Sobre el autor

José Carlos Díez es profesor de economía de Icade y autor del libro Hay Vida Después de la Crisis, un best seller en el que explica la crisis financiera internacional, la Gran Recesión, la crisis del Euro y la crisis española. Siempre ha combinado su faceta académica, empresarial y de divulgación en medios de comunicación, nacionales e internacionales. Este blog comenzó en 2008 y se ha convertido en un referente y lidera el ranking de visitas en redes sociales sobre economía.

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31 julio, 2012 | 10:43

Se acabó, hoy inicio mis vacaciones. El pasado agosto me pilló la crisis financiera y tuve mucha actividad en medios y atendiendo a clientes. Este año no pienso cometer el mismo error. El cerebro necesita oxigenarse y desconecto hasta finales de mes. Ha sido un año durísimo. La crisis ha afectado de pleno a mi querida España y este economista observador no consigue aislar bien las emociones de su trabajo diario. Tras el descanso prometo volver con energía renovada.

El número de visitantes habituales en el blog se ha triplicado el pasado año y en ocasiones ha habido picos de más de 40.000 visitas en un día. El twitter y el blog interactúan y acabo la temporada con casi 22.000 seguidores. Gracias a todos por el interés y el respeto que tenéis por este economista observador y buen verano, si Draghin Kan lo permite.

27 julio, 2012 | 18:29

Hoy hemos conocido la EPA del segundo trimestre. La tasa de paro ha salido en línea con lo esperado lo cual viendo como está el panorama puede considerar una sorpresa positiva. La EPA vuelve a desacoplarse de las afiliaciones y destruye más empleo. El INE usa la EPA para estimar el PIB por lo tanto la caída en el pasado trimestre podría ser algo superior al 0,4% trim. que estimó el Banco de España, aunque estaríamos hablando de una décima hasta el 0,5%. El consumo privado y la inversión caerán con fuerza a costa de reducir nuestras importaciones, por lo tanto la caída del PIB enmascara algo la intensa caída de la actividad que estamos padeciendo.

El análisis detallado de la EPA sin embargo trae sorpresas negativas. Se destruye empleo a tiempo completo mientras crece a tiempo parcial. Por lo tanto, hay menos empleo y se reparte por otro de menos horas y menos renta. Por sectores se ve como la construcción sigue destruyendo con la misma intensidad pero ya no supone tantos empleos como en 2008. Sin embargo, los ajustes del sector público no son compensados por otros del sector privado y el sector servicios es ahora el gran foco de destrucción.  

 Empleo

En el gráfico he proyectado la evolución del empleo hasta finales de 2013 y lo he comprado con las dos recesiones anteriores. Sin duda, la crisis del 92 ha dejado de ser una referencia valida y sólo la del 77 nos sirve de comparación. Fue una crisis similar pero con una economía más cerrada, menos eficiente y con menor renta por habitante. Pero también con una grave crisis bancaria aunque sin apenas deuda externa. Aún así la destrucción de empleo en esta crisis se aproximará al 20% y podemos decir que estamos inmersos en una depresión económica de manual. Según nuestras previsiones acabaremos este año próximo a 6 millones de desempleados y el año próximo a 6,5 mill. A finales de 2013 habremos destruido casi 4 millones de puestos de trabajo. El problema de estas macroestadísticas es su frialdad, pero estamos hablando de personas con nombres y apellidos. El riesgo como vengo advirtiendo es la fractura social y dar un paseo por el Congreso de los Diputados fortificado por la policía y con vallas nos confirma que ya ha comenzado.

El objetivo de anticipar estas previsiones corre el riesgo de generar expectativas más recesivas y contribuir al deterioro de la situación. No es esa la intención de este economista observador. Al contrario, este post busca denunciar el escenario tan negativo al que nos enfrentamos con el fin de conseguir cambiar nuestra política económica y salir cuanto antes de esta paranoia. El Gobierno ha aplicado las políticas equivocadas y la dinámica es perversa ya que se retroalimenta. Pero ya no tenemos el control y las decisiones de esta depresión están fuera de nuestra querida España.

