Sobre el autor

Nací en Gijón, emigré a Madrid en 1994 para estudiar la carrera de periodismo y ya me quedé aquí. Tras penar como becario de un sitio a otro, llegué a Cinco Días en el año 2000; primero en la sección de Economía y desde el año 2004 en Mercados.

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15 mayo, 2012 | 12:42

En una jornada tranquila, como es la de la festividad de San Isidro en Madrid, Bankia sigue batiendo récords negativos. La acción ha llegado hoy a 1,78 euros, acumulando una pérdida catastrófica superior al 25% en solo siete sesiones, como se puede ver en el siguiente gráfico y superior al 50% desde su accidentado debut bursátil, como se puede observar en este gráfico. En estas circunstancias, ¿merece Bankia seguir listada en el Ibex 35? Bankia empezó como el cuarto valor financiero por capitalización bursátil de la Bolsa española y ahora está en pugna con Sabadell y Popular; los tres se reparten del cuarto al sexto puesto, según el día. Los cerca de 3.000 millones de euros que ha perdido Bankia, suponen liquidar todo el capital que la matriz, BFA, obtuvo con la OPS (salida a Bolsa mediante la colocación de acciones nuevas). Pese a todo, de las empresas que están fuera del Ibex, no hay ninguna que tenga una capitalización mayor superior a los 3.550 millones de euros en los que está valorada ahora Bankia en Bolsa (si excluimos la internacionales como Bayer o Enel Greenpower). Los poco más de 5,5 millones de euros de efectivo que Bankia negociaba esta mañana colocan a la entidad como el octavo valor más negociado de toda la Bolsa española, lo que da una idea de los ínfimos niveles de negociación en los que se mueve el mercado español, donde ayer, sin ir más lejos, hubo 14 valores que no movieron ni un solo euro, otros siete sobre los que se negociaron en total menos de 1.000 euros y 18 más cuyo volumen total de compra/venta no superó los 10.000 euros. Con estos datos sobre la mesa, la respuesta es que sí, que Bankia merece seguir en el Ibex 35. Pero se da la circunstancia de la matriz de Bankia, el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) es una entidad intervenida y el futuro más lógico es que tanto Bankia como BFA terminen siendo subastadas por el Estado. Que, a pesar de todo esto, Bankia siga siendo uno de los valores más importantes del selectivo, tanto por volumen de negocio como por capitalización, habla bastante mal del Ibex y explica bastante bien la volatilidad a la que está sujeto un índice de dimensiones tan reducidas.

Una asociación que representa a pequeños accionistas, la AEMEC, busca, además de la caída del gobernador del banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que los pequeños accionistas puedan recibir una compensación por las pérdidas sufridas durante estos días. Es improbable que esta última reivindicación tenga éxito, pues las pérdidas se han producido dentro de un mercado organizado, la Bolsa, y poco hay que objetar al respecto. Se acusa a la CNMV de pasividad, siendo benevolentes, por no suspender la cotización de Bankia cuando circulaban rumores de todo tipo. La respuesta del supervisor es que "se hicieron todas las comprobaciones necesarias" y que "se comprobó que no había asimetría de información". También se cargan las tintas contra el auditor, Deloitte, que se ha callado hasta el final sus enormes discrepancias sobre la valoración de la participación de BFA en Bankia (casi nada, solo unos 3.500 millones de euros) y "que seguro que ya lo sabía desde hacía tiempo", ha afirmado el director general de la Aemec, Henning Wegener. El argumento final es que nunca se debió permitir la salida a Bolsa de Bankia, algo que incluso llegó a sopesarse, pues la entidad salió a cotizar en un momento que su defenestrado presidente calificó entonces de "tormenta perfecta". Nadie podía imaginarse cómo iba a terminar Bankia ¿nadie? Bueno, lo cierto es que la propia entidad sí que se lo imaginaba y se encargó de dejarlo claro en el primer apartado del capítulo de riesgos específicos de Bankia. ¿Qué dónde está eso? Pues aquí, en el tríptico de la OPS, que es el documento que todo inversor debe leerse antes de acudir a una salida a Bolsa, le cuente lo que le cuente el director de su oficina bancaria. Visto en perspectiva, la salida al parqué de Bankia ha devenido en un fracaso total, el valor logró empatar el primer día gracias a la acción estabilizadora y solo superó los 3,75 del precio de debut durante el mes de agosto. Los pequeños accionistas siguen siendo los principales vendedores del valor, como lo evidencia el hecho de que sea el propio bróker de Bankia el que más títulos vende. No parece que a estas alturas tenga demasiado sentido salirse del valor, pues el que lo haga, incurrirá en unas pérdidas terribles (a no ser que estemos hablando de operaciones de trading). El valor puede haber encontrado en los 1,7 euros un lugar donde apoyarse... pero el techo de los 3,75 euros del debut se antoja cada vez más lejano y más difícil de recuperar. De los dividendos, mejor ni hablar. Mal asunto para los accionistas... y para el Ibex.

