Sobre el autor

Julián Díez lleva veinte años compaginando su labor como periodista con trabajos relacionados con sus aficiones, como la literatura y el cine de género, los videojuegos o la música. Además de en ‘Cinco Días’, escribe regularmente en ‘El País’ y ‘XLSemanal’

febrero 2010

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

« Mis herramientas básicas en la web | Inicio | En España no hay censura, claro.
No hace falta »

17 septiembre , 2009 | 00 : 00

Quizá lo más moderno sea irse al campo

Mi estimada compañera de blog -y hasta la semana pasada vecina de mesa- Paz Alvarez se pregunta en su última entrada si será posible que personas con formación opten por nuevas vías radicales para desarrollar su vida. En particular, la de irse al campo.

Mi opinión es que hay varias características de los tiempos que vienen que contribuirán a fenómenos así. Por un lado tenemos las deslocalizaciones y el trabajo en casa. Por otro, la creciente convicción de muchas personas de que la sociedad en que vivimos está montada de tal forma que tal vez no valga la pena competir. Que es necesario poner demasiado esfuerzo para luchar por unos éxitos que no son seguros, que dependen muchas veces de razones extraprofesionales -orígenes sociales, contactos, sacrificio de la vida personal, incluso falta de escrúpulos en ocasiones...-.

Y que, además, esos éxitos, en caso de obtenerlos, proporcionan cosas que pueden conseguirse quizá de forma más sencilla. Es lo que llamo "la paradoja lounge": todo el año trabajando para poder tener luego mucho chill-out después un mes en Ibiza. ¿No sería tal vez más inteligente trabajar menos y tener chill-out todo el año?

El caso es que hay más gente de la que parece que ha llegado a esas mismas conclusiones. Hace un par de años, publiqué en el suplemento Tierra, de El País, un reportaje sobre los llamados "neorrurales", la gente que se va al campo deliberadamente para desarrollar allí su carrera profesional. Con ciertas limitaciones, pero con ventajas a cambio. Eran varias vidas distintas, de las que reproduzco sólo un caso:

¿Qué hace un diseñador gráfico puntero en un pueblo de 130 habitantes? En particular, si es abonado del Real Madrid y ni siquiera conduce… Todo condicionaba a Juan Antonio Moreno a una vida urbana, salvo su propio temperamento y el de su esposa, Allison. Incómodos con las prisas madrileñas, se instalaron hace diez años en el pueblo de Urueña (Valladolid), notorio en los últimos tiempos porque se ha convertido en el primer pueblo-libro español con la apertura de una decena de establecimientos.

Juan Antonio y los suyos fueron pioneros en la recuperación del lugar. Todo comenzó con su relación profesional con Joaquín Díaz, el conocido folklorista castellano que ha hecho de Urueña su gran proyecto. Los encargos se convirtieron en amistad, y ésta en la puerta abierta para residir en el pueblo. La familia adquirió una casona enorme, durmió en la del cura hasta que se la reformaron, y comenzó la búsqueda de nuevos clientes para justificar el trabajo en aquel entorno apartado.

“Todo el mundo me decía que estaba loco, que perdería los contactos. Sin embargo, dos contratos largos con sociedades estatales me sirvieron para asentarme. Y luego fueron llegando otros clientes”, recuerda Juan Antonio, cuya empresa TF Media ha trabajado para BBVA, la Feria del Libro de Madrid o El Norte de Castilla, así como incontables catálogos de arte.

Quizá lo más significativo en la experiencia de Juan Antonio es cómo el entorno distinto ha influido favorablemente en su trabajo. Para empezar, en cuanto a su propia naturaleza. Mientras contempla la llanura castellana, repleta de matices de verdes y pardos, destaca como esa riqueza le ha influido: “Ahora me atrevo a utilizar una paleta de colores más amplia, sin pudor. Y prefiero escoger materiales más naturales, papeles y cartulinas con textura. Realmente, no concebiría emplear un papel couché, me resulta falso”.

También varió decisivamente su relación con los clientes: “Cuando alguien me trae un encargo, no le veo como una posible fuente de ingresos, sino como un persona con quien puedo llegar a mantener una relación. A su vez, los clientes valoran que nuestro trabajo es fruto de una reflexión y una preocupación que tal vez otros no puedan dedicarles. Nadie se plantea llamarnos con un encargo urgente, porque ésa no es nuestra forma de trabajar”.

El traslado desde un piso en la Plaza de España madrileña hasta su enorme caserón sólo parcialmente restaurado tuvo también sus dificultades. Los niños siempre son un condicionante: en Urueña acuden a una escuela de sólo seis alumnos, que tal vez se cierre cuando un par de ellos comiencen a ir al instituto y se pierda el número mínimo requerido. A cambio de esos y otros muchos pequeños sacrificios, Juan Antonio y Allison parecen, lisa y llanamente, integrados con su entorno.

Fin de la cita. Sólo añadiré una frase que me dijo otro de los protagonistas del texto: "La calidad de vida se confunde con las posibilidades de consumir". No digo que este sea el camino para mucha gente; sólo, que las nuevas tecnologías lo harán posible para un número creciente de personas.

Comentarios

Publicar un comentario

If you have a TypeKey or TypePad account, please Inicia sesión

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341c760153ef0120a5c6fd37970c

Listed below are links to weblogs that reference Quizá lo más moderno sea irse al campo :

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]