Siempre nos quedará el dinero
Las bolsas se las traen. Mientras que los mercados de renta variable occidentales sufren caídas en el año, que en Europa se acercan al 20%, con el Eurostox liderando, y en USA y Japón las caídas se acercan al 10%, unos cuantos mercados emergentes lo están haciendo mal o muy mal (los asiáticos) y otros moderadamente bien (los latinoamericanos). La bolsa china, por ejemplo, ha caído más de un 40% en lo que va de año y un 50% desde el último máximo en octubre de 2007, aunque el año pasado acabó con una ganancia de más del 150%. Lo malo es que la caída ha sido sostenida y en los últimos días se ha pronunciado evocando los pasos típicos de un crash bursátil en toda regla. Afortunadamente, la economía real no parece estar tan vinculada a la bolsa todavía como para que la ola bursátil se convierta en un tsunami real. O el caso de la India, donde la bolsa ha caído casi un 30% en lo que va de año. Como comentaba, sólo se salvan algunos mercados latinoamericanos como Brasil, que crece casi el 5%, algo más de lo que lo hace México, alrededor del 3%, aunque Argentina acumula pérdidas de casi el 4%. Los movimientos bursátiles, más recientes, sin embargo, no dejan lugar para el optimismo en ningún mercado.
Mientras tanto, las perspectivas de caídas de tipos en todo el mundo se han quedado postergadas por los riesgos de inflación de segunda ronda derivada del alza del precio de los carburantes y otras materias primas. Ello significa que la deuda se abaratará algo más en los próximos meses deprimiendo adicionalmente las cotizaciones de la bolsa. Es, hasta cierto punto, un milagro el que la inflación general y, especialmente, la subyacente (que no incluye alimentos sin elaborar ni energía) siga relativamente bajo control tras las descomunales subidas de precios que han registrado las materias primar energéticas y alimentarias. Pero la política monetaria, en todo el mundo, no puede permitirse el lujo de que se desate un proceso inflacionista generalizado. En estos tiempos, el que el Banco Central de Vietnam suba los tipos de interés es incluso una noticia de portada en los diarios económicos internacionales. Pero, con las ganas que hay de estimular la economía, la deuda puede encarecerse a la vuelta de uno o dos años, por lo que habrá que ser muy selectivo en la toma de posiciones en este mercado.
Nos queda el dinero, si excluimos las alternativas de riesgo, claro. Con las primas del interbancario tan elevadas se da la paradoja de que es perfectamente posible que suban los tipos oficiales y se abaraten los préstamos bancarios (y la remuneración de los depósitos). Pero el horizonte de la crisis de las hipotecas de mala calidad no está despejado aún y ello no será algo que veamos en los próximos meses. Los depósitos bancarios siguen rindiendo como no lo hacían desde hace años, como desde luego no lo hace la bolsa y sin los riesgos que conlleva la deuda. Siguen siendo tiempos de “esperar y ver” para los pequeños inversores que no quieran sustos.
José Antonio Herce
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