Comenzamos a ver reacción del BCE pero de nuevo demasiado tarde y me temo que demasiado poco. La reunión de Merkel con Hollande es también es una señal positiva. Pero estamos en el inicio del inicio y ya sólo nos queda todo por hacer. Mi única obsesión son los desempleados y espero y deseo que las cosas cambien cuanto antes. No obstante, incluso acertando en el plan tardará en surtir efecto y nos espera un año duro. Mi apoyo y comprensión para las personas que han perdido su empleo y para los jóvenes que no encuentran uno. Siempre son la prioridad en mis análisis.

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Lo de Draghi ayer es un alivio pero un deja vu. Siempre que llegamos al límite el BCE reacciona pero siempre demasiado tarde y con demasiado poco. Lo que enseñamos en la universidad sobre la política monetaria es que sus acciones en condiciones normales tardan entre seis meses y un año en surtir efecto sobre la demanda de consumo e inversión y sobre el empleo. Ahora vivimos la situación más anormal desde la Gran Depresión como demuestra que un banco central que sigue teniendo un relato ortodoxo ha situado sus tipos a cero, ha doblado el tamaño de su balance y no hay ningún indicio de inflación. Al contrario, ayer conocimos que el crédito a empresas en la Eurozona se contrae por segundo mes consecutivo y el de familias está estancado. Con recesión y restricción de crédito lo que nos dicen los manuales es que Europa se enfrenta al fantasma de la deflación.

Ayer Draghi anticipó que habrá más medidas argumentando que el la tensión en los mercados está afectando a los canales de trasmisión crediticia y eso entra dentro de su mandato. Hace 20 días en la rueda de prensa oficial tras la reunión del Consejo dijo que hay países como Francia donde el crédito se mantiene y otros don de cae y ellos interpretan que la restricción de crédito está asociado a los problemas nacionales”. Ayer dijo que es un problema que pone en riesgo el Euro y que van a actuar. La pregunta que se hará cualquier inversor con un cociente intelectual superior a Forrest Gump es ¿qué dirán el próximo mes?

Ya vale de bromas. En los dos próximos años España e Italia tienen unas necesidades de financiación de su deuda pública próxima a los 900.000 mill y en las condiciones actuales no habrá demanda privada para cubrirlas. Esto requiere que alguien elimine ese exceso de oferta del mercado o los precios de los bonos seguirá cayendo y las primas de riesgo aumentando. Cuando hablamos de estas cantidades sólo puede ser el BCE, si utilizamos a los fondos para esto fracasarán y atraerán aún más especuladores a Europa.

Pero cualquier medida fracasará si Europa no sale de la recesión y lo que nos enseñan los manuales es que en una trampa de la liquidez, con los canales crediticios obstruidos, como ayer reconoció Draghi, la política monetaria no tiene capacidad para reactivar el crecimiento y el empleo. En esas condiciones, los multiplicadores de la política fiscal se aproximan a la unidad y es extremadamente eficaz. Si España e Italia tienen que hacer ajustes y Francia no tiene margen fiscal, Alemania debe aprobar un plan de estímulo urgentemente, con rebajas de impuestos para reactivar el gasto privado y un plan de infraestructuras de ejecución rápida para parar la destrucción de empleo que se les viene encima. Además hay que reestructurar la deudas que no se pueden pagar y recapitalizar a los bancos europeos después, especialmente franceses y alemanes.

Si esto no pasa, la intervención del BCE nos permitirá ganar tiempo pero de nuevo lo habremos perdido.

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26 julio, 2012 | 09:04

Te adjunto el link al artículo que me ha publicado Cinco Días

21 julio, 2012 | 10:16

Ayer el mercado de deuda pública española colapsó. Se mira la deuda a largo plazo pero el epicentro fue en los bonos a corto plazo. Los bonos a 3 años que entran dentro del perímetro de las subastas extraordinarias que hizo el BCE cerró ayer al 6,5%. Igual que en Portugal y en Irlanda la curva aplana, para luego invertirse. Un bono a 3 años es un préstamo inicial al Tesoro, 3 cupones del 4% y el inversor recupera el dinero al vencimiento.

