como ellos. No hay que hacer que alguien cambie de opinión, sino de se juegue su dinero apostando por que los demás lo hagan.

Mario Draghi lo ha hecho en dos ocasiones. Entre 2012 y 2013 convenció al dinero de que el euro no se rompería. Este año ha dejado claro que no se quedará corto en sus estímulos para sacar a la zona euro de la deflación. Una victoria menos épica, menos importante, pero tan complicada o más que la primera. El objetivo, menos glorioso, es que todo sea un poco más “normal”. Y Mario ha trabajado para ello desde agosto, cuando empezó a deslizar sus mensajes sobre las compras de deuda, hasta diciembre, cuando logró la mayoría necesaria en el consejo del BCE.

Debajo  está el gráfico de “algo” bastante abstruso: las perspectivas de inflación a largo plazo en la zona euro, también conocidas con el sugerente nombre de 5Y5Y Inflation swap. Es una de las medidas que toma el BCE para medir las expectativas de los inversores a largo plazo. Tocó suelo por debajo del 1,5% y ha repuntado hasta el 1,8%, en línea con el objetivo oficial del BCE: una inflación por debajo, pero cercana, al 2%. En plazos más cortos las expectativas de inflación han subido mucho más deprisa; del 0% a principios de año al 1% actual. Si optamos por mirar cosas más sencillas, el bono a 10 años español está en el 1,8% frente al 1% de hace bien poco, y el alemán ronda el 0,7%.

5Y5Y

 

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24 abril, 2015 | 09:24

Burbujas y otros problemas del mundo opulento

Burbuja en el mercado de bonos. En la Bolsa. En China, sin duda. En las startups de internet. Cómo olvidar los bitcoins. Apurando mucho, burbuja de ginebras y tónicas. Burbuja de restaurantes creativos. ¿De verdad vivimos tantas burbujas? ¿O son ganas de turno de ser más listo que el de al lado?

La burbuja en el mercado de bonos existiría (detectar burbujas a priori tiene algo del gato de Schrödinger) bajo el argumento de que hay tipos negativos o cercanos a cero en muchos activos de deuda de referencia, valoración no sostenida por los fundamentales sino por la .  [Recordemos que los tipos de interés bajos son solo el reflejo de precios altos: los inversores compran bonos a precios cada vez más altos; como el pago periódico del interés es fijo, la rentabilidad obtenida por quienes compran caro desciende].

Robert Schiller no solo es premio Nobel de economía, también advirtió de los cracs en el mercado de renta variable en 2000 y en el inmobiliario a partir de 2005. En febrero pasado señaló las preocupantes señales que emite el mercado de bonos

 Pero no son solo los bonos (quien quiera, tiene aquí o aquí alguna entrada al respecto). Las burbujas están de moda: el comentarista de Bloomberg Justin Fox se ha tomado la molestia de explicar qué es una burbuja en cinco pequeños pasos para, a continuación, relatar las burbujas que han sido avistadas últimamente:

  • Bitcoin
  1. Bonos
  2. Startups tecnológicas (no cotizadas)
  3. Haburguesas
  4. Zapatos de lujo
  5. Empresas ligadas a la emisiónd e CO2
  6. Cupcakes

 La burbuja de burbujas, como dice Fox, está apenas empezando a inflarse. No solo es que los tipos de interés de los bancos centrales estén a cero; la salida de la crisis ha demostrado ser particularmente cómoda para los altos patrimonios, esos que no saben muy bien qué hacer con su dinero.  Algo normal, por otra parte, cuando se arregla una crisis de demanda con políticas de oferta y dinero barato.

Esta historia de Newsweek ilustra la economía de este 2015 a través del pujante mercado de los apartamentos de lujo en las grandes ciudades: Nueva York, Londres, Shanghai, Singapur San Francisco… El tipo de cliente al que, presumo, va dirigido este tipo de anuncios: 

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Si quieren algo más sobre el asequible sector inmobiliario londinense, aquí tienen un bonito mapa con precios de casas en Londres, tomado de aquí. Cuanto más rojo, más caro (el máximo implica precios por encima de dos millones de libras).

Hudson_house_price
 

Ya ven ustedes, el exceso de dinero resulta que es un problema. Para algunos, claro.

Bienvenidos a 2015. 

09 abril, 2015 | 09:56

Cumplidos los objetivos de producción

Cuando toca escribir sobre cifras macroeconómicas tengo la extraña sensación de ser cronista de los objetivos de producción de la industria metalúrgica soviética. Las cifras cumplen con lo estipulado y son positivas, incluso a veces más de lo que cabría esperar. Pero la realidad que deberían describir estas cifras es tan alegre como un polígono industrial soviético un lunes por la mañana, mes de febrero.

