Paradojas que avalan el rebote en las bolsas
El primero, que el sentimiento de mercado era a mediados de marzo muy negativo y las posiciones cortas (o infraponderadas) abundantes (coincidiendo con el vencimiento de derivados el jueves 20 de marzo), lo que ahora está obligando a una buena parte de los gestores a deshacerlas ante la percepción de que tras un trimestre horroroso hay que aprovechar cualquier rebote para mejorar el rendimiento de las carteras. Reacción técnica, por tanto, que intensifica los movimientos (igual que lo hicieron a la baja en semanas anteriores). Pero, ¿qué ha cambiado en el entorno para ser ahora optimistas?.
Otro aspecto a considerar a la hora de entender el cambio en el sentimiento de las bolsas es que lo peor de la crisis financiera podría haber quedado atrás. No estoy diciendo que haya finalizado (para eso necesitaremos, todavía, varios meses) pero sí el empeoramiento. ¿El motivo? Una nueva paradoja, en este caso, la “quiebra” de Bear Stearns que sirvió para clarificar el papel que jugaría la Reserva Federal. El temor de que la posición fuera liberal (laissez-faire) se ha evaporado ante las medidas tomadas, heterodoxas hasta el extremo de modificar la legislación, “estrategia” a la que no se había recurrido con esta claridad desde la Gran Depresión. Esto pone de manifiesto la situación tan crítica por la que hemos pasado y, es verdad, por lo que podríamos seguir pasando. Pero aprovechemos esta “luna de miel” en las bolsas para intentar arreglar la situación de las carteas y de disfrutar un poco tras uno de los trimestres más duros que se recuerdan.
David Cano Martínez

Comentarios