Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

Inicio | abril 2007 »

30 marzo, 2007 | 13:55

Está a punto de finalizar el plazo para la aceptación de la oferta de E.on sobre Endesa a 40 euros por acción. La cotización se encuentra en el rango 40-41 euros, ligeramente por encima del precio ofrecido por E.on. El accionista minoritario puede percibir que el precio actual de E.on se verá superado por futuras ofertas o que es preferible vender directamente en mercado. Si E.on no alcanza una participación significativa es muy probable que abandone la batalla por Endesa. La retirada de un potencial comprador no es una buena noticia para la cotización.

En nuestra opinión, el accionista minoritario se encuentra en una tesitura similar al clásico “dilema de prisionero” de los juegos de cooperación. A todos los accionistas minoritarios les interesa que E.on mantenga su lucha por Endesa, ya que propicia una guerra de ofertas entre la alemana y Acciona-Enel, una vez transcurrida la moratoria de seis meses impuesta por la CNMV. Con dicho escenario, el accionista minoritario puede optar por mantener sus títulos a la espera de mejores ofertas. Y aquí viene la paradoja. Precisamente la suma de los comportamientos individuales que persiguen maximizar el rendimiento en las posibles opas competitivas futuras, imposibilita dicho escenario, al no permitir a E.on un porcentaje de capital suficiente para mantener su interés por Endesa. Y además, en el momento en que Acciona y Enel dispongan conjuntamente de una participación superior al 50% del capital de Endesa, la cotización de esta última perderá buena parte del atractivo de la “prima de control” con el riesgo de caídas en la cotización.

Para el accionista minoritario, la recomendación que maximiza las expectativas sería aceptar la oferta de E.on, al menos por la mitad de su acciones. De esta manera, realiza plusvalías en condiciones de máxima certeza , frente a la incertidumbre de la potencial oferta de Acciona y Enel, a la vez que asegura una presencia relevante de E.on en el accionariado de Endesa, como elemento de presión al alza en la cotización.

Arturo Rojas

28 marzo, 2007 | 10:28

La semana pasada disfrute en La Coruña de una estupenda comida en la que, además de la calidad habitual de la materia prima, tuve la ocasión de compartir el café con el dueño del local. La conversación se centró en vinos y pude disfrutar del conocimiento y la experiencia de un profesional de los que, sin esnobismo, entiende y goza la cultura del vino. Cuando le pregunté de qué manera elaboraba su carta de vinos (más de 600) nos desveló una serie detalles muy interesantes: el incremento exponencial del número de marcas que existe en el mercado, la dificultad de valorar la conveniencia de incluir los denominados vinos “de autor”, la influencia que suponen la visibilidad mediática de algunas marcas a la hora de ser solicitados por los comensales y, en el mismo sentido, cómo caldos con una excelente relación calidad/precio son olvidados. Y lo más sorprendente, que los clientes hacen muy poco caso a la recomendación semanal que cuidadosamente ofrece en su carta.

Ya habrán adivinado cuál es el objetivo de este discurso enológico: descubrir el paralelismo que existe entre el negocio del vino y la industria de fondos de inversión. No me pude más que sentir identificado con el trabajo de Alfredo: tanto en advertir los nuevos retos y exigencias que supone el análisis y selección de fondos de inversión como, también, en el entusiasmo y pasión con el que lo abordamos.

Alberto Ruiz

27 marzo, 2007 | 10:28

Desgraciadamente para todos, una de las pocas cuestiones en las que hay certidumbre es que todos vamos a tener que pasar por el penoso trance de la muerte de un familiar y el inevitable y farragoso proceso hereditario. El inevitable dolor de esta situación se ve agravado por los probables trámites sucesorios y el consiguiente ajuste de cuentas con el fisco.

En este último paso es en el que me quiero detener. Recientemente hemos tenido en nuestro despacho un caso de un cliente que nos propuso optimizar la situación tributaria de sus padres de cara a una posible sucesión. La primera pregunta que le hice fue... “y tus padres, donde tienen pensado fallecer?”... La relevancia de esta pregunta se debe a que en herencias entre padres e hijos en la tributación podrá ser muy alta, muy reducida o nula, dependiendo de la Comunidad Autónoma. Si uno tiene la mala suerte de que fallece alguno de sus padres habiendo residido éste en, por ejemplo, Castilla la Mancha, el coste fiscal de la herencia será muy elevado (el tipo máximo puede alcanzar el 34%). Si por el contrario, el fallecido reside a unos kilómetros (en la Comunidad de Madrid, por ejemplo), el impuesto será simbólico.

Por lo tanto, una de las principales vías para minorar la carga tributaria ante un proceso sucesorio es la planificación de la residencia a efectos fiscales.