Twitter: @FernandoM_Badas

11 mayo, 2012 | 12:39

Al calor de la crisis financiera, el Gobierno alemán creó una agencia especial llamada FMSA, uno de cuyos cometidos es la adiministración del fondo de rescate, el SoFFin, un instrumento que, a su vez, facilitó la creación de unas sociedades dedicadas a la gestión de activos problemáticos... Solo dos entidades se adscribieron al plan: WestLB, que transfirió sus activos a Erste Abwicklungsanstalt e Hypo Real Estate, que terminó subsumida por el SoFFin (controla el 100% del capital), a través de FMS Wertmanagement. Ambas sociedades se dieron un plazo de 10 años para liquidar todos los activos problemáticos, lo cuál nos sirve para hacernos una idea de lo que nos espera aquí: un plazo de 10 años en un país como Alemania, donde la economía es bastante boyante. Dos años después, el resultado de las sociedades de la liquidación de activos es bastante dispar: WestLB, que a partir de julio se llamará Portigon, transfirió 77.500 millones de euros. El volumen ha pasado de 77.500 a 51.000 millones, mejor de lo planeado, y el objetivo es que los activos queden reducidos a la mitad para el año 2014. Eso sí, Erste AA admite que el calendario previsto para la liquidación de activos concluye en el año 2027 (es decir, un proceso de 17 años y eso que es exitoso). En el caso del ex Hypo Real Estate, la cosa va mucho más tranquila. Se transfirieron 175.700 millones de activos y dos años despues, aún quedan por liquidar por 160.500 millones.

En los dos casos estamos hablando de historias de muy, muy largo plazo y, como señalábamos antes, en un país donde la economía marcha viento en popa. ¿Qué se puede esperar entonces que ocurra aquí? Mediante la prematuramente difunta reforma financiera del pasado mes de febrero, el promedio de cobertura de activos de dudoso cobro se situaba en el 50%, frente a los rangos habituales del 30-35% que imperan en los países OCDE. Sobre el papel, eso tendría que dar a los inversores internacionales una señal de confianza absoluta en la solvencia del sistema financiero, sobrecubierto respecto a los parámetros normales. Pero el caso es que los inversores no se lo creen, porque no tienen fé en los balances de los bancos españoles, unos recelos a los que la reciente intervención de Bankia puede dar la razón. Ahora se anuncia la cuarta reforma financiera de la crisis, confiando en que sea la definitiva. Pero como me comentaba el director de gestión de Inversis Banco, Fernando Hernández, "hay que asumir que los muertos que saques del armario, por mucho que los saques, siguen estando muertos". No se puede olvidar tampoco que el paro sigue siendo del 25% y que todas las previsiones apuntan a que el Gobierno no cumplirá con los objetivos de déficit ni remotamente; Bruselas sitúa el objetivo de déficit en el 6,4%... La crisis va para largo.

Twitter:@FernandoM_Badas

 

10 mayo, 2012 | 10:44

El Ibex está hundido, pero hay algún elemento para la esperanza. El índice ha vuelto a los niveles de octubre de 2003. Pero parece haber encontrado un suelo importante en el territorio de los 6700 puntos, como se puede ver en este gráfico: El IBEX en mayo. Ese parece ser el nivel de apoyo que ha encontrado el selectivo en su viaje a los infiernos y cada vez que se acerca allí, empieza a entrar dinero. Por indicadores técnicos de fortaleza RSI, el índice está en 40 puntos, dentro del rango estable de 30 a 70 puntos. Es decir, teóricamente no está sobrevendido. Así que no parece a priori que el índice vaya a experimentar un importante rebote a corto plazo, pero si cabe la esperanza de que la sangría se haya detenido y nos instalemos en un inmenso paralelo... por el momento.

El tema de Bankia, como impacto real en el mercado bursátil, es una tormenta en un vaso de agua. Los títulos intercambiados ayer del ex banco de Rato representaron un volumen de 35 millones de euros, que puede parecer mucho, pero es un 1,5% de todo lo negociado en el continuo. El hecho de que el volumen sea tan bajo, indica que la presión viene sobre todo del pánico de pequeños accionistas, más que de estrategias bajistas, como lo demuestra también el hecho de que el 20% de la presión vendedora de estos tres días de infarto provenga del propio broker de Bankia (como las acciones se colocaron de forma masiva entre los clientes de la red comercial, ahora estos clientes venden a través de su sucursal).