El dato de paro de esta semana. Bastante bueno. Con todos los condicionantes posibles. Bueno a pesar de que el triunfalismo del Gobierno (que es como decir el triunfalismo de todos los medios, académicos y grandes empresas) genere un “efecto Pedro y el lobo”: se ha hablado tanto de la recuperación en su ausencia que, cuando la economía da signos de mejora, no parece real.

En realidad, “las cosas” (me encantan estas elipsis) mejoran, pero están tan rematadamente mal que la mejora es poco apreciable. Y, sobre todo, el precio pagado ha sido excesivo. Y no me refiero solo a los recortes, a las bajadas salariales o a la ausencia de expectativas, sino a las personas que van quedando atrás. A los olvidados. Y son muchos.

Ahí va el gráfico. Una línea representa el número de parados registrados en el Inem y otra el número de parados que han agotado su prestación (cifra que, a su vez, sale de la tasa de cobertura que proporciona el ministerio de empleo).

Nueva imagen (66)

La única bajada de los parados sin cobertura en 2009, corresponde al Plan Prepara, cuando se puso en marcha la prestación de 400 euros para parados con la prestación agotada.

El paro empieza a reducirse desde 2013, y en dos años hay medio millón de parados menos. Pero en ese mismo plazo el número de parados que ha agotado la prestación (habiendo generado derecho a ello) aumenta en más de 100.000.

Con datos de la EPA, aunque entre diciembre de 2013 y diciembre de 2014 los parados  bajaron en medio millón, los que llevan más de dos años buscando trabajo solo se redujeron en 30.000. Aunque ambas cifras no son comparables, las dos indican uno de los posos más preocupantes de la crisis: el paro estructural.

En la época de la burbuja, cuando España era capaz de absorber 600.000 o 700.000 inmigrantes al año, había unos dos millones de personas paradas, según la EPA. Y el paro estructural aumenta con la crisis, especialmente cuando un sector intensivo en trabajo poco cualificado, la construcción, protagoniza tanto la burbuja como el crac. Este paro estructural, el que venía de antes de la crisis y el generado por el estallido del ladrillo, obliga a poner en contexto los datos coyunturales, por positivos que sean.

20 marzo, 2015 | 13:20

Pobres y desiguales

¿Tenemos realmente Estado del Bienestar? Y, si no lo tenemos, ¿es apropiado demandar para la ciudadanía una renta mínima a cargo del Estado? ¿O es mejor afrontar situaciones puntuales, como ahora? ¿Deben tener las ayudas públicas a los sectores desfavorecidos el carácter de premio o recompensa? El año electoral tiene la perversa tendencia de convertir los programas en eslóganes, pero este 2015, superada la etapa más dura de la crisis y con la desigualdad en el debate público, puede traer una campaña con más interés de lo habitual. 

España es uno de los países con mayor desigualdad en la zona euro. La población con privación material severa es el 6,2% (datos de 2013) y, en cuanto a la población el riesgo de pobreza, estamos en Champions League a pesar de los cambios metodológicos que borraron de un plumazo cinco puntos de tasa entre 2008 y 2009. Casi dos tercios de los parados que han tenido derecho a prestación lo han agotado. Según la EPA, casi 400.000 hogares con dos o más miembros no perciben ningún ingreso.  

Oímos hablar de "preservar el estado del Bienestar". Pero no se caracteriza España por lo generoso, accesible o eficaz de las ayudas sociales a los más desfavorecidos. El núcleo de nuestro Estado del Bienestar son las pensiones, blindadas contra viento y marea durante la crisis. En paralelo, nuestro sistema fiscal subvenciona la compra de casa, coche y la aportación a un plan de pensiones, ayudas dirigidas a la clase media o media-alta y que se han librado de los recortes.

La OCDE calcula que el 20% más rico de la población se lleva en torno al 25% de los beneficios sociales, mientras el 20% más pobre apenas supera el 10%. Un porcentaje condicionado por el efecto del pago de pensiones, incluido entre los beneficios sociales.

OEDC

La OCDE da más detalles en su informe específico sobre España.

  • El 10% más pobre ha visto disminuir sus ingresos en un 14% anual; así, entre 2007 y 2010, este sector de la población ha perdido prácticamente un tercio de su ingreso
  • Teniendo una tasa de desempleo 2.5 veces más alta que la media UE, el gasto en prestaciones para las personas en edad de trabajar en España está apenas sobre la media UE.
  • En general, las transferencias públicas no están suficientemente bien orientadas hacia los más necesitados, como se puede observar en gráfico de la derecha, la parte del gasto social destinada a familias relativamente acomodadas es superior a la de la mayoría de los otros países de la UE.