Un breve consejo para terminar: es recomendable estar atento todos los años a las medidas fiscales que aprueban las Comunidades Autónomas dado que es ese momento (normalmente es a primeros de año) donde se publican las novedades y cambios tributarios que cada Comunidad introduce cada año. Os podéis llevar muchas sorpresas de un año a otro.

En cualquier caso, si alguno de vosotros se encuentra ante una situación como la planteada y sus padres residen en alguna Comunidad Autónoma, por favor os asustéis ni os cause sorpresa que vuestro asesor os haga la siguiente pregunta... “ Y sus padres.. ¿dónde tienen pensado fallecer”...

Alfonso Amor

26 marzo, 2007 | 09:26

Parece que ha vuelto cierta calma a los mercados bursátiles. Uno de los “culpables” de la corrección de las últimas semanas, “se ha ido de rositas”: la bolsa china ha recuperado ya los niveles máximos históricos. ¿Quién siguen más perjudicados? Los bancos, que es el sector que todavía tiene que resolver las dudas sobre (1) la salud del mercado hipotecario en EEUU, (2) la futura disponibilidad y coste de la financiación y (3) la potencial quiebra de algún hedge fund.

De momento, encuentran en la operativa de fusiones y adquisiciones, una buena excusa para subir. La pasada semana ha sido el caso de ABN Amro y Barclays, que podría no ser la última si tenemos en cuenta (1) el importante número de bancos que hay en Europa, (2) la percepción de que son posibles fusiones transnacionales y (3) la favorable posición financiera por la que atraviesan en el momento actual. ¡¡Se abre la veda a las OPAS en la banca!! ¡¡aprovechémoslo!!.

Así pues la vuelta a escena de las operaciones corporativas y los niveles de valoración (el PER ha cedido mucho en el último mes, volviendo a zona de infravaloración) deberían ayudar al sector Bancos en renta variable europea a comenzar a poner en precio el valor que acumula después del ajuste de cotizaciones a un escenario base que no compartimos (pero sí ponderamos): un credit crunch más allá del negocio subrpime en EEUU. Las cotizaciones del sector Bancos están recogiendo un escenario de riesgo sistémico en crédito que no contemplan las últimas estimaciones de beneficio por acción (BPA). En este sentido, destacamos la estabilidad en las previsiones de crecimiento para 2007 para el sector Bancos (+8,9% según consenso de JCF), frente a las revisiones a la baja del conjunto del EuroStoxx (hasta el 8,4% desde el 9,5%).

Este mayor grado de estabilidad de las expectativas de crecimiento de beneficios ha servido para situar al sector Bancos entre el grupo de sectores que presentan momentum positivo (en términos relativos frente al EuroStoxx) en BPA 07 y para llevar a las valoraciones del sector a niveles atractivos 3 meses vista.

La evidencia empírica, durante los últimos diez años, es contundente y, así, cuando se ha producido una situación de valoración similar a la actual, la rentabilidad media del sector durante los 3 meses posteriores ha sido del 8% y en un 84% de las ocasiones ha experimentado una variación positiva durante los tres meses siguientes. Así pues, apuesta clara el sector Bancos, en el que recomendaríamos: Popular, Banco Santander, Deutsche Bank y BNP..

Ratios de valoración principales componentes sector Bancos EuroStoxx

Blog2603

22 marzo, 2007 | 09:24

Las generalizadas caídas bursátiles de las últimas semanas tienen como detonante fundamental el creciente temor a un aterrizaje brusco de la economía estadounidense, al hilo del fuerte incremento que se ha producido en las tasas de morosidad de su sistema financiero y especialmente en las vinculadas a financiación hipotecaria en un entorno en el que el mercado inmobiliario residencial no consigue estabilizarse tras varios trimestres ya de intensa corrección de niveles de actividad y precio. El hecho de que, en paralelo, hayamos conocido que la tasa de morosidad en España que lleva cayendo sistemáticamente desde hace más de una década prácticamente se haya estancado en el último año, ha dado pie a algunas interpretaciones del tipo “cuando las barbas del vecino veas cortar...”, que en absoluto encuentran justificación.

Nada mejor que comparar las cifras. La tasa de morosidad hipotecaria residencial en Estados Unidos (medida por la Mortgage Bankers Association) se sitúa cercana al 5%, cuando en España apenas alcanza el 1%. Pero además, y ésta es la gran paradoja del mercado americano, la morosidad es prácticamente similar en la financiación hipotecaria y en el credito al consumo. Esto lleva a una reflexion fundamental: en aquél país se está utilizando de forma masiva la hipoteca como cobertura de financiación de consumo y, por tanto, es lógica una mucho mayor propensión a incurrir en mora que cuando mayoritariamente se destina al pago de la vivienda principal propiamente dicha.

