La construcción avanza a buen ritmo y el continuo trajín en el solar de la futura sede del Consejo Europeo (foto) hace creíble el objetivo de que a partir de 2013 se reúnan en el nuevo edificio los Merkel, Sarkozy, Zapatero, Van Rompuy y compañía (o sus sucesores, tal y como está el panorama electoral en algunos países).
Pero entre tanto cable, encofrado y cañería, resulta inevitable preguntarse si algún servicio de información no aprovechará para insertar micrófonos con los que escuchar las reuniones a puerta cerrada del Consejo. Fue lo que ocurrió con la actual sede (el edificio Justus Lipsius) hace solo 15 años.
Últimos comentarios