Vuelven las dudas y, con ello, la recomendación de vender bancos para comprar telecos y tecnológicas
Tras varios blogs con sesgo positivo, en este vuelve la prudencia. La semana pasada concluyó con un marcado deterioro de los indicadores de seguimiento de la crisis financiera, iniciada hace más de 3 meses, especialmente los asociados al mercado de crédito y al sector financiero. La bajada de tipos de interés de la Reserva Federal hasta el 4,50% ha venido acompañada de un comunicado de significativo carácter neutral en el que destaca que el balance de riesgos entre inflación y crecimiento vuelve a estar muy equilibrado (a diferencia del FOMC de septiembre, en el que se inclinaba más por acudir al rescate de la economía). En definitiva, parece que la autoridad monetaria de EEUU ya no parece tan dispuesta a hacer todo lo que sea necesario para que la economía se desacelere.
Confianza empresarial en Alemania (RV emergentes)
Fuente: Afi
La percepción de que la Fed no va a acudir al rescate de la economía “a cualquier precio”, junto con la acumulación de noticias negativas en el plano del mercado hipotecario subprime en EEUU (de la mano de la aseguradora de hipotecas Radian) han provocado que los tramos largos de las curvas de tipos de interés continúen relajándose (el factor de crecimiento sigue siendo el responsable) y que los mercados bursátiles cierren la semana con saldo negativo.
Relativo financiero Eurostoxx 50
Fuente: Afi
Y es que la acumulación de factores de riesgo es considerable: las materias primas no ceden en su encarecimiento (el precio del petróleo se consolida sobre la cota de 95 dólares por barril), las tasas de inflación están sorprendiendo al alza (España, hasta el 3,6%, UME hasta el 2,6%). También los indicadores de confianza de las principales economías mundiales apuntan a un escenario donde la gestión de los bancos centrales se complica con el paso del tiempo, habida cuenta de la conjunción del deterioro de las expectativas de crecimiento y el potencial e incremento de las expectativas de inflación.
En definitiva, la prudencia debe seguir imponiéndose y en las carteras de renta variable deshacerse de bancos (obsérvese en el gráfico siguiente el peor comportamiento relativo o underperformance, que podría continuar) para comprar compañías con clara visibilidad de resultados, entre los que destaca Telefónica (sigue teniendo valor), Indra (que esta semana parece haber despertado) y BME (que seguirá siendo centro de atención sobre potenciales OPAs).
Cartera recomendada en renta variable EUR. Principales ratios de valoración y potencial de revalorización atendiendo al precio objetivo del consenso de mercado
David Cano




Creo que se debe mirar muy de cerca el mercado de prestamos a promotores, por hay es donde se ira desinflando la burbuja del ladrillo, y sobre todo las Cajas de Ahorro.
Publicado por: Miguel | 07/11/07 a las 23:50