 

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03 marzo, 2015 | 11:36

Segunda oportunidad... ¿perdida?

El Gobierno ha esperado a los últimos meses de legislatura para afrontar un problema acuciante desde el principio de la crisis: la situación de las familias excesivamente endeudadas sin capacidad para pagar la hipoteca, ya sea mes a mes, ya sea vendiendo la casa.  Los desahucios empezaron a brotar en 2010, con un par de años de retraso sobre el inicio de la crisis. El Gobierno socialista soslayó el asunto durante aquel lamentable final de legislatura. El Ejecutivo  de Rajoy fue más hábil a la hora de afrontar el asunto, aunque solo de modo superficial.

Se ha legislado ya tres veces (primero voluntariamente, después por una vía legal después modificada) sobre los desahucios, y se eliminaron algunos de los aspectos más endemoniados de la ley hipotecaria. Además, por primera vez es pública una estadística sobre desahucios. Modificaciones de mucho tirón mediático pero menos sustancia: el problema de fondo ha persistido. Bancos con demasiadas casas vacías y demasiadas personas que se quedan sin casa.

La ley de segunda oportunidad es lo más parecido a una solución global al problema social del exceso de deuda. O podría haberlo sido. Alguna vez he escrito que, más que normativas sobre los desahucios, el problema hipotecario debería afrontarse desde la norma hipotecaria, a ser posible permitiendo que las hipotecas entren en los concursos personales de acreedores y modificando algunos aspectos de la normativa. Aquí, más sobre el tema.

Pero, tras una primera lectura, me da la sensación de que, una vez más, cuando la legislación topa con la banca y el billón y pico de hipotecas concedidas, las buenas intenciones (o las intenciones electorales, lo mismo me da) se quedan en los titulares. El camino hasta la exoneración de las deudas es un tanto farragoso e inseguro para alguien que, recordemos, está a punto de perder su casa. Aquí he detallado las condiciones, para quien quiera.

Yo habría preferido que el proceso concursal de persona física incluyese la deuda hipotecaria; si es que queremos que este concurso de acreedores sirva para algo. Si entrando en concurso se pueden plantear planes de pago, las familias con problemas mantienen la casa y el banco cobra algo.

En todo caso, queda por ver cómo funciona la medida actual. Quizá la parte más importante no sean las personas que pueden soportar, y pagar, el proceso legal de declararse en concurso, llegar a liquidación, pedir la exoneración, responder a las alegaciones de los abogados de la contraparte y demostrar durante cinco años que ha cumplido las condiciones, que es cuando la revocación de deudas es definitiva.

Hasta el momento todas las bazas en el negocio hipotecario estaban en la misma mano, y la capacidad de renegociación dependía exclusivamente de la voluntad del banco, que en caso de impago se queda con la casa y con la deuda. Este desequilibrio, creo, contribuyó a inflar aún más la burbuja: todo el riesgo hipotecario recae en un lado, luego el otro lado (los bancos) tienen todo el incentivo del mundo a dar crédito sin mirar a quién. Quien se moleste en leer una escritura hipotecaria creerá estar viviendo en un relato de Franz Kafka.

Si hay una vía para borrar parte de esta deuda, puede abrir la puerta a que la banca esté más dispuesta a renegociar planes de pagos. Es una solución lejos del óptimo, porque sospecho que las personas más vulnerables son precisamente las que menos capacidad tienen para renegociar. Una mejora, pero también una oportunidad perdida. 

20 febrero, 2015 | 12:37

Lo que pide Varufakis

El Gobierno griego ha tenido la idea (que cada cual decida si es buena o mala) de hacer públicas las comparecencias de Yanis Varufakis en los dos últimos Eurogrupos. Gracias a ello podemos ver qué es lo que pide Atenas, en lo que está de acuerdo con el resto de los ministros y en lo que no.

Aquí, una selección de las demandas y los argumentos de el primer (y posiblemente último) rock star FinMin en los aspectos en los que está más alejado del Eurogrupo.

  1. Compromisos. Como ministro de Finanzas de un país con déficit de credibilidad, confío en que comprenderán mi renuencia a prometer lo que no creo que puedo ofrecer.

  2. Desahucios. Independientemente de nuestras diferencias ideológicas (y de si están de acuerdo con nuestro gobierno en, por razones éticas, las casas de las familias no deben ser subastadas durante una depresión), es un sinsentido poner a cientos de miles de familias en la calle en un momento en que no hay compradores para las casas.