El ajuste del sector financiero español, el mismo que presumía al principio de la crisis de ser el más solvente del mundo, parece que está muy lejos de haber concluido. En estas circunstancias, la Bolsa española interesa más bien poco a los inversores. La prueba está en la alarmante escasez de volumen del mercado. Solo cinco valores lograron mover ayer más de 100 millones de euros y solo 16 de los 130 que están listados en el mercado movieron más de 20 millones. Más de una decena de valores del Ibex 35, que se supone que es la flor y nata del empresariado español mueven al día menos de 10 millones de euros en Bolsa.

Una cosa más sobre los niveles de 2003. De los 25 valores que estaban entonces en el selectivo y que siguen hoy, hay 17 que están por debajo de los precios a los que cotizaban entonces. De esas 25, Inditex sea quizá la que más se parece a sí misma. Hay unos cuantos valores, principalmente financieros, que registran depreciaciones superiores al 90% respecto a los niveles a los que cotizaban entonces. Pero eso se debe también al procesos de ampliaciones de capital y otras operaciones corporativas. El caso más llamativo es el de Telefónica. La operadora cotiza hoy por encima de los niveles a los que lo hacía entonces (11,2 euros esta mañana, frente a los 10,2 de entonces). Pero... el matiz viene por el hecho de que entonces hay ni más ni menos que cuatro empresas de Telefónica listadas en el Ibex 35, lo que demuestra lo difícil que es encontrar en España grandes empresas para incluir dentro de un índice bursátil. La suma de Telefónica, más Terra Lycos, TPI y Telefónica Móviles daba un total de 25,93 euros; ese era el verdadero valor de la operadora.

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07 mayo, 2012 | 11:08

Ha habido cierto thriller final, pero Françoise Hollande ha vencido y ha puesto fin a la era Sarkozy, que ha terminado siendo mucho más breve y liviana de lo que cabía imaginar en 2007. Es de suponer que la derrota Sarkozyniana habrá sido recibida con disgusto en los pasillos de Génova y la Moncloa, pero la verdad es que la victoria del socialista Hollande puede ser una buena noticia para el atribulado Gobierno de Rajoy. Por una parte, Mariano se libera de un aliado que a la hora de la verdad ha demostrado ser muy poco leal. Sarkozy no ha dejado de agitar en toda la campaña el fantasma de España como una economía de tercera división, es cierto que atribuía todo a las malas artes de ZP, pero el mal ya está hecho. Por otro lado, el dogma del déficit cero y la receta de ricino de la austeridad germánica empiezan a ponerse ahora en cuestión. Es altamente improbable que el Gobierno cumpla los objetivos de déficit público del 5,3% pactados con Bruselas (ya bastante diluidos desde el 4,4% inicial). Ningún Estado de la era moderna ha logrado una rebaja tan sustancial en tan poco tiempo (el déficit de 2011 fue del 8,5%), pero si algo ha dejado claro este Gobierno es que se dejará la piel en su empeño por lograrlo. Eso no está mal, muestra determinación. Pero en el camino hay un peligro cierto de terminar de rematar la economía. Y empieza a extenderse la idea de que no habrá creación de empleo neto en toda la legislatura. Desde una perspectiva histórica, cuatro años puede ser muy poco, pero en la vida del día a día, es mucho tiempo. Por eso, la victoria de Hollande es buena para Rajoy, porque permitirá apostar más de forma inmediata por el crecimiento que, por cierto, es otra forma de reducir el déficit. Se ha llegado a un grado de esquizofrenia tal que se ve mal que un presidente de Gobierno defienda públicamente impulsar el crecimiento económico de su país. Si la práctica de la austeridad máxima hubiera arrojado algún resultado favorable, poco habría que objetar a la política impuesta por Merkel. Pero lo cierto es que allí donde se ha puesto en marcha, ni ha funcionado, ni ha servido para aliviar la presión de los mercados, que sigue igual o peor. Ante esta ausencia palmaria de resultados tangibles, parece lícito preguntarse si no sería bueno empezar a introducir, al menos, alguna ligera variación.

Con Sarkozy se ha cumplido la regla de que no hay un Gobierno en esta crisis capaz de sobrevivir al veredicto de las urnas. Algo sobre lo que todos los implicados deberían reflexionar, si es que les interesa algo, claro. Las políticas erróneas patrocinadas por los grandes partidos están favoreciendo, además, el ascenso de partidos extremistas muy poco recomendables, como se ha visto en Grecia y en la propia Francia. ¿Qué pensará ahora Sarkozy?... ¿Qué los franceses son unos ingratos?... ¿Qué tal vez se haya equivocado? Sería bueno que Rajoy también reflexionara sobre ello.

