11 abril, 2011 | 12:47
El petróleo, rompiendo récords
Hace un tiempo, comentamos en este blog que la evolución del precio del petróleo tenía inquietantes similitudes con el año 2008. Los temores se van cumpliendo: el precio de la gasolina bate récords y, de hecho, el precio del barril está ya vamos con adelanto respecto a los niveles que registraba en aquel estraordinario año. Entonces, los 125 dólares a los que ahora cotiza el Brent se alcanzaron en mayo, con lo que las posibilidades de que llegemos a las cercanías de los 150 dólares son cada vez mayores. Por cierto, el Brent nunca llegó a los 150 dólares, al menos el precio del futuro a un mes, que es el que se usa de referencia; el Brent se quedó en 147,5 dólares. Hay notables diferencias respecto a entonces, porque ahora la economía mundial no está en fase de crisis, sino de aceleración (salvo en España, eso ya lo sabemos). A mí, lo que esto me lleva a pensar es que este año bien podemos ver perfectamente un nuevo récord histórico del petróleo. Al mismo tiempo, las posibilidades de que el crudo se desplome como hizo en 2008, cuando llegó a 36,6 dólares después de haber acariciado los míticos 150 dólares, son mucho menores que entonces. La lectura evidente es que las presiones inflacionarias son muy claras y el resultado pueden ser alzas de tipos casi inevitables.
Dos activos de inversión que están cotizando estas expectativas inflacionarias son el oro y la plata. El oro ha duplicado su precio desde los mínimos de noviembre y a casi 1.470 dólares por onza, ronda los máximos históricos. El caso de la plata es más impresionante todavía, porque ha subido su precio un 360% en dos años y medio y sus 41 dólares por onza suponen el precio más alto desde 1980. El mercado de materias primas está muy tenso.
Por último, no quería despedirme sin hacer antes una pequeña aclaración. Un lector me "acusó" la semana pasada de ser socialista porque se me ocurrió hablar bien de España al hilo de un informe de Morgan Stanley, que trazaba para España un futuro mejor del que hemos visto hasta ahora. "Se te notan los colores", me dijo el lector. Bueno, lo primero de todo es que al ser español y vivir en España, la verdad es que deseo que a España le vaya lo mejor posible y nunca me alegraré cuando haya malas noticias para España, gobierne quien gobierne. Por otra parte, si fuera zulú y viviera en África, por poner un ejemplo, tampoco estaría deseando la destrucción económica de un país como España, ni celebraría las malas noticias que afectan a este país. Por último, jamás se me ocurría hablar bien de España sólo porque eso le podría venir bien al Gobierno de ZP; nunca he recibido "órdenes" o "indicaciones" del PSOE y añadiría que dudo mucho que haya alguien dentro del PSOE que sepa siquiera de mi insignificante existencia. Disfruten,
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