30 agosto, 2009 | 07:30
Reloj, marca las horas
Continúan acumulándose las señales que apuntan a que la economía mundial está abandonando poco a poco la intensa recesión sufrida, especialmente, entre septiembre de 2008 y marzo de 2009. Pero este diagnóstico recibe muchas críticas que seguramente están cargadas de razón. La sensación generalizada no es de recuperación económica, al menos, por varios motivos. El primero es la dispar posición en el ciclo entre los distintos países, de tal forma que en España, las señales de reactivación son mucho más tímidas que en otros países como Alemania o China, como se ha puesto de manifiesto con la publicación del PIB del segundo trimestre. De ahí, que muchos ciudadanos y empresarios “no vean por ningún lado” la recuperación.
Pero el otro elemento destacable es que las señales se están produciendo en los indicadores más adelantados, que son, precisamente, los que primero advirtieron del cambio del ciclo económico (ya a mediados de 2007). Me refiero a los índices de confianza empresarial, que no hacen más que, mediante encuestas, tratar de medir las expectativas de los agentes (empresarios y consumidores). Pero que se vaya generalizando la sensación de que la economía se va a recuperar no se nota, de momento, en el mercado laboral o en los beneficios empresariales, variables mucho más determinantes que las encuestas de opinión. En cualquier caso, y como nuestra obligación como analistas es tratar de anticipar qué pasará en el futuro con la economía, sí me gustaría señalar que es abundante la evidencia que relaciona índices de sentimiento empresarial con crecimiento económico. He copiado el “reloj del IFO”, una herramienta de análisis muy interesante y que realiza el instituto alemán mediante una encuesta a los empresarios de aquel país, que tienen que responder a dos preguntas. La primera, cómo ven la situación actual y la segunda, cómo la ven dentro de seis meses. Los resultados se tabulan en el eje horizontal y vertical, respectivamente, y si se van graficando mes a mes se obtiene un dibujo que, aunque en ocasiones exige un poco de imaginación, sí simula la marcha de las agujas del reloj. Así, supongamos que nos encontramos en el cuadrante superior derecho, que se corresponde con expansión (Boom). El siguiente paso sería desaceleración (Downswing) para pasar luego a recesión (Recession) y posteriormente a recuperación (Upswing). Obsérvese cómo, desde enero de 2008 (Jan. 2008) se ha ido moviendo “la manecilla del reloj” y como en agosto ha superado el cuadrante de recesión para situarse en recuperación. Ojalá el reloj no se pare y siga marcando las horas, de tal forma que en unos 6 meses (aproximadamente), Alemania esté en expansión.
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