Twitter: @FernandoM_Badas

27 abril, 2012 | 00:12

De forma sorpresiva, pues no estaba en el run-run del mercado, Standard & Poor's ha decidido echar un poquito más de leña al fuego en el que se consumen la deuda y la Bolsa españolas y ha rebajado el rating soberano a BBB+, dos escalones de una tacada. El hachazo se ha hecho además con perspectiva negativa y, si la agencia de rating mantiene este ritmo, eso significa que a la próxima ya nos quedaremos definitivamente al borde del bono basura, pues estaremos entonces en BBB-. Después de eso, lo siguiente es el pozo de la segunda división de la deuda soberana y de ahí sí que será muy difícil escapar. Rajoy es hombre que gusta de irse pronto a la cama. Si ha logrado mantener sus costumbres en la Moncloa, ¿Le habrán despertado para darle la buena nueva o alguien habrá dicho: "Deja que duerma tranquilo el pobre, ya le damos el disgusto mañana"? En realidad, dado que las agencias están obligadas a informar a los afectados con varias horas de antelación, es más que seguro que mientras el bueno de Mariano se reunía el jueves al mediodía con el secretario general de la OTAN, Anders Rasmussen, su cabeza estaba en el rating. Parece que el espíritu Zapatero se ha apoderado de este Gobierno al que no paran de crecerle los enanos; un día es el FMI con el planchazo a la banca; al siguiente, Standard & Poor's toma el relevo. 

La agencia de rating ha rebajado también sus previsiones de crecimiento y ahora espera una contracción del PIB del 1,5% para este año. Bien mirado, el optimismo previo de S&P era digno del ZP más voluntarioso, pues pronosticaba un crecimiento del 0,3%. Debía ser la única institución que aún apostaba por una expansión económica en España. Entre los factores que lastrarán el PIB, la agencia destaca "la caída de la recaudación; el desapalancamiento del sector privado; la implantación del plan de consolidación fiscal y la incertidumbre sobre los principales socios comerciales de España". Lo cual implica que el programa de austeridad, a pesar de que es elogiado dos líneas más adelante dentro del propio informe, juega en contra de España. La tesis de S&P es muy similar a la que llevamos oyendo desde hace tiempo: las reformas son estupendas para el largo plazo, pero a corto, vamos a sufrir las de Caín. De hecho, en el informe se reconoce abiertamente que la reforma laboral "no creará empleo a corto plazo" y aventura un deterioro mayor del desempleo, "especialmente entre los jóvenes".

S&P cifra en un 3,75% el incremento adicional de la carga de deuda pública que suponen las obligaciones asumidas por el FROB y las que "previsiblemente asumirá" en forma de esquemas de protección de activos en la subasta de Banco de Valencia, Catalunya Caixa y Novagalicia.

S&P anticipa, en suma, que la trayectoria presupuestaria del reino de España se irá deteriorando conforme pasen los meses y anticipa un déficit público del 6,2%. Las malas perspectivas están motivadas, en parte, a S&P no le duelen prendas en reconocerlo, por la política de austeridad "que exacerbará los riesgos" y por "la falta de efectividad de la estrategia política para manejar la crisis europea de deuda soberana"... Palos para todos. Dada la desconfianza que reina sobre los activos españoles, la noticia de S&P es de las peores que podíamos esperar. ¿Viernes de pasión en los mercados? Estaremos atentos.

