Innovación abierta

Carlos Marqueríe

Reflexiones análisis de tendencias internacionales sobre innovación abierta, estudios de casos de éxito en materia de innovación que afecta a la competitividad de la empresa española.

Imagen de Carlos Marqueríe

Carlos Marqueríe: es MBA por IE Business School y "Estrategias Internacionales" por la London Business School, Sustainability Investment and Finance por Harvard Extension School, y cursó diferentes clinics con premios nobeles como Friedrich Hayek (1984) Milton Friedman (1985), Michael Porter (1992) y Pedro Schwartz (1982-1986), desarrollando en el transcurso de su carrera profesional teorías innovadoras sobre la competitividad y la cooperación en entornos internacionales.

Ha desarrollado su trabajo en diferentes compañías internacionales como KPMG Peat Marwick, Coopers & Lybrand, Arthur Andersen, Cap Gemini y fondos de capital riesgo internacionales. Actualmente es socio fundador de 4i desde el 2009. Ha sido también profesor de Estrategia Competitiva en el IE Business School y en el CEU Business School.

De la fusión de los enfoques de competitividad, innovación e inversión en capital riesgo, desarrolló el primer acercamiento sistemático sobre “innovación abierta”, reconocido en diferentes corporaciones españolas y foros internacionales, y que permite el seguimiento de los procesos de inversión y transferencia tecnológica en países emergentes.

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20 junio , 2013 | 02 : 04

Oda a los Ecosistemas

¿Qué relación existe entre un reloj y las necesidades de innovación de la agricultura?

En primer lugar, quisiera agradecer la aportaciones y reflexiones que he recibido a mi post anterior.

Si siguen mi línea argumental en todos los anteriores post (especialmente en los que trato de Singapur e Israel) hay un común denominador en el sistema de innovación de las denominadas "startup nations" y de otros que están emergiendo en los últimos 5 años, en plena crisis: los Ecosistemas, entendidos como la agregación de tecnologías disruptivas que pueden aplicarse a diferentes sectores industriales. Los Ecosistemas "fuente", en los que estos países se han basado han sido: “Life Science, Advanced ICT & Telcomm, Advanced Materials and Electronics, Energy y Cleantech”.

Sobre éstos se han construido otros "Ecosistemas Derivados" como pueden ser Fintech, Smart Cities, o industrias avanzadas, como Satélites o Aeronaútica, en el caso de  Singapur. Estos Ecosistemas fuente, “world-class”, han evolucionado debido a su demanda mundial de innovación, y han surgido de las necesidades competitivas de diferentes sectores industriales globales, la mayor parte de ellos sin relación alguna entre si, salvo por su vinculación al Ecosistema correspondiente.

Dicho de forma muy práctica, la realidad es que suelen convivir en la cartera comercial de una startup israelí, por ejemplo, de almacenamiento energético o de eficiencia energética, tanto empresas comerciales del propio sector (eólicas, solares, termosolares, etc.) como empresas que no operan en el sector pero si demandan innovación en este campo, por ejemplo, cementeras, empresas mineras en Latinoamérica, el agrofood, constructoras, ingenierías civiles, etc. 

Desde el punto de vista del Ecosistema, que es lo mismo que decir, desde el punto de vista de la innovación ¿Cómo deberíamos contemplar un vaso de plástico?: como una demanda de nuevos componentes del Ecosistema de Materiales Avanzados, que a su vez conviviría con la demanda de innovación de materiales de construcción; ¿Qué sería un jersey del sector industrial del textil?: una demanda de Materiales Médicos Inteligentes del Ecosistema de Life Sciences o de nuevos componentes del Ecosistema de Materiales Avanzados, que conviviría con la demanda de innovación para dispositivos médicos desde el sector metalmecánico. Y así sucesivamente.

El Ecosistema no observa el producto industrial, sino la demanda de innovación de dicho producto, la cual puede ser la misma que la demandada por  otros sectores muy alejados (¿Qué relación tiene la previsión del rumbo de un buque con la previsión de los efectos del viento en la agricultura?)