  3. Privatizaciones. Yo podría, por ejemplo, aceptar el objetivo de lograr privatizaciones por 5.000 millones de euros a fin de llegar a un acuerdo. Pero sé que no puedo cumplir esta palabra. Al igual que los gobiernos anteriores no podían hacerlo en un mercado de ventas de activos a precio de saldo la caída de los precios de los activos. El primer rescate incluía una previsión de ingresos por privatizaciones de 35.000 millones hasta 2014. Se han cerrado 4.100. Las privatizaciones no se detendrá sino evaluarse caso por caso para asegurarse de que sean compatibles con el interés público. Ventas de incendio deben ser prevenidos.

  4. Funcionarios. Sobre la reforma de la administración pública, el gobierno apoya los objetivos de establecer una administración más eficiente, pero los despidos sistemáticos terminarán.

  5. Impuestos. En materia tributaria, el gobierno revisará las políticas actuales para proteger a los sectores más pobres de la población. Revisará los soportes de impuesto sobre la renta para aumentar la progresividad y reemplazar el impuesto a la propiedad actual por un impuesto sobre el patrimonio. Reforma del IVA será
    revisado.

  6. Objetivo de déficit. El objetivo de un superávit primario del 4,5% sólo está dirigido a reducir la deuda pública por debajo de un umbral arbitrario del 124% del PIB en 2020. Pero Grecia debe actualmente al fondo de rescate 142.000 millones de euros (el 75% del PIB 2015 según proyecciones del FMI) y con una tasa de interés de la 2,5% Estas condiciones tan favorables no se incluyen en los cálculos realizados por el FMI sobre la sostenibilidad de la deuda. 

13 febrero, 2015 | 15:39

¿Troikeas o no troikeas?

Quizá el gran mérito de Yanis Varoufakis, dejando aparte el insólito hecho de que un ministro de Finanzas sea una estrella mediática, haya sido dejar al descubierto el carácter político de la troika, los rescates, los objetivos y demás. Todos los ministros de Finanzas que han pasado por el purgatorio de Bruselas querían, obviamente, condiciones más suaves para sus países. Unos son más hábiles que otros, algunos han tenido mejor feeling con los interlocutores, y quien más quien menos ha tratado de escamotear cifras a Bruselas.

Ni siquiera la agresividad en la negociación es un invento griego. En aquel volcánico 2012 los rumores sobre un “partido de la peseta” dentro, o en el entorno, del Gobierno provocaron, además, de crónicas políticas un tanto alambicadas (no había forma de confirmar su existencia), la publicación de este artículo en El País. Hoy, por el contrario, lo que toca es que España se vista con el uniforme de estricta institutriz. Son cosas de la política, y todos lo entendemos. Pero no es economía.

Dos grandes novedades en Varoufakis. Primero, negar la forma (troika y mecanismo de rescate). Segundo, negada la forma, plantear cosas razonables o, cuando menos, no descabelladas: ligar la deuda al PIB y rebajar los objetivos de déficit primario.

En cuanto a la forma, Grecia acepta, más o menos, la supervisión de quien presta el dinero. Pero no está de acuerdo con el mecanismo de la troika: una delegación de grises funcionarios (los famosos “hombres de negro”) que supervisan el cumplimiento estricto de las decisiones firmadas en el MoU, convertidas en tablas de Moisés. Y en función del veredicto de estos hombres de negro, se desembolsaba o no el siguiente tramo de ayuda. Sin el cual, por cierto, Atenas apenas podía pagar las nóminas.

Era este sistema el que pendía sobre España en aquel verano de 2012, y de ahí que Guindos y Rajoy, conscientes del desembarco de la troika en Portugal, resistiesen acertadamente la presión. Y fue, de hecho, con este telón de fondo cuando se empezó a oír hablar del partido de la peseta. El rescate bancario circunscribió la ayuda y la supervisión europea a la banca.   

En cualquier caso, el debate no está hoy en el déficit primario, ni en la reestructuración de la deuda, ni en las reformas pendientes de negociar. Es una negociación de contenido político, en la que Tsipras quiere salvar la cara, Alemania quiere mantener su discurso (y también sus equilibrios políticos internos) para evitar una ronda de renegociaciones, las instituciones europeas quieren pintar algo y Mariano solo tiene ojos para Podemos. 

Fue en aquel 2012 cuando la parte económica de la eurocrisis terminó; España se vio forzada a sanear su sistema financiero rescate mediante, Bruselas flexibilizó el objetivo de déficit (sin decirlo públicamente), Berlusconi ya había sido eliminado y, sobre todo, el BCE se convirtió en garante de la zona euro. De ahí en adelante, todo ha sido política. Y estas semanas, más que nunca. Si Europa se rompe, no será por la economía.

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