Sobre el autor

Julián Díez lleva veinte años compaginando su labor como periodista con trabajos relacionados con sus aficiones, como la literatura y el cine de género, los videojuegos o la música. Además de en ‘Cinco Días’, escribe regularmente en ‘El País’ y ‘XLSemanal’

febrero 2010

lun. mar. mié. jue. vie. sáb. dom.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

« En cuanto me corten el ADSL,
me voy corriendo a ver cine español
| Inicio | El fin de los códigos Davinci »

23 abril , 2009 | 00 : 30

Aceptemos que los videojuegos pueden ser arte

En las dos entradas previas he insistido –y habrá que volver a hacerlo- en los cambios de paradigma que la Nueva Cultura exigirá a las empresas relacionadas con el sector del ocio, y a su anquilosada y abusiva cadena. Sin embargo, antes de seguir por ahí, me gustaría citar siquiera una cuestión adicional. Los cambios en la percepción del arte.

El cine consiguió al calificación de séptimo arte relativamente pronto, con apenas cincuenta años de historia, gracias en parte a que fue empleado por artistas de vanguardia que fueron pronto reconocidos. Sin Salvador Dalí, Dziga Vertov o incluso Leni Riefenstahl, posiblemente el reconocimiento a D.W. Griffith o John Ford habría sido más tardío.

En los últimos años, ha avanzado algo el cómic, con la creación de un premio nacional –ganado el pasado año por un extraordinario dibujante como Paco Roca-, y una vaga mención como “octavo arte”. Se afianzan las subastas de material original por internet -se habla de la fortuna pagada por un miembro de System of a Down por el primer Superman, 317.200 dólares-. Y la consolidación de la etiqueta “novela gráfica” para definir ciertos volúmenes autoconclusivos y con temáticas adultas parece encaminarse a hacer el resto.

La siguiente frontera son los videojuegos. Pensar que unos dibujos sobre papel o sobre celuloide pueden ser arte, y  en cambio no puede serlo cuando se trata de imágenes digitales, es absurdo. Que el propósito de esas imágenes sea una interacción lúdica no debería ser considerado como un hándicap, sino al contrario, como un mérito adicional: una nueva frontera para el arte, en su búsqueda por interaccionar con el espectador. No me cabe duda de que a Leonardo, a Cervantes o a Wagner, por poner tres ejemplos, poder permitir que el espectador participara en sus creaciones les hubiera parecido una delicia.

Little_big_planet_1280x1024 Más allá de que le guste jugar o no, busque imágenes de títulos recientes: World of Goo, Fallout 3, Little Big Planet… En muchos de los mejores trabajos hay belleza, o al menos capacidad para la evocación de emociones, y desde luego dosis incontables de talento puestas al servicio de ese nuevo formato.

También hay, por supuesto, cientos de videojuegos sin más mérito que un contenido exclusivamente violento, decididamente infantiles, o simplemente malos. Pero si algo apasiona a buena parte de la juventud, indiscutiblemente una parte de ese público tarde o temprano será creador a su vez, y unos cuantos tendrán talento. Es una obviedad. Y ya se ha producido.

El hecho de que Shigeru Miyamoto, el creador de Mario, Zelda o el Wiimote, haya recibido la Legión Francesa debería querer decir algo; los franceses, ya se sabe, siempre van algo por delante en temas artísticos. Mientras, en España, los medios de comunicación siguen dedicando más del 50% de su espacio sobre videojuegos a la criminalización de su uso, y a una ficticia asociación entre la violencia y esta actividad que interesa a más de la mitad de los menores de 40 años -por desgracia, entre ellos no parecen estar muchos periodistas-. Y luego hay a quien le parece extraño que los jóvenes no lean periódicos.

Comentarios

Respecto al tratamiento de los videojuegos en la prensa generalista, en mi opinión es fundamental el dinero, es decir, en cuanto hay dinero (imagino que con vistas a una posible inversión en publicidad), los medios se interesan.

Últimamente he notado un cambio de tendencia del habitual "videojuegos violentos y malignos". Llevo leídas varias noticias positivas relacionadas con videojuegos en diversos periódicos y en casi todas lo que se trata es de dinero, ya sea sobre el videojuego "Commandos", la tercera generación de consolas o Miyamoto, ya que es conocido que la facturación de la industria del videojuego supera al cine o la música.

Algo parecido ha ocurrido con los tebeos, desde que las adaptaciones de historieta a la gran pantalla están generando beneficios, los medios de comunicación generalista han prestado atención a un medio que, desde los ochenta, en que era moderno leer ciertos tebeos, tenían completamente ignorado. Y no es extraño que aparezca en el periódico más leído del país un artículo elogioso sobre superhérores, cuando no hace tantos años el tebeo de superhombres era una fantasía infantil y fascista como mínimo. Supongo que este cambio de tendencia no es mala, simplemente signo de los tiempos. Y además, por algún sitio se ha de empezar

Por otro lado me gustaría añadir que, aparte de los valores estéticos de los videojuegos que has mencionado, son muy interesantes sus posibilidades narrativas. Te recomiendo vivamente que pruebes, si no lo has hecho ya, "Portal", el excelente juego de Valve ("Half-Life"), se trata una de las mejores "experiencias narrativas" del 2007.

Publicar un comentario

If you have a TypeKey or TypePad account, please Inicia sesión

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341c760153ef01156f403161970c

Listed below are links to weblogs that reference Aceptemos que los videojuegos pueden ser arte :

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]