Los Ecosistemas operan globalmente en cuatro áreas de innovación: innovación que modifica el negocio fundamental de las empresas (por ejemplo, en una nueva concepción de generador eólico o un nuevo diseño de su torre), innovación que aporta un valor añadido al negocio fundamental (por ejemplo, prevención de rayos y supresión de sonidos por onda inversa desde el propio generador); innovación que facilia la diversificación (desde las capacidades metalmecánicas a los dispositivos médicos, de la construcción al tratamientos de aguas y residuos sólidos); y lo que hemos denominado “problemas alpha”, como demandas de innovación no resueltos en la actualidad (almacenamiento energético masivo, transmisión de energía a través del laser, etc).

El cluster porteriano, que se impuso en nuestra Europa de los últimos 20 años, no es un gremio ni tampoco distritos industriales (1920) de Alfred Marshall. La contribución, de un enorme valor estratégico, del Pr. Michael Porter residió en la integración de agentes de innovación de la cadena de valor (la importancia de los eslabones indirectos especialmente infraestructuras e I+D). No solo proveedores, clientes y distribuidores, sino centros tecnológicos, grupos de investigación de las Universidades, políticas del gobierno..

El Pr.Porter entendía que la influencia de agentes externos de innovación produciría claras ventajas competitivas y facilitaría la “i” pequeña de “innovación”, esto es la transferencia de innovación a la cadena productiva y comercial. Pero, en términos generales, desde el Cluster del Camarón de Colombia hasta el Cluster del Cemento de España, eso no se ha producido así y, como regla general, déjenme esta concesión a lo Karl Popper, es regla general, porque justamente existen honorables excepciones.

Lo que no se preveía por aquel entonces era el surgimiento de países como una mayor especialización en investigación industrial, y que tendrían mayor capacidad de disrupción que la nuestra. Dicho de otra manera, ¿Para que nos sirve invertir, incentivar una solución tecnológica innovadora en España si ya está inventada por Israel, Estados Unidos o Singapur o Finlandia, en algunos casos 10 años antes?.

La fuerza de los Ecosistemas, su disrupción y sus ciclos de vida operan globalmente, y dotar de un presupuesto de 50.000 euros a una empresa startup española para que sea disruptiva, sin tener una industria de capital riesgo fuerte ni un acceso a mercados de desinversión es, de cara al inversor y al sentido común, una locura financiera o un servicio de autoempleo.

Por tanto, mi aseveración, de que el cluster no tiene sentido hoy en día, se basa en la observación de los factores reales, que han facilitado el surgimiento de startup nations, y que no son otros que el entendimiento de la demanda de innovación.  Esta orientación estratégica, del Cluster al Ecosistema, conllevaría, (como así lo está llevando a cabo acertadamente Madrid Network y otras organizaciones de coordinaciòn e impulso de la innovación de enorme trascendencia en nuestro país) un gran cambio en nuestro esquema de paradigmas de innovación y definirían Mapas de Innovación, de los que hablaremos en el siguiente post.

En mi opinión, no hemos de agrupar a quienes se encuentran en la misma cadena de valor, sino a quienes demandan innovación con independencia de su origen industrial

El caso es que el factor que hemos de clusterizar, como sostengo en este blog, no son  factores de oferta industrial (clusters), sino factores que agrupan demandas de innovación (ecosistemas). La dialéctica Cluster vs Ecosistema se terminará imponiendo en nuestro país, así como la dialéctica Investigación Académica vs Investigación Industrial, Universidad Investigadora vs Universidad Docente, etc.

Un conjunto de paradigmas heredados, que España ha de romper para no seguir viviendo en una zona de confort donde el Estado de Bienestar no hará salvo hacernos más pobres y más mediocres. Una evolución del tradicional Cluster, que aporta servicios a empresas del sector, al Ecosistema que agrupa demandas de innovación procedentes de diferentes sectores industriales, ayudaría sin duda a la financiación de estas estructuras, pero, fundamentalmente, facilitaría la competitividad de nuestro país.

