¿Qué hacer con nuestros ahorros? ¿Guardar la mosca y gastar la prosa?
Este era el saludable consejo que Francisco de Quevedo daba en su Epístola del Caballero de la Tenaza para cuando corrieran tiempos de sonsaca. Pero “la mosca” está muy cotizada ahora, por lo que tenerla en casa puede ser un mal negocio. Claro, conviene discernir a quien se la damos en custodia. Los bancos buscan en los hogares la liquidez que no encuentran en sus mercados habituales de suministro, por lo que empiezan a remunerar a tipos muy interesantes a los depositantes bajo determinados plazos. Esta alternativa es perfecta dada la consigna que se ha instalado entre los inversores: “esperar y ver”.
Las bolsas, por otra parte, no dejan de sorprender. Entre lo relativamente baratos que están algunos valores y los nuevos aires de la política monetaria de tipos más reducidos en el futuro discernible, algunos se animarían a comprar muy selectivamente. Cuidado, pues nadie sabe a ciencia cierta qué puede pasar con esos valores más baratos. Wall Street está en máximos y el DOW acumula en este año una revalorización del 12%, inferior no obstante a la del NASDAQ. Y no digamos el DAX de Francfort, que cotiza un 20% por encima de su valor a principios de 2007. Pasado el momento de los super-depósitos, quizás dentro de unos meses, y constatado que los efectos reales de la presente crisis crediticia son limitados, las bolsas se pondrán algo más interesantes.
Pero claro, antes tenemos que constatar que la actual crisis crediticia no deja una cicatriz profunda en la actividad real, el empleo, etc. Si los próximos meses no nos traen esta buena noticia, que está lejos aún de perfilarse en el horizonte, las cosas se podrán más serias para todos pues los tipos de interés disminuirán para estimular la actividad real, y los super-depósitos bajarán de octanos, y la bolsa no acabará de tener fundamentos sólidos (es decir, perspectivas de beneficios empresariales) para alegrarse de que la renta fija sea menos rentable. Es cuestión de unos pocos meses (largo me lo fiáis) el que sepamos los nombres y apellidos de las entidades pilladas en medio de la crisis crediticia, lo que aclarará mucho el panorama y validará las opciones de los inversores. Cuanto antes se sepa mejor, mientras tanto, como decía el clásico, guardar la mosca y gastar la prosa.
Jose A. Herce
TrackBack
URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/t/trackback/2270374/22155470
Listados abajo están los enlaces de los weblogs que le referencian ¿Qué hacer con nuestros ahorros? ¿Guardar la mosca y gastar la prosa? :
Últimos comentarios