Twitter: @FernandoM_Badas

25 abril, 2012 | 11:34

No es conveniente que un Estado se financie al 6% de forma permanente, como puede llegar a ocurrirle a España si las cosas no cambian. Entre otras cosas, porque esos sobrecostes se trasladan directamente a las empresas privadas, que sufren para financiarse en un mercado prácticamente cerrado y tienen dificultades para recurrir a la ampliación de capital, en un entorno bursátil claramente bajista. Pero eso no significa que sea inviable o imposible. Echando un vistazo al pasado, todas las grandes economías de la eurozona han experimentado tipos por encima del 6% o el 5% durante largos periodos que duraron varios años. Los costes de financiación no bajaron de forma sustancial hasta la entrada en vigor del euro. Y la propia Alemania se financió durante cinco años seguidos por encima del 6% tras la reunificación y prácticamente una década por encima del 5%. De hecho, hasta el principio de la crisis, se financiaba en el entorno del 4%. Si ese nivel se mantuviera hoy, la prima de riesgo de España sería de 170 puntos (tampoco está mal). En los siguientes gráficos puede ver lo que mercado exigía a los bonos soberanos a 10 años en un pasado no tan remoto. Bund alemán ; Bono español; Bono francés; Bono italiano; Bono holandés; Bono austríaco ¿Significa esto que haya que relajarse? No, pero tampoco estaría mal empezar a pensar que igual no estamos a las puertas del fin del mundo. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se puso alteró ayer en el Congreso de los Diputados y a voz en grito insistió en que "rebajar el déficit es la única salida". Eso está muy bien, pero hay varias formas de rebajar el déficit y, desde luego, mientras caiga la recaudación, difícilmente se podrá rebajar el déficit. Como la forma de medir el desequilibrio es como porcentaje de PIB, mientras el PIB caiga (la previsión es que se contraiga un 1,7%), pues tampoco se podrá reducir el déficit. Históricamente, las crisis de endeudamiento han durado siete años, según los cálculos de un análisis del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). La forma de solucionar estas crisis es mediante quitas, incremento de la inflación y crecimiento. Hasta la fecha, ninguna de esas tres fórmulas ha entrado en juego en España y eso solo ahora, cuando los bancos empiezan a asumir que las carteras de crédito en mora tendrán que ser vendidas a precios de derribo. Nunca en la historia de la economía moderna se ha escapado de una crisis de características como la actual restringiendo el gasto público, siempre se ha hecho al revés. El director de investigaciones del IEB, Lorenzo Dávila, insiste: "Sin crecimiento económico, es insostenible pagar una deuda que va creciendo con las refinanciaciones". ¿Quiere decir esto que hay dar rienda libre al desenfreno en el gasto público? NO. Pero, desde luego, dar rienda suelta al desenfreno en la austeridad no es la fórmula. Si si pasado un tiempo prudencial de esta receta de aceite de ricino seguimos en una situación dramática de desempleo y caída de la actividad, ¿saldrá alguien a decir Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir? Mucho me temo que no.

Twitter: @FernandoM_Badas

23 abril, 2012 | 11:06

Este pasado domingo, Francia dio un paso más hacia lo que algunos consideran un inminente futuro zapateril: bien porque el socialista François Hollande se conduzca con una política errática al estilo de los comienzos de la segunda legislatura de Zapatero, bien porque el futuro jefe del Estado conculque sus principios e incumpla sus promesas electorales, como Zapatero en el tramo final de aquella legislatura. Esta última opción es por la que se inclinan de forma mayoritaria los bancos y firmas de inversión. Hace meses que se contempla una eventual victoria de Hollande en Francia y todos los expertos del mundo bursátil a los que he preguntado apuestan hasta ahora por el cinismo humano: Hollande prometerá muchas cosas en campaña y luego cuando llegue la hora de gobernar se olvidará de ellas o se decidirá por un cambio cosmético, como añadir al Fiscal Compact el epígrafe de crecimiento. No es descartable que esto suceda, el propio Mariano Rajoy se dice "comprometido" con el crecimiento y, en cambio, las medidas que aprueba el Gobierno van en sentido contrario. (Sí, son medidas para un crecimiento sano en un futuro de fecha indefinida. Pero si se muere a corto plazo, no habrá medio ni largo plazo que valga). También se compara a Hollande con Zapatero por su falta de experiencia de Gobierno. Sin embargo, lo mismo puede decirse de los tres últimos presidentes de EE UU: Bill Clinton, George Bush junior y Barack Obama; incluso, lo mismo puede achacarse a José María Aznar y Felipe González en su día... y al ídolo de la derecha: Angela Merkel. En cualquier caso, a la vista de la gestión que se está haciendo en Europa y de sus resultados, no parece claro que la experiencia de Gobierno sea un plus para sortear esta crisis.

Francia está mal, pero su situación está diametralmente lejos de la de España. La previsión del FMI (susceptible de futuras modificaciones) es de un crecimiento del PIB del 0,5% en 2012 y del 1% en 2013. El paro se mantendrá estos dos años en el entorno del 9% (ya nos gustaría a nosotros tener unas cifras así). El déficit público fue en 2011 el más elevado de todo el área euro en términos absolutos (unos 110.700 millones de euros), un 5,5% del PIB. El compromiso es que el déficit caiga por debajo del 3% en 2013, pero Hollande ya ha dicho que quiere retrasar ese objetivo un año. Puede ser que el líder socialista traicione a su electorado, pero eso demostraría que no ha aprendido nada de lo que ha sucedido en los últimos tiempos. A la vista está que las políticas de austeridad extrema no están reactivando la economía como algunos prometieron y que habrá que reintroducir el crecimiento en la ecuación si interesa salvar el proyecto del euro. El Gobierno de Rajoy haría bien en tomar nota de ello y de la derrota de Sarkozy (que ha demostrado ser un aliado poco leal) en la primera vuelta de las presidenciales francesas.