Es así como en España la morosidad hipotecaria escasamente alcanza el 0,4%, es decir menos de la décima parte de su nivel en el sistema bancario estadounidense. Pero es que este, a su vez, se halla sensiblemente ”contaminado” por la generalizada práctica de las denominadas hipotecas “sub-prime” o de alto riesgo, es decir aquellas concedidas sin cumplir los estándares mínimos de calidad crediticia por parte del prestatario. Es en esta categoría de préstamos, que en los últimos tres años han representado más de un tercio de las hipotecas concedidas y que en un abrumador porcentaje se encuentran referenciados a tipos (muy bajos) revisables tras un período de carencia inicial –que ahora comienza a cumplirse donde la morosidad alcanza niveles realmente preocupantes, cercanos al 14%. Comparar la situación de EEUU con la de nuestro país, por tanto, resulta poco acertada.

Ángel Berges y Jose Manuel Amor

21 marzo, 2007 | 01:41

Hace unas semanas localizaron en el equipaje de un famoso actor americano un alijo de esteroides y hormonas del crecimiento: todo lo necesario para aguantar en forma una entrega más del mítico Balboa. En un reciente encuentro en la ciudad de Berlín, organizado por una conocida casa de fondos de inversión inglesa, también se hablo de esteroides pero aplicados a la gestión de carteras: estrategias que invierten en sectores o activos que se estima van a tener un recorrido muy importante en los años venideros con el consiguiente estímulo en las rentabilidades de las carteras. Si a finales de los 90 los sectores estrella fueron tecnología y telecomunicaciones y, recientemente, los fondos que invierten en energía, la tendencia de inversión que sonó más fuerte en el Mitte fue la que tiene que ver con el sector de la agricultura.

La casualidad es que esa misma semana, revisando las principales posiciones de uno de los mejores fondos de inversión americanos, sólo me encontré con una empresa a la que no reconocí a primera vista. Miré en Google y para  mi sorpresa  se trataba de una empresa brasileña dedicada a la exportación agrícola. Puede que estemos ante la nueva tendencia de inversión, a caballo entre una inversión en materias primas (de las denominadas soft) y en energías alternativas (si las empresas están metidas en el cultivo de soja): una combinación muy potente ¿verdad?...

Alberto Ruiz

20 marzo, 2007 | 09:48

¿Qué es lo que ha cambiado con la reforma fiscal que ha entrado en vigor el 1 de enero de este año? Sin duda se trata de una reforma de gran calado, y, como prueba de ello, mi contribución al debate de hoy tiene como objetivo intentar poner de manifiesto que el nuevo marco fiscal puede producir cambios sustanciales, incluso de carácter psicológico, en el comportamiento de los inversores.

En relación con las operaciones bursátiles, la normativa anterior disponía que la tributación de las plusvalías generadas en la compra-venta de títulos dependía del plazo de generación de la misma. En el caso de operaciones producidas en el lapso temporal de 1 año o menos, la tributación dependía del marginal del contribuyente con un tope máximo del 45%. En otro caso, se aplicaba una tributación reducida del 15%. Pues bien, desde el 1 de enero de 2007, cualquier plusvalía generada en el mercado va a tributar a un tipo fijo del 18% con independencia del periodo de generación.

Sin tratar de buscar perjudicados y beneficiados de la reforma, cuestión que habrá que dilucidar en otros foros, el hecho es que un inversor activo en los mercados que estuviese asumiendo el tipo marginal más alto en 2007, va a poder efectuar operaciones de mercado a corto o a cortísimo plazo asumiendo una tributación 23 puntos inferior (un 60% menos).

El efecto psicológico de una bajada de impuestos como la expuesta puede ser bastante relevante dado que si bien es cierto que los inversores “más activos” (me resisto, a pesar del título del post, a llamarlos especuladores) han sido “activos” con esquemas fiscales más desfavorables para sus esquemas de inversión, ahora que ese comportamiento inversor tiene un tratamiento fiscal favorable, ¿se va a producir un incremento de las operaciones bursátiles? ¿tendrá un efecto lo suficientemente importante para que se note en los mercados?... estaremos al tanto.

Alfonso Amor

19 marzo, 2007 | 07:58

Persiste la volatilidad en los mercados bursátiles, lo que genera una oportunidad para aquellos inversores que conozcan la operativa a través de opciones / warrants (en próximas ocasiones hablaré de estos instrumentos derivados). En este entorno, creo que lo más atractivo sería comprar call, es decir, apuesto por mercado al alza con volatilidad. Porque sigo siendo optimista para el ciclo económico y, por ende, para el comportamiento de los mercados bursátiles. Sé que tal vez este planteamiento es ir un poco contra el mercado, pero quiero volver a centrarme en el análisis económico (como ya hice hace unos días y como trataré de hacer en este blog).