Cuando la rentabilidad sube tanto en un bono a tan corto plazo y con cupones tan bajos es por qué el inversor teme no recuperar el dinero prestado. Por lo tanto, este será el principal indicador de la probabilidad de impago de nuestra querida España que ya se está cotizando en el mercado. Ayer se negociaron cantidades ridículas en el mercado secundario de bonos, por lo que los precios no reflejan bien los fundamentales. Además, los inversores no son infalibles como hemos aprendido antes, durante y después de la Gran Recesión. Pero como sentención Keynes “los inversores pueden estar más tiempo irracionales que usted solvente”

Cuando un emisor, incluido el Tesoro, pierde el acceso a los mercados de financiación deja tener un problema de liquidez para tener uno de solvencia y eso es lo que refleja el bono a 3 años. Si mi banco me pide que le devuelva el 100% de mi hipoteca en septiembre o encuentro otra fuente de financiación o le entrego la casa y entro en el ranking de morosos. El Tesoro tiene acceso a pólizas de emergencias en el EFSF o en el FMI, por lo que no tendrá que entrar en el ranking de morosos.

El procedimiento es muy sencillo. El Gobierno ya ha solicitado un préstamo de emergencia al EFSF para recapitalizar al sistema bancario. Sólo tiene que solicitarlo también para financiar al Tesoro y la troika en el mismo memorándum seguir escribiendo la condicionalidad fiscal y macroeconómica. El problema es que Merkel tendrá que volver a solicitar a su Parlamento que aprueba el cambio del plan, semanas después de ser aprobado. En una empresa privada seguramente eso supondría el despido fulminante del equipo gestor, pero en política los tiempos van más lentos.

¿Qué sucedió en Portugal e Irlanda tras el rescate? Qué los tipos a corto plazo pasaron de niveles del 5%, al 10% inmediatamente y al 20%, en pocas semanas, descontando una alta probabilidad de impago.

Ha pasado un año y medio desde la intervención de Irlanda y los tipos se han relajado, pero eso no significa que vayan a pagar el 100% de sus deudas. El déficit público de Irlanda sobre su PIB fue del 10% en 2011 y del 13% del PNB que no tiene en cuenta los beneficios de las multinacionales que se aprovechan del paraíso fiscal y que es un indicador de capacidad de pago más apropiado. El empleo cayó en 2011 y el FMI estima que seguirá cayendo en 2012 por lo que la economía sigue en recesión y aún le queda un duro ajuste fiscal por delante. Y su deuda pública es del 105% del PIB y del 140% del PNB. Irlanda ha nacionalizado casi la totalidad de su sistema bancario que le debe al BCE casi el 100% del PNB lo cual es deuda pública contingente. La tasa de inversión agregada es del 10% del PIB, el 12% del PNB, una tasa ridícula con la que el país no saldrá nunca de la depresión.

Hay una máxima cuando se analiza la sostenibilidad de la deuda de un país: si no crece, no paga. Es evidente que el país no podrá hacer frente al 100% de sus deudas pero la troika lo niega para no reconocer su fracaso y los mercados se equivocan de nuevo, aunque la gente no debería saber como se hacen las salchichas ni como se fijan los precios de los bonos irlandeses.

España está sentenciada por los inversores internacionales y la dinámica lleva al rescate completo. La única duda es la fecha del mismo, lo cual es un ejercicio con mucho morbo político pero es irrelevante económicamente. Lo más fácil siempre es buscar un enemigo externo, dentro la herencia recibida y fuera el BCE. La realidad es que en diciembre nuestra prima de riesgo era 200 pb inferior a la italiana y ahora supera los 100 pb y hemos conseguido que nadie hable de Italia, que tiene muchos más problemas que en diciembre. El Gobierno ha gestionado el país mirando al retrovisor hasta estrellarlo contra el muro del rescate.

La afloración del déficit fue surrealista. En primer lugar, cuando un país que quiere ser leal con sus compromisos y con sus socios europeos aflora un déficit mayor de lo esperado, debe inmediatamente sentarse para renegociar el programa de estabilidad y suavizar el ajuste fiscal para que sea creíble. Algo que se ha producido en junio y a propuesta de la Comisión, hecho sin precedentes en la historia comunitaria.