Por cierto, aunque ningún presidente francés ha conseguido remontar y ganar partiendo en segunda posición, lo cierto es que Hollande se ha desinflado bastante y que el líder conservador ha demostrado que aún no está muerto. La estrategia del miedo no le ha funcionado del todo mal a Sarkozy. Para las elecciones del 6 de mayo parece, sin embargo, que Hollande será capaz de movilizar más votos que su hiperbólico rival. No está todo dicho en Francia (ni mucho menos, pues prácticamente un mes después habrá elecciones legislativas), pero la idea de impulsar el crecimiento se abre paso, gane quien gane. Mientras tanto, la obsesión por ajustar las cuentas públicas a toda costa empieza a verse como una estrategia con ribetes ligeramente suicidas. En Moncloa aún no se han dado por enterados, a pesar de las señales claras que les está enviando el venerado mercado financiero, como se puede ver en los siguientes gráficos: El Ibex, a precios de liquidación  La curva de la deuda Prima de riesgo

Twitter: @FernandoM_Badas

17 abril, 2012 | 13:12

Apenas ha arrancado la legislatura y el Gobierno de Mariano Rajoy ya está atravesando un impresionante calvario. Rajoy empezó muy bien en unas Navidades que ahora se antojan muy lejanas, anticipándose al mercado y ganándose el reconocimiento de Bruselas. Pero su estrategia se ha ido desbaratando a medida que la realidad comienza a sobrepasarle. La imagen de debilidad internacional es, en estos momentos, equivalente a la que había en los momentos del peor Zapatero. La expropiación de YPF por parte del Gobierno argentino ha dejado en muy mal lugar a los dos José Manueles: el ministro de Exteriores, García Margallo, y el de Industria, Soria, que durante el fin de semana vendieron la idea de que España había dado un puñetazo encima de la mesa, frenando la ofensiva de Buenos Aires contra Repsol. A la vista está que nada más lejos de la realidad. Las tensas relaciones entre Repsol y la Casa Rosada vienen de largo. Me comentaban esta mañana que ya se intentó cuando María Teresa Fernández de la Vega ocupaba la vicepresidencia y en este caso, sí que se logró frenar la intentona. Ahora, el hecho de que Fernández de Kirchner se negara desde hace semanas a recibir a ningún representante español, causando unos desaires diplomáticos impresionantes, hacía barruntar que el peor desenlace posible era inminente. De hecho, en las casas de análisis bursátiles ya se viene trabajando con este escenario desde hace tiempo, valorando a cero YPF, y ajustando a 19-20 euros el precio objetivo de Repsol. La petrolera era, a comienzos de año, uno de los valores estrella para el ejercicio 2012. Finalmente, la acción se ha estrellado y, por mucho que se haya descontando, perder de un plumazo un tercio de los beneficios, el 50% de la producción y de las reservas de crudo, más los sustancios dividendos que generaba la filial argentina, le va a costar a Repsol muy caro. Se especula encima, con que, para más inri, no será Buenos Aires quien asuma el control de YPF, sino el consorcio Pan American Energy, controlado por la petrolera china CNOOC, British Petroleum y la familia Bulgheroni. Las empresas españolas suman negocios en Argentina por valor de 20.000 millones de euros anuales, según cálculos de Bolsa General, que ha escrito un excelente artículo sobre la situación. Kirchner ya ha amenazado con extender la nacionalización a otras actividades. El Gobierno español se la juega ahora en la defensa de los intereses españoles en Argentina, si bien era Repsol la empresa más expuesta, con un ratio de Ebita del 32%. Rajoy tendrá que demostrar que gobernar es algo más que decir que éste es un Ejecutivo "serio" y que tiene "muy claro" lo que hay que hacer.

