El mundo al revés
Con las últimas ofertas de los bancos y cajas de ahorro relativas a los depósitos a corto plazo, con tipos de interés de hasta el 7% para imposiciones a tres meses, nos estamos aproximando a una situación en la que los depósitos son más rentables que los créditos, lo que no deja de ser un mundo al revés. Otras circunstancias están ayudando a configurar este final del año 2007 como muy complicado para el inversor. La bolsa, que ha cumplido hasta ahora las expectativas de recorrido que se tenían a principios de año, alrededor de un 10% de revalorización para el Ibex, lo ha hecho, sin embargo, en medio de una volatilidad muy notable que todavía podría dar al traste con el cierre o realzarlo si el acelerón habitual de fin de año se produce también en éste.
Las familias están ahorrando más que en el pasado reciente, pero buscan colocaciones más seguras para sus ahorros que, desde hace meses, pasan claramente por la liquidez y garantía del capital más que por el riesgo. Esta opción, como se comentaba, está además fuertemente apuntalada por las “escaramuzas del pasivo” que vienen protagonizando las entidades crediticias en su pugna por captar financiación. Los fondos de inversión llevan perdiendo patrimonio desde junio y al final del año se verá la primera caída desde 2002 en esta magnitud. Casi todas las categorías de fondos sufren esta caída excepto los garantizados de renta fija y algunas categorías de fondos internacionales, lo que no debería pasar desapercibido para los inversores que confían a este vehículo su riqueza. <p>
Así pues, la recomendación de “esperar y ver” está más indicada que nunca, sobre todo si esa espera se produce en la confortable compañía de un depósito a tres meses a tipos cercanos al 6% o al 7%. Para entrar en esta “sala de espera”, sin embargo, algunos inversores tendrían que deshacer posiciones en fondos o bolsa incurriendo en un coste o materializando una pérdida. Es cuestión de hacer los números sabiendo que los tipos de interés en la zona del euro no tienen visos de bajar en los próximos meses y las bolsas no parecen haber descontado plenamente todavía las peores condiciones cíclicas que se esperan en España en el próximo año, si bien las condiciones del resto de la zona del euro no se deteriorarán tanto. Desde luego, si se produce el acelerón pre-navideño puede ser el mejor momento para salir de la renta variable. Si no se produce, la espera será más tensa aunque alguna recomposición de las carteras de renta variable siempre será posible.
José Antonio Herce

Como siempre está Navidad, las bolsas subirán, pero hay que andar con pies de plomo, una correción severa, le vendría muy bien al mercado. Mantener estos niveles es algo peligroso. Parece que no nos afecta en nada los problemas hipotecarios en USA, pero están afectando y tienen que pasar factura de una manera real.
Publicado por: Humor | 10/12/07 a las 3:20