En segundo lugar y mucho más preocupante, el espectáculo fue dantesco. Comunidades que habían sido gobernadas por el PP aflorando déficit y culpando al gobierno anterior del despilfarro y la mala gestión y el Gobierno de la nación dándoles la bendición y utilizándolo políticamente. Este economista observador ha sido un defensor del sistema de autonomías, aunque reconozco sus problemas y que necesita reformas. Pero si les cedemos el gasto y no se hacen responsables del mismo, quitémoselo inmediatamente. El gasto público es algo muy importante como para dejarlo en manos de políticos irresponsables y aquí incluyo a todo el arco parlamentario.

La sociedad y los medios de comunicación tampoco han ayudado en esto. Durante años los medios sólo comentan los presupuestos de la nación en septiembre, simplemente por qué es donde había información y luz. Se olvidaron que la desviación de gasto era en las CCAA y no se denunció suficientemente a sus responsables. Y por otro lado, la sociedad valenciana es la responsable de la quiebra de su comunidad por haber vuelto a dar la mayoría absoluta a los políticos que les llevaron a la ruina. En Castilla la Mancha, donde hubo el mismo despilfarró, la sociedad optó por el cambio lo cual mejora la salud de nuestra democracia. En Valencia ahora pagarán por sus errores con desempleo y forzando a sus jóvenes con mayor talento a huir para sobrevivir, la peor maldición para una sociedad.

El otro gran error fue aflorar pérdidas en el sistema bancario por decreto en febrero sin inyectar inmediatamente capital en las entidades insolventes. El caso Bankia por su tamaño fue la clave y el día de su intervención nuestra querida España firmó su sentencia del rescate.

El tercer grave error fue que el Gobierno generase expectativas recesivas y deflacionistas en el precio de la vivienda, de nuevo para culpar al gobierno anterior de no decir la verdad a sus ciudadanos. Entre la negoción de la crisis de ZP en 2008 y el realismo gore del actual Gobierno está el virtuoso término intermedio aristotélico.

El resultado es que desde las elecciones de noviembre, la inversión de no residentes en nuestra deuda pública ha disminuido en 100.000 mill. € un 35%. El último dato es de mayo, cuando conozcamos los datos de julio la caída será brutal y esto es la causa de que nuestro mercado de deuda pública haya colapsado. El Tesoro público, gestionado por excelentes profesionales que se han dejado la piel a pesar de sus bajadas sucesivas de sueldos, se enfrentaba a un mercado de deuda pública con exceso de oferta de papel. Al final, como cualquier mercado, se resuelve con caídas de precios y aumento de rentabilidades.

Triste final de esta historia. España para conseguir financiación de emergencia se verá obligada a ceder su soberanía en política económica a la troika. Mucha gente piensa que esto es positivo pero será un desastre. La política es local y la intervención desvirtúa la democracia. Ahora un astronauta que no sabe nada de la sociedad y la cultura española se encargará de plantear los planes. Al final la decisión será política y la tomarán Merkel, Hollande y Draghi, no mirando por el bien común de la sociedad española sino en clave política interna  de sus países. El resultado será una depresión económica en un país que ya tiene una tasa de paro del 25%. La única esperanza es que Europa salga de la recesión y tire de nuestras exportaciones pero la política fiscal y monetaria en Europa es claramente depresiva y la recuperación ni está ni se la espera.

Como nos advirtió Keynes “cuando piensas que va a llegar lo inevitable, sucede lo imprevisto”. España es un país demasiado grande para caer y aunque la responsabilidad de lo sucedido ha sido principalmente nuestra, la presión de Alemania y la inacción del BCE recuerda al mismo error que cometió Bush con la quiebra de Lehman. En este caso, el tsunami será peor. Italia colapsará y tendrá que pedir ayuda inmediatamente. No hay dinero para intervenir España y mucho menos para Italia con una deuda pública de 1,8 bill €. El tsunami cada día está más cerca de las costas europeas y los líderes no han avisado a la sociedad para que abandone las playas. Ayer cuando colapsaba el mercado de deuda pública español, se desplomaban en bolsa los bancos europeos cuyos indicadores de quiebra sistémica cotizan en máximos, un 50% por encima de niveles de 2009.