Por otra parte, Moncloa insiste en la persecución de un objetivo de déficit (para del 8,5% al 5,3% del PIB) que cada vez se ve más claro que no se podrá lograr. El Gobierno puede controlar el numerador (el gasto público), pero ha tirado la toalla desde el principio con el denominador (el PIB) y mientras se le escape de las manos la segunda parte de la ecuación, controlar el déficit va a ser muy difícil. "Sin crecimiento es imposible imaginar que el Gobierno sea capaz de equilibrar las cuentas públicas", valora Philippe Waechter, economista jefe de Natixis A.M. "España ha ido demasiado lejos. Los ajustes en el lado de la oferta y la demanda conducen a una dinámica de crecimiento muy pobre", abunda Waechter, que concluye: "Un objetivo demasiado ambicioso debilitaría el crecimiento y pospondría la capacidad del Ejecutivo para lograr el equilibrio fiscal". La idea de que el Gobierno debe primar el crecimiento se empieza a instalar en el mercado. Deutsche Bank aconseja ayer mismo que se retrasase el cumplimiento del déficit al 3% de 2013 a 2014. El juego del déficit estuvo muy presente en el mercado durante 2011, pero el Gobierno haría bien en entender cuanto antes que el juego de este año, más que el déficit, que también, será el crecimiento. Rajoy debe hacer algo al respecto, más allá de decir que está "comprometido" con el crecimiento. Mientras tanto, el Ibex sigue siendo el farolillo rojo de Europa y el que más cerca está de regresar a los mínimos de 2009, que a su vez son los mínimos desde 2003. Ver gráfico.

Todo el mundo tiene la sensación de que nos puede. Hasta Irán, que ha decidido empezar por España el embargo de suministro de petróleo decretado por el régimen de los ayatolás contra toda la UE. La prima de riesgo se ha moderado, pero está en unos escalofriantes 415 puntos y la rentabilidad exigida al bono a 10 años, en un peligroso 5,9%. Por fortuna, el Tesoro se está dedicando a hacer control de daños. Tras cubrir más de un 40% de sus necesidades de financiación en tres meses, el ente se encuentra ahora en una situación más desahogada para capear el temporal que azota a España. El Tesoro ha pisado el freno y ha rebajado sus objetivos de colocación, aunque ha aprovechado una presión menor de lo esperado para colocar un poquito más. El Tesoro ha vendido 2.092 millones en letras a 12 meses al 2,738% y 1.085 en letras a 18 meses al 3,2%. Si lo comparamos con Alemania, donde al bund a 30 años se le exige un 2,4%, pues podemos echarnos a llorar y además el interés exigido es casi el doble que en las subastas de marzo. Pero no podemos olvidar que, con todo, aún estamos a años luz del 5% que llegó a pagarse en noviembre por letras a tres meses. Los expertos creen que esto solo para el BCE y, de hecho, el rumor que circula hoy por las mesas de negociación es que la autoridad central está comprando. Por si acaso se rebaja la tensión, la directora del FMI, Christine Lagarde, ya ha salido corriendo a decir que le preocupa la situación de la banca española. Nieva a mediados de abril... si es que a perro flaco todo son pulgas.

Twitter: @FernandoM_Badas

16 abril, 2012 | 11:06

Se hacía difícil escribir sobre invertir en África con la que está cayendo aquí... Por fortuna, el Rey, con su campechanía habitual, me ha brindado la oportunidad con su accidentado safari en Botsuana. África, más allá de para matar pobres elefantes, también puede ser un territorio muy interesante para la inversión. Eso ha llevado a Lorenzo Nogales y Sven Soderblom a crear para Arcano un fondo de fondos que busca exposición a empresas de capital riesgo de países de Latinoamérica, África y Oriente Medio. El objetivo del producto, Arcano Emerging Markets Fund, es obtener una rentabilidad anual bruta del 20%. Al contrario que otros fondos, que invierten directamente en valores africanos listados en Bolsa, la idea de Nogales y Soderblom es apostar por el private equity. "Es muy momento complicado para estar en Bolsa, que además está fuertemente sesgada hacia empresas de recursos y materias primas", explica Nogales, que cuenta con una gran experiencia en África. La idea es entrar en las empresas medianas centradas en el consumo, que es el sector que tiene un crecimiento más exponencial en el gran continente negro. "Hay oportunidades en servicios financieros, telefonía, infraestructuras, productos básicos de consumo...", explica Nogales, que enumera una larga lista de países en crecimiento donde hay grandes oportunidades: Kenia, Tanzania, Uganda, Etiopia, Nigeria, Senegal, Ghana, Botsuana, Namibia, Mozambique, Angola y, por supuesto, Suráfrica. "Todo el Continente es realmente interesante", recalca Nogales. La idea es crear una cartera basada en fondos de private equity que financien actividades empresariales en África. Los gestores de Arcano parten de una base de datos de 100 fondos de capital privado, de los que 20 o 25 son de calidad institucional y finalmente seleccionan un grupo de cuatro o cinco para tener exposición en África, dentro de una cesta formada por 10 a 15 fondos, en la que el resto son de América Latina, donde también interesa mucho el consumo, y Oriente Medio.

