Distorsiones interbancarias
Parece que ha vuelto la calma tras la caída histórica de las bolsas del pasado 10 de octubre. Con la prudencia recomendada en estas situaciones (varias veces hemos dicho ya que "lo peor podría haber quedado atrás") las medidas acordadas por las autoridades económicas deben marcar un punto de inflexión en la crisis financiera.
En meses anteriores los bancos centrales ya habían actuado inyectando enormes cantidades de liquidez en los mercados interbancarios pero esta estrategia no había servido para que éstos recuperasen el normal funcionamiento. La quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre generó (ahora nos hemos dado cuenta) el famoso "riesgo sistémico". Desde ese día la desconfianza era total para cualquier contrapartida bancaria.
En consecuencia, el problema de liquidez se estaba conviertiendo en problema de solvencia. Las autoridades han sido conscientes de esta situación y han optado por inyectar capital en aquellas entidades con más problemas (EEUU, Reino Unido y Bélgica). Que el Estado se convierta en banquero (además, el único del país) es un cambio radical en el sistema capitalista desarrollado en los últimos 50 años en las economías desarrolladas (¿no se asemeja a uno comunista?). En otros países las medidas no están teniendo que ser tan heterodoxas, pero también son novedosas. Así, en España, el Tesoro no deberá comprar acciones de nuestras entidades financieras, pero si va a ayudarlas en términos de liquidez. Por un lado, avalando sus emisiones y por si esta medida no fuera suficiente, comprándoles activos de alta calidad (aunque, como en estos momentos cualquier dosis de prudencia adicional es recomendable, "por si acaso" también han aceptado contar con la potestad de entrar en el capital de bancos y cajas).
Sé que estas medidas han causado mucho revuelo entre los ciudadanos, que las interpretan como una salvación para unos banqueros excesivamente ambiciosos y muy bien pagados. No es así. Los gobiernos, como hemos comentado, se han convertido en banqueros y en gestores de fondos de inversión, pero a costa de los inversores, tanto de las acciones como de los bonos emitidos por esos bancos, que están viendo mermado sustancialmente el valor de sus inversiones. Además de esta aclaración, convierne hacer un par de ellas más. La primera, que sólo con un sistema crediticio en correcto funcionamiento puede avanzar una economía. Si el problema lo tiene la totalidad de bancos, se les debe rescatar a todos. La segunda aclaración es que sólo si en el mercado interbancario se reduce la desconfianza, el Euribor puede reflejar los recortes de tipos decididos por el BCE.
Como se observa en el gráfico adjunto, el Euribor debería cotizar en torno al 3,25% (Expectativas 12m), no en el 5,30% (la diferencia es la prima por riesgo de crédito, es decir, temor al impago). En las dos últimas sesiones hemos asistido a cierto acercamiento entre el "real" y el "teórico", pero todavía queda mucho margen que se irá cerrando en próximas sesiones si vuelve la confianza. Y es condición necesaria, aunque tal vez no suficiente, que el Euribor caiga para que la recesión económica sea lo menos intensa posible. Porque parece que ya nada ni nadie nos va a librar de ver caídas del PIB en la segunda mitad del año en la práctica totalidad de economías desarrolladas.
Evolución del Euribor y de la prima por riesgo de crédito del interbancario
David Cano Martínez
TrackBack
URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341c760153ef01053588fa91970c
Listed below are links to weblogs that reference Distorsiones interbancarias :

Últimos comentarios