Para garantizar su reelección, Merkel está a punto de provocar la quiebra sistémica del sistema bancario más grande del planeta, con un tamaño de 35 bill €, 3,5 veces el PIb de la Eurozona. El BCE no tiene ciclo político pero inexplicablemente son corresponsables del desastre por su inacción y su obsesión ortodoxa.

Hay margen de maniobra para resolver la crisis del euro pero la obsesión por el déficit cero y el miedo a la inflación bloquean la acción política, como sucedió en la Gran Depresión. Cuando llegue el tsunami a Francia y Alemania los líderes reaccionarán pero la duda es si lo harán con la suficiente determinación contundencia para resolver el problema. En breve saldremos de dudas. Para España ya es muy tarde pero al menos empezaríamos a ver una luz para salir de la recesión. Eso sí en 2014.

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11 julio, 2012 | 20:37

Desde hace meses este economista observador tiene la sensación de soñar despierto y todo lo que ve en nuestra querida España le recuerda a Irlanda y Portugal. Hoy vuelvo a leer por segunda vez en los medios el mayor ajuste de la democracia, una frase que ya se usó cuando se presentaron los presupuestos hace pocos meses y que también en un clásico en Portugal. El Gobierno acaba de anunciar hoy un ajuste adicional sobre un presupuesto que se aprobó en el Congreso el pasado 28 de junio. Aún así, sigue hablando de la herencia recibida, algo que también me recuerda a Irlanda y Portugal. Se presentan las medidas como la única opción para contentar a la troika, por no decir a Merkel, algo que también me recuerda a Irlanda y Portugal.

La clave no es contentar a la troika sino a los bonistas. La troika es insaciable. Ahora dirán que la rebaja de los sueldos de los funcionarios no es permanente y que la reducción de las prestaciones por desempleo es ridícula que ellos en Portugal la bajaron a 12 meses, la mitad que en España. Hoy la prima de riesgo ha bajado pero como en Portugal y en Irlanda antes de ser intervenidos apenas había transacciones en el mercado secundario de deuda pública. La primera reacción será en la subasta de bonos la semana que viene y si en las próximas semanas el tesoro puede financiarse sólo en los mercados o si se ve obligado a solicitar un programa completo como en Irlanda y Portugal. El pasado domingo Schauble decía en El País que ese escenario era improbable y que era irresponsable plantearlo, lo mismo que decía semanas antes de intervenir Portugal e Irlanda. La Comisión nos relaja los objetivos de déficit pero anunciando un cuadro macro irreal y por lo tanto unos objetivos de déficit inalcanzables, como en Irlanda y Portugal.

¿Qué pasó en Irlanda y Portugal después de la intervención? Que las agencias les pusieron en bono basura, la rentabilidad de sus bonos a dos años subió al 20% y sus bolsas cayeron un 20% adicional. En breve sabremos si seguimos la senda de Irlanda y Portugal. La clave es si los planes mejoran el acceso de nuestro tesoro y de nuestros bancos a los mercados y baja la prima de riesgo. En el memorándum, España cede su soberanía en supervisión y regulación financiera a cambio de 30.000 mill. que el EFSF aún  no tiene y tiene que pedir prestado en los mercados. Además, no desembolsará ni un euro en el Frob hasta que le vaya presentando planes de viabilidad entidad por entidad.

En un mundo de máxima incertidumbre los inversores se mueven por señales. La señal del memorándum es que nuestros socios no se fían de nosotros y la pregunta que surge es ¿por qué se van a fiar los inversores internacionales? Fue duro observar y comentar los errores que se cometían en Irlanda y en Portugal, por la troika y por sus gobiernos, pero es muchísimo más duro cuando se comenten en tu país. Nunca en mi vida he deseado más equivocarme pero tengo unas pésimas vibraciones. Y a todo esto, ¿alguien sabe si los europeos tenemos un banco central?

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