Según el informe Lions on the move, realizado por McKinsey Global Institute, el número de usuarios de telefonía móvil en África ha llegado ya los 316 millones y se espera que el gasto de los consumidores alcance los 1,4 billones de dólares en una década. Dentro de 10 años, habrá 1.100 millones de africanos en edad de trabajar y más del 50% de los hogares podrán permitirse gastos discrecionales, toda una mejora, teniendo en cuenta la cifra es ahora del 35%. El PIB combinado de África será de 2,6 billones en 2020. Un informe elaborado por African Economic Outlook, una institución en la que colabora Naciones Unidas, pronostica un crecimiento continental del 5,8% para este año. China ya es el primer socio comercial de África, sobrepasando a EE UU. Lamentablemente, el PIB per capita no crece al mismo ritmo, si bien está mejorando a gran velocidad: de un 1,4% de crecimiento en 2011 al 3,5% previsto para este año. A la hora de aventurarse en África se requiere una estricta selección de valores y países. África es un vasto territorio de 54 naciones con enormes desequilibrios, que, muy lentamente, va avanzado. Guerras, violencia, corrupción y hambruna siguen siendo habituales en demasiados lugares. Sin olvidarnos del sida, el gran azote de África. De acuerdo con un estudio de la ONU, 14 millones de niños han perdido a sus padres a causa de la enfermedad. Pero también hay motivos para la esperanza: en tres décadas, el número de países democráticos se ha triplicado y ya representa más del 60% del total.

Twitter: @FernandoM_Badas 

12 abril, 2012 | 12:25

El Ibex está en una situación tan frágil que no logra consolidar ni una remontada, por pequeña que sea. La prima de riesgo sigue campando a sus anchas, mientras la estrategia del Gobierno para controlar la situación se diluye como un azucarillo en un vaso de agua. Con todo esto, no nos acordamos de que el petróleo está por las nubes hasta que vamos a repostar. Oficialmente, hay reservas de crudo garantizadas para los próximos 40 años. A primera vista podría parecer tranquilizador, pero es un horizonte de tiempo más bien corto e inquietante. Ahora, el que ha sido una de las fuentes de estabilidad para el mundo occidental, el Mar del Norte, amenaza con convertirse en un quebradero de cabeza para los próximos años. Así lo constata el último informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Los problemas que la petrolera francesa Total ha tenido en el campo Elgin/Franklin, en el Mar del Norte, con escapes de gas provocados por el agotamiento de las instalaciones, que llevaron al cierre de actividades, evidencian los problemas a los que se enfrenta la región. Según destaca la AIE, durante los próximos 30 años, 500 plataformas y 8.000 pozos cerrarán en el Mar del Norte por la obsolescencia de las instalaciones. De las profundidades marinas tendrán que removerse cuatro millones de toneladas de acero, con un coste potencial de 100.000 millones de dólares y peligrosas consecuencias medioambientales. Las pérdidas sufridas por Total a consecuencia de sus problemas en Elgin/Franklin se estiman en 1,5 millones diarios. "Otras compañías mirarán a Total como un indicador de los problemas que pueden ocurrir con las rutinas de mantenimiento se conviertan en problemáticas para un yacimiento entero. A medida que el cierre de instalaciones por obsolescencia [decommissioning en el argot del sector] se acelera, los analistas no deberían minusvalorar el potencial impacto en los precios del petróleo", avisa la AIE. Elgin/Franklin está situado en el área de Forties, una de las cuatro que sirven para componer el precio del crudo Brent, que luego copa los titulares de los periódicos. Las cuatro áreas son Brent, Forties, Oseberg y Ekofisk (BFOE). A las complicaciones de Total se han sumado a las Shell en el campo vecino de Shearwater. La AIE pronostica que la producción del área de Forties se verá reducida en este segundo trimestre en 60.000 barriles diarios, rebajando el ritmo de extracción a 420.000 barriles al día. Es decir, una caída de la producción del 12,5%. El área de Forties es la más importante de las cuatro que se utilizan para definir el precio de referencia del Brent; esto es así porque el resto han ido agotando sus reservas. Lo que esto significa es que lo ocurra en Forties influirá de forma decisa en el precio del petróleo Brent y lo que ocurra en el Brent terminará teniendo su reflejo en los carburantes, aunque ya sabemos que misteriosamente el precio de la gasolina es más sensible a las subidas que a las bajadas de la cotización. En estos momentos, el crudo Brent está al mismo nivel que hace un año, pero ha subido un 20% desde octubre. Ver gráfico del Brent. Otro frente más para la economía y otra razón más para mejorar en eficiencia energética.

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