Sobre el autor

Julián Díez lleva veinte años compaginando su labor como periodista con trabajos relacionados con sus aficiones, como la literatura y el cine de género, los videojuegos o la música. Además de en ‘Cinco Días’, escribe regularmente en ‘El País’ y ‘XLSemanal’

febrero 2010

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

« Los lamentos de don Arturo | Inicio | Mamarrachez contra espantajería »

02 diciembre , 2009 | 07 : 32

Trabajadores de la música se manifiestan contra las novedades tecnológicas y la reconversión del sector

Un reducido grupo de trabajadores del sector de la música (unos 200) se congregó ayer ante el Ministerio de Industria para reclamar por la situación de su sector, al que consideran perjudicado por los avances tecnológicos que permiten el libre intercambio de archivos de los usuarios. Siguiendo su estrategia de anteriores convocatorias, califican este hecho de “piratería”, lo cual pudiera inducir a confusión sobre sus motivaciones, que no pretendían denunciar la situación en las costas de Somalia o Malasia.


Pese a representar unas trescientas o cuatrocientas veces menos que el número de manifestantes que el sector agrario consiguió congregar en Madrid días atrás, los músicos si fueron recibidos por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, que les transmitió las simpatías del ejecutivo por su situación.

A diferencia de los agricultores, que piden recortar los márgenes de los intermediarios entre su producto y el consumidor, los músicos culpan al usuario final de la coyuntura. En el caso de los agricultores, la cadena de distribución multiplica por cinco el precio en origen de sus productos, mientras que en el de los músicos esa cifra se eleva al diez.

La insistencia en calificar como “piratería” al intercambio de archivos entre usuarios se contradice con ya muy numerosas sentencias judiciales en nuestro país. De hecho, la nueva Ley de Economía Sostenible incluye una cláusula contra quienes faciliten enlaces para la descarga de contenidos con derechos de autor, presumiblemente lucrándose de ello, pero la Administración guarda silencio sobre los posibles cortes a la conexión de internet de particulares que intercambien ficheros, también solicitados por la industria de la música.

En cualquier caso, esa cláusula sitúa los enlaces para contenidos en la misma categoría que el racismo, la pederastia y los delitos por orden público, únicos motivos hasta el momento para la limitación al acceso a internet.

Otras fuentes del sector, así como un creciente número de músicos extranjeros, consideran que el nuevo escenario tecnológico presenta interesantes oportunidades para los creadores, a diferencia del grupo manifestante de ayer que llegó a declarar que “en cinco años, la música podría desaparecer”. Sin embargo, un reciente reportaje de The Times señala que los ingresos de los músicos se mantienen y que sólo han caído los de las discográficas, las que se llevan como intermediarias la parte del león de las ventas de formatos físicos. Tanto músicos foráneos como promotores de nuevas iniciativas empresariales consideran igualmente el actual escenario como una fuente de oportunidades.

En España, otras industrias del sector del ocio que se debaten en las mismas circunstancias suman datos positivos. Por ejemplo, los pasados fines de semana han supuesto datos récord de recaudación cinematográfica, con acumulados de un 73% por encima del año anterior. Entre las películas que han contribuido a ese buen rendimiento se encuentran al menos tres españolas, Ágora, Celda 211 y Planet 51, todas ellas por cierto de temáticas alejadas a las habituales de la producción nacional.

P.D. 1: No hay problema, se lo aseguro: nunca, nunca en mi vida me he descargado -ni creo que lo haga- un disco de alguno de los manifestantes de ayer. Es lo malo de competir en igualdad de condiciones, en lugar de contar con el apoyo de las radiofórmulas y un mercado cautivo: cuando el usuario puede tener a su disposición toda la música, igual prefiere al Bob Dylan original que a Bunbury, y así sucesivamente.

P.D. 2: Confío en que todo esto no lleve en realidad a pedir subvenciones. Si es así, solicito desde ya otra casilla que no marcar en mi declaración, además de la de la Iglesia: la de la subvención a llamada “creación” cultural. Para poner museos y abrir bibliotecas, lo que quieran, oiga. Para pagar a gente que no sabe -o no puede- competir en un mercado abierto, ni un euro.

Comentarios

Querido Jaime:
Precisamente hoy, en la Cadena Ser, he oído a la Mari de Chambao. Ella, reconoce como las bajadas de su primer disco fueron precisamente la mejor promoción que el grupo pudo tener para lanzarlo a lo más grande. En mi modesta opinión este reconocimiento honra a la artista, viniendo a demostrar que las cosas cambian. El arte ha de ser un bien libre y gratuito, quizás algún día nos miren atónitos desde el futuro sin que puedan explicarse cómo soportábamos pagar, no solo por la utilización del arte, sino también por su mera contemplación. Mientras grandes museos, entre ellos El Prado por ejemplo, se esfuerzan en meter en tu casa sus obras con definiciones que quizás ni con una lupa sobre el cuadro podríamos conseguir, otros que poco tienen que ver con Goya o Velázquez siguen empecinados en vivir a costa del pueblo que les encumbro sin demasiada conciencia.
Comparto opinión en el fondo y en la forma de tu artículo. Donde no me voy a parar es en valorar el merito o la falta de él de los manifestantes respecto a su arte, ni tan siquiera alcanzo a conocer quienes son la mayoría de los que vi en televisión. Lo que si me asalta es una gran duda: por qué ellos laman a su música arte, cuando quieren decir negocio.

Llamar "trabajadores de la musica" a una casta de privilegiados señoritos que viven de las rentas del ministerio de Cultura que pagamos todos, me parece un insulto a los autenticos trabajadores.
Los de la ceja, cuyo unica preocupacion ha sido manifestarse contra la guerra de Irak ( y ninguna otra, de las de 40 que hay en el mundo), deberian amoldarse, como hacemos todos, a la nueva era, la de las comunicaciones.
Dan pena, los nostalgicos del regimen franquista, Ana Belen, Bose, Rios, Bardem, etc. etc.
A trabajar, señores. A TRABAJAR!!

Publicar un comentario

If you have a TypeKey or TypePad account, please Inicia sesión

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341c760153ef0120a6fb9cc8970b

Listed below are links to weblogs that reference Trabajadores de la música se manifiestan contra las novedades tecnológicas y la reconversión del sector :

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]