¡China, China, China!
Una de las causas a las que se ha recurrido para explicar el episodio de fuerte volatilidad y de cesiones en los mercados bursátiles de las últimas sesiones son las dudas sobre la economía china y el impacto que puedan tener las medidas que están tomando sus autoridades económicas para frenar su expansión. El mercado bursátil chino ha sido de los que más han corregido, a diferencia de lo sucedido en el otro “gran episodio reciente” de caídas (mayo de 2006) en el que las bolsas de Shanghai y de Shenzhen no sólo no cayeron sino que incluso siguieron subiendo. Es un hecho: cuando analizamos la economía mundial y las perspectivas para los mercados financieros internacionales es imprescindible incorporar ya a China (y en este blog lo haremos con cierta frecuencia).
Más allá de la veracidad de las cifras suministradas por las autoridades económicas y monetarias de aquel país (es sospechoso que sea el primer país en presentar el PIB de cada trimestre) no cabe duda de que la importancia del “gigante asiático” es ya de primer orden. Como muestra: la expansión de su economía en 2006 equivale a todo el PIB anual de países como Grecia, Irlanda, Irán, Finlandia o Argentina, o es dos veces el de Hungría, Nueva Zelanda o Pakistán. O, por seguir con las comparaciones (odiosas, desde luego), lo que ha crecido el pasado año es el resultado de multiplicar por 4 el PIB de Bangladesh, de Vietnam o de Marruecos o 6 veces el de Ecuador. Con un crecimiento prácticamente nulo de la población, el avance de la renta per cápita es equivalente al del PIB, por lo que, como continúe esta tendencia, a China habrá que incorporarla en breve en el grupo de los países ricos.
De momento, ya está en el de los “países grandes”. En 2005 superó a Reino Unido y Francia, convirtiéndose en la cuarta economía del mundo, acortando la distancia con Alemania. La medalla de bronce del país centroeuropeo no está, de momento, en peligro, pero manteniendo estas tasas, podría caer en 2009, es decir, ¡¡¡dentro de nada!!! Y que tiemble EEUU.... Otro dato: el banco central de China tiene 1 billón de dólares en reservas. ¿Eso qué significa? Pues que podría hacer una OPA por toda la bolsa española... y todavía sobrarle dinero para comprar la mitad de la deuda pública emitida por el Tesoro español. A que asusta, ¿verdad?. Ahora bien, también nosotros podemos “comprar”, en concreto, participaciones de fondos de inversión que tomen posiciones en su mercado bursátil. Es relativamente amplia la oferta y este año podrían hacerlo tan bien como en 2006 (revalorizaciones entre el 30% y el 70%; de momento, y a pesar de la corrección reciente, ya suman un 20%). En las carteras que asesoramos estamos introduciendo este tipo de fondos de inversión, con un peso de entre un 2% y un 5% del total.
David Cano
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