El Dax da caza al Ibex
Hace casi cinco años, concretamente el 11 de agosto de 2007, el Ibex coronaba sus máximos históricos, al cerrar la sesión en 15.945,7 puntos. Recuerdo a un buen gestor de renta variable que me decía entonces "o compras, o te quedas con cara de tonto". Fueron los últimos coletazos de la euforia del ladrillo, que mantuvo el pulso hasta finales de ese año. Otros mercados atravesaban trances parecidos, pero ninguno con tanta pujanza como el Ibex. Había, además, una sensación de seguridad. Se aseguraba entonces que las empresas españolas "habían hecho sus deberes" y que los máximos se estaban alcanzando con unos ratios de PER (relación entre precio por acción y beneficios) que eran la mitad de los tiempos del estadillo de la burbuja. A posteriori se ha visto que, o bien esas cifras eran incorrectas (siendo benévolos), o bien no sirvieron de ninguna protección. Si aquellos máximos se lograron a unos precios muy atractivos, los actuales ratios de valoración sin impresionantes y supondrían una oportunidad histórica en un mercado normalizado, algo que, obviamente, no es la situación actual. Desde entonces el Ibex ha emprendido una carrera bajista que le ha convertido en el farolillo rojo de la Europa desarrollada. En cinco años, el selectivo ha perdido un 57%, mientras que el Dax ha retrocedido un 18%. Más allá de que estas tendencias echan por tierra la vieja teoría de que la Bolsa es una inversión ganadora a largo plazo, las cifran evidencian qué distinto ha sido el viaje de un índice y de otro. El Ibex llegó a las puertas de la crisis con casi 8.000 puntos de ventaja sobre el Dax, en términos de puntos, el índice español era prácticamente el doble que el germano. Hoy todo esa ventaja se ha pulverizado, como se puede apreciar en este gráfico. Y la perspectiva es que esto siga siendo así durante mucho tiempo.
El Ibex tiene varios problemas. El primero es que la banca listada en el Ibex representa un 33% del índice, está en el punto de mira del mercado (RBS calcula que necesitará generar un capital adicional de 105.000 millones de euros en los próximos tres años) y no podrá despegar mientras la prima de riesgo permanezca en los niveles actuales. Los bancos son los valores más sensibles a la trayectoria de la prima de riesgo y el caso es que con un spread de 560 puntos, las posibilidades de que el Ibex remonte en serio son más que escasas. Adicionalmente, de los seis blue chips del índice (Telefónica, Santander, Inditex, BBVA, Iberdrola y Repsol), que representan un 70% de todo el Ibex, el mercado solo confía en Inditex, un gran valor, pero que cotiza en máximos históricos todos los días, por lo que cabe pensar que su recorrido al alza es limitado.
Twitter: @FernandoM_Badas
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