Habla una pianista que regala
(con éxito) su música
Una de las razones de ser de este blog es
explicar cómo se puede tener una actividad económica viable con las pautas de
la nueva cultura. Ya he hecho bastante teoría: vayamos a un caso práctico.
Jamendo es la mejor web –que yo conozca, al
menos- de distribución de música gratuita: unos simpáticos franceses que
seleccionan el trabajod e gente que quiere darse a conocer gratis y les
facilitan el feedback del público. En ella, una de las artistas más populares
en los últimos tiempos -número dos de las más escuchadas esta semana, por ejemplo- es la eslovena Maya Filipic, una pianista con un álbum
bastante sofisticado compuesto e interpretado en solitario. O, más bien, según me pide que aclare, en
colaboración con el burgalés Juan Pablo González.
Su trabajo puede descargarse o escucharse aquí
Por sus lazos con España,
pudimos mantener esta conversación por email en castellano, que paso a
reproducir casi íntegramente.En ella nos habla de cómo las nuevas formas
de distribución hacen posible un tipo de relación con su música y con el público.
Además de una difusión importante, más que muchos de los artistas que aparecen
normalmente en los medios. Claro que ella no tiene una discográfica que ofrece
ruedas de prensa precocinadas que facilitan llenar páginas de periódico sin
esfuerzo… Pero ese es completamente otro tema.
Realmente discrepo de las pautas que sigue actualmente el modelo tradicional de
distribución. Por una parte, es difícil entrar en una discográfica si no ven
una inversión totalmente segura... son empresas, después de todo. Y en caso de
que uno lo haga, tienes que vender tu alma a cambio de un contrato leonino y
pierdes el control y la propiedad sobre tu trabajo, que pasa a regirse muchas
veces por criterios puramente comerciales.
Por
otro lado, las sociedades de autores (SGAE y compañía) empiezan a rozar
extremos absurdos. Hoy en día se te criminaliza por ejercer un derecho como es
la copia privada… para ir “concienciando” hasta que los lobbies consigan
modificar las leyes y crear una situación similar a otros países, donde se te
puede condenar por hacer una copia de un CD -que has comprado- para poder
escucharla en el coche, porque el reproductor del coche no soporta las
toneladas de DRM que lleva el dichoso redondel de plástico. Donde se te puede
condenar por la versión digital de dejarle una cinta a un amigo. Donde
crucificarían a Cristo por multiplicar los panes y los peces sin la
correspondiente licencia. Mi
interés por la música es puramente artístico, con lo cual lo que más me
interesa es que se difunda. Combinando una licencia CC con la autoproducción:
-Sigo siendo dueña de mi música.
-Todo aquel que lo desee puede escucharme, sin miedo a represalias. Dándole una
licencia CC puedo decirle a la gente, “escucha mi música, compártela, regálala,
haz un vídeo con ella”. Gracias a internet, las redes sociales, sitios como
Jamendo, el P2P… puedes hacer que tu música realmente se multiplique y llegue a
sitios donde nunca hubieses imaginado que podría llegar.
-Además, mi música está igual de protegida en caso de plagio o usos no
permitidos.
No
voy a preguntarte por las donaciones, pero ¿crees que has ganado una cantidad
suficiente, en comparación con lo que hubieras recibido por el canal normal?
Siendo sinceros, de momento con las donaciones o la venta de discos no me
alcanza para la mansión en Miami; pero esto es cierto que en ambos modelos, la
principal fuente de ingresos de un artista son los conciertos.
Si nos centramos sólo en CDs/donaciones, comparando lo que habría ganado por el
método normal y lo que he ganado de modo online, creo que he ganado mucho más
de esta manera y desde luego no me arrepiento en absoluto. Los porcentajes son
bastante más generosos que con un contrato discográfico, y se eliminan la
mayoría de intermediarios. De esta manera, me llevo bastante más, aún vendiendo
a la mitad de precio. Si lo hiciera por una discográfica… no creo que llegase
ver un euro de los 20/25 que cuesta el CD en la tienda.
Y
como ya he dicho mi música sigue siendo mía, lo cual tiene un valor muy
importante.
¿Qué feedback has recibido, has tenido ofertas para conciertos…?
Pues la respuesta en general ha sido increíble, sólo en Jamendo llevo 20000
descargas, 300000 escuchas y casi un año en el top #1-#5, con sus altibajos
semanales. La críticas han sido totalmente positivas, (bueno, miento, 3 de 256
negativas) y más de una vez me han hecho llorar de alegría. Recibo también
bastantes emails preguntando sobre conciertos; aunque de momento sólo he hecho
unos pocos eventos, pequeños e íntimos (por timidez, y no demasiado gusto por
la fama).
La
notoriedad en Jamendo, ¿te ha supuesto algún otro tipo de satisfacción,
entrevistas, proyección pública?
Empezamos con este proyecto como un reto personal; después de haber dejado la
Universidad en Eslovenia, y de tomarme un tiempo para viajar y seguir
estudiando en otros sitios (Alemania, España…). Allí encontré el apoyo que
necesitaba y un buen día me dio por ver si era capaz de juntar estas dos etapas
y crear un disco, hacer que la gente comprendiera y escuchase mi música,
escucharles yo a ellos.
Y pasó. Así que la principal satisfacción es ver que el disco fue una realidad,
que la gente no solo aprecia el disco sino que, aunque cada uno lo ve a su
manera, muchos de ellos llegan a ver detalles de lo que realmente puse en él.
Leer los comentarios tanto en Jamendo como por otros medios te alegra el día y
te anima a seguir.
Otra de las satisfacciones es consecuencia directa de la licencia CC. En
realidad el CD de Jamendo tiene licencia ND, es decir, no permite obras
derivadas, pero no suelo poner pegas a la hora de permitir videos
individualmente.
Es genial ver que a la gente le gusta tu trabajo, pero es aún mejor saber que
les ha gustado tanto que han decidido crear algo a partir de ello, un vídeo
sobre caballos, un trabajo para la escuela, un vídeo de su primer año juntos,
un podcast sobre historias medievales o un relato sobre el autismo. Por un lado
te da notoriedad (gratuita además), por el otro te hace feliz a ti, a quién te
ha escuchado, y a todos los que disfrutan de esa nueva obra creada a partir de
la tuya. Es un proceso que puede seguir indefinidamente, con lo cual tu obra no
muere ni se tira … ¿70 años? en un cajón, sin venderse y sin que nadie pueda
cantarla muy alto… sino que crece y evoluciona. Creo que eso es una cualidad
muy importante de la cultura.
Por
supuesto, el éxito en Jamendo ha ayudado a que la gente me conozca y se me
abran puertas. Sitios como Jamendo o <loquesea>.fm son ideales para darse
a conocer.
¿Qué
proyectos tienes, piensas en seguir dando a conocer tu música por esta vía?
De momento estamos preparando una versión física del primer CD con algún extra,
así como un libro con las partituras. También he empezado a componer algunos
temas para un segundo CD. Seguramente acabe saliendo también bajo CC, la
primera experiencia ha sido realmente grata.
Sólo añadir por mi parte que el trabajo de Maya es excelente, y que por un canal normal, si hubiera conseguido publicar, habría tenido nula promoción y casi ninguna posibilidad de ser conocido, dado que las discográficas están muy ocupadas pagando a las radiofórmulas para que emitan otra vez el dueto de Carlos Baute y Marta Sánchez. Tal vez, en cambio, a igualdad de condiciones la gente decida apoyar a los productos de calidad...
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