En primer lugar, critico los titulares que he leído en los últimos días: “Crisis en el mercado hipotecario estadounidense”. Yo no sería tan catastrofista. Lo que está sucediendo es un repunte de la morosidad, pero no excesivo. Conviene señalar que en EEUU se sigue creando empleo (100.000 nuevos puestos de trabajo al mes, lo que supone un incremento del 1,5%), que los tipos de interés no han alcanzado un nivel demasiado elevado (incluso, en la parte final de 2006 cedieron) y que el precio de la vivienda no ha caído, sólo ha dejado de subir al 14% para hacerlo al 5% interanual. Es decir, no hay una crisis hipotecaria entendida de la forma más clásica (incremento del impago), sino que lo que está sucediendo es que los grandes bancos, en un muestra de prudencia, han decidido no conceder más financiación (o hacerlo de forma más restrictiva) a todo un conjunto de entidades crediticias que a su vez prestaban a los ciudadanos con menos garantías (“subprime” o hipotecas de alto riesgo).

En definitiva, y simplificando, no existiría un “problema económico” sino más bien uno “financiero”, lo que tiene una doble interpretación. La mala, que es difícil anticipar su evolución, así como las implicaciones (una parte del mercado está expectante para saber cuál va a ser el próximo hedge fund en quebrar). La buena, que podría tener solución mediante fuerte inyección de liquidez por parte de la Reserva Federal de EEUU, que bajaría los tipos de interés desde el 5,25%. En definitiva, y de nuevo simplificando mucho, la situación actual me recuerda más a 1998 (crisis del LTCM, reacción de la Fed recortando los fed funds) que a 2000-2001 (crisis económica). El comportamiento de las bolsas en los dos casos fue bien distinta.

David Cano

15 marzo, 2007 | 08:48

Un reciente estudio del Servicio de Estudios de la Bolsa de Madrid permite saber en qué porcentajes se reparten la propiedad de las empresas cotizadas españolas los diferentes sectores institucionales, entre ellos las propias empresas (financieras y no financieras), las familias, las administraciones públicas y los no residentes. El análisis de cómo han evolucionado estas participaciones es de lo más ilustrativo.

Capitalismopopular_2

Se observa, especialmente que las Admisnitraciones Públicas (AA PP) se desprendieron a finales de los años noventa de casi todas sus participaciones empresariales, mientras que las empresas no financieras empezaron a partir de esos años a acumular grandes carteras de acciones de otras compañías. Las familias, que habían comprado muchas de las participaciones que las AA PP sacaron al mercado bursátil hasta 1998, redujeron considerablemente también estas posiciones a partir de esta fecha volviendo a detentar partes similares a las de principios de los noventa, eso sí de un pastel mucho más grande. Los bancos y cajas, se desprendieron de una buena proporción en los años del cambio de década, para corregir en buena medida esta decisión en los posteriores. Los no residentes no han variado sustancialmente su participación en el pastel de las cotizadas españolas, que es la mayor de todas, sin embargo.

La trayectoria de las familias es interesante. Se podrá argumentar que las familias detentan en última instancia las participaciones de las empresas no financieras y de los bancos y compañías de seguros. Sin duda, pero sólo unas pocas familias. También se podrá atribuir a las familias, muchas más en este caso, la propiedad de los fondos de inversión, pero éstos no han aumentado sensiblemente su parte en los últimos diez años. Las familias, es el hecho, han venido saliendo de manera importante de la bolsa desde finales de los noventa hasta ahora. ¿Significa ello que se acabó el capitalismo popular en España? En realidad, más bien, puede que nunca haya empezado en serio.

José Antonio Herce

14 marzo, 2007 | 04:00

Como cada año por estas fechas, la revista Forbes nos pone los dientes largos publicando su lista de los hombres más ricos del mundo, en la que un año más el financiero Warren Buffet se sitúa en segunda posición tras la habitual estela de Bill Gates . Lo que más me impresiona de la lectura de la carta anual que Buffet envía a sus inversores, a parte de su estilo coloquial, poco frecuente en el mundo de las finanzas, son los resultados de sus inversiones en los momento complicados de mercado: casi siempre positivos, casi nunca negativos parafraseando al entrenador de fútbol conocido por todos.

Les invito a leer el informe y sobre todo a que busquen en la oferta de fondos de inversión de nuestro mercado productos con un estilo de gestión similar, que los hay. Un par de pistas: aparte de los conocidos productos de Bestinver, en concreto el denominado Bestinver Internacional, el clásico Banif Dividendo, les sugiero que disfruten del análisis del fondo GAM Star European Systematic Value, que en breve será registrado en la CNMV.

Posdata: Agradecemos las muestras de ánimo y asumimos también el escepticismo de los comentarios de la semana pasada. Son, por igual, un estímulo para mejorar nuestra ventana abierta al público.

Alberto Ruiz

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]