Por aquí se orienta la “Europa 2020”: “La especialización inteligente resulta esencial para las inversiones en investigación e innovación realmente eficaces. En la propuesta de la Comisión Europea en materia de política de cohesión , en el periodo 2014-2020 habrá́ una condición previa para el uso del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en 2014-2020 como apoyo a estas inversiones”.

En realidad, esta declaración es una ruptura de los conceptos tradicionales de descentralización (todos lo mismo) frente a la estrategia de desconcentración (especialización inteligente territorial). En este orden de cosas, tener multiplicidad de Clusters de la Energía, por ejemplo, en cada Comunidad Autónoma será tan insostenible como tener las mismas titiulaciones universitarias en todas esas mismas Comunidades.

Sin embargo, crear Ecosistemas en los que convivan la agricultura con la maquinaria de un reloj será una revolución. Porque, sea innovación directa o paralela o crossnovación (término acuñado por un viejo amigo del mundo de la energía), la competitividad de la empresa española exige desgraciadamente, reducir las inversiones en una I+D con largos periodos de comercialización, y aumentar la búsqueda de soluciones innovadoras ya existentes, en España o fuera de España, que permitan una mayor velocidad de transferencia y mayor puesta en valor de "i" pequeña.

En este sentido, toda innovación que exija mucho tiempo para su implementación y no incremente las ventas de una empresa u optimice sus costes a medio plazo ( y no más de 3-4 años) , es una estrategia, que no suele encuentrarse hoy en día en la agenda de nuestros CEO´s. España ya no puede permitirse un "early stage", financiado con subvenciones, sino un Sistema de Innovación, cerrado y abierto, adaptado a las requerimientos globales de competitividad de nuestra industria. 

Lo demás, permítanme decirles, es pura política o Estado del Malestar. Todo lo que no busquemos fuera y no tengamos dentro, y no seamos capaces ni de tenerlo dentro ni de buscarlo fuera, supondrá, sin duda, obstáculos a la competitividad de la empresa española. 

Un saludo

Comentarios

Mónica López

La especialización inteligente y las RIS3, muy bien, de acuerdo, pero ¿cómo conseguir el objetivo cuándo las RIS3 se deben a las fronteras regionales? Parece que la condicionalidad ex ante con supervisión de las administraciones nacional y europea pretenden corregir la visión parcial o la nula visión. ¿Qué posibilidades reales de ello hay? ¿Hasta qué punto los agentes implicados en la elaboración de las diferentes RIS3 (o que debieran de estar siendo tenidos en cuenta) han asumido que se trata de desconcentración? ¿Se han enterado las Regiones de qué va esto? Por el momento el panorama es francamente desequilibrado y el tiempo se echa encima.

Muchas gracias por el blog, encontrar lecturas que ofrecen conocimiento reflexionado más allá de pura información es muy reconfortante.

Belen Lanuza

Agrupar en ecosistemas abiertos a quienes demandan innovación, con independencia de su origen industrial, me parece un concepto francamente acertado de cara a la competitividad empresarial española. No puedo estar mas de acuerdo respecto a la absurda repeticion territorial de clusters sectoriales. Efectivmaente, la innovacion abierta es "cinetica de reacciones" (la frase es de un buen amigo).
Generemos cinetica, entonces, seamos verdaderamente inteligentes. Especialicemos a la industria española segun sus verdaderas capacidades, agrupemos necesidades en un mismo lugar virtualmente posible, pongamos en marcha la bola de billar...
Estupendo post, Carlos.

Luis Muinelo

Uff!. Un aportación muy interesante. Tiene mucho fondo y muchas conclusiones que extraer. Si pensamos que la mayoría del gasto en I+D+i en España proviene del sector público, cambiar el enfoque desde los clusters hacia los ecosistemas puede ser una tarea más que complicada, pero que habrá que ir haciendo, entre otras cosas porque el programa europeo Horizonte 2020 va por ese camino.

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