Sobre el autor

Nací en Gijón, emigré a Madrid en 1994 para estudiar la carrera de periodismo y ya me quedé aquí. Tras penar como becario de un sitio a otro, llegué a Cinco Días en el año 2000; primero en la sección de Economía y desde el año 2004 en Mercados.

Categorías

Suscríbete a RSS

¿Qué es RSS? Es una tecnología que envía automáticamente los titulares de un medio a un programa lector o agregador. Para utilizar las fuentes RSS existen múltiples opciones. La más común consiste en instalar un programa llamado 'agregador' o lector de noticias.

Listado de blogs

« septiembre 2011 | Inicio | noviembre 2011 »

31 octubre, 2011 | 09:30

Se acerca el 20-N (elecciones generales, no se confundan) y, con esta emblemática fecha a la vuelta de la esquina, se ponen en marcha las tradicionales y costosísimas caravanas electorales. ¿Pero de qué estamos hablando? Los partidos organizan a los periodistas que quieren hacer la cobertura de la campaña electoral en estas singulares caravanas, que durante 15 días recorrerán con el candidato la geografía española de un extremo a otro. Contado así, suena muy prometedor. La realidad no lo es tanto. Ahí van un par de datos: enrolarse en la procesión del candidato Alfredo Pérez Rubalcaba cuesta la friolera de 15.000 euros por cabeza, en números redondos (atención: una subida del 25% respecto a la campaña de Zapatero en 2008); la expedición del candidato Mariano Rajoy es algo más económica: sale por 11.000 euros. Es decir, cada periodista que siga al PP le cuesta a su medio la friolera de 733,3 euros al día, mientras que en el caso socialista la cifra asciende a nada menos que 1.000 euros, para echarse a temblar. ¿Qué incluye este costoso viaje? Desplazamiento de un mitin a otro, alojamiento y desayuno (¡menos mal!) y unos bocatas y refrescos para la pausa del mediodía. Se podría pensar que tanto trajín permitirá al menos a los periodistas tener un conocimiento de primera mano del candidato: su forma de ser, cómo actúa cuando se relaja, cómo prepara los debates y los mítines, su templaza o la falta de ella; en resumen, un conocimiento más profundo del líder... Pues nada de eso, amigos. El candidato y su séquito más próximo viajan aparte y los periodistas van en comandita por otro lado, apenas se mezclan. Por ejemplo, en la campaña de 2008, Rajoy solo tuvo tres breves encuentros de unos pocos minutos con los periodistas de la caravana. Nada apunta a que los partidos tengan en esta ocasión ningún interés por hacer a su candidato más cercano a los periodistas. De hecho, la gran ambición de los partidos políticos es que los medios de comunicación se limiten a hacer de mera correa transmisora de sus mensajes, lo que popularmente se conoce como "ser un correveidile". Ahí están como botón de muestra esas ruedas de prensa en las que no se admiten preguntas, inaudito, o el hecho de que la señal de los mítines de la campaña electoral es institucional. Es decir, las televisiones no pueden retransmitir las intervenciones de los candidatos, son los partidos los que toman las imágenes y se las ceden luego a las televisiones, objetividad en estado puro... Un panorama triste para los medios de comunicación.  

imagen de Ana B. Nieto

Blog por Ana B. Nieto Licenciada en derecho por la UCM y periodista, vive y trabaja en Nueva York desde 2002. Antes de llegar a Cinco Días en Madrid trabajó en la edición valenciana de El País y durante varios meses en Indonesia y Tailandia. Además de Madrid ha vivido en casi todas las provincias andaluzas, Ecuador y Amsterdam donde completó estudios universitarios.

© Prisa Digital S.L.- Gran Vía, 32 - Edificio Prisa - Madrid [España]